Los personajes de Naruto no me pertenecen, son de Masashi Kishimoto Sama!,

La escritura y los garabatos que salgan de mi cabeza por medio de estas líneas, son mías.

- Hablan- ... "piensan"

Capítulo 2: Orgullo aplastado

"Mi querido príncipe... Mi amado príncipe..."

Abrió los ojos de golpe, llevo su diestra hasta su cabeza apretujando su rostro con fuerza. ¡Maldición! ¿Qué acaso aquello iba a tornarse en otra maldita pesadilla que lo atormentara?

De pronto en sus sueños, la chica había tenido un rostro conocido, sus ojos verdes de botón lo miraban con suplica. Le asqueaba aquella actitud. Sakura Haruno había invadido sus sueños para atormentarlo.

Bufó y se dispuso a sentarse para calmarse. Tenía el consuelo de que sabía que la chica de la carta no podría ser Sakura, no tenía la fachada de su silueta ni sus cabellos rosados. Suspiró con pesadez.

Era cierto que él había hecho sufrir a la pelirosa, y que la había dañado bastante con su actitud. Sin embargo, creía que era bastante carga sobre sus hombros. El pago era demasiado. La culpa, todo. Había llegado a preguntarse un par de veces si realmente valía la pena, llevar esa vida.

También era estúpido pensar en eso.

Suspiró. Era muy cierto que Sakura había cambiado, ya no era aquella chiquilla llorona que solo se quedaba tras sus compañeros para ser protegida. Era mas madura, y mas fuerte, era una brillante ninja medico que sin duda había hecho lo propio. Exprimir los conocimientos de su maestra. La actual Hokage.

De igual manera él, se había sorprendido con su actitud hacia él, al parecer ya no formaba parte de su club de fans, y tampoco se la pasaba acosándolo o buscando una oportunidad absurda para acercarsele. Quizá Sakura había madurado también en ese sentido.

Se dispuso a levantarse, no tenia ningún caso seguir pensando cosas sobre Sakura, en definitiva no le traería nada bueno.

Después de darse una ducha se dirigió a la cocina, seguro encontraría aunque fuera cereal con leche para desayunar.

Sasuke no era muy habilidoso en la cocina y lo cierto era que... Tampoco le ponía mucho empeño. Pero no era algo que le importara mucho, después de todo, vivía solo.

Llamaron a la puerta. Así que se levantó y se dirigió a abrirla. ¿Quién lo visitaría a estas horas de la mañana?. Solo había una persona que se venia a la cabeza.

Y en efecto, ahí estaba el rubio, con una sonrisa de comercial dándole como primera fachada.

- Naruto...- dijo sin muchos ánimos

- ¡Teme! Waah ¡buenos días! - exclamó con euforia el rubio mientras se adentraba por su cuenta en el departamento del moreno - ¡A que estas feliz de que seamos casi vecinos! ¡Así puedes desayunar conmigo!-.

- Tsk...- emitió el Uchiha mientras cerraba la puerta. - lo curioso es que eres tu el que siempre viene a mi casa -

- ¡Es correcto! Tienes mucha razón... - se mostró pensativo el rubio, mientras hurgaba la gabetera de la cocina - deberías ir tu a mi casa de vez en vez... -.

Sasuke suspiró, Naruto era igual de despistado que antes. Aunque aveces le agradaba que siempre lo tuviera tan en cuenta. Se arrepentía de lo mismo cada que lo fastidiaba con su presencia. Era su amigo, si. Pero también era un completo idiota. Uno que rara vez, le divertía ver su comportamiento.

-Hey Sasuke... - exclamó con seriedad Naruto, deteniendo su búsqueda en la alacena.

Sasuke se sorprendió un poco, su amigo no era para nada serio, y cuando tomaba esa postura, era porque en verdad le interesaban las cosas.

- ¿Qué pasa Dobe? - emitió el moreno, mientras se sentaba de forma despreocupada para comenzar su interrumpido desayuno.

- Esto es verdaderamente grave... - su semblante serio se opaco aun mas al bajar su mirada repentinamente. Por su parte, el moreno decidió darle su lugar, la curiosidad lo inundó, ¿de que rayos hablaba Naruto?. Lo volteo a ver de reojo - no puede ser que... ¡SOLO TENGAS CEREAL!, ¿es que acaso no comes?- emitió con preocupación el rubio.

Sasuke puso los ojos en blanco, para después ponerse a lo suyo, comenzó a desayunar.

-No es asunto tuyo, deberías de comer en tú casa dobe – emitió con seriedad, le cansaba a veces la actitud poco seria que adoptaba Naruto.

-¡Hey! Pero es que me interesas... - dijo con un toque de carisma el rubio, mientras sin muchos ánimos se sirvió una buena ración de cereal y poco después se encaminó hacia la mesa, para sentarse frente a su amigo.

-¡Jhm! ¿Interesarte?... - cuestionó Sasuke, mientras fruncía el ceño al ver el rostro serio que Naruto ponía - ¿Qué es lo que te interesa?

-Pues... me parece extraño, que teniendo tantas chicas que te idolatran tú no elijas a ninguna... - dijo como si nada, mientras adentraba una gran cucharada en su boca – ya sabes... nmon tengdriams pofqde preomcourparte ..

-¡Basta! - Lo interrumpió el moreno antes de que pudiera terminar su frase... - ¡¿Quieres dejar de hablar con la boca llena? Desesperas! - .

-Bah Sasuke... eres un especial... eso es lo que eres – dijo Naruto mientras arrugaba la frente – Te decía que no tendrías que preocuparte por comer cereal, ¿acaso piensas que puedes nutrirte con esto en el estómago? - negó con la cabeza como si se tratara de algo realmente fuera de órbita.

-¿Acaso tú te nutres comiendo Ramen todos los días? ¡Rodarás por Konoha uno de estos días...! Tsk... - dijo con indiferencia, a pesar de que las "coherencias" de Naruto lo sacaban de sus casillas.

-¡Hey, hey! Con mi Ramen no te metas... - mencionó más serio mientras continuaba comiendo, asegurándose esta vez de tragar antes de volver a hablar, para no propasar el límite de paciencia que sabía que Sasuke tenía. - Es Sagrado... además, no te hagas el gracioso... tú te pondrás flacucho, paliducho y anémico y... y.. nadie va a quererte entonces, amargado.

Sasuke lo observó en silencio por unos instantes, le importaba poco lo que dijese sobre su manera de comer, él sabía que jamás llegaría a ser paliducho ni flacucho, nunca sería el Uchiha huesitos de la aldea. Esas solo eran ideas tontas del dobe, cuya cabeza no carburaba bien, pobre, tampoco había que culparlo de ello. Sin embargo, la última frase del rubio se repitió inconscientemente en su cabeza un par de veces. "Nadie va a quererte".

De pronto cayó en la cuenta de que eso sonaba bastante mal, y aunque estaba acostumbrado a la soledad, al silencio, jamás se puso a imaginar su futuro de esa manera, de hecho nunca había pensado mucho al respecto, aún no estaba decidido si debía rehacer su clan, o si el mismo debía morir con él. Hacer morir todo el odio, la tragedia, todo lo que un poderoso Uchiha podía llegar a ser. Se le revolvió el estómago. Pff, era desconcertante, y no quería pensar en eso.

-Hey... - dijo Naruto, que lo vió sumergido en sus pensamientos, no era novedad que Sasuke permaneciera serio, pero quizá aquel comentario había pasado la raya... - no te pongas así Sasuke, seguramente las chicas seguirán locas por tí aunque estés flaco, digo... han de inventar algo como "Oh que guapo es, tan sexy y demacrado" algo así – agregó, para darle ánimos a su amigo, ánimos que él mismo debía haber bajado. Se sintió responsable del estado de Sasuke, y por su cabeza pensó que quizá los Uchiha también se deprimían, con ese tipo de cosas tan raras, aunque nunca consideró que Sasuke tuviera un Ego tan grande como para sentirse afligido por un comentario. Más que nada porque jamás hacía caso a aquellas chicas.

-No seas tonto... deja esos extraños comentarios. Ni por un segundo pienses que me has afectado – exclamó al comprender lo que su amigo intentaba, ¡POR DIOS! como podía el rubio siquiera pensar en que él, Uchiha Sasuke iba a … no, ni la palabra podía pensar. Sería demasiado, sus labios se curvaron con perfección, demostrando su grandeza en su boca.

-Ja! … - se levantó Naruto de repente, mientras apoyaba ambas manos sobre la mesa, haciendo a su vez que su cuerpo se abalanzara sobre ella, para observar más de cerca a su amigo – Pues la verdad... no sé que es lo que ven en tí.

Sasuke frunció el ceño, Naruto estaba loco, claro que... él tampoco sabía que era lo que las chicas veían en él. Y la verdad no le importaba enterarse, no estaba interesado. Como él decía, no le gustaba ser ese foco de atención, prefería vivir tranquilo, quería que lo dejaran en paz. Algunas eran tan tontas que llegaban a sorprenderlo, como cuando lo encontraban por la calle y se le acercaban, comenzando una plática en la cual él no era partícipe, es más, siempre las ignoraba al punto de hacerles sentir que hablaban solas. Parlanchinas, poco graciosas y para colmo escandalosas. No era eso lo que él necesitaba, ni para pasar el rato, y mucho menos para formar una familia.

-¡Dejate de tonterías! Será mejor que vayamos a entrenar... - exclamó mientras se levantaba, recogiendo su plato para dirigirse al fregador – Y más te vale que recojas lo tuyo. ¡No quiero que mi casa se llene de bichos por tú culpa eh!...

-¡Que gracioso Sasuke! ¡Pero he de vengarme de tí en el entrenamiento, ya lo verás! - exclamó alegre el rubio, siempre dejando ver su optimismo por sobre todas las cosas.

Sasuke se apresuró a arreglarse, para poder salir a las calles de la aldea, donde a pesar de que era ligeramente temprano, ya había bastante movimiento. Toda la gente siempre se levantaba temprano para hacer sus deberes. En verdad que en Konoha siempre había algo que hacer.

Naruto le espero mientras el se arreglaba, y cuando estuvo listo ambos se encaminaron a la puerta para salir del edificio.

Caminaban por las calles de la aldea, Sasuke se mantenía en silencio, observaba el piso y de vez en vez levantaba la mirada, no porque estuviese cabizbajo significaba que estuviese triste o algo por el estilo, lo que pasaba es que, le gustaba pasar desapercibido, y había aprendido que ir por ahí con la frente en algo, con su usual porte arrogante bastaba para llamar la atención. Ademas, tenia que tener en cuenta que iba con Naruto, con eso bastaba para que la gente los volteara a ver. Así que le dejaría esa tarea a su amigo eufórico.

Hasta que llegaron a los alrededores del bosque, ahí la gente comenzó a escasear, las calles se veían menos concentradas y por su parte, el rubio iba mas feliz. Al fin llegarían al lugar donde se reunirían con Sakura, Kakashi y Sai, casi como en los viejos tiempos. Eso era algo que a Naruto no podía dejar de conmoverlo, claro que no era tan tonto como para decírselo a su amigo a quien de por si, consideraba algo "confiado" por no decir, engreído. Como siempre lo había sido. Esa era una parte de Sasuke que quizá nunca cambiaría, y después de todo. ¿Qué sería Sasuke de no ser como es ahora?. No, no lograba imaginarlo.

Naruto iba algo serio para ser verdad, Sasuke lo observó de reojo, mientras levantaba el rostro para después observar los alrededores con discreción. Se detuvo de repente, el moreno había sentido un escalofrió recorrerle la espalda al observar a lo lejos, a considerable distancia de ambos a una chica de cabellos largos, con una vestimenta algo holgada.

"Por dios, es ella!" Pensó el Uchiha mientras sus ojos azabaches se paralizaban abriéndose mas de lo debido, con sorpresa, era ella, era la misma chica que había visto el día anterior. Tenia que hacer algo, tenia que encararla. Pero los pies permanecieron incrustados sobre la tierra, parecía paralizado.

-¿Hey Sasuke?- menciono Naruto, había girado para verlo y descubrió que se había quedado atrás, ademas de que tenia una expresión muy rara... Parecía sorprendido, expresión poco usual en el. - ¿Sucede algo? -

Sasuke reaccionó, Naruto lo había sacado de sus pensamientos, tenía que agradecérselo, su vista aun observaba a la chica, pero esta se movía, estaba yéndose, por dios tenia que ir tras ella.

- Nada, recordé que...- exclamo con un tono neutral, su vista no perdía los pasos de aquella mujer...- olvidé algo, adelántate, después te alcanzo...-.

- ¡Pero Sasuke! ¡Ya están esperándonos! - exclamo el rubio mientras observaba como su amigo había cambiado de dirección.

-¡Dije que te adelantaras! ¡Así que vete!- emitió con un tono más agresivo. Le desesperaba que le pusieran trabas, ademas, ese era un asunto importante que tenia que hacer.

Naruto se dio la vuelta enfadado y siguió su camino refunfuñando, igual sabía que Sasuke no se tardaría mucho, pero le dió curiosidad por saber, que es lo que iría a hacer.

Sasuke se apresuró, caminando rápidamente por las calles, y disminuyendo el paso por tramos, tampoco es como si fuera a salir corriendo detrás de aquella chica, no, pero la curiosidad de darle un rostro a aquel cuerpo, de darle un nombre, lo carcomía. Avanzo hasta volver a ver su silueta, esta vez un poco mas de cerca, era en estos momentos cuando quería pasar realmente desapercibido.

Hinata avanzaba con tranquilidad, había salido temprano de su casa, al menos lo mas que pudo, para ir de nuevo a aquel lugar, le hubiera gustado no regresar, y menos sabiendo que alguien podía verla. No es que le gustara ser descubierta en ese tipo de situaciones.

Había pensado mucho a lo largo de la noche al respecto. Pensó que quizá sería bueno el dejar así las cosas, además... Seria cosa del destino si esa carta regresaba a sus manos de forma intacta, o tal vez, si cayera en manos de alguien más, quizá no se darían cuenta que ella fue precisamente la que escribió eso. Ya que, únicamente se había asegurado de colocar sus iniciales en la parte inferior derecha del papel. Sin embargo, igual prefería pensar que no se fijarían en eso... O que no caería en manos de alguien.

Ahí estaba esa su primera opción, a final de cuentas la carta ya no estaba consigo, se había deshecho de ella tal como quería.

Sin embargo ahí estaba ella, siguiendo el camino que la llevaría hasta aquel lugar nuevamente, sentía que su corazón se apretaba con fuerzas, con cada paso que daba. Simplemente por el hecho de regresar a aquella parte de la aldea, como si la curiosidad que habitaba en su interior se apoderara de ella, quizá después de todo merecía saber si la dichosa carta seguía por ahí. De ser así, ahora si se desharía de ella. Claro que lo haría.

Sus pensamientos la sumergieron tanto que no se había dado cuenta de cuanto había avanzado. Sus pies parecían haber recordado el camino de forma automática porque ya se encontraba bajo las enormes sombras que proyectaban las arboledas, se detuvo con cautela, nunca se había detenido bien para observar los alrededores, no era que los Uchiha hubiesen vivido fuera de la aldea, claro que vivían aparte, igual que los Hyuuga con los suyos, quizá por el mismo hecho de la sangre y los lazos familiares. Pero ahora había pasado tanto tiempo que los arboles de las jardineras se habían engrosado, habían crecido y la hierba que seguramente antes fue un hermoso espacio de césped, se había desbordado por completo. Sus ojos plateados observaron el piso, descubriendo el deterioro obvio del que alguna vez fue el sendero principal.

"Que hermoso habrá sido este lugar en aquellos años" pensó para si, mientras su mano blanca se extendía nuevamente hacia uno de los barrotes que representaban la entrada al distrito. Pero no se atrevió a tocarlo.

.

.

.

"¿Qué es lo que hace?" pensó el moreno en su interior, dándose golpes internos por no poder ver mejor, mas de cerca. Era un completo imbécil.

La había seguido con cautela, había observado cada uno de sus movimientos, y cuando ella disminuyó el paso, el decidió esconderse en la copa de un árbol a distancia considerable de la chica, por lo que poco podía ver en realidad.

Se cuestionó muchas cosas, cosas que sabia de antemano que no podría darle una respuesta, cosas que solo ella podría responder. Su curiosidad incrementó. Tenía que terminar con todo esto ahora. Iba a cuestionarla hasta quedar plenamente satisfecho, iba a hacer cuanto quisiera hasta que estuviera tranquilo. Asintió con firmeza. Dando aprobación física a sus pensamientos.

Y luego rodó los ojos, idiota, pensando tantas tonterías y permaneciendo ahí sin hacer nada. Seguramente así iba a descubrir quien era la que se había auto-nombrado "la princesa de sus sueños".

Torció la boca, ni cuando estaba pequeño hubiera imaginado algo como eso.

"Basta..." Pensó, mientras se levanto rápidamente, mientras su corazón se acelero. Y sin saber el porqué, se decidió a avanzar, estaba preparado, le caería de frente... Avanzó tranquilo por las ramas de los arboles.

.

.

.

Ella sintió una presión descomunal en el pecho y retiro el brazo de nuevo, había escuchado una repentina agitación en los arboles, se dió la vuelta apresurada y en una fracción de segundo, su corazón brinco del susto, no estaba sola... No estaba sola.

Sus ojos se abrieron súbitamente, la respiración le falló; estaba tan desconcertada, tan asustada que podría haber desfallecido, sintió pena, por ella misma y por estar ahí, y por tanta cosas que cruzaron por su cabeza en tan solo un par de segundos, sus mejillas se encendieron en un rosado intenso.

"¡Maldición, ¿porque se me olvido activar el byakugan?" pensó mientras intentaba controlarse.

Sasuke había aparecido justo detrás de ella, era cierto que había hecho ruido, el suficiente para hacerle saber que no estaba sola, y gracias a su maravillosa habilidad, había saltado con tal precisión que su cuerpo cayó justo detrás de la chica que se mostraba aterrorizada ahora.

El chico sonrió complacido, ese efecto en aquel rostro era su creación, ella había sido descubierta yendo a aquel lugar prohibido. Y eso debía pesarle bastante.

La observó detenidamente, su rostro albino, sus ojos plateados y brillantes, aquel largo cabello azul... Suspiró inconscientemente, largo y profundo, una esencia desconocida de una presencia bien reconocida.

- Así que...- mencionó con sobriedad, mientras observaba como ella automáticamente retrocedía. El también dió un paso para seguirla. No la dejaría escapar...suspiró de nuevo, muy cerca de ella.- Hyuuga- emitió con voz clara, precisa y baja, únicamente para que la aludida lo escuchase.

Su cercanía la estaba matando. Era como si su cuerpo reaccionara de la peor manera en el peor instante que hubiese surgido, jamás le cruzo por la cabeza que justamente Sasuke Uchiha fuera a seguirla, o más bien, a encontrarla en aquel lugar, ya que era más que obvio que alguien como él, no perdería su tiempo "siguiéndola" tendría cosas mejores que hacer, estaba claro. Él había ido a aquel lugar y la había encontrado husmeando. Cruzaron muchas cosas por la cabeza de Hinata, y cuando sus ojos subieron a encontrarse con los profundos azabaches de él, sintió que el mundo se le venía abajo. Ahora resultaría que para él era una maldita entrometida, que había elegido el lugar equivocado para "husmear".

-U-u-Uchi-ha-san – Ahí estaba de nuevo ese maldito tartamudeo, se maldijo internamente, este era el momento preciso para demostrar al mundo cuanto había cambiado, que ya no era aquella niña que todos habían conocido. Y justamente en ese momento, su maldita boca se trababa.

Sasuke sonrió con suficiencia, ladeando sus labios hacia un lado, avanzó un paso más hacia ella, acorralándola contra el gran barrote que hacía poco había pretendido tocar, y que ahora rozaba con la espalda. Ella bajó la vista inconscientemente, mientras él la observaba minuciosamente, no quería perderse ni un solo detalle de aquel rostro, ni sus gestos, ni sus facciones, quería ver cada reacción de la dueña de aquella inmensa declaración de amor.

-Sí, ese soy yo – susurró, mientras su mano derecha se posicionó sobre el mentón de la joven, impulsando su rostro hacia arriba, quería que lo mirara a los ojos, quería ver esa chispa de emoción encendida en ellos ante un momento como este, que seguramente ella habría estado soñando desde hacía tanto tiempo.

Hinata levantó la mirada, tragó saliva al observarle de nuevo, estaba prisionera en aquel diminuto lugar, un tremendo escalofrío recorrió su espalda, aún no entendía porque Sasuke se apegaba a ella de aquella forma en lugar de reclamarle, quizá quería que sintiera frustración y que muriera de la vergüenza antes de soltar todo lo que tenía para decirle. Pero al notar el silencio entre ambos, decidió que ella, podía manejar la situación.

-Lo.. siento – exclamó en voz baja, ¡Por dios! Apenas y había logrado que su voz saliera fuera de sus labios, estaba sumergida en una vergüenza absoluta, no tenia remedio, pero ya había dado el primer paso, había roto el silencio y debía proseguir, se alentó por dentro... - Sé.. que n-no debería e-estar aquí – intentó no tartamudear, con más éxito, al menos sí se le entendía lo que decía.

-Uhmm.. -exclamó él, mientras su mirada pretendía leerle el rostro, de repente sintió unas graciosas ansias por saber leer la mente de las personas – supongo que has venido a buscarme, así que, aquí estoy... Y también sé a lo que has venido – emitió con seriedad, cada palabra de forma automática, pero con un toque meramente sensual que sus labios creaban, fuera porque era un Uchiha, ó porque era parte de su manera habitual de hablar.

¡Por Dios! Nunca hubiese esperado estar tan cerca de él, ni que el corazón se le agitara así de repente, ella abrió la boca para argumentar algo y nuevamente sin éxito, decidió cerrarla, le había faltado concentración, digo.. estaba en un aprieto, no es como si Sasuke Uchiha la hipnotizara con su voz y su mirada... ¿Sexy?. Pfff. Debía dejar de pensar tonterías.

-Etto.. -emitió al fin la Hyuuga, mientras sus manos se empuñaban con fuerza, buscaban algo que agarrar, querían apretar algo fuerte como si eso le diese valor, volvió su mirada hacia sus costados, como si buscara una forma de escapar... - ¿A buscarlo?... no entiendo.

-No es necesario que finjas – emitió él con tono claro, aún seguía con aquella retorcida sonrisa, la observó buscar una salida, como un animalito del bosque que estaba a punto de ser emboscada, pero ella debía entender que ya estaba acorralada. - Puedes decírmelo, de frente... -

La chica lo miró confusa, como si verdaderamente no supiera de qué estaba hablando, cosa que lo puso a pensar por unos instantes en que quizá Hinata Hyuuga no era la chica que había escrito todo aquel melodrama, pero al ver sus ojos, aquella chispa de brillo luminoso en ellos, al sentir su respiración tan cerca de la de él, al observar con detalle como sus cabellos azulados caían sobre sus hombros, al recorrerla por completo, sacó la conclusión de que ella era la chica perfecta para que fuera la autora de aquel párrafo. Debía ser ella, no podía equivocarse.

-Pero... ¿Decirle qué? - exclamó y sintió que se le secó la garganta, ya estaba un poco cansada de esa situación, si Sasuke iba a decirle algo más que un reclamo, debía hacerlo ahora.

-Uhmm... así que, ¿prefieres que te lo recuerde? - exclamó irónico Sasuke, mientras soltó un suspiro... - Esto se está volviendo más problemático que divertido.

-¿Divertido? - cuestionó ella nuevamente, ¿Es que acaso él la estaba usando para divertirse un rato? Estúpido.

-Veamos, repasemos la situación – dijo él mientras su cuerpo se posicionaba de forma normal, dándole cierto espacio entre ambos, para darle un respiro a ella – Estás aquí, vienes a buscarme, como lo hiciste ayer, obviamente porque quieres decirme algo que, francamente ya sé, pero igual quiero que tú lo digas.

-¿Cómo... a-ayer? - ¡Oh no! Él la había visto venir ayer, es por eso que pensaba que lo estaba buscando, todo concordaba, lo único que no entendía era, ¿Qué era eso que él ya sabía y que quería que ella dijera?, el corazón se le agitó repentinamente, tenía un mal presentimiento que la apretujó por dentro.

-Tsk.. - bufó, ya estaba cansándose de esa situación, al parecer era en verdad demasiado tímida y tenía que ayudarla a decir sus verdades. - " Mi amado príncipe...".

Iba a proseguir cuando vió que los ojos de ella se petrificaron, al igual que todo su cuerpo, no podía caber la menor duda de que ella estaba atónita, su respiración se dificultó, y su corazón quería salir corriendo, un escalofrío le recorrió todo el cuerpo. Estaba perdida, estaba completamente perdida.

"El lo ha leído...él lo ha leído" se decía internamente sin cesar, había sido tan estúpida al creer que nadie iba a encontrar aquella maldita carta, y lo peor de todo era el hecho de que justamente Sasuke la encontrara, sabía que él era un ser egocentrista, con solo mirarlo, siempre rodeado de chicas, y aunque su rostro demostrara que parecía harto y que incluso le molestaba ese hecho, ella estaba completamente segura de que lo disfrutaba segundo a segundo. Eso fue lo que pensó en ese instante, a pesar de que antes no lo creía así, o quizá no lo había pensado de esa forma.

"Él tiene mi carta" emitió para sí nuevamente, mientras el corazón se le oprimió tan fuerte que el dolor se expandió por todo el pecho, su rostro se puso colorado, estaba en verdad avergonzada. Estaba segura de lo que venía a continuación. Él seguramente se encargaría de humillarla, sentenciarla por algo que ni siquiera iba a dirigido... ¡Oh por dios! ¡Iba a ser rechazada por alguien a quien no se declaró!. Tenía que hacer algo para impedirlo, tenía que sacar valor, era el momento.

-¿Ya recuerdas? - emitió él con tono gracioso al observar cada una de las reacciones, ella se había puesto de mil colores en tan solo unos segundos, eso era memorable de recordar – Lo cierto Hyuuga, es que jamás creí que tú llegarías a sentir algo tan... profundo por mi... -

Se aproximó hacia ella, la arrinconó de nuevo y al notar que ella se movía hacia un costado, como buscando una huida, en un rápido movimiento él subió ambas manos a la altura precisa para encarcelarla, no le dejaría escapatoria. Se inclinó hacia ella y respiró profundo, iba a disfrutar de aquello hasta él último instante. Ella subió el rostro para encararlo.

"Grave error" pensó él, mientras la oscuridad de sus ojos se encontraron de nuevo con los destellos de ella, aproximó su rostro de forma inconsciente

"Aquí viene lo divertido" pensó nuevamente, con la intención de pretender besarla, para en último instante...

Acercó más su rostro al de ella, la vió temblorosa y eso lo alentó a proseguir, su plan iba perfecto, estaba a tan solo unos milímetros de rozar sus labios con los de ella, Sasuke pensaba millones de cosas a la vez, y de pronto sintió la necesidad de saber ¿Qué se sentía besar a una Hyuuga?, y no a cualquiera, a la heredera del Clan, a la chica más tímida de la hoja.

Hinata lo observó venir, él iba a besarla, respiró entrecortadamente y cerró los ojos con fuerza. ¡Tenía que impedirlo! Tenía que hacerlo, pero su mente estaba en blanco, estaba perdida... se sintió resignada cuando la perfecta curvatura de la nariz de él se topó con la de ella, el roce fue mínimo pero la hizo reaccionar, no iba a caer en los juegos de Uchiha. Y en un movimiento repentino levantó ambos brazos y los posicionó sobre el pecho de él, y con valor y la fuerza necesaria lo impulsó hacia atrás con ganas para apartarlo de ella.

-¡I-idiota! - exclamó, estaba furiosa, él, no por ser Sasuke el asediado por las demás iba a conseguir algo de ella, ella no era "las demás". - ¡Idiota! ¡Idiota! ¡No me toques!

Sasuke estaba atónito, la chica lo había impulsado hacia atrás, había bajado la guardia por unos escasos segundos, jamás se lo vió venir, su ceño se frunció. ¿Cómo es que ella lo estaba...? prefirió bloquear sus pensamientos.

-¡No te atrevas a acercarte Uchiha! - exclamó con claridad Hinata, mientras lo observaba concentrada - ¿Es que acaso crees que eres el centro del mundo? ¡No quiero nada que tenga que ver contigo!.

Ella prácticamente lo había gritado a los cuatro vientos, estaba completamente roja, por la vergüenza, y por el coraje. Intentó controlarse, ella no solía explotar de esa manera nunca... Era algo demasiado raro e inapropiado. Se giró hacia el camino por donde había llegado y comenzó a caminar en esa dirección a toda prisa. Ahora era el momento para huir.

Sasuke se quedó ahí parado, ni sus pies ni su cuerpo le reaccionaban, aquella chica lo había mandado al diablo, y había rechazado uno de sus besos. Uno de sus tan asechados besos... No es que hubiera querido besarla, en un principio. La vio irse con presteza, mientras él, se mantenía en el mismo lugar, su corazón se aceleró y se detuvo al mismo tiempo, no tenía idea de lo que debía venir después, su rostro se tornó más pálido de lo normal, sentía correr su sangre tan despacio, que le temblaron los pies. Frunció el ceño y tragó saliva. No era posible. No podía ser cierto... Hinata Hyuuga lo había mandado al demonio antes que él pudiera hacerlo con ella.

Su corazón se estampó sobre su pecho, helando cada centímetro de su piel.

Continuará...

.

.

.

Hola mundo!

Waah pues ya sé que me tardé más que la vez anterior, pero ya saben, trabajo y eso y pues, mis tiempos para escribir y hacer todo lo que quiero hacer son verdaderamente cortos. Pero no me rindo y aqui estoy hahaha.

Agradezco mucho a quienes leen mi historia, espero no defraudarlos con este capi, sé que los demás personajes no han salido, pero lo harán a partir del siguiente capítulo ya que para mí era fundamental que este encuentro entre ellos se diera :)

¡Gracias por sus lindos comentarios!

Sweet-Knight: ¡Te loveo! gracias por tu paciencia y por estar aquí al pie del cañón conmigo :) por si recibo jitomatazos! xD

Dark-Amy-chan: Muchas gracias por seguir mi historia, haha sí Sasuke es algo egocentrista xDD a ver que tal le va a continuación.

Kaila Maya the wather: :) Me alegra bastante que te gustara el cap anterior, a ver que tal este xD

Lorss: Sorry si me tardé algo más pero acá ya anda la contii Graciaaas por tu lindoo comment!

Kaori-chan: Sii! Sasu-kun es algo egocéntrigo xD haha pero se quedó con el ojo Cuadradooo! XD

Pame18: Gracias en serio que sii

Natalie.S: Waah poco a poco se responderán las preguntas xD haha y creo que con este se han formulado algunas otras! wahaha xD

TheRusso: T_T Waah Gracias por tu Review! en verdad me alegra mucho que te agrade mi historia :D habrá que ver como se verán ambos a partir de ahora wahaha x)

Layill: ¡Ves que sí la reconoció! Hina-chan es inconfundible x) tenía que ser jujuju!

Y a todos los que leyeron sin dejar Review! espero que se animen a hacerlo :) Y si no, de cualquier forma, con que lean es suficiente para mi. ¡Gracias!

Merry Go Round - Sasaki Nozomi para la última parte del fic, eso es lo que escuchaba

Espero actualizar pronto, los quiere un mundo!

Ary~