Disclaimer: Naruto y sus personajes son propiedad de Masashi Kishimoto.
Compartiendo Cama.
Temari se encontraba en la tina, había terminado de bañarse hace unos veinte minutos y aún no tenía la iniciativa de salir, si por ella fuera se quedaría ahí el resto de la noche pero sabía de antemano que eso era imposible. Dio media vuelta hasta que su mirada topó con la puerta de aquel baño, más específico en el hermoso kimono blanco que había estado usando hace unas horas y que ahora se encontraba colgando en el pomo de la puerta.
Su boda fue hermosa, aunque a ella le hubiera gustado que la ceremonia fuera de lo más sencilla, pero sabía que para la unión del líder del clan Nara con la princesa de Suna y hermana de kazegake ...esa idea estaba totalmente descartada, después de todo esta boda era más que la unión de un hombre y una mujer, era una forma de demostrar que la unión Shinobi era verdadera y que se podía estrechar buenas relaciones entre los demás países.
Sus pensamientos fueron interrumpidos con el sonido de la puerta - mierda – su marido había regresado a la habitación y ella seguía remojada en la tina, salió de ahí rápidamente dispuesta a prepararse para lo que sería su luna de miel, había desperdiciado el tiempo disponible para arreglarse y ni siquiera había echado un vistazo a la ropa que Ino le había regalado para la ocasión.
Tomó la toalla mas cercana y por fin tomo la decisión de salir de ahí, se secó rápidamente y fijo su atención en el espejo del baño, su reflejo no podía engañarla estaba muy nerviosa y no sabía cómo manejarlo. A sus veintitantos años Temari nunca había estado con un hombre, situación que nunca antes le había quitado el sueño, de hecho la tenía sin cuidado, o al menos fue antes de una conversación que mantuvo con Shikamaru, en donde este le había confesado que ya tenía cierta experiencia en el ámbito, ella no pudo hacer más que sonrojarse y no por el hecho de imaginarse a su novio en plena acción, si no por el hecho de que incluso alguien menor que ella tenía más experiencia en el asunto, se sentía derrotada, y ella odiaba perder.
Respiró profundamente antes de tomar una de las prendas que Ino le dio, no se tomó la molestia de elegir únicamente tomo lo primero que estuvo a su alcance. La pieza en cuestión se trataba de un camisón largo negro donde la parte del busto estaba reforzado por un hermoso encaje mientras el resto del modelo era totalmente transparente, una braguita negra fue el toque final para su vestimenta. Se miro nuevamente en el espejo y no podría creer lo mucho que la ropa le gustaba. El modelo le parecía sencillo pero lindo, sensual pero no vulgar, en resumen perfecta para ella.
Dudo unos segundos sobre su peinado, lo correcto sería dejarlo suelto pero nunca se sintió cómoda de esa manera, al final paso todo el cabello de lado izquierdo de su rostro y lo sujeto en una simple coleta. Con su maquillaje pasó lo mismo, únicamente se puso un bálsamo en los labios y antes de salir decidió rebuscar entre las otras prendas que no fueron elegidas, tuvo el gusto de encontrarse con una bata de lino negra pensó que era el complemento perfecto para su vestuario, así que no dudo ni un segundo en ponerselo.
Salió con seguridad, era virgen, ingenua y casada con un hombre menor que ella ya experimentado, pero vamos no iba a darle el gusto de verla nerviosa. En cuanto cerro la puerta del baño pudo divisar a su marido parado junto a la ventana, sabía de antemano que ya la había escuchado pero prefirió seguirle el juego. Lentamente fue acortando la distancia y cuando estuvo lo suficiente cerca lo abrazo por la espalda. Enterró su rostro en el cuello masculino y aspiró ese aroma que tanto le encantaba.
- Hola Tem, empezaba a creer que te habías desmayado en el baño –
- Eso quisieras vago-
- Créeme que no –
Shikamaru deshizo el abrazo para poder girar y verla directamente a los ojos, siempre la había considerado hermosa pero está noche se veía maravillosa, Temari se mordía el labio ante la atenta mirada sobre ella no podía evitar cuestionarse que estaba pensando aquel hombre. Sus pensamientos fueron nuevamente interrumpidos cuando el le acarició el rostro y fue acercando lentamente el suyo para atraparla en un tierno beso, beso que poco a poco fue volviendo más demandante haciendo que sus lenguas lucharán entre sí.
La falta de aire les hizo separarse y fue en ese momento que Shikamaru aprovecho para deshacer el nudo de su bata, una vez logrado su objetivo fue deslizando la prenda hasta dejarla caer por el piso, se detuvo un momento para contemplar a Temari y pudo verla sonrojada - preciosa, pensó- la tomó por los hombros para volver a besarla pero esta vez sus labios se desviaron hacia su mandíbula y finalmente por el cuello. Ella se estremeció ante este contacto, no pudo hacer más que sujetarse fuerte del cuello de el y aprovechando la posición le deshizo la coleta de un rápido movimiento. En medio de los húmedos besos pudo sentir como el la levantó entre sus brazos para poder depositarla lentamente en la cama.
Shikamaru volvió a besarle el cuello mientras una de sus manos se deslizó por sus piernas subiendo el camisón en el acto, no tardó mucho en llegar hasta la zona íntima de su mujer, primero fue estimulándola sobre su ropa interior pero los gemidos de Temari le hicieron saber que necesitaba más, así que hizo a un lado la pequeña prenda y comenzó a acariciar directamente aquel punto sensible en ella. Temari sintió morir ante el contacto, estaba estática ante esta nueva explosión de sensaciones que experimentaba pero decidió que no sería la única, así que junto todo el valor que tenía y dirigió su mano a la entrepierna de su marido, le gusto cuando lo escucho gruñir su nombre ante aquel contacto, exploró la zona con cuidado y pudo notar como se hacía más y más dura.
Fue en ese momento que Shikamaru se separó de ella para poder retirar el camisón, Temari se tenso ante la idea de estar completamente desnuda frente a él, pudo notar como su atención se centró en sus pechos lo que hizo que cruzará los brazos para cubrirlos, grande fue su sorpresa cuando el mismo separó sus brazos, pero esta vez no se conformó con observarlos si no que bajo su rostro para poder degustarlos. Temari gimió al sentir aquella lengua rozar su pezón, él se mantuvo jugando con ambos Montes por varios minutos hasta que ella tuvo la fuerza necesaria para sentarse frente a él, decidió que era el momento de que ambos estuvieran en la mismas condiciones así que lentamente desató la bata de su marido, esta cayó por los suelos y tuvo la oportunidad de besar a aquel escultural pecho.
No sintió el momento en que el volvió a recostarla, pudo observar como retrocedió un poco para bajar su ropa interior, oficialmente ambos estaban desnudos. Lentamente fue posicionándose entre sus piernas, pudo sentir la erección de su marido en su entrada, respiró profundo – era el momento –
¿ Estás lista? – no pudo hacer nada más que asentir, él se estiró para besar su frente y procedió a adentrarse.
Temari no podría mentir, la intromisión le había causado algo de dolor, pero fue momentáneo no tardó en sentir una cálida sensación placentera, cerro sus ojos y se dispuso a disfrutar de ese mágico vaivén, fue después de varios minutos que ella pudo alcanzar el cielo con un magnífico orgasmo y su esposo no se quedó atrás, lo vio cerrar los ojos a la vez que derramaba su esencia en ella.
Ambos jadeaban tratando de regular sus respiraciones, después de un par de minutos Shikamaru salió de ella y la atrajo hacia el para poder abrazarla fuertemente, ella pudo escuchar los latidos de su corazón, un hermoso sonido que la hizo adormecer, giro levemente el rostro para observar a su marido, pudo constatar que ya se encontraba profundamente dormido le dio un pequeño beso en los labios antes de caer también en los brazos de Morfeo, sintió como Shikamaru reforzó el abrazo ante esto.
Si, definitivamente compartir la cama no sería tan malo.
Por fin pude terminar el capítulo, me costó algo de trabajo ya que como ustedes pudieron notar no soy buena en el Lemon, pero bueno este era un punto importante para la historia así que no podría dejar de escribirlo.
Estoy abierta a los jitomasos después de todo son los comentarios los que nos hacen crecer como escritores.
Saludos y nos vemos en el próximo capítulo.
