High School DxD son de mi propiedad, pertenece a su respectivo autor.
Este fic contiene/contendrá violencia, palabrotas, lemon mas o menos fuerte y demás cosas. Leedlo bajo vuestra responsabilidad, que yo ya lo he puesto en categoría M.
Yo hago esto por simple diversión, sin ánimo de lucro.
-comentarios.
-"pensamientos".
-*hablando por teléfono, comunicador, etc.*
-[Nimue]
-[Ddraig, Albion, etc]
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Capítulo 2:
VIAJANDO
Otro día había iniciado. Los rayos de luz del falso sol del [Inframundo] demoniaco llegaron a los ojos de Issei, el cual hizo un sonido de queja para girarse y evitar de ese modo la molesta luz. Pero no pasaron muchos minutos hasta que la luz era suficiente como para despertarle aun teniendo el sol a la espalda.
Incorporándose y soltando un bostezo, Issei decidió darle los buenos días a todos los presentes, aunque la gran mayoría estaba durmiendo. Encogiéndose de hombros buscó el lago para darse un chapuzón.
Su hermano a saber dónde andaría, lo mismo que su hermana, aunque podía suponer que ambos estaban juntos y, como diría Tannin, revueltos. Sacando sus alas ascendió varios metros hasta colocarse en medio del lago.
Plegando sus alas y haciéndose ovillo, cayó haciendo una gran bomba, salpicando a quienes estuvieran cerca de la orilla, que al despertarse por el agua le echaron una mirada asesina para después seguir durmiendo.
Volviendo a desplegar sus alas aun dentro del lago, el infante se quedó flotando un largo tiempo, observando el falso techo del [Inframundo].
-[En momentos como este pienso que tienes demasiado jaleo en tu cabeza]
-¿Por qué lo dices?
-[Hum, no sé. ¿Sera porque puedo leer tus pensamientos?]
-¿Y qué quieres que le haga?
-[Podrías probar a entretenerte con algo. Es demasiado temprano como para estar pensando tanto]
-Hum, que quieres que te diga. En que como dragón duermo poco a la semana y tengo un cerebro extraño, no es disparatado que este funcione tanto incluso tan temprano.
-[… demasiado temprano]
-¡Pero si tú siempre estas durmiendo, pedazo de vago!
-[¡Oye, un respeto a un superior!]
-¡Ni superior ni mierdas! ¡¿Te tengo que recordar la jerarquía?!
-[Aun no lo eres, larva, así que bájate los humos]
-Hmph.
-[Además, sabes que casi no puedes fiarte de la categoría dragontina]
-Lo sé, lo sé. Los [Dragones Celestiales] estaban en el [Top Ten] y los [Reyes Dragones] están al nivel de un [Clase Suprema]… supuestamente. Pero no te puedes fiar de ello. Tiamat era confundida con una Diosa en la… ¿religión Inca? ¿Azteca? ¿O era la Maya? Bah, en la que fuera. Aun así es considerada la más poderosa entre los [Reyes Dragones]. Midgardsormr va a cargarse a Thor, un [Top Ten] durante el [Ragnarok], Vritra casi se carga a Indra, otro [Top Ten], y Yu-Long y Tannin también son de temer. Y Fafnir ni se diga. Y luego están los antiguos dragones oscuros. Crom Cruach, al igual que Tiamat, fue confundido como un Dios celta, me parece. ¿Pero sabes una cosa? Me he dado cuenta de algo interesante.
-[¿De qué?]
-De los humanos.
-[La raza más débil entre todas las razas inteligentes]
-Hum, puede ser, pero aun así…
-[Cuenta]
-Veamos. A Grendel se lo cargó Beowulf, Fafnir murió a manos de Sigfrido, tú y Albion fuisteis sellados, durante un tiempo, por Llud y Llefelys, Ladón por Hércules, San Jorge a otros tantos y así otros más, incluidos algunos como Aži Dahāka. Todos y cada uno de ellos fueron derrotados por humanos.
-[Eso es cierto]
-Pero no solo dragones. Drácula, por ejemplo. Él también fue asesinado por humanos. Esto me ha llevado a pensar que no son tan débiles como les hacen aparentar.
-[Estereotipos, supongo. Pero a pesar de ello, eso ocurre muy raras veces. Y no lo hacen por ellos mismos]
-Su tecnología no estaba lo suficientemente avanzada, por lo que debían buscar otros métodos. Pero ahora no sabría decirte.
-[¿Cuál es tu conclusión?]
-Creo que es un gigante dormido que actualmente tiene sus pies de barro, pero quien sabe, quizás algún día los tenga de acero.
-[Bah. Por cosas como estas te digo que piensas demasiado]
-Bueno, no es peor que aquella vez que me entró la vena filosófica.
-[No me lo recuerdes. No creo haberme aburrido tanto]
-Pensaba que te gustaban esas cosas.
-[Me gustan… pero no cuando tienen que ver con dibujos animados]
-¡Pero era entretenido!
-[¡De eso nada!]
-¡Hmph!
Una vez que termino su baño salió del agua y se envolvió en fuego para secarse. Cruzándose de brazos observó a su alrededor sin saber qué hacer. Tanto adultos como cachorros seguían durmiendo.
-Hum, ¡ya se!
Cambiándose de ropa abrió una brecha llegó hasta el mundo humano. Seguro que ahí habría cosas más divertidas para hacer.
XXXXX
El infante apareció en medio de un callejón en una ciudad checa, Praga. Era la primera vez que iba a esa ciudad y también la primera vez que iba solo. Hasta ahora siempre había ido acompañado de uno de sus dos hermanos mayores, pero él quería hacer las cosas por sí mismo. No era tan débil como algunos suponían a pesar de su edad… y era hora de demostrarlo.
Colocándose una chaqueta salió del callejón, contemplando la ciudad. Los transeúntes ignoraban al castaño debido a que estaban metidos en sus propios asuntos. El atardecer indicaba la hora del fin de la jornada laboral, momento en el que algunos se iban a casa y otros a algún lugar para descansar junto a familiares y/o amigos.
Durante largo rato paseó por las calles de la ciudad, observando el comportamiento de sus habitantes así como los lugares históricos. Tenía que admitir que la gran mayoría parecía estar demasiado atareado y con bastante estrés.
-¿Seré el así en un futuro?
-[No creo compañero. Al contrario que los humanos, tú no tendrás una vida como esa. Los dragones somos los únicos y verdaderos inmortales]
-¿Y los elfos y vampiros, por ejemplo?
-[Ambos tienen una longevidad tan larga que parecen inmortales]
-Hum.
-[¿Acaso te interesa?]
-Podría ser una experiencia interesante, aunque dudo que estuviera mucho tiempo. Fíjate cómo va la mayoría. Parece que a más de uno de vaya a dar un patatús.
-[Es lo que tiene. Me recuerda a los soldados en la guerra. Más de uno se volvió loco por el estrés producido]
-¿A mí también me pasará?
-[Quien sabe. Puede que sí o puede que no. Ya sabes cómo terminaron los anteriores. Pero tengo la sensación de que tú no acabaras igual]
-También lo espero.
-[Hoy estas más pensativo de que costumbre]
-Estoy pasando por mi fase de autoconocimiento. Esa fase en la que quieres saber el porqué de las cosas.
-[… me voy a dormir]
-Ale, ale.
El paseo siguió y siguió hasta que la noche llegó a la ciudad, la cual era iluminada por las farolas con un color amarillento. Pero a pesar de ser la hora que era en la ciudad, para Issei no había pasado más de unas pocas horas. Aun se sentía con muchas energías. Siendo sincero consigo mismo, no tenía demasiada hambre, pero parte de esta salió a la superficie al ver unos deliciosos dulces en un escaparate.
-"Hum… dulces~. ¿Pero cómo los pago? Podría simplemente robarlos… pero Anawiel seguro que se enfadaría mucho."
-¡Hagan sus apuestas damas y caballeros! – un estridente grito sacó al infante de sus pensamientos - ¡Hagan sus apuestas!
No muy lejos de la tienda de dulces, dos hombres estaban llamando la atención de todos los transeúntes. Dejando a un lado la comida Issei avanzó hasta el lugar, colándose con gran habilidad hasta poder ver perfectamente. Se trataba de dos hombres, uno bajo y delgado y el otro alto y musculoso.
-¡¿Quién será capaz de derrotar al 'Enterrador'?! ¡Cinco mil euros para aquel que consiga darle un puñetazo en la cara!
El 'Enterrador' sonrió arrogante mientras hacía unos movimientos de boxeo. Ninguno se atrevía, pues el luchador parecía experimentado y además enorme y fuerte. Al ver que nadie se atrevía, el hombre bajito aumentó a diez mil euros la apuesta, pero aun así nadie se atrevía.
-¡Venga, atreveos! – Exclamó el hombretón - ¡¿No hay nadie que se atreva?!
-Yo me atrevo. - Issei avanzó hasta colocarse frente al hombretón – Has dicho diez mil, ¿verdad? Con eso tendré para comprarme muchos dulces~.
Los ojos de Issei se transformaron en estrellitas al pensar en tanto dulce. Ambos, hombrecillo y hombretón, al igual que los que observaban, se quedaron impactados ante el atrevimiento del pequeño.
-Oye niño, vete con tu mamá antes de que te hagas daño. – masculló enojado el hombretón.
-Calla abuelo, y mejor protégete la cara, porque no pienso fallar. – advirtió Issei.
-No me toques los… ¡!
PAM
El sonido de un puño estrellándose en una mandíbula resonó en toda la plaza. Los ojos y bocas de los presentes estaban en su máximo físico, pues en apenas un instante Issei había dado un gran salto, golpeando con su pequeño puño la mandíbula del 'Enterrador'. Pero no solo asombrara el salto, pues el tipo era muy alto en comparación al niño, sino que fuera capaz de hacer que el hombretón diera varios pasos hacia atrás, con la mano en la barbilla, hinchada y enrojecida.
-¡Ja! ¡He ganado! ¡Ahora a comprarme dulces!
Cogió una bolsa llena de billetes que el hombrecillo ni siquiera osó tocar. Aún estaba impactado por como había conseguido golpear con tal fuerza, a pesar de su aspecto, al boxeador profesional.
Los observadores solo se hicieron a un lado cuando Issei pasó frente a ellos con la bolsa llena de dinero. Lo primero que hizo el infante fue ir directamente a la tienda, donde compró todos los dulces del escaparate y otros tantos.
-¡Oye niño, aun te sobran siete mil! – chilló el dependiente varios segundos después de que Issei se hubiera marchado con una enorme caja de dulces, dejando la bolsa de billetes en el mostrador.
-Hum, puedes quedártelo. Yo no necesito más.
Encogiéndose de hombros abandonó la plaza, buscando un lugar para disfrutar tranquilamente de sus deliciosos dulces. Salió de la plaza a la calle. La mayoría de transeúntes observaban al infante con gran curiosidad, pues era de lo más extraño encontrarse con un niño con tantas cajas de dulces.
-Disculpa pequeño, ¿qué haces con una caja tan grande? ¿Acaso te has perdido? – le preguntó educadamente un policía al verle pasear solo por la calle.
-No se preocupe agente. Puedo cuidarme solo. Además mi hermano está cerca, vigilándome. Pero yo le he pedido que me deje hacer esto. – mintió para evitar dar más explicaciones – Así que no pasa nada. Usted puede seguir ocupándose de los malhechores. – Torció su cuerpo, sonriendo divertido – Anda, hablando del diablo.
No muy lejos suyo, un ladrón acababa de robarle a un par de turistas y salir corriendo ante los gritos de estos.
-¡¿Pero qué?! – se llevó un silbato a los labios, haciéndolo sonar con fuerza. Al instante todos los demás miembros de los cuerpos de seguridad le miraron - ¡Al ladrón! Gracias pequeño por… ¿niño?
Giró su cabeza hacia todos los lados en busca del pequeño castaño. Había desaparecido en apenas un instante. No muy lejos de allí Issei observaba divertido a varios policías correr tras el ladrón, alcanzándolo y haciéndole un placaje digno de cualquier jugador de rugby.
-Esto es divertido. - Cogiendo el mapa que había comprado mientras se metía un dulce en la boca buscando su siguiente objetivo – Hum, podría ir a ver esto. Parece interesante.
Guardó el mapa y siguió con su comida. Para su desgracia su estómago tenía un límite, y no había terminado de comerse sus dulces.
-Hum, podría guardarlos, pero entonces me harían preguntas. Hum, no, mejor no me los guardo. ¿Pero entonces que podría hacer con ellos?
Se cruzó de brazos, pensativo, hasta que se fijó en algo. Un sin techo sentado en la calle pidiendo limosna.
Como si se le hubiera encendido una bombilla, Issei cogió el resto de los dulces, fue hasta el sin techo y se los dejó a su lado.
-Ale, pa ti. Disfrútalos.
Y sin dejar que el pobre e impactado hombre pudiera decirle ni pio, Issei tomó el rumbo del viejo ayuntamiento, donde se encontraba el famoso reloj astronómico más antiguo del continente. Una vez allí esperó hasta que dieran las campanadas, esperando paciente a que salieran los apóstoles y la muerte. Era sin duda asombroso ver un reloj de hace quinientos años funcionando tan bien como aquel. Además, ya de por si era impresionante verlo.
Durante el resto del día vivito otros lugares como el Castillo de Praga, la Catedral de San Vito, la Iglesia de Týn o la Plaza de Wenceslao.
Dado que la noche era demasiado cerrada, Issei decidió cambiar de lugar más hacia el oeste… Brasil.
XXXXX
Al igual que había pasado en Praga, Issei hizo acto de presencia en Rio de Janeiro. Ahí también estaba llegando la tarde, pero no importaba. Después de todo aún tenía mucho tiempo libre para ver cosas.
-¿Ise?
O eso creía.
El pequeño castaño se puso tenso al reconocer la voz de su amada hermana. Mirando atrás por encima de su hombro, el joven infante se encontró con sus dos hermanos mayores, que le miraban curioso.
-¿Qué estás haciendo tu aquí? – preguntó David.
-Hum… pues… estaba… dando una vuelta.
-¿Tu solo?
-Si.
-Ahhh. Al menos habrás tenido cuidado.
-Puedo cuidarme yo solo. – dijo con dureza, achicando los ojos.
-No estoy diciendo lo contrario. Pero debes recordad que él [Sekiryuutei] es alguien muy buscado. ¿Qué pasaría si alguien gordo te encontrara? Eres poderoso, eso no se puede poner en duda, pero no lo eres lo suficiente.
-¿Y tú sí?
-Para nada. Pero no es lo mismo enfrentarles nosotros solos que juntos, y lo sabes.
-Pues vosotros dos vais juntos.
-Exacto, juntos. Y hay dos obvias diferencias. Primera, no somos buscados por todas las [Facciones] mundiales, y dos, solo hemos ido a Alfheim. Tú estabas tan dormidito que Anawiel no ha querido despertarte. Eso es todo.
-…
-…
-¿Y si nos sentamos y pedimos algo? – propuso la elfa.
Los tres se sentaron en una pequeña cafetería, pidiendo algo para tomar.
-¿Y tú donde has estado? – preguntó David cruzándose de brazos mientras miraba curioso a su hermano pequeño.
-Visitando varios lugares. Estaba muy aburrido. – se encogió de hombros.
-Hum, ¿y ha pasado algo interesante?
-… - se llevó un dedo a la barbilla - ¡He visto a unos policías placar a un ladrón!
-¡¿En serio?! ¡¿Lo has grabado?! – Issei negó – Pse, que lastima. Cosas como esas no se ven todos los días.
-¿YouTube?
-… se me había olvidado. ¡Seguro estará ahí! – Sacando el móvil empezó a buscar – Mierda, aun no lo han subido.
-Mala suerte hermano.
-Pse.
Una vez terminaron decidieron dejar la ciudad y viajar a las afueras, pues tenían entendido que había varias mansiones abandonadas, e Issei y David tenían gran interés en verlas. Anawiel solo los seguía sin quejarse.
Las dos primeras mansiones eran dignas de dicho nombre, por lo menos en el antaño. La primera tenía quinientos metros cuadrados repartidos en dos pisos, una piscina del tamaño de una olímpica, varias decenas de hectáreas de terrenos, un almacén donde antes debía haber un par de tractores y otras herramientas para cultivos.
La segunda era la mitad de pequeña, no tenía una piscina tan enorme, pero sin duda tenía más hectáreas.
Ahora en la tercera, la más grande, los tres jóvenes estaban por explorarla… al menos hasta que sintieron siete presencias demoniacas.
-¿Hum? ¿Demonios aquí? Estoy sorprendido. – comentó David.
-Hace mucho que no vemos demonios. ¿Qué pasó con los últimos? No consigo acordarme. – preguntó Issei mientras se cruzaba de brazos.
-Hum, creo recordar que te insultaron de muy mala manera y te pusiste en plan Berserker.
-… pues no me acuerdo yo.
-Normal. Después de eso te bebiste veinte redbulls, corriste varios kilómetros y luego caíste rendido.
-… pues no, no me acuerdo. – negó con un gran sonrojo en su rostro.
-¿Investigamos? – propuso Anawiel.
-Me sorprende que preguntes eso. Pero ya que has preguntado, ¡adelante!
Siguiendo al más joven del grupo, los tres se internaron silenciosamente en la mansión por la parte trasera. Atravesaron algunos pasillos de la planta baja hasta llegar a lo que debía ser el recibidor, donde se encontraban los siete demonios. Pero lo que sorprendió al trio era el número de cuerpos humanos que había ahí. Un total de diez.
Habían oído que habían desaparecido varias personas por lo que se había hablado en la capital, pero no esperaba que se trataran de demonios. Sin duda debían ser demonios renegados. Que supieran, ningún demonio del [Inframundo] tenia permitido asesinar humanos, y menos de esta manera. Ahora ya no usaban las almas, o casi no las usaban.
-¿Porque teníamos que acabar en una situación como esta? Con lo tranquilo que estaba el día. – murmuró Anawiel con pesar.
-Ups. En mal sitio nos hemos metido. – Murmuró divertido David – Oye enano, ¿qué opinas tú?
Issei miró a los siete demonios frente a él y sonrió colmilludo.
-Me parece que esto puede ser entretenido. Solo son demonios de [Clase Baja].
[Boosted Gear]
Invocando su [Sacred Gear], Issei empezó a acumular [Boost]. El sonido de la invocación de la [Sacred Gear] llamó la atención del grupo demoniaco, que voltearon a mirar al trio, reconociendo al instante las auras.
-Hola. Es la primera vez que nos vemos, pero temo deciros que… un momento… nop, no temo deciros. Es más, ¡estoy jodidamente contento de anunciaros que aquí la palmáis! – exclamó Issei mientras el fuego le cubría.
-¡Malditos dragones! ¡Matadlos! – exclamó furioso el líder.
Los seis demonios se lanzaron hacia el trio. Invocando su fuego dragontino, ambos exhalaron un torrente de ardientes llamas, calcinando a dos de ellos en un instante.
Uno de ellos hizo una finta, colocándose a espaldas de Anawiel. La elfa invocó a [Hadhafang], bloqueando una espada creada con poder demoniaco. Usando su mano libre invocó su [Magia] élfica para acumular una gran cantidad de aire que empezó a girar en su palma. El demonio invocó también una esfera de poder demoniaco.
BOOOM
El choque de ambos poderes provocó una pequeña explosión, permitiendo a ambos tomar distancia.
-Pequeña perra. – masculló el demonio renegado.
Anawiel no se inmutó ante el insulto, sino que se colocó en posición defensiva, manteniéndose atenta al resto de combatientes, sobre todo del líder, que no se había movido.
BOOOM-BOOOM
PAM
KACHIN
PAM
Por su parte, Issei se enfrentaba a dos demonios el solo. Había hecho varias acumulaciones de [Boost], las cuales había transferido a su propio cuerpo para mejorar sus habilidades físicas. Luego volvió a acumular [Boost].
Los demonios renegados intentaban golpear al joven dragón, pero el aumento de sus habilidades físicas les dificultaba en gran medida acertarle un golpe, pues o bien los esquivaba o bien los bloqueaba. Pero lo que más les enfurecía eran los constantes contraataques del infante.
Aprovechando la brecha en la defensa de uno de ellos, Issei convocó a [Glamdring], hundiendo la hoja en el pecho, justo en el corazón, acabando con él. Rápidamente volvió a guardar la espada y…
[Dragon Shot]
Creando una esfera de poder dragontino aumentado con los [Boost] acumulados, disparó a quemarropa contra el otro demonio. Este creó una barrera defensiva, la cual no resistió el poderoso ataque aumentado de Issei.
KABOOOM
La explosión que se produjo cuando el poder dragontino impactó contra la barrera fue tal que el demonio no sobrevivió ante dicha explosión de poder.
David observaba a su hermanito orgulloso mientras creaba una serie de pilares de fuego alrededor de su contrincante, impidiéndole escapar, para después hacer que dichos pilares se unieran, carbonizando al demonio.
SLASH
El sonido de un corte limpio se escuchó no muy lejos de ambos dragones. Volvieron sus miradas a la elfa, la cual había atravesado el pecho del demonio, que cayó muerto al suelo mientras la sangre salía de su herida mortal.
La elfa suspiró, limpió la hoja y la enfundó mientras realizaba un rezo.
-¿Qué demonios está haciendo esa estúpida? – preguntó molesto del líder renegado.
-Es una elfa y para ellos la vida es lo más valioso que existe. Rezan por esa vida arrebatada. Es su modo de rendir homenaje a la vida, incluso siendo la de basura como vosotros. – Explicó David mientras alzaba los hombros – Ahora eres el ultimo. Has asesinado a muchos humanos, por lo que acabar contigo no me va a afectar en lo más mínimo. ¿Te ocupas tu o yo? – le preguntó a Issei.
-Si no te importa, me ocupo yo.
-Todo tuyo.
Avanzando hacia el demonio, Issei volvió a acumular [Boost] mientras el fuego surgió de sus brazos.
-Espero que te hayas preparado, porque de aquí no sales vivo. – amenazó.
El demonio miró con repudio y asco al dragón mientras expulsaba toda el aura que le era posible, pero seguía siendo un demonio de [Clase Baja] y dos alas, por lo que la diferencia con respecto a Issei y su [Boosted Gear] era notable.
Para desgracia del demonio renegado, la sala no era muy alta e Issei también podía volar, por lo que solo pudo hacer una cosa…
BOOOM
Invocando su poder hizo estallar el techo, alzándose veloz hacia el cielo, pero…
-¿Adónde vas, cosita fea? – preguntó Issei agarrando el tobillo.
-¡Suéltame, basura dragontina!
-Como gustes.
Apuntó con sus pies al cielo e invocó dos lenguas de fuego, yendo en picado hacia el suelo, deteniéndose poco antes de llegar al cielo, lanzando al demonio, que se estrelló duramente contra el suelo de mármol.
-¿Esto es todo lo que puede hacer un [Clase Baja]? ¿Yo era tan débil? – preguntó asombrado.
-No olvides quienes te han estado entrenando. – recordó David mientras Anawiel asentía.
-Bueno, creo que yo no soy normal, después de todo.
-¡Puta basura!
Chillando furioso, el renegado apuntó con ambas manos al infante, empezando a disparar esferas de gran tamaño de poder demoniaco. Issei alzó el fuego, esquivando las esferas, cortándolas con su espada élfica o desviándolas con su garra o fuego.
Una vez que la ráfaga se detuvo por cansancio del demonio, Issei recuperó la respiración y envolvió su espada en fuego. Realizó un movimiento recto y vertical, enviando un grueso corte de fuego. El demonio lo esquivó con facilidad, pero no mantuvo su mirada fija en Issei. Cuando volvió su mirada al dragón, este le miraba triunfante. Tenía su puño enterrado en el mármol con la [Boosted Gear].
-Esto se ha acabado.
BOOOM
Una gigantesca columna de fuego surgió bajo los pies del demonio, envolviéndolo al instante. Tan rápido fue y tan ardiente era que el renegado no tuvo tiempo ni para gritar antes de desaparecer entre el ardiente fuego mejorado con los [Boost].
-… pues no ha sido para tanto. – se quejó.
-Tú eres muy poderoso y ellos, a pesar de ser siete, no tenían el nivel adecuado para enfrentarnos en un combate en serio. – explicó Anawiel con una sonrisa.
-Cierto. Ahora exploremos un poco. Nos encontraremos en el despacho que hay en ese pasillo. – apuntó con su mano al final del pasillo, más precisamente una destrozada puerta de roble.
Asintiendo, el trio se separó, explorando la mansión. Durante unos veinte minutos ninguno encontró nada interesante, por lo que supusieron que solo era un punto de reunión de esos renegados.
David revisó su teléfono, viendo que se trataba de Issei.
-*Hermano*
-Dime.
-*Nosotros hemos acabado. Te esperamos*
-En seguida voy.
Colgó y fijó su vista nuevamente al frente… encontrados con un demonio que le miraba sorprendido.
-¡Enemigos! ¡Enemigos! – exclamó el demonio.
En la vista del dragón, no muy lejos, varios demonios renegados empezaban a acercarse rápidamente a la mansión.
SLASH
En un rápido movimiento David se encargó de decapitar al demonio con [Blessing] mientras el resto de demonios entraba en la mansión.
-Tsk. Refuerzos de la [Brigada]. Esto es malo. Son demasiados.
Volviendo sobre sus pasos a todo trapo. Reuniéndose con Anawiel e Issei en lo que parecía ser el despacho del antiguo dueño.
-Siento nuevas presencias demoniacas. – comentó la elfa mientras observaba por una ventana, apartándose rápidamente al ver una lluvia de flechas de poder demoniaco. Algunas rompieron los cristales, clavándose en la pared de enfrente.
-Si. Huelo a diez… no, quince… no, veinte… No dejan de llegar. – olfateó Issei haciendo una mueca.
-Así es. Refuerzos de ya sabéis quienes. Me sorprende ver que lleguen tantos para estos siete idiotas. Pero será mejor irnos ya. Anawiel.
-Si.
Creando un círculo mágico de tele transporte, la elfa les saco de la mansión poco antes de que los refuerzos de demonios renegados llegaran al despacho.
Semanas después
Había pasado tiempo desde la lucha contra los demonios de la [Brigada]. El trio había decidido seguir viajando, viendo mundo. Un día, por pura casualidad, acabaron paseando frente a la mansión de la familia Pendragón, en ese momento portadora de la espada [Caliburn] y el fragmento [Ruler].
David no pudo evitar el impulso de querer recuperar ese fragmento y sumarlo al que ya tenía. Durante una semana planearon el "robo", estudiando la mansión con los datos que pudieron obtener, algunos de ellos con ayuda.
Una vez que llegó el día, Anawiel se marchó al punto de encuentro, preparando el escape. Mientras, y con gran habilidad, ambos dragones se infiltraron en una mansión a prueba de casi todo; una poderosa barrera envolvía los terrenos, un sistema de vigilancia última generación con detectores de movimiento, infrarrojos, detectores mágicos, etc. El superar la barrera fue lo más difícil, a partir de ahí la cosa fue más sencilla, pero eso no quería decir que no fuera un trabajo más que arduo.
Tuvieron que atravesar los amplios jardines, donde el cuerpo de seguridad privada vigilaba siempre. Una vez dentro de la mansión tuvieron que evitar a los propios miembros de la familia, evitar el sistema de seguridad hogareño y encontrar el fragmento [Ruler]. El fragmento estaba protegido por dos sistemas de seguridad, uno humano y otro mágico.
Una vez superado ese obstáculo, y por fallo del mayor, el sistema saltó y la alarma resonó tanto por la mansión como por los terrenos exteriores. La huida fue rápida, evitando que captaran sus rostros. Corrieron a través del bosque que había cerca de la mansión con los Pendragón y los seguratas pisándoles los talones.
Issei logró ver la señal de Anawiel y guio a su hermano hasta un acantilado. Saltaron sin pensarlo, viendo como la elfa había preparado el círculo de transporte en este mismo. Los Pendragón llegaron hasta el lugar, pero no pudieron ir más allá. Aquel robo provocó la ira del patriarca Pendragón y la burla y preocupación de las Iglesias, pues no solo habían humillado a los Pendragón, sino que también había robado un recurso de guerra de lo más valioso.
Una vez conseguido tele transportarse, el trio acabó en Japón. Al estar en la otra punta del globo el sol brillaba con ganas. Los tres jóvenes se encontraban en un callejón, donde la luz del sol no daba con tanta fuerza.
-Bufff, por poco no lo contamos. – suspiraba alegre el castaño mayor mientras enfundaba a [Ruler] y la guardaba en su dimensión de bolsillo junto a [Blessing].
-Gracias a mí. – la elfa infló el pecho orgullosa.
-Ahora que me lo pregunto, ¿por qué un barranco? – preguntó el dragón menor con gran interés.
-Porque sería invisible. Nadie se asomaría a un acantilado para ver si hay un círculo mágico.
-¿Qué usaste para sostenerte?
-[Magia].
-Pues menos mal que no te vio nadie.
-A todo esto, ¿cómo es posible que Issei notara la señal y que TÚ, como mi pareja, no lo notaras? – preguntaba furiosa.
-Ah… eso… bueno… estaba… ¿ocupado?
-Hmph.
-Ya, tranquila. Esta noche te lo compensare.
-Más te vale.
-¿Tendré que volver a usar tapones? – pregunto con desgana Issei mientras se cruzaba de brazos.
-Nop. Esta vez iras a ver a Tannin.
-¡¿Eh?! ¡¿Por qué?! ¡Yo quiero quedarme con vosotros!
-¿En serio quieres estar toda la noche con los tapones puestos? – pregunto con una sonrisa malvada David.
-…
-…
-Bueeeeeno. Nos vemos mañana hermano.
Dicho esto, el castaño menor abrió una brecha y se fue.
-Ahora que nos hemos librado de Issei, será mejor largarnos de aquí. Esta zona está gobernada por demonios y no tengo ganas de tener una charla con ellos. Escondámonos aquí.
Con rapidez, ambos se escondieron entre un pequeño grupo de árboles, pero suficientemente juntos como para pasar desapercibidos.
-Es increíble que haya tan poca gente. – comentaba Anawiel al ver tan poco japonés en el parque.
-O estarán en la escuela o en el trabajo. Aquí debe ser aun hora del curro.
Al notar la mirada del castaño sobre ella, levanto la vista para que, al mismo instante, el castaño se lanzara contra su boca, introduciendo la lengua todo lo que podía. La rubia se sorprendió, pero no tardó en responderle mientras le pasaba los brazos por el cuello y pegaba todo lo que podía su cuerpo al del chico. Este bajo las manos desde la espalda hasta el trasero, acercándolo todo lo posible a su erección. La rubia gimió del gusto. Se separaron después de unos minutos mientras se miraban a los ojos. El castaño los tenia rojo carmesí mientras que la rubia tenía las pupilas rasgadas.
No hubo falta palabras. El castaño creo una brecha, cargo a Anawiel estilo princesa y la atravesó. Ahora estaban en una habitación elegante. La cama era bastante grande. Las sabanas de seda y rojas. Había dos grandes ventanas a ambos lados de la cama. A través de ellas se podía ver una catedral conocida por los habitantes del país. Era la Catedral de Burgos. También había dos mesillas a ambos lados. Un armario bastante grande enfrente de la cama. Había una puerta a la derecha que daba al baño, mientras que a la izquierda estaba la de la entrada.
David quito las sabanas y acostó a la rubia. Esta, en un rápido movimiento, cogió al chico del cuello de la camisa y lo tumbo, poniéndose ella encima de su entrepierna. Volvieron a comerse las bocas mientras la rubia le quitaba la camiseta. Este intentaba quitarle la ropa a la rubia, pero ella se lo impedía.
-Aun no, cariño. – susurraba contra sus labios.
La chica empezó a besarle el cuello, la oreja, mandíbula y barbilla para después ir bajando por la garganta hasta el pecho. El castaño solo disfrutaba de los mimos de su novia.
-Ufff.
Beso su cuello, pecho, tetillas, abdomen y estómago, hasta llegar a la cintura. Le desabrocho el cinturón y le bajo la cremallera. Antes de quitárselos, le quito el calzado y los calcetines. Una vez quitados le bajo los pantalones de un tirón, junto con los calzoncillos, bóxer o como le digáis. La erección del chico se mostraba orgullosa y firme. Con una lentitud tortuosa la chica acariciaba el pene del chico, provocándole pequeños escalofríos. Luego empezó a darle pequeñas lamidas con la lengua por el tronco y en el glande para después pasar a metérsela en la boca.
-Ahhh, joder.
La mamada era lenta. Mientras el miembro entraba y salía de la boca de la chica, esta jugaba con su lengua por dentro. Mientras, con una mano, le acariciaba las pelotas. Poco a poco la velocidad de la mamada iba aumentando, hasta que llego al clímax. Anawiel en ningún momento se sacó el miembro de la boca. Se tragó todo el semen hasta no dejar ni gota. En cuanto termino de bebérselo sus ojos cambiaron a rojo carmesí.
-Ahhh. Tan rico como siempre. – decía la rubia mientras se relamía los labios. No había dejado nada.
-Ahhh… Ahhh… mi turno.
Con un movimiento brusco la tumbo, poniéndose él encima. Se quedó observándola mientras sus manos iban bajando el vestido veraniego que llevaba. Era un vestido de una pieza con tirantes. Empezó a besar su cuello, específicamente en la curva. Daba pequeños besos, lamidas y mordidas. A pesar de ser simplemente eso, el placer que provocaba a la rubia era muy grande. Al ser dragones tenían la gran ventaja de dar el máximo placer a sus parejas, incluso sin penetrarlas. Mientras David besaba su cuello, su mano derecha había bajado el tirante del vestido y se encontraba acariciando se pecho por encima del sujetador.
-Ahhh…
-Te dije que esa te la guardaba. Ahora no te voy a dejar descansar en toda la noche.
Con un rápido movimiento, termino de quitarle el vestido y sujetador, dejando ver su hermoso cuerpo y sus melones. En ellos se podían ver sus rosados pezones erectos, esperando ser atendidos.
-Hermosa. – dijo antes de lanzarse contra los pechos.
Según unos estudios, los pechos son, después de la vagina y el clítoris, la zona que más excita a las mujeres. Si a eso le añadimos el toque dragón, entonces el placer que estaba sintiendo la rubia era más que increíble. Con su boca atendía al derecho, mamando de él como si fuera un bebé mientras con su lengua jugaba con el pezón y sus dientes de daba pequeñas mordidas. Con su mano izquierda se mantenía para no aplastar a la rubia mientras que la derecha masajeaba el pecho izquierdo, dando pequeños tirones al pezón. La rubia no tardo mucho para llegar al primer orgasmo de la noche.
-¡AAAAHHHHH! – Grito fuerte, para luego ir recuperando la respiración – Ahhh… Ahhh…
-Jejeje, no creerás que he acabado, ¿verdad? Apenas he empezado. – sonreía arrogante.
Dejo sus pechos y fue dejando un camino de besos y lametones en su vientre hasta que llego a los rizos rubios de su intimidad. Paso por ellos hasta que llego a su destino. Sin avisar ni na abrió los labios exteriores y le dio una gran lamida, provocando que la rubia se encorvaba de placer. Los ojos cerrados, las mejillas sonrojadas y la boca semi abierta soltando gemidos.
-Dios, me encanta verte así.
-C-calla y s-sigue. – intentaba pedir la rubia.
-A tus órdenes.
Dicho esto empezó a darle lametones, provocando fuertes gemidos en la rubia. Entonces paso del coño al clítoris. Jugaba con el mientras que con dos dedos la masturbaba. Al igual que con los pechos, no tardó en llegar al segundo orgasmo.
-¡AAAAAHHHHH! ¡SIIIIII!
David dejo que su respiración se relajara para volver a atacar. Esta vez metió su lengua en su vagina, dando vueltas como un loco. Mientras le hacia el cunnilingus acariciaba / apretaba sus pechos y pezones, dándole mayor placer. Al llegar al tercero, se corrió en su boca. David no se apartó y bebió los dulces jugos de su hembra.
-Mmm. Delicioso.
Se puso encima de ella y la beso con pasión. Mientras la rubia respondía al beso, el castaño la empalo fuerte y duro, provocando un enorme gemido que fue ahogado en la boca del chico. No fue amable, para nada. Desde el principio empezó fuerte y duro. En ningún momento bajaba la rapidez ni profundidad de las embestidas.
-¡Siiii! ¡Mas! ¡Mas!
-Lo que órdenes.
Si antes iba rápido y duro, ahora lo aumento. La primera en correrse fue Anawiel. Al sentir como las paredes ya apretadas de la chica apretaban aún más fuerte su miembro, este estallo, corriéndose dentro de la chica.
-Ahhh… Ahhh… no estarás cansado, ¿verdad? – sonrió picara Anawiel.
-Dios, como te amo.
Y se pasaron toda la noche dale que te pego. Seguro que si alguien los oía se quedaría flipando.
A la mañana siguiente, cuando los rayos de sol atravesaron las cortinas, Anawiel empezó a despertarse. Estaba muy cómoda en la cama, por no decir que también se sentía cómoda por los brazos que la abrazaban. La espalda de la chica chocaba con la espalda del castaño. Decido darse la vuelta para verlo a la cara. David dormía tranquilamente. El rostro lo tenía relajado. Anawiel decidió devolverle el abrazo y entrelazar piernas. La sonrisa radiante de su cara no se la borraba nadie. Pensó que lo mejor sería seguir durmiendo un rato. Issei había vuelto con Tannin, por lo que o se encontraría durmiendo o jugando con sus hermanos, por lo que no habría ninguna prisa en volver.
Un par de horas más tardes, fue el turno de levantarse para David. Cuando abrió los ojos lo primero que observo fue el techo, ya que se encontraba tumbado boca arriba. Entonces miro a su izquierda. Anawiel tenía la cabeza apoyada en su pecho, usándolo de almohada mientras que su brazo izquierdo estaba a la altura del estómago y sus piernas estaban entrelazadas.
Con cuidado se separó de ella, se puso unos pantalones y se fue a observar el lugar. Se encontraban en un hotel cerca de la Catedral. Por lo que parecía, era el mismo hotel al que habían ido un par de veces. Y, ¿cómo podían pagar una habitación en ese hotel? Sencillo, le cogían dinero a Tannin o lo cogían de lo que ganaban haciendo algunos trabajos. Tannin ganaba dinero como demonio. Estos tenían negocios con los que financiar las cosas de sus familias y Tannin no era la excepción. Ninguno de los tres jóvenes sabían que hacia el viejo dragón para conseguirlo, pero tampoco le importaba. David bajo hasta recepción para ver que se cocía. Fue entonces que escucho y vio como la recepcionista le daba unas llaves a una pareja madura.
-Su habitación es la 87. Disfruten de su estancia.
A pesar de hablar en castellano, David era capaz de entender todas las lenguas del mundo, al igual que Anawiel e Issei.
-"Mierda."
En menos de diez segundos ya estaba de nuevo en su habitación.
-¡Anawiel! ¡Despierta!
La chica se levantó sobresaltada al escuchar a su novio gritando.
-¿Qué pasa?
-Que no hemos pagado por estar aquí y hay un matrimonio dirigiéndose hacia aquí.
Eso basto par que el cerebro de la rubia funcionara a su máximo nivel.
-¡Mierda!
Con gran rapidez ambos se vistieron. David cogió las sabanas para llevárselas. No debían dejar huellas. Mientras Anawiel creaba un círculo mágico de transporte.
-¡Llévanos con el viejo!
Ambos entraron y se transportaron justo antes de que entrara el matrimonio. Estos al ver la cama sin sabanas fueron a recepción para preguntar y exigir, cosa que dejo extrañada a la recepcionista.
Territorio de Tannin
El [Rey Dragón] se encontraba en su lugar favorito, que era la roca junto al enorme lago, mientras escuchaba la última aventura de Issei y su hermano.
-Y luego saltamos por el acantilado, pero Ana ya había creado el círculo mágico.
-Vaya. Que buena aventura.
-Sep. Y aún hay muchos sitios para ver. – sonreía el castaño.
Entonces apareció al lado de ellos un círculo mágico. Tannin ya sabía a quién pertenecía ya que lo había visto unas cuantas veces. Issei lo conocía porque también lo usaba. Del círculo mágico aparecieron unos agitados David y Anawiel. Lo raro es que el chico llevaba unas sábanas.
-¿Y eso? – pregunto Tannin.
-Ah, esto… no es nada. Solo quería quemarlo. – dicho y hecho. En apenas unos segundos ya no quedaban nada más que cenizas.
-No me digas que casi os pillan.
-Pues mira tú que sí. A un pelo. Y lo peor es que no pagamos por la habitación.
-A eso hay que sumarle que nadie la estaba usando. – añadió Anawiel.
-Cierto, cierto.
-Oséase, fuisteis usando una brecha hasta la habitación de un hotel y os pusisteis como conejos toda la noche. – David se tocaba la nariz - Ah, juventud. Siempre tan alocados.
-¿Qué es ponerse como conejos? – pregunto Issei.
-¡Viejo! ¡Deja que tenga inocencia un poco más! ¡Es divertido!
-Y eso me lo dice el que cada vez que puede ser esta acostando con su novia.
-Pues que sepas que siempre nos aseguramos de que no nos oiga.
-Yaaa.
-Ahora a descansar. Mañana iremos a California.
-¿Y porque a California? – pregunto Issei.
-¿Cómo que para qué? ¿Tú has visto a las tías de ese lugar? Vale que no hace falta ir a ese lugar para ver tías buenas pero… me apetece.
-Así que quieres ir por eso, ¿eh?
David se había olvidado por completo de Anawiel, que ahora se encontraba tirándole de la oreja con mucha fuerza. Tannin e Issei podían jurar que se la iba a arrancar, pero la sangre nunca llego al rio, para suerte del castaño mayor.
He intentado re escribir el capítulo donde recuperaban a [Ruler], pero no me acordaba y no tenía el original, así que tu ve que hacer un resumen de lo que me acordaba XD
