N/T: ¡Hola! *0*

Con ustedes, ¡el capítulo del Jueves! -Aplaude-.

Disfrútenlo.


Arya hizo exactamente lo que Jon predijo que haría. ¿Cuál era el punto de escapar de Sansa, si podía ir a la habitación de su hermano directamente?

Apenas llegaron al cuarto, Arya saltó a la cama y observó a Jon mientras se quitaba la túnica, quedándose sólo con su jubón blanco. Prestando especial atención en su cuerpo... Hoy era un excelente día para comenzar con su plan; especialmente con Robb y Theon fuera.

De verdad le hacía feliz saber que -aparentemente-, Jon se negaba a salir con esos dos. Odiaba tener que dormir en su fría e incómoda cama. A veces trataba de meterse en la de Jon, pero ni siquiera su esencia impresa en las pieles era suficiente... No era lo mismo sin él.

Recordó entonces la última vez que había estado fuera; un día después de su día del nombre. Volvió a casa antes que Robb y Theon, y estaba sonrojado. ¡Incluso se atrevió a regañarla por no estar en su propia habitación!

Obviamente, le pidió perdón después, y ella, grácilmente, se lo concedió. Trató de preguntarle qué había sucedido, pero no obtuvo respuesta alguna.

Arya sabía que aunque no lo dijera, a Jon también le gustaba dormir con ella, pero estaba segura de que nunca la había sostenido tan fuerte como lo hizo aquella vez.

Trató de volverse a concentrar. ¿Como averiguaría si valía la pena besar a Jon? Probablemente lo sí, pero debía estar completamente segura. Sabía que quería besar a alguien guapo. Inteligente también, de ser posible...

Su hermano era un genio chiflado de vez en cuando, y sabía que él era lindo. Pero quería besar al chico más hermoso del mundo; de ese modo podría decirle exactamente eso a Sansa y a Jeyne.

Entonces volvió a posar la mirada sobre él. Jon era delgado y bajito, pero al mismo tiempo le parecía muy fuerte... Inclusive desde la cama podía ver sus músculos. Su piel era tan pálida que aparentaba ser fría como la nieve; pero Arya sabía que no era cierto. Ella conocía la piel de Jon a la perfección: era suave y cálida como una hoguera. Oh, y tenía un olor delicioso... Una combinación de musgo, vino caliente, miel, llama de vela y tormenta invernal; dulce, pero fuerte.

En ese momento él le tendió una de sus camisetas, y ella se comenzó a quitar la suya de inmediato. No pudo evitar sonreír cuando lo vió darle la espalda. Encontraba gracioso el modo en que Jon siempre se volteaba rápidamente, sin tratar de robar una miradita, como ella hacía a veces.

Una vez que se terminó de poner la camiseta, entró bajo las pieles para esperarlo. Jon estaba teniendo problemas deshaciendo un nudo en sus pantalones.

-¿Necesitas ayuda con eso? -Ofreció.

Lo escuchó pasar saliva. -¿Qué? -Dijo, sonando como Robb aquella mañana.

Extraño... Jon siempre le prestaba atención, a menos que... ¡Oh!

Le gustaba como se veía a veces. Casi confundido. Señal inequívoca de que Jon tenía sueño. Arya sonrió. Le gustaba el Jon sonmoliento. Ese Jon haría aquellos hermosos patrones circulares en su espalda que ella tanto amaba.

-¿Te ayudo? -Repitió mientras señalaba el nudo.

-Está bien, ya lo tengo. -Murmuró mientras dejaba escapar un bostezo. ¡Los dioses eran buenos! Jon de verdad tenía sueño.

Su hermano se recostó en la cama, atrayéndola hacia su pecho de inmediato. Arya sintió su mano tocar la piel de su espalda. ¡Yupi! Era algo especial, puesto que Jon ya casi no lo hacía.

Tuvo que resistir el impulso de bufar indignada. ¿Por qué insistía en levantarse temprano? Al menos ahora comenzaba a lucir más cansado; eso normalmente significaba que se acurrucarían.

De acuerdo. Quizás no debería molestarle tanto que su hermano madrugara, pero al mismo tiempo quería que se quedara con ella hasta que despertara. ¿Cuál era el problema en ello?

Sus pensamientos se desviaron hacia Theon entonces... Él probablemente debería considerar el dejar de entrenar con Jon, al menos por un tiempo. La última vez que su hermano estaba... -¿como lo había descrito su padre? ¡oh, sí!- estresado, Theon acabó con una muñeca torcida.

Arya sonrió un poquito. Probablemente debería poner hielo en sus zapatos. Eso haría feliz a Jon, aún cuando nunca lo diría.

Ella sabía que la quería. Por las noches siempre la abrazaba con vehemencia y satisfacción. Algunas veces hasta gruñía placenteramente.

Observó como Jon cerraba los ojos, al mismo tiempo que ella escurría sus manos al interior del jubón en un acto reflejo, acariciando la fina línea de vello en el centro de su vientre. Siente los músculos de su abdomen contraerse levemente, y se pregunta por millonésima vez el por qué.

Respira tranquilamente al sentir sus manos moverse, y su esencia envolviéndola. A veces sólo quería extender sus dedos por su piel, sintiéndo las líneas de sus músculos, y enredarlos en aquel adorable camino de cabello. Se siente tan bien...

Justo cuando comenzaba a cerrar los ojos, se recordó a sí misma que no podía dormir. Tiene un plan que llevar a cabo. Bufó suavemente; ¿por qué siempre olvidaba todo cuando Jon la sostenía?

Parpadeando suavemente, pensó que su hermano ya debía estar dormido. Se movió un poco más, tocando sus cuerpos. Él dejó escapar un suave gemido, y sus brazos se estrecharon aún más, en torno a la cintura de la loba.

Contenta con su reacción, Arya lo observa. Luce en calma. Jon nunca parece completamente relajado estando despierto; siempre se está protegiendo.

No pudo evitar sonreir al recordar como su rostro se desmoronaba en una sonrisa cuando ella corre a abrazarlo. Su mirada siempre se iluminaba con un brillo casi violeta.

"Es bello." Vuelve a concluir. Trató de compararlo con todos los chicos que conoce, observando la línea de su mandíbula. No, Jon es, en definitiva, el más guapo que ha visto. Entonces fijó la vista en sus labios, tratando de imaginarse lo que se sentiría tenerlos contra los suyos.

Una de sus manos se deslizó hacia arriba, determinada a tocar sus labios. Con extremo cuidado para no perturbar su sueño, comenzó a sentir el aire frío al alcanzar el cuello de su jubón.

Sus dedos acariciaron su barbilla, y, lentamente trataron de presionar las yemas de sus dedos contra sus labios. Su respiración sonaba estrepitosamente, y podía sentir el latido de su corazón desbocarse.

Ni siquiera sabía por qué estaba tan nerviosa... ¡Jon la besa todo el tiempo! ¿Cuál era la diferencia? Ha besado sus mejillas, y la palma de su mano miles de veces.

¿Que en los Siete Infiernos era ese ruido? ¿Su corazón estaba haciendo semejante escándalo?

Le ordenó a su cuerpo permanecer callado. Jon terminará por despertarse si continuaba de ruidosa.

Sus dedos -al fin-, lograron tocar sus labios. No podía ni siquiera describir cómo se sentían... Eran suaves, y cálidos como Jon...

Lamió sus labios inconscientemente, y su cabeza comenzaba a sentirse ligera.

Su índice presionó su labio inferior. ¿Por qué seguía haciéndolo? Los labios de Jon...

En ese momento su hermano exhaló fuertemente, y Arya se congeló, tratando de pretender que estaba dormida.

Poco a poco, su mano retrocedió, hasta terminar encaramada en su pecho. Despejando su mente, trató de imaginar qué pudo haber sucedido. Al no encontrar respuesta alguna, volvió a enfocar su rostro. El calor que se extendió en su interior resultaba placentero y desconocido para ella.

'Bésalo'. Pensó de repente. '¡Ahora!' Era casi como una orden...

Se sorprendió a sí misma sonrojándose. Quizás no debería hacer eso...

'Quiero que él me bese también...'

¿Esa había sido ella? Bueno, había que admitir que eso era lo que quería.

Al menos, ahora lo sabía. Quiere besar a Jon. Sólo para saber qué se siente.

¿A quién le importa lo que Sansa o Jeyne digan?

Jon era, y siempre será la elección correcta.


Kyaaa... Me encantó... */*

¿A ustedes?