DISCLAIMER: Los personajes son de SM. ¡Solo la trama y cualquier locura es mía! u.u y muy, muy pronto también ¡Edward Cullen lo será! *.*

Gracias a AlePattz y MeliPattz por corregir mis Horrores y hacer que esta historia tenga mucho mas sentido.

Chapter 2. Nuevo hogar.


Dios sabe cuanto tiempo duró el trayecto al que seria mi nuevo hogar, estaba tan sumida en mis pensamientos que no me percaté de que habíamos llegado hasta que Esme habló.

-Llegamos Bella, espero que te sientas cómoda y te guste estar aquí – me dirigió una sonrisa dulce. Sentí como si la conociera de toda mi vida.

-¡Oh! Sí, claro…-dije agarrando mi mochila y saliendo del auto. Pero al levantar la vista me encontré con la casa mas hermosa que haya visto.

El carro estaba aparcado en la acera, y alguno que otro árbol me impedía ver con claridad la casa. Pero al levantar la vista me encontré con la casa mas hermosa que haya visto. Había un camino que daba a la casa, a los lados se podía ver un simple pero bello jardín. A la izquierda se podía ver un garaje de tres puertas. La casa constaba de dos niveles. Era blanca en casi su totalidad exceptuando el tejado que era de un color oscuro, parecido al gris. La puerta principal era de dos plazas, rodeadas por pequeñas ventanillas por las cuales no se podía ver nada. Debajo de las ventanas había jardineras. Era simplemente hermosa, como las de los shows de TV y películas.

Realmente no creía que me sentiría "como en casa", era demasiado el lujo, y aunque con Billy y Sarah vivía cómoda, esta casa era demasiado. Cuando viví con James y Victoria, la casa era visiblemente más grande que la de los Cullen, pero nunca viví como una hija cualquiera, era la que limpiaba la casa junto a Carmen quien se encargaba de la cocina.

-Es hermosa ¿eh?-dijo Carlisle con una sonrisa ladina, hermosa por cierto, pero con una pizca de burla que hizo que la cara se me pusiera de un rojo intenso.

-Este... Sí, es precios… ¡AH! -no terminé de decir bien la frase y grité sobresaltada por un par de fuertes brazos que me rodearon después de gritarme en el oído.

-¡HOLA! Es bueno conocerte. Estaba desesperado por ver a mi nueva hermanita- dijo una voz profunda y varonil, pero con un tono de burla, el mismo con el que Carlisle me hablaba de vez en cuando. El dueño de esos enormes brazos comenzó a apretarme dejándome sin aire.

-¡Emmett Cullen!, si no bajas a Bella en este instante…-dijo Esme en tono de advertencia.

-Sí, mamá- dijo Emmett avergonzado mientras me depositaba en el suelo con una delicadeza increíble, hasta irónica debería decir.

Cuando estuve de pie y pude darme la vuelta para encarar a mi nuevo "hermano" no pude evitar abrir mi boca del asombro. Emmett era por mucho, el hombre más alto y fuerte que había visto, debía medir 1.95 m sin ningún problema, su piel era casi tan pálida como la mía pero se podía distinguir un ligero bronceado. Su cabello era rizado y oscuro, casi negro. Era muy guapo, su rostro tenía un aspecto inocente y los mismo ojos de Carlisle, tan azules que eran difíciles de describir. Cuando vio que me quedé mirándolo fijamente me guiñó un ojo y sonrió mostrando unos adorables hoyuelos en sus mejillas. Y otra vez no fui capaz de evitar que la sangre se acumulara en mi') cara, casi haciéndola explotar.

-Cierra la boca, hermanita. No querrás tener nuevos inquilinos en ella-me dejó sin palabras. Cerré la boca alcanzando una nueva tonalidad de rojo. A estas alturas podrían ponerme a dirigir el tráfico.

-No hagas caso a las bromas de Emmett, cariño-dijo Esme mientras me acariciaba el cabello y sonreía-, y menos a las de Carlisle-dijo negando con la cabeza mientras los miraba. Carlisle tenía una mano apoyada en el hombro de Emmett mientras le decía algo con una sonrisa burlona. Desde donde estábamos no se podía escuchar nada, pero a juzgar por la expresión estupefacta de Emmett y las fuertes carcajadas de Carlisle podría jurar que era una broma en contra de su propio hijo. Nota mental nunca dejar que Carlisle encuentre una razón para burlarse de mí. -A veces puede ser tan infantil como su hijo. Al parecer viene de familia -Esme soltó un pequeño suspiro y me guió hasta la puerta principal.

Al entrar me quedé como boba mirando todo. Tras la puerta había un pasillo de paredes blancas. La izquierda terminaba y daba paso a lo que parecía un salón, mientras la derecha tenía una pequeña mesa con gavetas y centros de mesa. Encima de estas había dos finos espejos sin marco. Al final del pasillo de podía ver el inicio de las escaleras que daban al primer piso de la casa y grandes ventanales que dejaban ver un enorme jardín trasero.

-Sígueme Bella. Te mostraré la casa – no me dio tiempo ni si quiera a responder y ya estaba en la espalda de Emmett, ¿cómo llegue ahí? No tengo la menor idea.

Seguimos por el pasillo y giramos a la izquierda. Era una sala/comedor fusionados pero divididos por un muro de piedra que quedaba justo en medio de las dos partes del salón, había puertas corredizas de cristal a los dos lados del muro. Primero se podía ver el comedor, era totalmente cuadrado y sencillo con dos sillas en cada uno de sus cuatro lados. Tenía un sencillo centro de mesa y arriba había pequeñas luces incrustadas en el techo.

-El comedor Cullen hermanita. Lo vez así ahora pero tiene un pequeño acompañante que lo hace el doble de grande. A poco no te gusta ¿eh?-dijo alzando las cejas sugestivamente.

-Sí, claro – bien Bella buena respuesta. Y mejor aún si está acompañada de tremendo sonrojo.

-Bueno esta es la sala. Aquí entre nos prefiero la terraza, es más divertido.

La sala estaba decorada en un estilo minimalista. El sillón era grande y blanco, la pared de la derecha de un color oscuro y las ventanas estaban cubiertas por cortinas venecianas de color crema. La pared de la izquierda era un enorme ventanal.

-Nunca, hermanita, jamás entres por esa puerta sin el permiso de Carlisle- dijo señalándome una puerta que estaba al fondo a la izquierda..

-¿Qué hay ahí?-pregunté curiosa.

-El despacho de Carlisle. Casi siempre esta ahí metido… ¡Aah! Que va, solo es para mostrártelo. Una miradita rápida y nos vamos- dijo en un susurro mientras miraba a ambos lados.

Asomamos la cabeza por la puerta. Era enorme. Todo revestido en madera y con muebles y parte de las paredes en blanco. Al fondo había un librero, repleto de libros. A la derecha un escritorio bastante ostentoso.

-Pero miren lo que tenemos aquí – alguien nos sorprendió por atrás poniéndonos una mano en la espalda. Aspiré todo el aire que pude de golpe por el susto, pero no pude evitar soltar una carcajada al oír el grito de niña de Emmett, a quien se le había ido todo signo de color en la cara.

-¡Rayos papá! Casi me matas de un infarto. La pobre Bella esta jadeando del susto – lo que él no sabía era que estaba intentando calmar la risa.

-Nadie te manda a meter las narices donde no te llaman Emmett.

-Solo le mostraba la casa a Bella- no pude evitar soltar una risita ante la imagen de Emmett batiendo las pestañas y haciendo un puchero.

-Te la dejaré pasar esta vez solo no lo vuelvan a hacer, y ya quita esa cara que me espantas.

Emmett me agarró del brazo mientras decía "más bien los gritos de mamá son lo que espantan a mitad de la noche" bajo su aliento. Me llevó por los dos escalones que estaban al pie de la escalera y luego por un pequeño pasillo. A la derecha había una puerta y al fondo se podía ver como se abría en una especie de salón.

-Este es el salón de música.- me mostró una pequeña sala donde había un enorme piano de cola, varios sillones y una lámpara de araña. Podía ver una guitarra acústica y otra eléctrica, un violín, un bajo y una batería.

-Veo que tienen muchos instrumentos. ¿Quién toca la guitarra?

-Todos menos Carlisle y Esme. Pero los únicos que la usan son Edward y Jasper.

-¿Puedo?

-Claro – me senté en uno de los sillones mientras Emmett se sentaba en otro –¿Quién te enseñó a tocar?

-Billy... mi primer padre adoptivo me enseñó algunos acordes. Pero en el centro de adopción hay un buen programa de artes. Eso mantiene a los adolescentes alejados de las drogas - con eso último comencé a tocar una canción que me gustaba mucho. Y sin pensarlo comencé a cantar.

The power lines went out

And I am all alone

But I don't really care at all

Not answering my phone.

All the games you played

The promises you made

Couldn't finish what you started

Only darkness still remains.

Emmett me miraba sorprendido. Luego se levantó y fue hacia la batería, se sentó detrás de ella y comenzó a dar golpes suaves para darle ritmo a la canción.

Lost sight

Couldn't see

When it was you and me.

Emmett iba aumentando la fuerza y velocidad de los golpes mientras yo intentaba que las notas de la guitarra sonaran más rasgadas y fuertes.

Blow the candles out

Looks like a solo tonight

I'm beginning to see the light

Blow the candles out

Looks like a solo tonight

But I think I'll be alright.

Dejé la última nota flotando en el aire, con los ojos cerrados.

-¡Wooh! No sabía que podías tocar y cantar así. Digo… bueno… yo, este… aún no te conozco. Pero tienes talento hermanita. Sí que encajarás en esta familia – dijo Emmett mientras me revolvía los cabellos.

-Eso fue muy bueno Bella. Emmett ¿dónde están Edward y Jasper?

-Rayos- murmuró bajo su aliento-. Este… Carlisle, papá… la verdad es que ellos me prometieron que regresarían pronto. Jasper fue a la librería buscando la nueva edición de la revista de pilotos. Y, este… Edward… él, bueno…-dijo atropelladamente.

-Emmett ¿me podrías decir de una buena vez?-gritó Carlisle exasperado.

-... – dijo tan rápido que apenas pude entenderle-. Aunque creo que solo lo usó como excusa- murmuró eso para sí mismo-. Este, papá… Yo, yo… le dije que no… no se fuera y… y mucho menos si era con… este… Tanya, pero no me hizo caso.

-¿Qué Edward qué? – yo miraba la escena realmente confundida, no entendía nada de lo que decían.

-Edward se fue con Tanya al…

-Sí, eso ya lo sé Emmett. El punto es que no puedo creer que aunque le haya dicho que esa chica no era nada buena, aún así se haya ido con ella. Pero ¿Por qué hacerle caso a…? – decía Carlisle para sí mismo mientras se alejaba.

-¿Quién es Tanya?

-Es la nueva "amiguita" de Edward. Nadie en esta casa le agrada su presencia. Los que ponen buena cara solo lo hacen por cortesía – dijo con un tono sombrío que de pronto cambió a una sonrisa-. Ven, ya te muestro la cocina y la terraza.

Cuando entramos a la cocina me quedé con la boca abierta. Era simplemente hermosa, parecía una de estas cocinas que aparecen en la TV. Todo era en madera, plateado y blanco. Había una pequeña isla donde había un fregadero revestido en madera, y una estufa empotrable. Pegada a la isla había una pequeña mesa de cristal con seis sillas. Al lado del refrigerador había una puerta vaivén doble de cristal que daba a una terraza.

-Y esta, Belly Bells, es la terraza – había un gran mueble de madera con cojines blancos. Al fondo no había pared solo cortinas blancas que caían y se agarraban en el piso. A mi izquierda había lo que parecía ser un minibar metálico con sillas del mismo color. A la derecha, donde estaba el mueble con forma de rectángulo, en el lado derecho al fondo había una pared de madera con una TV, estantes y un equipo de música. El techo era completamente de madera.

-Vamos Bella, quiero mostrarte lo más divertido de la casa – salimos al patio y frente a nosotros había dos senderos. El de la derecha tenía escalones -. Por esas escaleras se llega a un pequeño balcón – subimos las escaleras y vimos el balcón. Era realmente hermoso. Había muebles que rodeaban una jardinera cuadrada con piedras. Y había otro minibar pero sin sillas. Los muebles estaban debajo de una enredadera con cortinas. Todo era muy bello.

Bajamos las escaleras y nos fuimos por el otro camino donde había una enorme piscina con jacuzzi. La piscina tenía los bordes de piedra y una cascada de donde salía un pequeña resbaladera. Del jacuzzi salía un canal con agua que daba a la piscina, al lado había mesas y sillas de playa.

El camino seguía hasta donde había dos canchas, una de basketball y otra de tennis. Cuando pensé que esta casa no podría ser mejor, veía algo más y me hacía cerrar la boca antes de decir cualquier otra cosa.

-Ahora Bells te quiero enseñar el sótano y cuarto de juegos.

Me llevó dentro de la casa hasta donde estaban las escaleras. Cuando pasamos anteriormente no me había fijado que había una escalera que llevaba a la parte inferior de la casa. A medida que íbamos bajando se prendían pequeñas luces debajo de la escalera. Cuando llegamos al final había dos puertas. Entramos, por la puerta de la izquierda a lo que podría llamar el mejor cuarto de juegos. Había una mesa de billar, otra de póker, un minibar (en esta casa hay demasiados) mesa de hockey, otra de futbolito y otra de ping-pong. Había una TV con un xbox 360 e instrumentos y micrófonos, en frente había un enorme sofá.

-Bueno Belly, verás… esta familia tiene la tendencia a pasar los domingos en familia… y todas las noche vemos una película-dijo mientras me guiaba hasta una puerta. Cuando la abrió no pude creer lo que mis ojos veían -. Este hermanita es nuestro cine personal – dijo con una gran sonrisa.

-¡Wow! ¿Y de verdad esperan que me acostumbre a esto? – dije con asombro.

-Podría jurar que ya tienes la boca seca hermanita… has babeado tanto que creo que tendremos que llamar a los bomberos para hidratarte – su tono burlón ocasionó que me enfadara un poco.

-Sí, llama a los bomberos mientras yo llamaré al parque de Jellystone… así les aviso que encontré al oso Yogi – dije sacándole la lengua. Sí, un acto infantil de mi parte, pero ya no me dejaría ser parte de las burlas de Emmett.

-Buena esa Bells…- dijo con los ojos muy abiertos.

-Emmett deja que Bella descanse – dijo Esme a quien no la había visto entrar-. Seguro esta agotada.

-Sí, mamá – Emmett dijo con tono aburrido -. Pues Bells te muestro tu habitación.

Subimos las escaleras hasta el segundo piso, en el cual solo podía ver un pasillo con ocho puertas, cinco del lado derecho y tres en el izquierdo.

-La habitación del fondo del pasillo derecho es la de nuestros padres- al Emmett decir nuestros padres, me sentí por primera vez aceptada. Nunca pensé que me aceptarían tan pronto, y menos que este chico que parece un gran oso feroz podría tener complejo de osito cariñosito y me viera como una hermana y no como una completa desconocida, o peor, como una intrusa.

-¿Y las demás puertas?

-Después están la de Alice y Rose, y luego la de Jasper, frente a la de él está la habitación de huéspedes – dijo señalando primero las puertas más cercanas a la del fondo, y luego a las más cercanas a la escalera. Luego señaló a la izquierda-. La del fondo es el cuarto de estudio. Hay una mesa grande, un sofá muy cómodo, varias mesas de dibujo y libreros. Y cosas de esas que usan Alice y Rosalie para pintar – ¿podría esta casa ser mejor? No lo creo -. Y una pequeña escalerilla que da al balcón de la azotea. Edward pasa mucho tiempo ahí arriba. Hay camillas se acuesta ahí a ver las estrellas... bueno, tenía que ser Gayward.

No pude evitar soltar una pequeña carcajada. ¿Gayward? ¿En serio? Esto iba a ser muy bueno.

-Bueno Bells… lamento que tu habitación este justo en frente a') la de este espécimen.

Entré a mi habitación y no pude evitar suspirar sorprendida. La pared de la derecha era blanca pero con un extraño diseño, la pared del fondo tenia un ventanal que no llegaba al piso pero si se extendía de lado a lado. En la pared izquierda había dos puertas. Y en la pared que antes me quedaba detrás había un librero/mueble muy extraño y un escritorio. Era simplemente hermosa.

-¡Wow! ¿Quien se hizo cargo de decorar esto?

-Esme – dijo Emm encogiéndose de hombros -. Bueno hermanita te dejo. Nos vemos a la hora de la cena – dicho esto salió de la habitación cerrando la puerta. Entré por una puerta y me encontré con un enorme vestidor, a medio armar, con una puerta al final. Cuando la abrí pude ver que era un armario pero solo había unos cuantos zapatos, zapatillas, carteras, maletas y bultos. Salí y entré por la otra puerta. Era un baño todo en blanco, con tina, ducha y cabina de hidromasaje.

Fui al vestidor a buscar que ponerme, estábamos a mitad de verano por lo que me decidí por unos pantalones jeans cortos y un polo. Entré directo a la ducha, quería sentir el agua tibia cayendo en mi cabeza y espalda.

Apoyé mi espalda de la pared de cerámica y me dejé caer abrazando mis piernas. Es algo que suelo hacer cuando pienso, y ahora mismo estaba en un remolino de preguntas. ¿Podré realmente acostumbrarme a esta casa? ¿A esta familia? ¿Y si los demás chicos no me quieren? O peor aún, ¿si me odian?

Pero aparte de ese pequeño problema, creo que hasta me podría acostumbrar a vivir aquí, teniendo a Esme cerca, a Carlisle y Emmett haciendo bromas.

En esta casa me sentía bien, como si realmente por fin, perteneciera a un lugar. Podría decir que estaba en casa. No sé a qué se debe, si es el aura que despide la casa, o las atenciones y cariño de Esme, o Emmett portándose como un hermano mayor, pero me hacía sentir parte de la familia.

Salí del baño completamente relajada y me dejé caer en la cama, quedándome dormida tan pronto mi cabeza tocó almohada.


Hola!

No tengo mucho tiempo que comence a subir la historia y ya me retrace! :$

Lo sientoo! En la oficina el internet se fue completamente y hasta hoy no pude subir.

En fin, espero que les haya gustado!

Sean amables y cualquier tomatazo que no sea en la cara x_x y menos en el cabello!

Gracias por los Reviews...

No me gusta exigir, pero anda, denle al botoncito y digan lo primero que se les venga en mente cuando lean el cap. Bueno, malo, alguna sugerencia, les agradeceria! u.u

Ps, espero estar actualizando semanal, o lo mas pronto que pueda.

Nos leemos en el proximo cap! ;)

Besos

Bony :*