Advertencia: Mundo alterno y personajes
Aclaración: Los personajes de Naruto son de Masashi Kishimoto.
#3 Decisiones.
Estaba metida en un aprieto demasiado gordo a decir verdad. Parecía fácil sólo decir un; si o un no. Pues no. No era fácil tomar decisiones y menos del tamaño de esta.
Si bien amaba el fútbol con toda su alma, sabía que si aceptaba iba a ser difícil que su padre arisco quisiera dejarla jugar este deporte, ya que su hija no tenía que tener la cabeza en cosas "interesarías". Para el, la vida consistía en un solo estar preparado para ser alguien importante en el mundo de los negocios.
Por otro lado, también se hallaba el hecho de que al parecer los integrantes del equipo no estaban del todo de acuerdo con la decisión de su entrenador. El que parecía más molesto, era cierto rubio que no dejaba de ponerle la mirada encima. Al parecer hallaba bastante molesto.
Tal vez era un machista o también estaba el simple hecho de que extrañamente no la soportaba ni en pintura.
Se aclaró la garganta tratando de que el nudo que se había formado en ella desapareciera.
–¿Qué dices Hinata-chan? –pregunto nuevamente el entrenador.
–E-este…. –Se mordió el labio con nerviosismo –Y-yo…. ¡Necesito un poco de tiempo para pensar bien mi respuesta entrenador!
–Hum, entiendo Hinata-chan – Guy asintió sonriente – Sólo puedo darte hasta mañana. Todos nos veremos aquí cuando las clases finalicen ¿Entendido? – aviso a todos volteando hacia sus pupilos.
–¡Hai Sensei! – exclamaron todos al mismo tiempo.
Guy asintió conforme – Entonces, ¿nos vemos aquí Hinata-chan?
Hinata asintió torpemente. –Hai Guy-sensei – hizo una pequeña reverencia hacia el maestro y los chicos antes de salir rápidamente del lugar, dejando a Guy con su equipo.
–¿Qué rayos esta pensando viejo? –pregunto Suigetsu sin entender que tramaba su loco profesor.
–Al parecer no están enterados de la nueva viralidad de internet – dicho eso, sacó su celular de uno de los bolsillos de su pantalón y empezó a teclear en el para enseñarles el video. – Tomen y miren de lo que estoy hablando – les extendió el celular a sus jugadores y Naruto terminó por agarrarlo.
Cada segundo que pasaba hacia que solo los jugadores se impresionaran más y más por la destreza de la chica. Unos se convencieron de que Guy había tomado la decisión correcta, mientras tres chicos aún no estaban de acuerdo.
–Por cierto, gracias por la sugerencia y el video Sai – todos voltearon hacia Sai con impresión.
–¿Tu sabías de esto? –pregunto Shikamaru.
El pelinegro asintió un par de veces. – De hecho Chouji y yo la grabamos por accidente ¿No es genial como juega? –
Lee, Jūgo y Shikamaru sólo asintieron estando de acuerdo, mientras que Sasuke, Suiguetsu y obviamente Naruto, no lo estaban.
–¡Guy-sensei! Esto es un gran error ¡Sólo fue suerte la que hizo que tirara así! –
–¿Suerte, Naruto? Pateo más de diez veces y todas fueron acertadas sólo por ¿suerte? – negó con la cabeza repetidas veces. – No señor, eso no fue suerte eso fue habilidad innata. Ella es una jugadora, lo lleva en la sangre. Tengo un buen presentimiento con ella –
–Es una chica – apunto Sasuke como si eso fuese un gran problema. – Se ve débil, asustadiza, escuálida y muy pequeña. No nos sirve –
–Exacto, es sólo una chica. Sería mejor si hubiese sido alguien como Tenten o Tayuya, pero ¿Hinata? ¡Ella se tropieza con sus propios pies! –exclamó Suigetsu uniéndose a sus compañeros.
–Basta – calló con seriedad a los chicos. – puede que sea una mujer, pero eso no quita que al parecer tire mejor que ustedes. No les permito que vuelvan a hablar así de ella, ni de alguna otra chica. Las chicas también tienen fuerza, también pueden practicar deportes rudos. No es la culpa de los demás que sólo ustedes tres sean unos machistas así que no se habla más. Si mañana Hinata nos da una respuesta positiva vamos a tratarla como una de nosotros. Como parte del equipo y de la familia que somos ¿Entendido? –
–Hai Guy-sensei – estuvieron de acuerdo sólo Sai, Chouji, Lee, Shikamaru y Jūgo. Quienes al parecer no les desagradaba la idea de tener de compañera a Hinata.
Guy volteó hacia sus otros tres jugadores quienes sólo miraban hacia diferentes direcciones con el ceño fruncido. – ¿Entendido chicos?
Se miraron un momento de reojo entre ellos, para después sacar el aire con desgana. –Hai – pronunciaron los tres al mismo tiempo.
–Genial, nos vemos mañana chicos –
–¿Vas a aceptar? –pregunto Tenten mientras caminaba a un lado de su amiga. Ambas iban directo a la casa de la castaña ya que tenían un proyecto por hacer juntas.
–Aún no lo se… –musito la Hyuga. –Creo que mi padre no aceptaría que juegue futbol. Ya sabes lo que piensa sobre… –
–Perder el tiempo en cosas innecesarias – interrumpió y terminó lo que iba a decir Hinata, sabiéndose muy bien lo que pensaba el señor Hiashi. –No creo que sea desperdiciar el tiempo practicar un deporte. Al contrario, es mejor para la salud mantenerte haciendo ejercicio –
–A el solamente le importa la empresa –susurro apretando sus labios.
Tenten miro con preocupación a Hinata. –Estoy segura que no sólo le importa eso Hina –
Hinata agradeció a Tenten con la mirada pues sabía a lo que se refería. – Gracias Tenten-chan–
La castaña sonrió ampliamente. –¿Ya le dijiste a Kiba y a Shino sobre esto? –
–No pero se los diré mañana –
Tenten asintió hacia su amiga. –¿Qué comeremos antes de estudiar? Muero de hambre – se quejó sobándose el estómago.
Hinata llevo su dedo índice a los labios y pensó un poco. –¿Ramen?
–Humm, es una buena opción. El mejor restaurante de ramen nos queda a dos cuadras de aquí… ¿vamos? –
–Hai –asintió la oji perla.
Teuchi miro extrañado a su mejor cliente.
Nunca lo había visto con tal cara. Parecía… molesto, pero no molestó como cuando era un berrinche. Se miraba molesto enserio.
–Caramba Naruto ¿Por qué esa cara? –se acercó a la barra y le entregó un plato de su querido ramen.
El rubio tomo dos segundos en reaccionar y tomó los palillos. –No es nada viejo. Sólo que hoy no fue un buen día.
Teuchi lo miro sin creerle pues el no se ponia así por un "mal dia". Algo realmente grave tenía que haberle pasado para que trajera esa carota de ogro. Sin querer mostrarlo más, el sólo asintió y le dio su espacio al rubio para que pudiera almorzar tranquilo.
Al verse sólo, Naruto tomó sus palillos y empezó a devorar su plato con ansias. El que estuviese enojado no significaba que eso iba a quitarle el apetito ¡No señor! Esa chica no le arruinaría el apetito también. Ya le había arruinado el día, no dejaría que le arruinaría el almuerzo.
Quiso pedir otra orden de ramen para saciar su hambre de perro pero ante de que pudiera llamar a Teuchi, escucho una voz que no le agradaba nada.
–¿Tienes mucha hambre Tenten-chan?
–Bastante Hinata, ya te lo había dicho… –
Fruncio el ceño y paro la oreja para escuchar más bien la conversación de las dos amigas.
–Y entonces… ¿Te emociona el hecho de ser una de las primeras niñas en entrar a un equipo de fútbol varonil? –se sentó en unas de las mesas del fondo del local junto con su amiga.
–Aun n-no estoy en el equipo –
–Deberías aceptar Hinata. Lo de tu padre se puede resolver –
–Si, pero será muy difícil… –musito la Hyuga para que después se escuchará la voz de el dueño del local.
–¡Buenas tardes chicas! ¿Qué les sirvo? – exclamó Teuchi con su típica y agradable amabilidad con la que siempre trataba a su clientela. Sus ojos fueron a dar a la pequeña peli negra y en cuanto la miro, sintió que ya la había visto en otra parte. –Ummm –
–¿Pasa algo señor? –pregunto la chica de chongos al ver que el adulto no apartaba la vista de una ya nerviosa Hinata.
–Es sólo que.. siento que ya te eh visto antes ¿Cómo te llamas? –
Hinata brinco sobre su asiento y miro al adulto. –Hinata Hyuga –dijo en un susurro que apenas y fue escuchado por el hombre.
–¡Oh Hyuga! –trono los dedos al recordar. –¿Tu padre es Hiashi cierto? –
La chica asintió un par de veces con nerviosismo.
–Hiashi fue compañero de la escuela primaria y secundaria a la que asistía –comentó con una sonrisa recordando los viejos tiempos. – ¿Cómo esta el? ¿Sigue igual de gruñón? Sin ofender querida –
En vez de sentirse ofendida por el comentario hacia su padre, sólo carcajeo suavemente. –Supongo que si.
Teuchi río y negó con la cabeza. –Ese Hiashi. Por favor mándale saludos de mi parte. El y yo éramos muy buenos amigos –
¿Su padre tuvo amigos en la secundaria? Esa si era una sorpresa.
–Claro que si señor… eh – lo miro dudosa.
–Me llamó Teuchi – extendió su mano para saludarla con un apretón. –Teuchi Hanamuri.
Hinata aceptó el apretón con una sonrisa. –Mucho gusto Hanamuri-san… –
Teuchi río al escucharla llamarlo así. –Tenías que ser hija de Hiashi. Sólo llámame Teuchi, de la otra manera me haces sentir muy viejo –
–¡Oh! Y-yo lo siento Teuchi-san –se disculpó ante la mirada risueña del adulto.
Quiso zanjar ese tema y pasar a preguntarles lo que querían de comer pero su hija se adelantó.
–Oh kami-sama – Ayame se hacerlo a la mesa con una bandeja en manos mientras miraba con asombro a Hinata. –¿Tu eres la chica de los goles y la portería?
Hinata respingo nuevamente impresionada. –Su-supongo… –
–¡Oh que emoción tenerte de frente! –exclamó la chica evidentemente emocionada para después sacar volando a Teuchi para que se quitará de eh medio. Al fondo sólo se escucharon unos trastos rompiéndose pero Ayame ni se inmutó. –Eres un gran ejemplo para nosotras las mujeres, ya era hora de que alguien como tu saliera a defendernos.
Hinata estaba perdida mientras miraba a Ayame con asombro.
Mientras tanto Tenten sólo alargó su mano hacia la charola que sostenía Ayame y tomó de ella una malteada de fresa y un plato de ramen. Presentía que eso se tardaría un poco y ella moría de hambre.
–¿De-defenderlas? –
–Oh si; ya sabes. Los hombres son unos machistas y no creen que las mujeres somos capaces de cosas que ellos hacen. Pero tu ¡cielos, nunca había visto a una mujer patear tan bien! –
Lo que decía Ayame tenía cierto sentido. Por eso ahora las chicas también la alababan y por eso algunos chicos del equipo no querían que ella se uniera. Le estaba hallando sentido a todo.
–¿Podría darme su autógrafo Hinata-san? –
–¿Autógrafo dices? –balbuceo sorprendida.
–¡Claro! Cuando usted sea famosa esto tendrá mucho valor –sacó un bolígrafo y una pequeña libreta de la bolsa de su delantal blanco. Seguro dichas cosas las ocupaba para tomar órdenes. –Tome –le extendió ambas cosas esperando a que ella las tomará.
La Hyuga volteó hacia Tenten con una mirada de duda.
Al notar esa mirada, la castaña quien estaba con los cachetes inflados debido a todos los fideos que tenía dentro de la boca, sólo asintió a la Hyuga dándole ánimos.
Aún con duda y nerviosa, tomó ambas cosas para la emoción de Ayame quien permanecía con una gran sonrisa.
Miro la hoja aún blanca y sintió un cosquilleo en el vientre.
Ese sería el primer autógrafo que daba. Era emocionante y se sentía lindo que una persona se admirara de ti por tus talentos.
Le estaba empezando a agradar.
Puso su linda y elegante firma en la hoja de papel mientras recordaba como es que se daba un autógrafo.
–Humm ¿cuál es tu nombre? –
–Ayame Hinamuri –pronunció con una sonrisa.
Hinata asintió y siguió escribiendo para después terminar y darle la libreta y pluma a la chica.
Emocionada tomo ambas cosas y se dispuso a leer el mensaje.
Arriba estaba la firma de Hinata la cual era cursiva y abajo había un pequeño mensaje.
"Para Ayame Hinamori, mi primer fan. "
Sin poder evitarlo Ayame chillo emocionada y abrazo su libreta.
–¡Es hermoso! Gracias Hinata-san –hizo una pequeña reverencia hacia la Hyuga y después le sonrió ampliamente haciendo que Hinata se sintiera bien consigo misma. –¡Oh y disculpen mi torpeza! Seguro no les han traído la comida… –
Tenten sorbió el último fideo del plato y se limpió la boca con el brazo. Soltó un suspiro de satisfacción. –Noup, y tenemos bastante hambre ¿Podrás traernos dos platos de ramen de cerdo y dos vasos de te helado?
–¡Hai! Enseguida les traigo la orden –hizo una nueva reverencia y volteó hacia Hinata dándole una nueva sonrisa. –Gracias –
–No hay de que Ayame-san – dijo Hinata con sinceridad.
Ayame asintió y se fue emocionada hacia la cocina.
–Wow, así que ya eres famosa Hinata –Tenten le sonrió con entusiasmo mientras Hinata se sonrojaba.
–Sólo es un video Tenten –comentó restándole importancia.
–Ajaaa –se tomó lo que restaba de su malteada.
Casi escupe el líquido del susto que sintió cuando escucho el fuerte tronido de la puerta de vidrio del local siendo cerrada.
–Oie ¿Qué fue eso? –
–No lo se –susurro la Hyuga mirando hacia la puerta.
Pateo a una pobre e inocente piedra mientras caminaba enfurruñado hacia su hogar. Metió las manos en sus bolsillos y frunció el ceño.
Ella no había hecho la gran cosa y ya se estaba volviendo famosa.
Cielos no podía ser que una chica lo estuviera superando en el fútbol.
A él que ese deporte siempre había sido su todo. Todos esos años de su vida había practicado día y noche tratando de conseguir lo que ella había conseguido en una puta tarde lluviosa. Ahora todos mundo admiraría a esa chica quien sólo era una niña de papi consentida por su papi rico quien seguro le daba todo lo que quería con tan solo un chaquear de dedos.
Odiaba a esa chica y a su padre. Eran unos ricachones que disfrutaban de la vida a sus anchas sin ningún problema alguno. Tirando dinero por doquier.
Seguro y ese video fue editado… ¿sería eso?
¿Chouji y Sai serían capaces de caer en tal bajes?
No lo creía de ellos, pero tampoco estaba cien por ciento seguro.
Mañana hablaría con ellos dos y les pediría una buena explicación.
Cepillo suavemente su cabellera azulina deshaciendo así el último nudo que había en ella.
Se miro en el espejo y sólo admiro su cabello. Estaba orgullosa de el.
Era tan largo y sedoso… le recordaba tanto a ella.
Suspiró cansada y se tumbó en su amplia cama, para seguidamente hacerse bolita sobre su cama.
Cuando llegó de la casa de Tenten quiso ver a su padre para comentarle sobre su viejo amigo de la secundaria y primaria, más no pudo, ya que el se encontraba ocupado y no quería interrupciones de ningún tipo.
Decepcionada había ido al cuarto de Hanabi para platicarle sobre lo ocurrido en la escuela pero se encontró con la sorpresa de que la pequeña Hyuga se había dormido temprano.
Sin que darle otra cosa que hacer, se conformo con retirarse a su habitación para tomar un relajante baño de burbujas para después acostarse en su mullida cama.
Abrazo una almohada y miro en dirección a la gran ventana que había frente a ella. La vista hacia afuera le regalaba una espectacular imagen de el amplio e infinito cielo junto con miles de estrellas brillantes acompañadas de la inmensa y hermosa luna color plata.
Amaba la luna. Era hermosa, grande y brillante; además de que estaba ahí cuando más la necesitabas. Alumbraba su oscuridad y llenaba su alma de paz. Era una vista sencillamente hermosa.
Era un regalo hermoso de la naturaleza.
Mientras admiraba dicha estrella gigante, también pensaba en lo ocurrido ese día.
Vaya que cambiaron muchas cosas ese día ¿Y quien lo iba a pensar? Si cuando se levanto pudo jurar que iba a ser un día cualquiera más de su difícil vida. Lo único que le gustaba de sus despertares es que sabía que tenía amigos fieles y tenía una hermosa hermana que nunca la dejaba al borde del precipicio.
Eso era lo que la tenía constantemente viva y "feliz".
Pero ahora… ¿Qué haría?
El fútbol era un gran deporte que ella adoraba con rodó su ser. Aquella tarde se sintió tan viva y tan libre pateando el balón con energía y entusiasmo… en la cancha era otra Hinata y esa Hinata le gustaba mucho más.
¿Aceptaría ser parte del equipo?
Si quería, lo anhelaba con todo su ser pero sabía que su padre tal vez no la dejaría cumplir su sueño; de nuevo.
Suspiró frustrada y recordó también la tarde en la cafetería.
Fue tan lindo saber que alguien admiraba lo que hacías, saber qque alguien se proclamaba fan tuyo y que confiaba en ti. Además de que Ayame le había abierto los ojos.
Sería genial jugar fútbol para demostrarle a los chicos que las féminas no sólo son unas muñecas delicadas.
Le gustaba esa idea.
Sonrió al pensar en todas esas cosas. Tal vez al final de todo, si tenía una oportunidad para ser alguien que ella realmente quería ser.
–¿Tu que harías en mi lugar mamá? –susurro mirando la foto de una mujer de cabello negro y sonrisa dulce que sostenía a una bebe en sus brazos. Con esa última pregunta en su mente, cerro los ojos sumiéndose a un profundo sueño.
La campana de inicio de clases resonó por toda la escuela haciendo que los alumnos de diferentes grados fueran a sus designadas clases.
Los pasillos se fueron vaciando poco a poco haciendo que en un par de minutos estos se encontraran finalmente desiertos y silenciosos. Nada por ningún lado, sólo paz y los casilleros.
Pero… dicho silencio fue interrumpido bruscamente por una respiración agitada y un zapateo rápido. Era nada mas y nada menos que Hinata la que se encontraba corriendo por el pasillo en busca de su casillero.
¿Por qué?
Se había levantado tarde y como consecuencia se retrasó en camino a la escuela y no sólo ella misma si no que también hizo que Hanabi llegará tarde a la secundaria. Debido a su retraso ya ni pudo ir al despacho de su padre para decirle sobre el señor Teuchi.
Tonta Hinata.
Patino en el suelo al ser que casi se pasa su casillero, sin perder tiempo abrió este y sacó el libro que necesitaba mientras a la vez metía los que ocuparía más tarde en sus siguientes clases.
Cerró de un portazo su casillero mientras rezaba internamente que nadie hubiese escuchado ese sonido estridente. Casi cae un par de veces pero gracias a Kami-sama pudo mantenerse de pie mientras corría.
Todo hubiese salido bien de no ser por…
–¡Kyaaaa! –
–¡Ahhhh! –
Un fuerte sonido resonó el pasillo.
Hinata frunció su ceja del dolor que sentía en su espalda. Soltó un quejido y trató de no derramar ni una sola lágrima por el dolor que sentía en su columna. Tenía que tranquilizarse, seguro sólo era un dolor momentáneo por la caída.
Fue optimista y recordó que debía llegar a clase, así que usando toda su fuerza de voluntad, pues el piso ya se le estaba haciendo cómodo, trató de levantarse para seguir con su carrera. Abrió los ojos poco a poco y lo que encontró fue sorprendente.
Una cabellera rubia estaba sobre sus pechos. Al parecer el chico también había recibido un fuerte impacto pues el sólo levantó la mirada poco a poco al igual que abrió sus dos ojos color… azul.
Sus mejillas empezaron a calentarse de forma sobre humana.
Era Naruto.
Naruto estaba sobre ella, sus piernas estaban abiertas y el estaba en medio de ellas.
Quiso gritar apenada por dicha posición pero nada salió de su garganta.
El rubio, que al parecer apenas estaba saliendo de su aturdimiento, plantó sus ojos en aquellas dos almohadas tan blanditas que habían hecho su caída menos dolorosa. Al percatarse que eran aquellos dos montículos no pudo hacer más que so sonrojarse igual o peor que Hinata.
Inmediatamente levantó la mirada para ver quien era la dueña de esos dos grandes… atributos.
Cuando posó sus orbes azules en la chica no pudo estar más avergonzado y sorprendido que antes.
–¡¿Hinata?! – pregunto en un grito mas para si mismo y de levanto como resorte de encima de la Hyuga. Podría decirse que levantara también fue malo, ya que al estar de pie tenía una vista de ella nada santa. Un hilo de sangre empezó a escurrirle de la nariz.
Apresurado llevo sus manos a las fosas nasales y cerro fuertemente los ojos.
–¡¿Podrías levantarte por favor?! –
Apenada por ese grito y al ver las expresiones de chico, a como pudo se levanto aún así con ese dolor tan fuerte de espalda.
Cuando estuvo de pie acomodo sus ropas y las sacudió para después hacer una pronunciada reverencia.
–¡Lo siento mucho Naruto-san! ¡Iba demasiado apurada y no me di cuenta que se ponía en mi camino! –exclamó roja y aún en pose de reverencia, mientras su cabello tapaba su rostro y con ello también su fuerte sonrojo.
Una vez que la hemorragia paro, Naruto volteó a ver a la chica con el ceño fruncido. Ella no lo engañaría con sus "buenos modales" de niña rica.
–Eres una torpe… –mascullo el Uzumaki mientras sacudía su camisa escolar.
Hinata no se impresiono ante ese apelativo tan grosero, pero si sintió tristeza.
–Y-yo… lo siento de verdad –susurro para después tomar su mochila del suelo con rapidez. –Disculpe las molestias tendré más cuidado. Si me disculpa tengo que ir a clases, sayonara – hizo nuevamente una reverencia pero esta vez más corta para después salir disparada en dirección a su salón, dejando a Naruto parado en medio del pasillo.
Por un momento se sintió mal por haberla insultado, el nunca se portaba así con una chica… pero esa chica… esa chica lograba que el hiciese eso. La detestaba, no soportaba verla.
Frunció nuevamente el ceño y chequeo la lengua.
Retomó su camino hacia el baño y trató de ignorar lo sucedido. Aún que sería un poco difícil de olvidar el hecho de que si cara terminará en…
Dejó de pensar en esas perversas cosas ya que de nuevo una fuerte hemorragia se hiso presente.
–Eso es absolutamente ¡genial! –exclamó Kiba con emoción. –¿No lo crees Shino? –pregunto volteando a ver a su amigo de gafas.
Shino ignoró la pregunta de Kiba y centro su atención en la menuda xhuxa que se hallaba sentada frente a el.
–¿Por qué nunca nos contaste sobre tu habilidad en el fútbol Hinata?
Hinata se removió incómoda en su asiento y empezó a jugar con la comida que había en su bento. –No lo se… nu-nunca lo creí importante –
–¡No seas así Hinata! Todos aquí sabemos que lo que haces es de admirar… – Kiba asintió ante lo dicho por el mismo. –Ya hasta tienes fanboys…–susurro con molestia al sentir todas esas miradas masculinas plantándose en la mesa donde acostumbraban a comer.
–¿Quién te enseñó a jugar fútbol? –pregunto Shino ajustando sus gafas.
–Etto… –
–¿Podrias enseñarme? –pregunto ahora Kiba con una sonrisa perruna.
–Y-yo… –se estaba poniendo nerviosa.
–¿Qué posición dominas mejor en la cancha? –
–¿De que equipo eres fanática? –
–¿Jugador favorito? –
Volteaba de un lado a otro escuchando y mirando como sus amigos saltaban preguntas que ella no quería responder en esos momentos. No quería hablar de nada que tuviera que ver con el dichoso video ni con el equipo de la escuela.
–Es-este…–estaba apunto de volverse loca al escuchar el parloteo de sus amigos, pero gracias al cielo, llegó su salvación.
–Hinata-chan –exclamó Tenten con una sonrisa. –Te estaba buscando, necesito que me acompañes, Sai y Chouji quieren hablar contigo –
Ahora si parpadeo confundida.
¿Hablar? ¿Hablar de que?
–Vamos –tomó la pequeña mano de Hinata y la jaló hacia el frente para que se levantará de su asiento. –Nos vemos chicos –se despidió de los confundidos muchachos mientras Hinata tomaba torpemente su mochila.
–¡Ha-hasta luego! –exclamó saliendo de la cafetería siendo arrastrada por Tenten.
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Continuará...
Hola queridos lectores! Espero que hayan disfrutado de este tercer capítulo :3 eh disfrutado mucho escribiéndolo. Espero poder actualizar pronto nuevamente, sin más quiero responder a unas preguntas que seguro se están haciendo.
¿Por qué Sakura es mala?
La razón de eso se verá más adelante. Ella en un principio no fue así pero malos tratos y momentos hicieron que se convirtiera en lo que es ahora.
¿Por qué a Hiashi le desagrada el fútbol?
Eso también lo veremos más adelante, y no, no sólo esta el hecho de que el fútbol le recuerd difunta esposa, aún hay una razón más.
¿Por qué Naruto no soporta a Hinata?
Esto tiene que ver con la posición económica de Hinata, además de otras cosas que no tienen nada que ver con ella aún que el crea que si.
En fin, si desean preguntarme algo no duden en mandar MP, o regalarme un hermoso y sensual Review 7u7
¡Agradecimientos a! : Akime Maxwell, axd-25, Jpach07, Karla, holy24, eluiska20, MadeNaruHina26, nova por siempre, Luli92 y Guest.
Disculpen por cualquier error ortográfico.
