Declaimer: desafortunadamente Digimon no me pertenece, si así fuera, está más que claro que habría más Takari, que digimons en el digimundo :)

Afortunadamente no eres tú

Mírate, por Dios escúchate

¡Qué horror, ya cállate!

Que tus libretos no sirven conmigo

El día había sido pesado, aburrido y monótono, además, para colmo de los colmos, todos los planes que tenía para hoy se fueron a la basura. Lo único divertido que iba a hacer en lo que quedaba de la tarde era quedarme en casa y limpiar todo el desastre que haría mi hermano al volver de su práctica de futbol todo embarrado (en la mañana había llovido, y el campo estaba completamente mojado).

Bufe al estar experimentando el aburrimiento que sentiría horas después, al mismo tiempo que revolvía mi comida, no tenía hambre y el buen humor que había tenido en la mañana se fue a un lugar lejos, muy lejos de donde yo me encontraba.

_ ¡Hola Kari!-sentada en la cafetería deje de jugar con mi almuerzo y vi a mi amigo Ken que se acercaba.

_Ken, ¿Como estas? No te vi al entrar.- lo salude y se sentó a mi lado.

_Si, es que Miyako me pidió si podía pasar a buscarla y...

_No digas mas.-dije entendiéndolo todo.- ¿Tuviste que esperar a que se arreglara, cierto?-El solo sonrió, lo sabía, ella, mi mejor amiga y Ken se gustaron desde siempre, así que hace algunas semanas comenzaron a salir. Querían ir despacio, así que era una de las pocas personas que estaban enteradas.

_ ¿Me acompañas hoy al centro comercial?-me pregunto de repente robándome un pequeño postre de mi charola.- es que aun no le he comprado nada a Yolei para su cumpleaños y la verdad no tengo idea de que regalarle.- ¡es cierto! ¡Su cumpleaños es en una semana! Dios Hikari, ¿donde tienes la cabeza?

_Claro, yo tampoco le compre nada y no tengo nada que hacer, estoy libre.- respondí animada, tenía una reunión con los miembros del periódico escolar, ya que soy la fotógrafa, pero la cancelaron a última hora. ¡Ya no tendría que limpiar la peste de Taichi!

_Si, no hay problema, tengo practica hoy pero no creo que Davis se enfade si falto, nunca lo hago.-Ken estaba en el equipo de futbol de la escuela y para ser sinceros jugaba excelente.

_Bien.-dije levantándome, la campana del tercer periodo había sonado.-nos vemos después de clases, ¿me acompañas a mi casa antes? Es que no traje el dinero.

_Si, no te preocupes, tu casa está cerca así que no nos retrasaremos. Adiós Hikari-dijo antes de perderse entre la multitud de alumnos.

Las clases terminaron y salí tranquilamente con mis amigas, quienes planeaban ir juntas a algún lugar debido al grandioso día de primavera que estaba transcurriendo. "Hace unas horas me lamentaba por no tener nada que hacer y ahora hasta tengo que rechazarlas" pensé.

_Es una lástima que no nos acompañes Kari-dijo Yuki, una chica delgada y alta, de cabello castaño. Ella también era miembro del periódico escolar.

_Lo siento chicas, pero le prometí a Ken que lo acompañaría al centro comercial, en una semana es el cumpleaños de Yolei y vamos a comprarle nuestros regalos.- respondí.

_ ¡Ok, nos vemos mañana Kari!-mientras se alejaban comencé a buscar a Ken y lo encontré hablando con uno de sus amigos. Me acerque a ellos y los salude a ambos.

_Hola Kari, ¿Nos vamos?- dijo Ken con una de sus características sonrisas amables.

_Claro. –respondí. A paso tranquilo nos encaminamos a mi casa, no quedaba lejos, así que llegamos rápido. Tome mis cosas y caminamos rumbo al centro comercial.

El camino estuvo tranquilo, estar con Ken siempre fue relajante así que, charlamos de diferentes cosas. Y, como soy la mejor amiga que puede existir en el mundo, el primer tema que aborde fue el de su relación con Yolei poniéndolo completamente rojo, de los pies a la cabeza.

_ ¡No te pongas así!-lo recrimine sin poder dejar de reír.- Somos amigos, conmigo no tienes que ponerte así de avergonzado.- y como no puedo dejar al pobre chico tranquilo, le dije- ¿Sino como te pondrás con Yolei en esas situaciones?

_ ¡Hikari!-grito abochornado y al borde del colapso. Juro que no olvidare nunca la cara que puso.

_Ya, ya, no te pongas así, solo estoy jugando contigo-le respondí secándome las lagrimas producidas por el ataque de risa que estaba experimentando.

Ya con el pobre muchacho calmado, entramos al edificio y comenzamos a recorrerlo en busca del regalo perfecto. Recorrimos joyerías, tiendas de ropa, de cosméticos y, de paso, el patio de comidas.

_ ¿Bien, te decidiste por algo?-le pregunte a mi amigo, mientras descansábamos comiendo unas hamburguesas. Yo ya había visto unos zapatos preciosos que sabía, iban a volver loca a mi amiga.

_Creo que sí, es un dije que vi en una de las primeras tiendas que entramos.- respondió con una gran sonrisa en el rostro.

_Bien, entonces pongámonos en marcha.- me puse de pie y, tomándolo del brazo, lo guie por el edificio, esquivando personas.

_Es hermosa Ken- susurre mirando el bello dije que mi amigo había comprado para Yolei. Era un pequeño corazón, con 3 diminutas incrustaciones de piedritas rosadas en la parte superior izquierda. Era un regalo perfecto, ella iba a amarlo, y más viniendo de Ken.

Las compras estaban hechas, el pobre chico se vio arrastrado por mí a una de las tiendas y espero por más de veinte minutos. Lo digo, este muchacho ya se gano el cielo. Bajamos hasta el último piso y comenzamos a avanzar hasta la entrada cuando sentí que Ken era desplazado de mi lado.

_ ¡Traidor!-Davis apareció de la nada y golpeo a Ken en el rostro, solté un grito, su nariz sangraba. Todas las personas que caminaban por allí voltearon vernos.

_ ¿Estás loco?-vocifere al tiempo que levantaba la barbilla de mi amigo para ver los daños.-Mira como lo dejaste.- ¿Que se creía? ¿Qué le izo él para que lo golpee así?

_ ¿Yo loco? Tú eres la que sale con el novio de su supuesta mejor amiga. -soltó Daisuke con rabia. Casi se me cae la mandíbula.

_ ¿Salir? Por dios Davis, deja de decir estupideces, tanto gel para el cabello está obstruyendo tus pensamientos. No veas cosas donde no las hay. Y en todo caso, ¿Qué carajo te importa a ti eso? –estaba frenética, mi rostro se había puesto rojo y sentía unas ganas tremendas de golpearlo.

_ ¡Están saliendo a sus espaldas! ¿Me dices que no tienes ni un poco de remordimiento en tu conciencia?- mi rodilla encontró camino hacia las partes bajas del chico futbolista que quedo tirado en el suelo hecho un ovillo, tal vez fue demasiado, pero ya estaba hecho. Y valla que se sintió bien.

_Para tu información Ken y yo estábamos de compras por el cumpleaños de Yolei. La próxima vez mantente lejos de mis asuntos ¿Ok?- Tire del brazo de mi compañero y saque de aquel lugar. Estaba furiosa, respiraba con dificultad y tenía en mi mente miles de maneras de terminar con la vida de ese sujeto.

Lleve a Ken a casa y le di los primeros auxilios, no era una experta pero pude hacer un buen trabajo. Aun así, tuvo que saltarse las prácticas de futbol del día siguiente. Cuando se lo contamos a Miyako, el día de su cumpleaños y después de entregarle los regalos (los cuales le fascinaron de sobremanera) comenzó a reír tanto que termino llorando y con dolor de estomago. Qué bueno que a ella le pareció tan gracioso, yo, por mi parte, no pude visitar el centro comercial por mucho tiempo a causa de la vergüenza que aquel tonto me izo pasar.


Bueno, acá les dejo otro capitulo, creo que este es un poco mas corto que los demás :p

Gracias a los que dejaron reviews, no pude contestar todos, pero de verdad se los agradezco :) Espero que les guste este capitulo también y porfas no se olviden de comentar.