Cavando en el pozo.

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Capítulo 3.

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POV Jeff.

La que duerme lejos de mí

La que sueña conmigo

La que despierta en la oscuridad

No tiene ojos para mirarse

No le funcionan los espejos

"La que a todo se parece…"

Maldita mocosa. Estúpida niña. ¡Porquerías de ojos que brillan de inocencia! Tenía la oportunidad perfecta para matarla, pero siempre pasa lo mismo, siempre flaqueo con los niños, odio que lloren, me hace querer dejarlos vivir, pero esta vez no. Esta mierda de mocosa se va morir.

Extiende una mano

Escribe mi nombre en silencio

Pronuncia apenas un quejido

A tientas no me encuentra a su lado

Cierra los ojos para probar

"Acaricia mi ausencia"

Entre en una casa de las tantas de un barrio que no conozco. Al meterme por una ventana, había una chica con la vista en el celular, no se da cuenta de mi presencia, pero después de un rato la noto incómoda, sé que se está empezando a dar cuenta de que no está sola.

Necesita mis ojos para estar desnuda

Necesita mis manos para temblar

Necesita mi voz para poder oír

La lucha corporal La paz corporal

Hay un ruido una sombra hay un lago suspiro

"Y se vuelve a dormir"

La chica se incorpora de golpe y me observa a oscuras, el brillo del celular me ilumina, dejándome mostrarle mi bella sonrisa, mis perfectos ojos, mi hermosa apariencia. Ella quiere gritar pero le tapó la boca cuando salto a la velocidad de la luz sobre ella. Se revuelve debajo de mí, pero me le echo enzima y le susurro "Ve a dormir"

Duda de mi existencia

Atraviesa recuerdos

Se hamaca en su memoria

Su cuerpo reluce la lucidez

Una imagen la eriza

"La luna quiebra los cristales"

La mató. Es lo único que quiero, sentir que una vida se me escapa por mis manos, a través de mis dedos. La apuñalo, ella no puede gritar, está indefensa, se ahoga en su propia sangre, le saco los ojos, le tallo una sonrisa, le corto los dedos, y le arranco las orejas. Abro su pecho, destrozo sus pulmones, y arranco su corazón. Lo veo latir en mi mano, pronto deja de hacerlo, dado que ya está muerta. Me voy de la casa, y a unos perros les doy el corazón ¡No me juzguen! Ellos también tienen que comer.

Estamos en todos los países

En todos los bosques en todas las montañas

En la nieve en el sol en el mar en el aire

Hemos vivido todo el tiempo

El amor nace todavía

"Yo me despierto entonces"

Me voy a la ciudad, compro un vodka, un jugo cepita y un paquete de cigarrillos, me dan asco los sin sabor por eso compro convertibles. Me gustan los de limón, lo prendo, aspiro, trago y suelto el humo, el sabor del limón y el cigarrillo me recorre la garganta hasta la boca, oh es delicioso. Voy a una plaza que a estas horas de la noche nadie sale, me siento en una hamaca y abro el vodka, le echo el jugo Cepita dentro y me concentro en beber esa maravilla de mescla. Se me consume el cigarrillo. ¡Carajo! Prendo otro. Amo fumar. Tengo que conseguir marihuana. Pienso en mis actividades en la noche, ¿Por qué no mate a la niña? Y más aún importante ¿Por qué la quería coger? Tampoco tiene alto cuerpo, aunque si es atractiva de cara. Ya fue. La mataré algún día. Eso hay que darlo por hecho.

La ciudad entera se asoma a las ventanas

Duramos una sola mirada

La vida continúa

Esto es ahora otro planeta

He viajado hasta aquí

"Para habitar el mismo sueño"

POV Jazmín.

Me levanté temprano, miré el reloj, eran las 7:45 a.m. ¡El colegio! Me levante corriendo, me peine, vestí y salí a las apuradas corriendo por la ciudad, tenía que llegar a tiempo, nunca me dormí. Al llegar al colegio me quise pegar un tiro.

"Domindo…" Pensé.

-¡BAKAAAAAAAAAAAA! – Grité.

Me fui enculada a pasear por ahí, no me di cuenta de que día era hoy y desperdicié horas extras de sueño. Me fui a la plaza, había algunas personas, era temprano para estar un domingo a la mañana. Me senté en una hamaca y saque un libro, ya había terminado Lesath, y busque otro, era el primer libro de la saga de Maze Runner: Correr o morir.

Miré al piso, había una botella de vodka, un Cepita y una caja de cigarrillos convertibles de limón vacía. Oh que rico cigarrillos de limón. Podría decirse que alguna vez fume, solo porque sentí la necesidad de hacerlo, recuerdo que fue Luz, la novia de mi hermano, la que me enseño a fumar, estaba peleada con toda mi familia y ella era la única allí para mí. Ella prendió un cigarrillo en frente de mí y le pedí que me diera uno, me enseño a aspirar el humo y luego a soltarlo, sentir esa sensación en mi boca era fascinante. Pero fumo de vez en cuando, solo cuando tengo rabia. Este era uno de esos momentos.

Fui a una tienda cercana y compre dos cigarrillos convertibles de uva, mis favoritos, los comunes me dan asco. Me dirigí a una parte fuera de la ciudad, al costado de la carretera hay como un bosque, me encanta, casi siempre vengo acá. Prendí el cigarrillo y empecé a fumar.

Todos creen que fumar está mal, y no digo lo contrario, es malo, pero fumo porque quiero, no tengo quien me impida hacerlo, además, de algo hay que morir ¿no? Los que fuman sé que me entienden y los que no, será su propia opinión.

Al caminar por el bosque me sentí relajada, el primer cigarrillo lo terminé y encendí el otro. Son tan ricos los de uva.

En un momento me puse a pensar en las diferentes tipos de personas. Hay gente que fuma, se droga, se prostituye, hasta los que se cortan. Recuerdo que mi mejor amiga Nicole me retó por fumar. Pero antes de juzgarme le pedí que se viera los brazos, que no tenía derecho a decirme que podía o no hacer, es mi problema, ella se corta y yo sé que es una forma de desahogarse con uno mismo y por eso lo hace, cada ser humano tiene su propia forma de destruirse. Al igual que el chico de anoche.

Pensé en él, él arruinó su vida quien sabe cómo, él mata por placer, porque quiere, y eso es como fumar, yo fumo por placer, él mata por placer, ambos nos destruimos de diferentes maneras. Pero tarde o temprano llegamos al mismo fin que a cada uno nos condena.

Decidí volver a mi casa, el olor a cigarrillo se fue asi que podía volver tranquila. Eran las 10 de la mañana cuando llegue, los vagos de mi familia aún no se levantaron, volví a mi cuarto y me puse a escuchar música. Decidí investigar por curiosidad sobre los asesinos de Seattle. En uno de ellos me apareció un testimonio de una mujer que se publicó en el diario hacia un año. Este relato estaba con un link, lo abrí y me aparecía una página llamada .com y en ella un dibujo del mismo chico que me ataco y me envió al hospital, mi visitante nocturno. Jeff the killer "Jeff el asesino" traduje en mi mente. En la leyenda se contaba que su frase era "Ve a dormir" y que era lo único que sus víctimas escuchaban antes de morir de manera atroz.

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¡Sayonara!

Yuno666