El omnipresente disclairmer:
Todo aquello que reconoscaís pertenece al Marvel Cinematic Universe y Marvel Comics, yo sólo los tomé prestados un ratito
pero prometo dejar todo en su sitio cuando termine de jugar con ellos.
CAPITULO 2
-¿Entonces?...
-Soy de…Viví mucho tiempo en California
-California-murmuró –Espero no te ofendas pero, no eres el típico estereotipo californiano
-¿Te refieres al cabello rubio y el bronceado permanente? ¿En serio, de todos los que podían decirlo tenías que ser tú, el señor Virtud y Valores de América Encarnados?
-¡Oye!
-No puedes negarlo eres el hombre americano ideal, alto, rubio, de ojos azules, fuerte; con un sentido del honor y lealtad irradiando de ti. Es más, estoy segura que si te partiéramos por la mitad encontraríamos la frase "Hecho en Estados Unidos" a lo largo de tu cuerpo.
-No soy todo eso que mencionas, sólo…
-Sólo un ciudadano promedio más, ajá claro. Apuesto que en tus ratos libres bajas gatitos de arboles y ayudas a las ancianas a cruzar las calles.
-E-eso no es verdad-comenzó nervioso mientras se rascaba la nuca
-¿Es un sonrojo eso que veo, Steve? ¡Oh por Dios! ¡Tengo razón!
-Darcy, baja la voz la gente está comenzando a mirarnos…
-Minucias-contestó la joven haciendo un gesto con las manos para restarle importancia –Además si te gusta ir por la vida con ese tipo de camisetas tan ceñidas al torso, creo que estas bastante acostumbrado a que la gente te mire-finalizó la chica dándole un guiño.
. . .
De alguna extraña manera y a pesar de sus personalidades tan distintas, Steve y Darcy se habían vuelto amigos después de aquella tarde en la que ella se había sentado a su mesa. El humor ácido de la chica se complementaba con los comentarios agudos que Steve tenía la capacidad de hacer con frecuencia, era realmente extraño sentirse tan cómodo al lado del otro pero ambos disfrutaban de esa sensación. Era, al menos para Darcy como estar en casa de nuevo, la sonrisa de su rubio amigo debería ser patentada como medicina y venderse como la cura a todos los males; pues aquel franco gesto tenía la capacidad de animarla incluso en días pesados.
No tenían mucho tiempo que pudieran compartir en común pues entre las clases de Darcy y su empleo, vagamente podía ajustar su horario para que coincidiera con los descansos de Steve. Aunque había ocasiones en las que conseguía escaquearse de sus deberes y le daba una sorpresa llegando de improviso a la escuela
"Steve-o" y "Muñeca" se convirtieron pronto en una forma de llamarse entre sí. Carlos solía molestar a Darcy diciéndole que dado que el representaba el papel de hermano mayor para ella, pronto tendría que conocer a Steve, cada vez que insistía en el tema la joven no podía evitar sonrojarse. Es decir el vínculo que compartía con Steve era igual que el que tenía con Carlos, bueno tal vez él no invadía su sofá y se adueñaba del televisor cuando jugaban los Knigts pero con el tiempo…a Darcy le gustaba pensar que Steve sería igual a Carlos.
. . .
Caminaba de nuevo bajo el cielo estrellado de Puente Antiguo, y aunque esta vez no estaba cazado alguna anomalía no podía dejar de contemplarlo. Sus botas crujían al contacto con la arena. ¡Rayos! ¡Cómo había echado de menos aquel pueblucho!
El desierto de noche era simplemente hermoso y ver tantas estrellas y constelaciones de las que ni siquiera recordaba sus nombres le hacía sentir inmensamente pequeña. Camino hasta encontrar la vieja cerca en la que acostumbraba deja sus latas de Dr. Pepper, seguían ahí esperando a que Erik le enseñara como disparar aquel viejo rile de aire comprimido que habían encontrado en la bodega del laboratorio. La madera era vieja y los pilares principales lo bastante anchos como para servir de asiento improvisado. Sin pensarlo dos veces trepó por uno de los postes, apoyándose en la vieja cerca de puas para tomar impulso y logro tomar asiento en un pilar.
¿Cuánto tiempo estuvo contemplado el cielo?¿Un minuto? ¿Una hora? ¿Toda la noche? No sabía, debajo de aquel firmamento el tiempo parecía algo sin importancia. Fue cuando empezó el zumbido, insistente, como la estática de una radio mal sintonizada, no; era como el ruido de una fuente de alto voltaje, casi podía sentir la electricidad en el aire, las chispas azuladas comenzando a generarse a partir de la nada. ¡JANE! ¡JANE TENÍA QUE SABER ESTO! Saltó de la viga, pero sus pies jamás tocaron el suelo.
Y todo se volvió azul brillante, intenso. La pulsante energía la envolvió y escuchó susurros, otros idiomas, por un instante se sintió poderosa, capaz de hacer cualquier cosa y...
Darcy despertó con el sonido del móvil. Los primeros acordes de "Shook me all night long" de AC/DC le hicieron rápidamente salir de entre las sábanas y dirigirse a tumbos hasta el tocador para alcanzar el aparato.
-¿Diga?
-Hey Lewis- le saludó una voz conocida desde el otro lado de la línea
-Carlos, ¿Eres consciente de que son las…?-volteó a su reloj en la mesilla de noche junto a su cama y un instinto homicida se apoderó de ella -¿¡Son las 6:15 de un domingo por la mañana?!
-Lo sé, lo sé-Carlos sonaba realmente apenado –Pero tengo una especie de situación, digamos que hipotéticamente estoy haciendo la caminata de la vergüenza hacia tu departamento, ¿me recibirías y le darías un consejo a este pobre hombre que no ha dormido?
-¿Por qué debería de recibirte? ¡Me despertaste temprano en domingo!
-Porque te compre un bonito ramo de margaritas y un batido de frutas de la calle Madison. Anda, di que puedo llegar, ¿por favor?
-Tendrás que comprarme con algo más que flores y frutas.
-¿Denny´s?
-Está bien-suspiró Darcy sentándose al borde de la cama –Denny´s, flores y ese batido-
-Por eso te adoro Lewis, llego en veinte-
-Kay-dijo antes de cortar la llamada. Sus ojos vagaron hasta posarse en el desastre que tenía sobre la mesa, anoche había estado "trabajando" hasta tarde y aunque cada vez sentía que estaba más cerca de encontrar lo que buscaba, aun no estaba segura de poder contárselo a Carlos sin que este le diera un sermón o peor, que quisiera ser incluido. Y es que, ¿realmente hay una forma correcta para decir que estas intentando acceder a la base de datos de una agencia secreta de gobierno? Algo como "Verás hace un año mientras era interna un dios cayó del cielo en un pueblucho de Nuevo México, luego un montón de tipos con trajes confiscaron la investigación de mi amiga Jane y se robaron mi Ipod. ¿Te conté que electrocute al dios? ¿No? Pues lo hice, yo Darcy Lewis le proporcioné una descarga eléctrica con mi Taser a Thor, el dios nórdico del trueno. Después mi amiga/jefa se enamoró del rubio y fue cuando el hermano celoso de él envió a un transformer de más de 5 metros de alto a destruirnos. Hubo rayos, fuego, un montón de luces y explosiones y finalmente tras vencer al villano, Thor volvió a su casa a través de un agujero de gusano interdimesional que él llamaba Blizzard o algo así. Entonces Jane firmó mis créditos universitarios y Erik -otro científico brillante, pero incapaz de recordar cuando comer- y Jane empacaron todas sus cosas y volaron con el agente roba-ipod´s sin decirme a donde. Así que ahora intento hackear su base de datos para contactar con Jane; ¿mencioné que jamás recuperé mi Ipod? ¿Y que fui advertida de no revelar información bajo pena de encerrarme en una casa de la risa?
No, no había forma de decirlo sin que fuera tomada por una desequilibrada. En la pantalla de la laptop seguían apareciendo secuencias de números interminables, de vez en cuando una de tantas era resaltada en color blanco y cotejada rápidamente con otra serie de números en color rojo, debían tener algo de sentido para Darcy pues luego de verlos tecleó rápidamente algo y la pantalla de inmediato se volvió negra, aunque aún se podía seguir escuchando que el motor seguía encendido. Enrolló rápidamente los cables que se encontraban en la superficie de la mesa y les arrojó en una caja de cartón que escondió tras el sofá. Volviendo sobre sus pasos se dirigió al baño, tenía menos de doce minutos antes de que Carlos llegara.
-Wow y creí que el que lucía terrible era yo
-¿Sabes? La mayoría de los hombres dicen "te ves hermosa"
-Sí, bueno ya sabes mi política acerca de las mentiras, además luces como si hubieras pasado toda la noche en vela
-No, luzco como si un desconsiderado me hubiese despertado hace media hora cuando aún no eran ni las siete de la mañana
La ventaja de ser los primeros clientes de Denny´s un domingo por la mañana era que no había que soportar niños ruidosos corriendo de aquí para allá, apenas había dos clientes más aparte de ellos en el restaurante, una pareja de adorables viejecitos que bebían café. Aún con el ramo de margaritas en sus manos y Carlos sosteniendo su batido, se dirigieron a una mesa con vista a la acera.
-¿Puedo tomar su orden?
-Dos cafés americanos, y un plato de fruta de momento.
La amable mesera se alejó tan pronto anoto su pedido.
-Entonces, ¿caminata de la vergüenza?-comentó Darcy casual antes de darle el último sorbo a su batido.
-Algo así
La "caminata de la vergüenza" era como ellos le llamaban a pasar la noche con alguien de forma casual, usualmente con los sentidos intoxicados por alcohol y despertar para darte cuenta que preferías huir antes de darle los buenos días a la persona con la que compartías cama. Habían implementado distintos niveles de vergüenza para hacer un poco más entretenidas las historias.
-¿Tan malo fue?
-Nivel 3
-¡WOOO! ¿¡Con la mejor amiga de tu ex!?
-Técnicamente no eran tan amigas, pero siguen compartiendo el mismo loft. Así que fue un poco incómodo encontrarme con Ashley cuando huía de la habitación de Aubrey-dijo antes de sonreírle a la mesera que había vuelto con sus tazas de café y un enorme plato de fruta –Gracias
-¿Ashley? ¿Aubrey? Dios, cómo me digas que ambas son rubias empezare a creer que te gustan todas por el mismo estilo. ¡Incluso sus nombres suenan igual!
-Nah, Aubrey es castaña, con unos par de enormes…
Darcy enarcó una ceja
-Enormes ojos cafés, eso es lo que iba a decir
-Entonces, ¿qué me dices de Steve? ¿Cómo van las cosas?
-Bien, es decir todo lo bien que pueden ir las cosas cuando todavía no son cosas-dijo con un suspiro antes de meterse un pedazo de waffle a la boca y masticar.
-Entonces, ¿Stevie boy aún no te dice nada?
-¿Queph meh tendriah..?-comenzó con la boca llena y tragó de inmediato al ver la cara que hacía su amigo –Es decir, ¿qué me tendría que decir? Sólo somos amigos y tiene muchísimo trabajo, no hay mucho tiempo para conversar o algo.
-¿Qué me dijiste que hace para vivir?
-No te lo he dicho aún…
-Pero lo harás porque es mí
-"Sagrado deber de hermano mayor adoptivo blah blah blah".-interrumpió Darcy-Trabaja como consultor para un departamento de seguridad. Aunque no tiene esa pinta, más bien parece un instructor de gimnasio con esos bíceps o un aburrido contador por la forma en que viste. Como sea, lo traen de aquí para allá; así que no nos hemos visto mucho. Solo intercambiamos mensajes
-Eso es algo
-Tal vez
-¿Tienes planes para el 4 de Julio?-soltó Carlos poniéndose serio de pronto.
-No.
-¿Ni siquiera una barbacoa con los chicos de la Universidad?
-No
-Darce, vamos…
-No te atrevas, no. Sabes que no me gusta, Carlos.
-Los chicos de la antigua unidad harán una parrillada con alberca y todo, me gustaría que me acompañaras, por favor.
-Sabes que no me gustan los actos de patriotismo. No me gusta el cuatro de julio, no celebro el día de los veteranos, no tolero el día de los caídos
-Por favor, vamos Darce
-No
-Te compraré lo que quieras
-No me sobornarás comprándome cosas.
-¿Y si te digo que puedo conseguirte estar en la lista para el taller de Potts el siguiente semestre?
Darcy no pudo evitar que los ojos le brillaran de la emoción. Virginia Potts, la CEO de Stark Industries daría una serie talleres en la Universidad de Columbia, deseaba asistir pero se habían agotado los sitios.
-¿De verdad?
-Hasta enfrente
Darcy podría besar el suelo por donde caminara Virginia Potts, era su ejemplo a seguir en cuanto al manejo de relaciones públicas, y desde que había tomado el cargo de Presidenta de Industrias Stark era evidente lo que sus capaces manos podían hacer. Incluso manejando a alguien como Tony Stark y arreglándoselas para corregir sus obvios deslices y todo aquel asunto mediático donde revelaba ser Iron Man.
Virginia Potts era su héroe con bolsos Prada y zapatos Louboutin.
-Hecho- murmuró
-¿Qué? No te escuché Lewis
-Dije que hecho, acepto ir contigo a tu tonta celebración de 4 de Julio. Ahg. Siento que acabo de vender mi alma.
-En ese caso, cerremos el trato –dijo Carlos con una sonrisa extendiendo su mano frente a ella.
. . .
Hola hermosuras :3
No me voy a excusar esta vez pero, ¡no se queda tirada la historia!
Ya estoy un poco mas libre -mentira- de la escuela, el trabajo y de otras cosas pero ya prometí subir capítulos
cada dos semanas a todas mis historias. Mañana se actualizará "Luces Navideñas"
Los quiero people bonis.
