¡Hola, queridos y leales lectores! :3

Muchas gracias por seguir mi fic, de verdad que se los agradezco mucho :D Y espero que me disculpen por la tardanza de subir los capítulos.. soy una plasta horrible que ha estado ociando en otras cosas: releyendo Harry Potter (porque es una plasta muy potterica), empecé a ver Soul Eater (es una plasta otaku a la que le está encantando este anime(?)) y estudiando.. (odia estudiar y se pone a dibujar cosas en las hojas de los cuadernos, mientras imagina escenas donde es violada por Ymir(?)).. Demasiados datos míos Bueno, el chiste es que he andado absurdamente ocupada y he dejado a mi bebé SoD solo ;-; Prometo actualizar más rápido..

Disfruten el capi :D

DISCLAIMER: Ni Shingeki no Kyojin ni sus personajes me pertenecen, todo es de Hajime Satán. (Si fuera mío, lo haría taaan yuri~)

Enjoy!


Desperté con un poco de dolor de cabeza, ni siquiera recordaba que es lo que había soñado. Abrí los ojos lentamente para acostumbrarme a la luz que extrañamente estaba prendida.
Estaba en mi recámara, específicamente en mi cama ¿me había quedado dormida estudiando? Miré a todos lados, todo parecía normal. Me senté a la orilla de la cama tratando de recordar. Me dio una punzada en la cabeza y una serie de imágenes llegaron a mi mente, no estaba segura si era una pesadilla o algo que había pasado en la vida real, pero igual me dio muchísimo miedo.
Me puse de pie algo débil y me dispuse a salir de la habitación.

Al abrir la puerta me encontré con la sala toda desordenada.

-¿Quién ha hecho todo esto..?- Aún seguía tratando de enfocar bien la vista. Los sillones estaban apilados contra la puerta, algunos estantes estaban saqueados y sus contenidos habían desaparecido o estaban tirados en el suelo.

-Es el precio por abrirle a los desconocidos.- Levanté la mirada del suelo para encontrarme a una chica que estaba recargada en el marco de la puerta de la cocina. Su cabello castaño estaba recogido en una cola de caballo, era pecosa y alta. Llevaba una camisa gris y pants blancos. -Y más en una situación como esta.. ¿Eres tonta o algo?-

-¿Quién eres y qué haces en mi casa?- Pregunté intentando sonar firme, ese tono de superioridad me molestaba y me hacía ponerme a la defensiva.

-¿Es ese el tono que usas para hablarle a alguien que te salvó la vida?- Me miró con arrogancia un momento, luego desvió la mirada y se encogió de hombros. -Supongo que eso es lo que me saco por meterme en donde no me llaman..

-¡E-Espera..!- La interrumpí, sus palabras habían hecho que me sintiera culpable. -Lo siento.. Yo.. No recuerdo muy bien que ha pasado..

-¿Ah?- Me miró un momento confundida. -Ya entiendo..- Me tomó del brazo y me jaló hasta la cocina. -¿Esto refresca tu memoria?

En el piso de la cocina estaba el cuerpo de un niño ensangrentado. Me llevé una mano a la boca tratando de suprimir un alarido.

-Si no es suficiente, afuera hay más..

-Es suficiente..- Sentí un nudo en mi garganta y sentí como mi peso vencía a mis rodillas. Acababa de recordarlo todo: mi madre, la señora atacada del callejón, el niño ensangrentado que trataba de morderme.

Caí en mis rodillas sin más y empecé a sollozar tapandome el rostro con mis manos. -Todo.. Todos están..- Sentí unas palmadas bruscas en mi cabeza que me sacaron de mis pensamientos y miré hacia arriba aún sollozando.

-Oye, ahí tirada terminarás igual que él.- La castaña me miraba intensamente y no pude descifrar el significado de su mirada. Luego salió de la cocina.
Me levanté y miré el cuerpo del niño.

-Lo siento, ya no pude servirte agua..- Salí de la cocina siguiendo a la chica. La encontré hincada junto a una mochila que no había visto. Me senté en el sillón, viendo a la nada.

-¿Cómo entraste? -Seguía con la mirada perdida. No es que me importara su respuesta, sólo quería que el silencio del lugar no terminara por volverme loca.

-Dejaste la puerta abierta, señorita inteligente. -Respondió sin emoción alguna. Estaba acomodando algunas cosas. -Escuché un grito y entré.

-Oh..- Siempre había sido tan despistada, era algo que escuchaba muy a menudo de mi madre. Una lágrima rodó de nuevo por mi mejilla, pero apreté los puños fuertemente, mordiéndome un labio para no sollozar. Una vez que la sensación de romperme ahí mismo pasó volví a hablar. -¿Vives cerca de aquí?

Bufó molesta y algo divertida.
-Somos vecinas desde que te mudaste aquí, rara vez sales pero te he visto dos o tres veces en el elevador.

-¿En serio?- Me sorprendí un poco. -No te había visto..-

-No me digas. Bueno, no es que fuera la gran cosa pero te recuerdo bien ya que siempre parecías un conejo asustado..- Se río burlonamente. Yo ni siquiera tenía ánimo para enojarme, las imágenes seguían dando vueltas en mi cabeza.

-Ya..- Cerré los ojos un momento, tratando de pensar en otra cosa que no fuera el infierno que estaba sintiendo.

Fue un momento de silencio, pero no fue incómodo. Éramos dos extrañas que acababan de presenciar como el mundo había colapsado y seguían con vida, ¿qué había de incómodo en eso? Abrí los ojos asustada recordando al tipo del callejón.

-¿Qué.. Qué son..?-

-No tengo ni **** idea. Lo único que sé es que si te muerden puedes darte por muerta.- Bajó la mirada y por primera vez pude sentir que estaba triste.

-Lo sé.. Vi como una mujer era atacada..- Suponía que esta seguía abajo en el callejón. -¿Qué voy a hacer ahora?- Subí mis piernas al sillón, abrazándolas. Sentía mucho frío.

-Esa es una pregunta que no puedo responder.- Se encogió de hombros. -Pero yo planeo salir de aquí y encontrar lo necesario para vivir..- Sacó una pequeña daga, apretó su mango decidida.- Cueste lo que me cueste, voy a sobrevivir.- Volvió a guardar la daga y me miró.- ¿Tú qué vas a hacer? No tengo idea, pero no tienes muchas opciones ¿verdad?-

Me quedé pensando un momento. Ahora ya no tenía lugar a donde ir, ni familia con quien ir. Incluso suponiendo que la familia de mi padre seguía con vida, ellos simplemente no me aceptarían. -No lo sé.. Ya no hay algo en específico que pueda hacer.. Tal vez debería quedarme aquí y esperar a que mi muerte llegué..- Sí, eso era lo único que alguien tan inútil como yo podía hacer.

-¡¿Estás de joda?!- Me interrumpió exasperada. Ahora me miraba molesta. -No soy nadie para decirte como vivir tu vida, pero ¿realmente crees que es tan simple como darse por vencida?- La miré sin entender nada. -Hay mucha gente que daría lo que sea por haber tenido una segunda oportunidad, ¿y tú la vas a desperdiciar tan fácil? ¡No me jodas!- Abrí los ojos sorprendida, no pude decir nada inteligente y bajé la mirada.

-Ya no hay nada que yo pueda hacer.. Soy débil, no soy tan inteligente ni fuerte, sólo sé estorbare a los demás..- Las lágrimas volvieron a salir.

-Escucha..- Dijo más tranquila. -Si quieres morir aquí, yo misma te mataré. Pero no te atrevas a usar esto como una excusa para terminar lo que, según tú, es tu inútil existencia. Aún hay cosas allá afuera que sólo tú puedes hacer, no importa quien o que te haya hecho creer lo contrario.
Así qué decide si buscas una razón para seguir o terminamos con el problema aquí mismo.

De nuevo todo había quedado en silencio. Miré el piso de mi sala debatiendo mentalmente, sentía los latidos de mi corazón, parecía que decían que querían seguir siendo escuchados, pero no sabía sí podía soportarlo más.

-Ugh, hagamos esto: puedo mantenerte con vida hasta que te hayas decidido.. Pero si un día decides darte por vencida, no voy a estar ahí para salvarte.- Levanté la vista y la fijé en sus ojos, me quedé un rato así hasta que ella apartó la mirada.

-Está bien..

-Ahora estás hablando..- Se levantó aún sin mirarme. - Pero, no mal intérpretes niña, te llevó conmigo sólo porque se que hay cosas que no puedo hacer sola. Además, me niego a haberme arriesgado sólo por una niña suicida.

-E-Entiendo..- Asentí con la cabeza. Trataré de no ser un estorbo.. Así qué.. ¡Por favor, cuide de mí!

-¡Baja la voz! -Susurró exaltada.

-Lo siento..- Susurré también.

-Bien, debemos asegurarnos de sobrevivir por un tiempo. Así que, ¿qué tienes que podamos comer? - En ese momento su estómago gruñó. No puede evitar reír levemente al escucharlo. -Ah, muero de hambre.. -Dijo en voz baja levemente sonrojada. Fui a la cocina y trajé unas barritas integrales y se las di.

-Toma, no es mucho, pero es algo.- Sonreí al dárselas. Ella miró el paquete y lo tomó sin mirarme del todo.

-Gracias.- Susurró. Me dio la espalda. -Supongo que es todo lo que tienes ¿no?- Asentí.

-Pensaba ir mañana a comprar algo de comida a la tienda que esta pasando la calle.-

-Nada que se pueda hacer. Descansaremos hoy y mañana en la mañana partiremos iremos de compras. -Se fue a sentar al sillón. -Vamos, ve a dormir. Hoy vigilo yo.

-Claro. Gracias por salvarme.. Ahm..

-Ymir, el nombre es Ymir.- Me miró un poco seria.

-Ymir.. Gracias, Ymir.. -Volví a sonreír y ella desvió la mirada de nuevo.
Era extraño, jama había tenido a alguien en casa que no fuera mi madre, pero teniéndola ahí a ella, se sentía como si no estuviera tan sola.

-¿Y el tuyo?- Bajé un poco la mirada al escuchar esa pregunta. Después de todo, no debía bajar la guardia tan fácil ante una desconocida.

-Christa.- Me voltee y me fui a mi habitación. Justo en el momento en el que se iba la luz.
Definitivamente algo malo estaba pasando en la ciudad.
Las sirenas de las ambulancias habían dejado de escucharse.
El mundo estaba más silencioso.


La había roto. El jarrón favorito de mamá que papá le había regalado estaba roto y todo era mi culpa.

-¡No puedo creer que seas tan inútil!- Sentí una cachetada. No podía evitar llorar fuertemente, ¿por qué siempre pasaba lo mismo?

-Mamá.. Perdón, mamá..

-¡Deja de disculparte! ¡Eres igual a tu padre! -Volvió a asestarme una cachetada.- ¡Es tu culpa que todo se haya ido al carajo! ¡No haces más que estorbar!

-¡Mamá!


-¡Hey, Christa! Despierta, vamos.. ¿Qué pasa? ¡No llores!- Desperté sobresaltada y confundida. Ymir estaba ahí jalando mi brazo.- ¡Vaya, al fin despiertas!

-Ymir..- Mis mejillas estaban empapadas, me senté en la cama.- ¿Qué pasa? ¿Es hora..?

-No, aún no ha salido el sol..- Estaba vigilando y escuché que gemías, así que vine a ver que pasaba..

-Ha sido un sueño..

-Pues estabas haciendo demasiado ruido..

-Perdón..

-...- Me miró contrariada. -Venga, vuelve a dormir.. Me quedaré aquí.

-¿Eh?-¿Acaso estaba tratando de ser amable conmigo?

-Es sólo para despertarte antes de que hagas más ruido y atraigas a esas cosas, no creas que me importa si soñabas con el mismo demonio.

-Claro..- Me volví a acomodar mientras ella se sentaba al pie de la cama encogiéndose de hombros.

¿Qué esperaba? ¿Amabilidad?
Lo único que debía esperar era encontrar un buen lugar para vivir y algo de comida.
Cerré los ojos y volví a dormir, pero esta vez no soñé.


Vaya, han leído hasta el final :D Estoy orgullosa de ustedes x3

Jaja, nah se crean, ustedes son los que me inspiran a seguir escribiendo :3

¿Y bien? ¿Qué tal les pareció este capi? ¡Al fin aparece oficialmente mi amante Ymir! :D (¡No, no es cierto, mi amor, tú eres la única(?)!)

Espero me dejen sus reviews con sus críticas, preguntas y demás :3

Igual, si quieren saber o tienen alguna duda de cuando actualizo, dejaré el link de mi ask :D Siéntanse libres de preguntarme lo que sea ahí ^^

¡Lo veré en el próximo capi!

*Saludo de Shingeki*

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Link del ask: /selrojas3

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