Hola!

Bueno, como siempre, agradezco de todo corazón a aquellas personitas que dejaron un lindo review, así como los follows y favorites! En serio gracias.
Una personita me comentó que alguien cercano a suyo pasó por algo similar. Agradezco en serio la confianza de comentármelo y por supuesto que no me fastidia. En realidad, si demoro tanto en actualizar no solo es por falta de tiempo, sino por la carga emocional que implica hacer un fic así.

En realidad, aprecio mucho sus comentarios y trato de no tardar demasiado, pero me está costando. Como muchos de ustedes no soy muy dada a las emociones, y generalmente es mi razón la que predomina sobre mis actos. Ahora estoy enamoradísima de alguien, es la primera vez que me pasa y justo me pasó cuando ya había lanzado este proyecto. Trato de ponerme en los zapatos de Eren y enfocar mis emociones al 120%, porque ya ven que Eren es un personaje demasiado romántico e idealista. Por su parte, Levi está determinando su rol en esta historia.

En fin!.. No los aburro.. Aquí la conti!

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Capítulo II

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[…]
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frio queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero
[…]

Mario Benedetti

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Los gemidos desbocados de quien, evidentemente, se trataba de una fémina inundaban por completo la habitación. La lamparilla con su tenue luz alumbraba a duras penas al par de siluetas que se movían entusiastas al ritmo del deseo carnal. En un movimiento preciso y rápido la joven mujer de cabellos castaños se encontraba bocarriba con la cabellera desperdigada en lo blanco de las sábanas, los pechos al aire y duros por la excitación, la boca boqueando como pez fuera del agua y con los ojos verdes bañados en un brillo sexual que terminó por hostigar al hombre frente suyo. Con brusquedad le obligó a darle la espalda y a levantar las caderas mientras arremetía de nueva cuenta en su entrada femenina y húmeda. Podía ver desde su posición como el preservativo se asomaba curioso con cada estocada que daba. No pasó mucho para que finalmente cerrara los ojos, obligando a su mente a llevarlo lejos del recuerdo y la amargura que rumiaba desde días atrás, y terminara llegando a un orgasmo insulso que ya no le calmaba las ansias. Verónica, por su parte, aún seguía sumida en el sopor del multi orgasmo que soportó luego de tan salvaje sesión de sexo, que confundió con las ganas desmedidas de su contra parte cuando realmente se trataba de una ridícula huida a los llamados de su consciencia.

- Eso estuvo increíble. – El suspiro que soltó más la voz melosa de la mujer fue lo que trajo a Tierra al mayor. -En serio, no pensé que fueras tan-

- Lárgate. – La escueta respuesta del francés fue lo que descolocó a la fémina, quien confundida y herida solo pudo observar cómo el hombre se alejaba de ella en busca de sus ropas.

- ¿Por qué me tratas así? ¿Hice algo mal? – La mirada glacial que recibió del mayor terminó por espantarla, quien en un arrebato de furia ante sus réplicas no tuvo más reacción que lanzarle el vestido rojo con el que la conoció.

- ¡He dicho que te largues!

Verónica Harries observó espantada el desaire con el cual era tratada. Aquel hombre de semblante indiferente y hostil no se asemejaba en nada al caballero que creyó conocer la pasada tarde, en la cual disgustaba solitaria y deseosa de una copa de vino en la espera de algún curioso que nunca faltaba. Juró por aquellas horas tener suerte de toparse con Levi, con su porte de hombre de negocios y su habla fluida y escasa, y se prometió en aquella velada, que luego los arrastró a la habitación del hotel, nunca dejarlo ir. Pero se equivocó. Levi Algo –porque nunca se molestó en indagar más allá de la cuenta- no era el caballero de armadura brillante que pensó encontrar por casualidad y que la sacaría de una vida ajetreada. No esperó otro arrebato de furia, y vistiendo como pudo sus prendas cogió sus zapatos de tacón aguja y su bolso de cachemir para abandonar, finalmente, la habitación del hotel. Levi la observó partir aún con el ceño fruncido y no pareció calmarse hasta minutos después en el que la habitación se sumió en un sepulcral silencio vacío, tal cual se encontraba el interior de su alma.

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Depresión. Probablemente aquella era la palabra con la cual titular el cuadro que se plasmaba ante Mikasa, como una breve representación escénica de lo que el dolor significaba entre sus cortas letras. La devastación con la que se sumió Eren después de enterarse que su esposo había decidido ponerle punto final a su convivencia hacía una semana atrás terminó por hundir sus ánimos a niveles inimaginables del subsuelo. Ante ella se encontraba la figura del castaño hecha ovillo, como un pequeño feto abandonado a la intemperie que necesitaba de los nutrientes y cuidados de su madre para subsistir, con el pijama revuelto, los cabellos opacos y el cuerpo del can a un lado, haciéndole compañía con su silencio.

- Eren… - Comenzó dubitativa, sin estar segura qué decir. – No puedo verte así.

Por su parte, el castaño no se removió ni un ápice de su lugar, en cambio cerró los ojos en busca de un descanso para su maltrecho corazón. La mujer asiática había tomado su día libre para acompañar a su mejor amigo en su agonía siendo una presencia silenciosa hasta entonces; alimentándolo con comidas balanceadas, tratando de compensar la dejadez de alimentos a los que el cuerpo del menor se vio sometido al pedir unos días libres en Esmeralda; metiendo la ropa sucia a la lavadora y terminando por asear la gran casa que en sus mejores tiempos resguardó a un feliz matrimonio. Septiembre le agradeció con su cola agitada la amabilidad para con su dueño, pero aún el canino no podía dejar aquel aire tristón en el que se vio contagiado por los desánimos de su humano.

Con un sonoro suspiro Mikasa se propuso a revisar la correspondencia acumulada de algunos días atrás en los que el aspirante a literato se abandonó. Un sobre en especial llamó su atención y al enterarse de qué se trataba terminó con su faceta de compasión. Simplemente resultaba inaudito que un mal de amores arrastrara con tanta facilidad los ánimos de quien supo siempre una viva llama de fuerte espíritu. Salió rauda de la habitación matrimonial en la que el alemán agonizaba y con una cubeta de agua refrescó los ánimos de su amigo.

- Sal en este preciso momento de la cama, Eren Jaeger.- Exclamó desesperada, viendo como el cuerpo del joven daba un respingo al tacto imprevisto con el agua.

- ¡Joder, Mikasa! ¡¿Estás loca?! – Preguntó con los ojos bien abiertos y con el cuerpo entero tiritando.

- Puede que sí, pero me niego a verte así. – Dictaminó más calmada, sosteniendo con fuerza los contornos del balde. – Tienes que superarlo, Eren. No puedes dejar que este impase te consuma… ¡No puedes dejar de vivir!

Jaeger la observó romperse en llanto, como muy pocas veces en su vida lo hacía. Mikasa Ackerman, con su carácter serio y su sobreprotección maternal, había sido siempre una mujer de corazón estable y semblante frío. Dura como témpano de hielo, solían decir los que conocían la fortaleza de la nipona. Sin embargo, Eren sabía que dentro de aquella coraza reforzada se hallaba escondido un corazón cálido y amable; lo sabía porque estaba seguro que podía leerlo en sus ojos azabache. Fue así como se volvieron inseparables amigos, recordó.

- Lo sé. – La tranquila respuesta paró abruptamente el llanto de la mujer, quien sorprendida observó los ojos aguamarina apacibles de su amigo, calmados como agua de estanque. – Solo estoy un poco deprimido por los cambios que está teniendo mi vida justo ahora. – Tomó aire para soltar lo siguiente. – El llevar siete años de casado con él o no, no es lo que me impide dejarlo pasar. Podría llevar dos años o dos meses junto a él y, probablemente, tendría la misma reacción. Con el tiempo no he hecho más que amarlo, pese a todo. Estoy triste, pero no destruido. Mi vida con él ha sido una gran inversión… Y no me malinterpretes, no me refiero a lo monetario ni a lo material; sino a aquellos anhelos y deseos que construí junto a él… Simplemente, hay sueños que nacen y mueren con él. Y no estoy dispuesto a asumir esa pérdida. No sin antes luchar.

Y fue entonces que Mikasa lo vio. Aquella luz atrapada en el agua de sus ojos y la fuerza que acarreaba a su alma soñadora. Aquel joven con la mirada determinada que acariciaba descuidado el lomo de Septiembre era su mejor amigo, el de toda la vida.

- Gracias por todo, Mikasa.

La mujer no pudo más que echarse a sus brazos a llorar. No supo por qué pero una tristeza absoluta embargaba su alma.

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Él aún recuerda perfectamente la primera pelea que tuvieron. Sucedió seis meses después de contraer nupcias. Por obvias razones Eren y él no podían tener hijos, pero Jaeger, joven e impertinente como era, deseaba a toda costa una familia. Adoptar a un niño era una ardua tarea que incluso él, con todo un bufete de abogados y dinero a su entera disposición, no podía lograr; las normas y leyes de la sociedad aún presentaban cientos de trabas que impedían a parejas homosexuales tener aquella oportunidad. Adicionalmente, no se veía aún en las condiciones de criar a un niño o niña, recientemente estaba comprendiendo el significado del término familia y todo aquel valor intrínseco que sus siete letras resguardaba, aquel fue uno de los regalos más valiosos que le dio Eren y que hoy en día había perdido su efecto. Y ello dio origen a su primera disputa.

Cogiendo la taza por los bordes en una repetitiva manía suya, sorbió un poco de café amargo mientras perdía su mirada en la basta ciudad que le regalaba la vista de la habitación que arrendó por tiempo indefinido. Recuerda el semblante dolido de su esposo cuando presentó su rotunda negativa a adentrarse a la solicitud de adopción de un mocoso. Eren no paró de hablar ni refutar cualquier argumento que diera, todas sus objeciones siendo secundadas por las palabras "amor" y "familia". Estuvieron sin hablarse fluidamente por una semana hasta que Levi llegó a un consenso que debió ser temporal. Ante su propuesta Eren no tuvo más reacción que lanzarse a sus brazos y llenarle el rostro de besos. La reconciliación apaciguó su alma y sació las ansias que el cuerpo de su esposo despertaba en él.

Fue entonces que vino Septiembre medio año después en el mismo mes que su nombre. El can se crió bajo los eternos mimos del castaño y la conducta disciplinaria de Ackerman; aprendiendo a base de recompensas y castigos dónde debía hacer sus necesidades y sus horas de paseo. Trajo consigo no solo una desmedida cantidad de pelo canino que casi terminó por enloquecer al francés; sino también una importante muestra de responsabilidad y una calidez que embelleció a su pequeña recién formada familia, que abrigó su alma y que en la actualidad le causaba cierta congoja que se rehusaba a aceptar.

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La casa se sumió nuevamente en un pulcro silencio en cuanto Mikasa se marchó. A su lado Septiembre movía la cola entusiasmado por ver nuevamente a su amo en acción. Jaeger tendría que admitir que sintió alivio que la mujer contara con una copia de las llaves de su casa, cosa que no resultó muy agradable cuando Levi se enteró. Soltó una risa triste ante el recuerdo inesperado.

- Es hora de comer, pequeño. – Le habló al can con una sonrisa apacible. – No quiero que mueras de hambre por mi culpa.

El ladrido de Septiembre terminó por despejarlo lo suficiente para ponerse a hacer una cena sencilla y ligera. Un salteado de vegetales y pescado para él y croquetas especiales sabor cordero para su canino acompañante. No tardó más de treinta cinco minutos en tener todo listo y, con bandeja en mano, se dirigió a la sala de estar a disfrutar en compañía de la cena improvisada. Dejó el plato de Septiembre en el suelo, justo a su lado, y comenzó a rebuscar entre los papeles de la mesilla frente a él el mando a distancia del televisor, aquella noche le apetecía una película cómica. Grande fue su sorpresa al hallar entre los documentos desperdigados y entre tantas cuentas, un sobre con el sello de A&S. Al abrirlo el alma le dio un vuelco doloroso.

Los papeles del divorcio yacían entre sus manos solicitando una firma de parte suya y su presencia frente a los abogados de su esposo.

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- No sé a qué quieres llegar con esto, pero no estoy dispuesto a firmar nada ni a ver a nadie, Levi. Si quieres hablar de divorcio ven tú mismo y hablemos…-Pudo escuchar claramente un suspiro mal disimulado- Ya no quiero pelear… Yo aún te amo… Por favor, vuelve a casa- La voz del castaño, que en un principio percibió segura y colérica, terminó por sonar rota en la contestadora. Dos segundos después la voz computarizada de la operadora volvió a aturdirlo. Ackerman suspiró frustrado: Eren ya había recibido los papeles, tal y como Irvin se lo había prometido.

Las cartas ya estaban lanzadas, solo hacía falta esperar.

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Gustó?

Sé que vamos muy lento con el fic, y no me refiero solo por el tiempo que tardo en actualizar, sino más al hecho de que los personajes principales no se han vuelto a encontrar cara a cara y, probablemente, eso los desespere un poco. A mí me desespera! Pero no quiero hacer las cosas a la apurada, y este cap, como el anterior, nos ayuda a conocer un poco más a los personajes: qué piensan, cómo actúan, qué esperan... Ahora han podido ver un poco más de Eren, quien no relaciona su dolor al divorcio por los años invertidos (como alguno habrá podido imaginar) sino al sentimiento profundo que guarda por Levi. Y ahora ven una faceta menos colérica de Levi (excepto cuando bota a Verónica XD), en la intimidad él también se permite dudar. Con esto quiero llegar a que no hay personaje enteramente bueno ni enteramente malo. Levi está equivocado? Pues pienso que sí.. Merece castigo? Para mí, la vida y el karma es quien se encarga de esas lecciones... Así que ya verán como él aprenderá, así le guste o no.

Por otra parte, en el siguiente cap ellos ya vuelven a reencontrarse... Solo les adelanto que, PROBABLEMENTE, Levi vuelva a meter la pata y actuar como un animal xD... Es muy necio y terco, y Eren siendo como es solo lo desespera más.. Así que posiblemente suceda eso

La narración del fic no es lineal en el tiempo, no suelo hacer FLASH BACKS, por eso no se sorprendan que los personajes rememoren y se interioricen en sus recuerdos sin la necesidad de ingresar al Flash Back...

Y eso es todo! Solo quería comentar ese par de cosas para absolver algunas dudas que tengan, como mencioné en el anterior cap, quiero venir con una moraleja y que no solo lloren por llorar xD... Ya sabían que es un fic triste~

Bueno, muchísimas gracias por leer! Hoy comienzo clases en la universidad.. y moriré tratando de actualizar, pero les prometo hacer mi mayor esfuerzo por no tardar demasiado! Cualquier comentario, duda, sugerencia o crítica constructiva es más que bienvenido. También si tienen alguna idea sobre la temática, estaré agradecida de recibirla!

Besitos~! Ciaooo!