AQUÍ ME TIENEN CHICAS! XD, ok había leído por ahí que quieran saber de donde venia o que era esta chica, pues e aquí la respuesta. Espero les agrade. O por ultimo entretenga. Nos leemos!
Solo Hablemos
Capitulo Tercero
La verdad en preguntas curiosas
-"¿Por qué siempre estás leyendo?"- Era la décimo tercera pregunta que sonaba en mis oídos y así como la primera, pensé y respondí sin apartar los ojos de mi libro.
-"Creo que es por qué me gusta" – levante un poco la vista y me tope de frente con un par de ojos azules. Pensé por un segundo en los míos. Grises y sin mucho color, y en los de él que brillaban como hielo antártico. De alguna forma, no especificare cual, Jack había adoptado una rutina parecida a la mía. Yo bajaba a ver a Bunny y luego Jack bajaba a hacerme preguntas a la casa de Áster. En esta ocasión sus preguntas solo van dirigidas a mi silencio. Aprieto el grueso volumen que descansa en mis manos y pienso en como lo hará Steven para sacar a la Diosa de su jaula de oro. Jack continúa mirándome con sus ojos abiertos de par en par. Como un niño. Todo él es un niño
-"¿Cuántos libros has leído?"- no se la respuesta. Cientos, miles, millones. El hecho de poder vagar eternamente te da espacio para hacer estas cosas. Niego y vuelvo a Steven que pelea con el dragón de tres cuernos
-"No lo sé Jack, supongo que muchos"- Lo oigo corretear y flotar cerca de mí, persigue a un huevo y luego se cansa, vuelve a donde estoy yo, sus pasos livianos rebotan en medio de la hierba. En ocasiones similares hubiéramos escuchado a Áster alegar por el ruido y el posible desastre, pero resulta que hoy Bunny no está en casa, así que luego de esperarlo tome uno de los libros que siempre traigo conmigo y me senté a leer. Jack llego con su adrenalina natural y se sentó para hacer lo de siempre. Hacerme preguntas. Algunas son capciosas, otra un tanto idealistas, hay algunas que filosofan y buscan un respuesta que no sea más que una especulación, y están las otras que tienen que ver totalmente conmigo
-"Oye Iris, ¿Cómo es que antes no podía verte?"-Termino por resignarme a dejar a Steven y al dragón de lado, quizá no es momento de liberar a la diosa. Suelto el libro y me enfoco en Jack. Sus preguntas son muy enredadas, muchas no tienen forma real, y la verdad, es que poco o nada le importa saber la respuesta. Sus dudas más grandes tiene que ver con lo que soy y lo que hago, con él porque y el cómo. Enarco una ceja. Siento que ha estado esperando este momento, un lugar donde solo estemos los dos, un minuto en donde Bunny no le ponga cara de malas pulgas ante sus preguntas.
-"Jack, ¿Qué es lo que quieres saber en realidad?"- un rubor azulado cubre sus mejillas y agacha la cabeza de golpe. Un niño atrapado dentro de su travesura. Rio por lo bajo y sin mucho ánimo-"Jack, no es malo hacer preguntas, anda dime, ¿Qué quieres saber?"-Levanta la mirada, sigue dudando, pero me responde con tranquilidad
-"Supongo que todo…"-vuelvo a levantar una ceja, el ríe nervioso-"¡Es que no se nada! ¿Qué se supone que haces? ¿Por qué no podía verte? Tienes más años que yo, y nunca te vi hasta que baje a ver el canguro… ¿Quién eres exactamente?"-Contengo la risa ante tantas preguntas y me enfoco en el techo, bajo un segundo la mirada, es la última pregunta que haré antes de empezar a contestar
-"¿Eso es todo lo que quieres saber?"- su negación es rotunda. Espero entonces a que se anime a decirme el resto, yo tengo toda una vida para seguir esperando
-"Quiero saber…"-me mira, yo no entiendo el porqué del miedo que veo en sus ojos, le animo con una sonrisa, suspira, casi siento que me reclama el apoyo y vuelve a hablar-"Quiero saber porque Norte y Tooth te tienen miedo"- Suspiro desganada. Así que es eso. Como siempre en todo lo que puedas imaginar existen los malos entendidos, en mi caso, es más que eso. Levanto las manos y comienzo a contar parte de mi historia, una que casi nunca cuento por motivos universales y por propia moral. Pero por alguna extraña razón, siento que Jack merece saber las respuestas a sus preguntas
-"Jack, tu sabes que nos regimos por dos clases de mundos, el mundo espiritual, y el de los mortales"-asiente si apartar su vista de mí, sonrió ante su pequeña cara infantil-"Pues bien, como sabrás los seres espirituales no son vistos por los mortales a menos que sean niños o estén dentro de sus jurisdicciones, pero si pueden verlos otros espíritus, es como separar especies, ¿comprendes?"-titubea un poco, me doy el tiempo de aclarar-"Jack, tu puedes ver a Bunny y a Norte porque pertenecen por así decirlo a la misma especie, son espíritus, un mortal vera a otro mortal porque pertenece a su especie, ¿se entiende?"-esta vez asiente, continúo luego de tomar aire y ordenar mis ideas-"Jack, la razón por que la no podías verme es por qué yo no pertenezco a ningún mundo"- lo veo sobresaltarse, pero no pestañea, casi siente que le están contando el secreto más grande del universo, si supiera que es el comienzo quizá hubiera optado por ir a por un par de dulces antes de seguir-"No estoy viva, pero tampoco estoy muerta, esa es la cuestión, si pusieras a la muerte y a la vida frente a frente yo estaría en medio de ellos, completamente dividida por los mismos"-
-"¿Pero eso es posible? ¿Cómo paso? ¿Es por eso que Norte te tiene miedo?"-suspiro. No existe algo más complicado que contar con tranquilidad tu propia existencia. Sigo con mi relato
-"Jack, al igual que tu yo estuve viva una vez, fui una mortal, pero a diferencia de los demás yo no nací por gracia y obra de Mim, yo soy lo que queda de un trato"- vuelve a verme con esos ojos azules que solo reflejan curiosidad. Es un niño. Por Mim…es solo un niño. Me toca titubear a mí, no sé si seguir con esto-"Jack, esta historia es muy larga, y quizá no quieras escucharla"-El pequeño niño albino sonríe como un gato y se cuelga de su cayado por medio segundo antes de sentarse junto a mi nuevamente en posición india
-"Tengo tiempo, y quiero escuchar"-No me contengo y le revuelvo el cabello con cariño, me resigno a soltar la verdad. Alguien además de Bunny debía de saberla algún día.
-"Bien, entonces está es la cuestión…."- y entonces comencé a narrar.
Narración….
La verdad de todo es que todo lo que queda de humanidad en mi es mi cuerpo. La razón de no estar viva y tampoco muerta se remonta a tantos años atrás que hasta me cuesta dimensionarlo, pero hago el intento. A diferencia de Jack yo no tengo madre o padre para recordar, fui huérfana y viví de la calle mi corta terrenal existencia, pero a pesar del hambre y la pobreza puedo decir que sin dudas fui lo que los niños llaman "ser felices", era huérfana, pero no estaba sola. De alguna manera se me concedió la gracia de no haber nacido sola. Yo tenía un hermano, su nombre en esos tiempos era Lionel y la gracia de nuestra hermandad era espiritual desde el origen de nuestro nacimiento, pues éramos gemelos. Tomados de la mano así como nacimos nos enfrentamos a la dureza de la vida como se pudo y con nuestra mejor cara. En esta parte relataría nuestras aventuras, hablaría de como nunca flaqueo nuestra fuerza y de cómo reímos ante la adversidad, pero estaría mintiendo, así como sonreíamos también aprendimos a llorar, pasamos más penas que alegrías y sobrevivir no fue la mejor manera de vivir.
El tiempo fue cruel con ambos, y aunque luchamos con todas nuestras fuerzas para que ninguno cayera lejos del otro, el destino nos separó. Lionel murió una mañana de invierno, enfermo y delirando. Su último suspiro fue un jadeo y sus lágrimas fueron reemplazadas por las mías. Lionel murió en mis brazos a la corta edad de dieciséis años, helado y a la vez caliente por culpa de la fiebre que aun habitaba su cuerpo antes de partir, en la flor de su vida, a ferrado a mi mano que no pudo traerlo de vuelta a la vida. Si pudiera explicar el dolor que sentí, si tan solo pudiera ejemplificar la mitad de mis sentimientos sería un milagro, y es probable que nadie pudiera soportarlo. Haber perdido lo único que me animaba a seguir con vida fue peor que arrancarse los miembros uno por uno. Mi corazón sangrante lloro lágrimas amargas, y mis manos frías y secas recorrieron su rostro hasta que la noche cayó dos veces. Me resigne a morir a su lado, abrazada a él. Por inanición, por deshidratación, por locura, o por lo que fuese, pero así como nacimos, decidí que moriríamos. Juntos.
Pasaron tres días más y cuando creía que al fin moriría, la muerte misma se presentó ante mí. En esos tiempos, demasiados antiguos como para que el espíritu del invierno naciera, la muerte buscaba sequitos, seres fuertes y capaces que le ayudaran con las tareas de acarrear almas, los Zodiacos. Resulto que le faltaba uno, y paso que ese uno, era yo. Yo desde que nací fui marcada para ser uno de los Zodiacos, un portador de almas hacia su destino, una fiel seguidora de la muerte. Yo tenía un pasaje directo hacia la inmortalidad si así lo quería, pero ese fue el problema. Yo no quise ser inmortal. ¿De qué me valía vivir si no tenía nada que ameritara hacerlo? Lionel estaba muerto, yo misma me sentía igual sin él. Ser inmortal no cambiaba nada de lo anterior y por eso me negué. Pero la muerte no aceptaba un no como respuesta. Molesto el espíritu intento convencerme a la fuerza y con palabras finamente decoradas, yo abrazada al cadáver de Lionel me ate a tierra como un ancla. La Muerte cada vez más desesperada me explico que no podía ser elegida otra persona, que debía ser yo, que en mi alma estaba grabado el don y el poder del último zodiaco, y que sin mí, estarían incompletos. Seguí negándome, y entonces la muerte me pregunto algo
"¿Por qué te atas a él?"
Respondí con lo que me quedo de aliento
"Por qué es todo lo que tengo…"
La muerte a sabiendas que yo me negaría para siempre me planteo un trato.
"Dame la mitad de tu alma, tu hermano no me sirve, no tiene la fuerza, pero si tú le das parte de tu alma él podría convertirse en el último de los Zodiacos, pero hay un precio. No te quitare tú alma por completo, pero la parte faltante te matara, y la que quede te hará estar viva. No pertenecerás a ningún lado, nadie podrá verte ni oírte, además de mí y de tu hermano"
En ese momento hubiera dicho que sí, sin siquiera preguntar algo más, pero la muerte continua hablando, con su voz añeja y cansada, con las marcas del tiempo sobre todo su ser.
"Escucha lo que te digo, y escúchalo con atención, al hacer esto pasaras a ser un ser inmortal, pero no todo es eterno para ti, tu alma quedará ligada a la de tu hermano, y aunque los separen miles de millas tu podrás sentirlo como él a ti, sin embargo eso no significa que podrás verlo o que él podrá recordarte para siempre, ser un Zodiaco es más que solo un trabajo, con el paso de los años tu hermano perderá parte de su humanidad, olvidara quien fue, y te olvidara a ti y cuando eso suceda el resto de tu alma será consumida y no morirás, si no que desaparecerás para siempre"
Saber eso ultimo hubiera bastado para negarme, pero no pude dejar de pensar con cierta testarudez lo imposible de esa aseveración. Mi hermano jamás me olvidaría, como yo tampoco podría olvidarlo a él.
Y entonces acepte.
Lo que yo no sabía es que no podría volver a ver a mi hermano como antes. Lionel alcanzo a abrazarme una última vez antes de tener que marcharse con la muerte, y aunque juramos no olvidarnos nos ha sido imposible guardar todo en nuestras memorias. El día del pacto se nos entregó un reloj, uno que no se mueve como el resto, el que deberías ser el minutero se mueve por obra y gracia del padre tiempo. A veces por días, otras por meses, y muchas veces por años. Cuando marca las doce, cuando ambas agujas se están abrazando en la parte de arriba es que podemos vernos. El destino mueve nuestras vidas, y el único miedo que queda es el olvido.
Hemos vivido así durante setecientos años. Quizá más. Y en todo ese tiempo siempre vague sola por todos lados. Nadie podía verme, pero yo si podía verlos a todos. Con mi alma atada a la de mi hermano se me encomendó una tarea por demás sencilla. Muchas veces sucedía que las almas escapan de sus lugares correspondientes para intentar cumplir con algo que no hicieron en vida, mi cuerpo, a falta de espíritu deja que estos se alojen y puedan cumplir con esas pequeñas cosas sin hacer. Soy una intermediaria, una línea que está en medio de la vida y la muerte. Soy y no soy. Si soy sincera me acostumbre a eso. Los lobos del viento que aullaban en mi soledad fueron todo cuanto necesite por años, pero entonces ocurrió una de esas cosas que te dejan sin aliento. Alguien logro verme. Yo paseaba por la fábrica de Norte cuando un grito me saco de trance, y entonces vi a Bunnymund. Ya lo conocía, pero era claro que él a mí no. Mi primera impresión al darme cuenta de que me estaba viendo fue darme contra la pared más cercana para "despertar". En mi mente la idea de que alguien más me viera sonaba tonta y arrebatada, tanto tiempo sola como para que de la nada comenzaran a verme me dejo choqueada y enmudecida. Áster como siempre me tendió una mano amiga y de ahí el resto es historia actual.
Ahora los espíritus pueden verme, pero no a todos les agrada mi presencia. E vivido en el silencio ensordecer por tanto tiempo que no me sorprendió que me rehuyeran. No soy una cosa normal, no ando entregando risas ni dulces. Soy lo que quedo de un trato. Nada más, nada menos. Y es por eso que Norte me tiene miedo, porque no conoce la historia. Me confunden con la muerte sin saber quién soy y eso aunque debería molestarme, me es curioso. Supongo que es por eso que le han prohibido a Jack que venga a verme. Creo que no debería sorprenderme, ¿o sí?
Fin narración.
Cuando termine de hablar decidí no apartar mi mirada de la hierba. La verdad no siempre es gustosa y no causa agrado en el 99% de las personas. Las probabilidades de que Jack saliera corriendo o que me gritara algo eran tan grandes como que a mí me saliera otra cabeza. Vivir es tener posibilidades, y yo ya había tomado las mías. Pude correr, pero decidí hablar, supongo que las posibilidades de sobrevivir a esto están equilibradas, y es por eso que espero. Quizá alguna otra pregunta, o un regaño, o cualquier cosa. Agacho la mirada y espero. Pasan los minutos y nada sucede, termino por suspirar y enfrentarme de lleno ante la cara de Jack, lo que veo me deja completamente estupefacta.
Los ojos de Jack, los ojos juguetones de Jack, los que parecen reírse junto con él cuando hace travesuras, los mismos que siempre me miran con curiosidad, estaban llenos de lágrimas. La escarcha blanca corría por sus mejillas y la nieve se acumulaba en sus parpados húmedos y fríos.
-"Estuviste…sola…. ¿Tanto tiempo?"-Abro la boca y no sé qué decir. No esperaba esto, no esperaba empatía o menos preocupación por lo vivido durante siglos. Pero Jack llora, como un niño, con la cara azul y helada.
-"Jack…no llores, no….tranquilo, vamos ven aquí…"- lo jalo del poleron y entierro su cara contra mi pecho, le acaricio el cabello y trato de calmarlo. El desde su posición continua llorando, como si la tristeza que tanto tiempo guarde hubiera decidido salir por sus ojos y no los míos. No sé qué más decirle, no sé qué más hacer salvo abrazarlo y acariciarle el cabello-"Tranquilo Jacky…todo está bien…todo está bien…"- Lo muevo con cuidado, lo meso de un lado a otro buscando que se relaje y deje de llorar, pero finalmente solo lo dejo ser él por el tiempo que le plazca. Cuando al in se calma y mi único vestido blanco ya esta empapado de agua escarchada lo suelto. Le limpio su rastro de lágrimas, le limpio la nariz y pregunto-"¿Mejor?"-el asiente pero vuelve a ocultarse en mi regazo. Como un niño. Jack es un niño
-"No entiendo"-me dice con una voz gangosa y cansada-"Norte dice que no me acerque, Tooth también dice lo mismo…pero no eres mala, si lo fueras Bunny no te dejaría entrar aquí, o estar con él, y no me habrías limpiado la nariz…"-río por lo último y lo dejo dormirse mientras acaricio su cabello.
-"Tienes que entender que no todos son iguales, ellos tiene miedo de morir siendo inmortales, ¿tú le tienes miedo a morir Jack?"-Niega enseguida, y yo sé que negara, por eso me ahorro seguir peguntando algo que él responderá como si lo tuviera grabado en la piel
-"El momento llegara tarde o temprano"-asiento-"Pero hasta que pase… ¿Te quedaras aquí con Bunny y conmigo?"-Esa pregunta es capciosa. Rio y vuelvo a mecerlo
-"No tengo a donde más ir de todas formas Jack, ¿crees que desapareceré de repente?"-lo siento asentir
-"No quiero que te vayas….sé que no nos conocemos hace cientos de años, pero…yo te quiero, Bunny te quiere también, ¿Te quedaras? ¿Podré bajar a verte?"- Le revuelvo el cabello cuando noto que se queda dormido definitivamente. Un beso en su sien es mi respuesta y un suspiro la suya. Dormido contra mi pienso de verdad en el lio que estoy metida. No debería tener compañía, no debería estar haciendo dormir a este pequeño niño que le saca canas verdes a Áster, no debería estar con Bunny. Pero estoy…Perdida en mis pensamientos enfoco con cuidado la vista en el túnel más bajo cuando escucho un par de pasos amortiguados. La hierba se hunde una vez más pero en esta ocasión bajo las pisadas de su dueño
-"¿Qué paso…?"-Cuestiona a penas me ve con Jack en brazos. Su pregunta es muy suave, y su pata sobre mi cabeza como saludo es todo lo que necesito para contestar. Jack entre mis brazos se remueve incomodo antes de volver a quedarse dormido totalmente.
-"Jack quería saber la verdad Bunny… es todo… "-tuerce la sonrisa y suspira
-"¿Es que no los puedo dejar solos?"- Me alzo de hombros y dejo que le reclame al viento
-"Supongo que no…."-El tiempo trascurre perezoso y Bunny termina por dormirse a mi lado también. La pregunta de Jack vuelve a sonar en medio de la madriguera
"¿Te quedarás?"
Supongo que puedo quedarme, supongo que puedo hacerle caso a los regalos de destino y quedarme un poco más. Tanteo en mi bolsillo el reloj dorado y miro la hora. No sé cuándo pueda volver a Lionel…no sé qué es lo que pasara cuando llegue a verlo y no sepa quién soy yo, pero hasta entonces me quedare, iré y vendré…. Me acomodo contra los dos durmientes y bostezo, me acomodo y respondo
-"Me quedare. Hasta que el reloj marque las doce Jack y tenga que irme, y luego volveré… hasta que el reloj marque las doce y así….hasta que el momento llegue…."
Por que queramos negarlo o no, el momento…llegara.
BIEN! HASTA AQUÍ! ABRAZO GIGANTE! NOS LEEMOS POR AHÍ!
PD: tomatazos, muertes subitas y lo demás en comentario. NOS ESTAMOS LEYENDO!
