Nuevo capi *.*

Espero que os guste

Un besoooooooooooooo ! :D


Antonio abrió despacio los ojos, se encontraba mareado, observó la habitación, un gran foco la iluminaba, paredes blancas, un gotero a su lado y un hombre rubio sentado en un sillón cerca de él.

-¡Antonio, por fin despiertas! ¡Me tenias muy preocupado! ¿Como estas?-Dijo Francis levantándose rápidamente del sillón y colocándose a su lado.

-¿Dónde estoy?-Dijo Antonio con un tono débil debido al mareo.

-Estas en la Central, en el sector Médico, es decir, en el hospital.-Dijo Francis mirando a Antonio.

Un dolor proveniente del brazo derecho hizo estremecer a Antonio, recordó que había sufrido el impacto de una bala de un mafioso italiano que ahora mismo estaría muerto, la herida empezó a sangrar, así que se realizó un torniquete con el cinturón, pero luego de eso no recordaba nada más.

-¿Cómo llegué aquí?- Preguntó Antonio.

-Te dispararon en el brazo, empezó a sangrar demasiado y te desmayaste debido a la pérdida de sangre cuando quedaban quince minutos para llegar.-Contestó Francis.

Así que me desmaye a mitad camino… ¿Pero porque está aquí Francis? Por las ojeras que trae en la cara no ha dormido mucho, ¿Ha estado aquí todo este tiempo? ¿Por mi? No merezco que este aquí cuidándome… Debería estar solo.-Pensó Antonio mientras observaba a Francis.

-¿Qué haces aquí? Deberías haberte marchado-Dijo Antonio, con un tono triste sin rastro de la alegría que le caracterizaba.

¡Soy tu amigo, no puedo estar por ahí dando vueltas, sabiendo que tu estas aquí! ¿Qué clase de persona crees que soy? ¿A caso crees…?-Gritó Francis enfadado antes de que Antonio le cortase.

-Gracias.-Cortó Antonio mientras miraba a Francis a los ojos.

Francis se quedo estático unos minutos no esperaba esa respuesta, la mirada de Antonio sobre él le decía que sus palabras eran de corazón, no lo decía simplemente para que se callase.

¡Tú eres tonto!-Le dijo Francis mientras se abalanzaba sobre él a abrazarlo.

Antonio recibió el cariñoso abrazo de Francis con una enorme sonrisa, de verdad daba gracias por tener un amigo como él, sería el mayor maniaco sexual que conocía, pero no sabría qué haría sin su apoyo.

De repente se abrió la puerta de la habitación, el médico, un joven austriaco llamado Roderich Edelstein, se quedo estupefacto observado la situación, Francis encima de Antonio abrazándolo mientras le daba un beso en la mejilla. Sabía que Francis era una persona muy fogosa pero… ¡ Antonio aún estaba más muerto que vivo!-Pensó Roderich.

-Ejem, Ejem-Tosió Roderich para que se diesen cuenta de su presencia.

Francis y Antonio sorprendidos se giraron para ver quien había entrado a la habitación.

-¡Hola Roderich! ¿Quieres unirte?-Preguntó Francis con un tono sugerente.

-Sería lo último que haría, además estoy trabajando, hay gente que se toma enserio su trabajo-Dijo Roderich mientras fulminaba a Antonio Y Francis con la mirada.

-¿Entonces qué quieres?-Pregunto Francis curioso.

-Vengo a informar a Antonio de su diagnostico-Contesto Roderich, inmediatamente los ojos de Antonio se pusieron sobre él.

- La bala atravesó la vena cefálica y basílica del brazo derecho, debido a ello la pérdida de sangre fue abundante, cuando llegaste al hospital te encontrabas en coma, tuvimos que realizarte una transfusión de sangre, posteriormente entraste a quirófano para poder sanar el brazo y que la pérdida de sangre se detuviese. Desde entonces llevas tres días en coma. Tuviste mala suerte la bala alcanzo zonas muy delicadas, que pena que no hubiese disparado un poco más hacia la izquierda-Dijo Roderich asesinando a Antonio con la mirada.

Roderich era el mejor médico de toda la promoción, matrícula de honor, capaz de salvar gente en situaciones límites, por algo se encontraba en la Central, si él no podía hacer nada, nadie podría, pero Antonio sabía que Roderich le odiaba y la verdad es que se lo merecía, ahora que lo pensaba a lo mejor sí que hubiese sido mejor si la bala hubiese impactado en el corazón.

-En una semana podrás salir del hospital, si tienes suerte en cinco días-Dijo Roderich mientras salía de la habitación.

-Francis observó la mirada pérdida de Antonio, sabía que estaría martirizándose, debía ayudarlo era consciente de la depresión de su amigo, aunque el intentase esconderla debajo de una sonrisa.

Aquella misión supuso una gran pérdida para ambos, éramos un equipo nunca hubiésemos imaginado que las cosas sucederían así, pero ahora debemos ser fuertes para poder terminar la misión que fallamos.-Pensó Francis mientras miraba a Antonio.

-Francis, ¿Cuánto tiempo llevas aquí?- Preguntó Antonio, al recordar que había estado tres días en coma.

-Todo el tiempo que llevas aquí. Tres días. Y si, mis venas ahora mismo transportan café en vez de sangre.-Dijo Francis mientras se reía.

¿¡Tres días!? ¿¡Has dormido tres días en ese incomodo sillón!? ¡¿Estás loco?!-Dijo Antonio mientras se le humedecían los ojos. Su amigo había estado los tres días con él.

-¡Por supuesto! Me debes una cena, además ahora voy a tener que comprarme un tapa ojeras nuevo, ¡Qué se me ha terminado!- Dijo riéndose Francis

De los ojos de Antonio empezaron a caer lágrimas había olvidado que no estaba solo, sintió una alegría que no había sentido en mucho tiempo. Francis se percató de las lágrimas de su amigo y de la sonrisa de felicidad que se apoderaba de toda la cara, hacía tiempo que no veía a Antonio así, había sufrido demasiado, debían ser fuertes, si no lo eran terminarían muertos. Antonio y Francis se abrazaron, debían ser fuertes, debían serlo por ellos.

Arthur se encontraba esperando en la puerta de la sala observando la escena, no quería romper el emotivo momento, sabía que Antonio y Francis dos de sus mejores hombres emocionalmente no se encontraban en su mejor momento, sobretodo Antonio, luego del psicoanálisis sabía que emocionalmente era muy inestable, pero le necesitaba no podía prescindir de sus increíbles capacidades. Cuando la escena se relajo Arthur entró en la sala como si no hubiese visto nada.

-Good morning-Dijo Arthur al entrar a la sala.

Francis y Antonio le dedicaron su peor mirada, odiaban al mandón de su jefe, además tenía una cara pegada a sus cejas, era muy raro.

-¿Qué quieres?-Preguntaron ambos a la vez.

-Necesito hablar a solas con Antonio.-Dijo Arthur mientras despachaba a Francis con la mirada.

Francis sintió unas ganas alucinantes de estrangular al cejón, pero se despidió de Antonio y se marcho de la sala, eso sí, dedicándole a Arthur su peor mirada.

Arthur y Antonio se encontraban ahora a solas en la sala, Antonio sabia que empezaría el interrogatorio sobre la misión.

-¿Por qué fallaste la misión?- preguntó Arthur acusando a Antonio con la mirada.

-¡La falle por tu culpa! Nunca me dijiste que eran gemelos ¡GEMELOS! ¿Cómo iba a saber a quién de los dos tenía que disparar?¿Qué hago, mato a ambos?-Gritó enfurecido Antonio el cual empezó a verlo todo negro debido al mareado de la operación y al esfuerzo extra que hizo al enfadarse.

-¿¡Antonio, estás bien?!- Preguntó Arthur el cual se había acercado corriendo al lado de Antonio al ver que perdía el equilibrio.

-Sí, ha sido solo un mareo-Dijo Antonio mientras intentaba reponerse. Arthur miraba desconfiado a Antonio, siempre intentaba parecer mejor de lo que estaba.

-Tengo que decir que tus acusaciones son falsas, en la primera hoja del reporte te explicaba detalladamente que eran gemelos y como distinguirlos, ambos tienen un rizo en el pelo pero cada uno lo tiene en un lado.-Dijo Arthur a Antonio.

-¿¡Qué?! Imposible. Me leí el informe entero y no había ninguna hoja que explicase eso, empezaba directamente con las características psíquicas de Lovino Vargas.-Dijo Antonio sorprendido.

-Es imposible que una hoja del reporte se perdiese, la hoja debió ser quitada a propósito.-Dedujo Arhur.

-¡Shit!, Alguien debió sabotear la misión, aunque no tengo idea de quien, los procesos usados están súper vigilados por mis agentes, imposible alguien nos haya traicionado…-Dijo Arthur sorprendido.

-Por culpa de ese imposible casi no la cuento ¿Qué clase de gente trabaja para ti?-Dijo Antonio con una sonrisa cínica.

-Gente como tú.-Contesto Arthur con mala fe.

-Entonces no me extraña que te ocurran estas cosas-Se río Antonio.

-Voy a tener que hacer un examen de evaluación a todos mis agentes, colocaré un nivel de alarma rojo, todos los movimientos estarán aún más vigilados, nadie puede traicionar a la Central y seguir vivo, hay en juego demasiadas cosas.-Dijo Arthur con un tono sombrío.

-Espero que funcione y lo encuentres pronto para que sepa que es sufrir-Dijo Antonio mientras se reía.

-Si colabora sería una muerte rápida sin dolor, no me gusta hacer sufrir a las personas-Contesto Arthur tajante.

-Ya claro... Arthur, no seas hipócrita te conozco demasiado, te encanta la sangre, ¿No es así?-Atacó Antonio .

-Hace mucho que lo dejé-Dijo Arthur mientras miraba a los ojos a Antonio.

-Arthur, mentirse a sí mismo es lo peor que puedes hacer. Un día volverás a caer y no abrá vuelta atrás.-Dijo Antonio mientras le devolvía la mirada a Arthur con más fuerza aún, con lo cual Arthur desvió la mirada, deseó que Antonio se equivocase.

-Tengo una nueva misión para ti- Dijo Arthur cambiando de tema.

-¡¿Yaaaaaaa?¡ Pero si aún soy un zombie!-Contestó Antonio.

-Sí, traigo conmigo toda la información que tenemos sobre la Cosa Nostra en este USB, necesito que lo leas mientras estés aquí-Dijo Arthur dejando el USB a su lado.

-¿Cuál es la misión?-Dijo Antonio curioso.

-Infiltrarte en la Cosa Nostra, destruirla desde dentro.-Contestó Arthur.

-¡¿QUEEEEEEEEEEEEEEEE?!¿¡Estás loco!? Intente matar al hijo del Don de la mafia ¿Esperas que me reciban con los brazo abiertos?-Contesto Antonio escandalizado.

-Nadie pudo verte, ibas con la gorra y el abrigo, además la única cámara de seguridad que te grabo ha sido destruida por nuestro equipo de inteligencia, y por seguridad se han borrado todas las que habían alrededor. Además los únicos que pudieron verte los mataste-Contestó seguro Arthur.

-No hay nada que pueda hacer para evitar la misión ¿Verdad?-Pregunto Antonio sin esperanza.

-Lo siento, pero no hay nadie mejor que tú para esta misión. Cuando te den el alta te infiltraras en la Cosa Nostra, te convertirás en uno de ellos, deberás ir subiendo rangos hasta llegar a comunicarte con el Sottacapo, debes hacerte su amigo y descubrir que hay detrás de ellos, sus puntos débiles, sus enemigos…¡Así podremos terminar con ellos!-Dijo Arthur mirando a Antonio con confianza.

-Es imposible llegar a tal punto si estoy solo, necesito contactos-Contestó Antonio

-No estarás solos tenemos a dos de nuestros mejores agentes en lugares privilegiados en la mafia, te será fácil entrar.-Dijo Arthur sonriendo orgulloso de sus logros.

-A que se debe el cambio de misión. ¿No querías matarlo?-Preguntó Antonio.

-Quería, pero luego de cierta información, lo prefiero vivo, además para terminar por completo hay que destruir sus cimientos, debemos destruirla desde dentro donde más duela.-Dijo Arthur.

-¿Cuál es el rango de la misión? Preguntó Antonio, aunque conocía la respuesta.

-Rango S -Contestó Arthur luego de un incomodo silencio.

Rango S, es la máxima puntuación de dificultad que se le puede dar a una misión, espero salir viva de esta.-Pensó Antonio mientras sonreía a Arthur con confianza, le gustaban los retos.


¡Gracias por leer!

¡Espero que os guste, un besooooo!