Yeeeey actualización :D
Bueno, como lo prometido es deuda, aquí esta el segundo capítulo de esta historia.
Disfrutad la lectura :3
Capitulo Dos
Oh si, se había olvidado que la vida da unos giros demasiado… extravagantes para su gusto. ¿Cómo es posible que haya huido de Japón con el específico y único objetivo de que no quería involucrarse con nada ni nadie que le recordara a su madre, y precisamente hoy, su primer día en Inglaterra tenía que reencontrarse con un viejo amigo de la familia y compañero de juegos y travesuras en su niñez y adolescencia? Definitivamente la vida es una perra.
No le queda de otra más que sonreírle y responderle el saludo, algo efusivo para sus pobres nervios, de su viejo amigo, el mundo si que es pequeño -pensó- y luego de salir de su asombro inicial tuvo que escuchar y responder las *no queridas* preguntas que Aioria le hacía.
Luego de unos interminables minutos, a su parecer, vio como Aioria le presentaba al sujeto que había salido primero de la oficina, el hombre no estaba mal, tenia unos ojos café bastante hermosos, que parecían apagados, cabellos castaños oscuro, al menos una cabeza más bajo que él y estaba algo regordete, pero no en exceso, sin dura era lindo, pero había visto y estado con hombres mejores. Por Aioria supo que se llamaba Seiya Hiroshi y que se encontraban retirando la visa de ese hombre.
Su saludo fue… extraño, cuando extendió su mano, el castaño tardó unos segundos en devolverlo, lo notaba como nervioso, indeciso, probablemente desconfiado.
Fue el turno de él presentar a su hermano a los dos sujetos, contando brevemente la historia de por qué ahora estaba con él, Shun solo saludó a los dos hombre y luego no dijo nada más y solo hablaba cuando se le dirigía la palabra, o sea, casi nunca.
Lo único que quería era literalmente salir corriendo de esos dos hombres, pero no, el bello de Aioria y su bocota tuvo que invitarlo a él y al otro extraño a tomar un café y así aprovechar para ponerse al tanto de sus vidas, excelente, ahora empezaba a odiarlo, pero como su madre le enseñó desde pequeño, aceptó con amabilidad, recriminándose a si mismo después de hacerlo.
Fue así que los cuatro terminaron en un Starbucks en el centro de Londres, sentándose en una mesa para cuatro al lado del ventanal.
-Y bien, entonces estás aquí por trabajo ¿cierto?. Preguntó Aioria a Ikki.
-Así es, vengo de Holanda, allá conocí a una muchacha que me ofreció ser administrador en un equipo de Rugby en Brighton. Dijo obviamente omitiendo la parte en la que se lo había ofrecido solo porque se habían acostado una noche.
-¿Brighton? Wow, nosotros vivimos en Brighton, ¿no Seiya?
-¿Uh? ¡Ah! Si.. si…-Dijo distraídamente, la verdad era que sólo quería volver con sus nenes, además de que se sentía agotado, pero feliz de ser residente inglés al fin.
Excelente. Ahora eso quería decir que no se sacaría al castaño de encima ahora. Pensó Ikki.
-¿De veras?. Dijo con falso interés Ikki.
-Así es, puedes venir con nosotros si quieres, así te ahorras algo de dinero y podrías quedarte en mi casa hasta que encuentres donde establecerte.
Suspiró, sus esperanzas de salirse de esta situación murieron en ese momento. Sabía que si se negaba Aioria solo insistiría hasta que aceptase, por lo que se ahorró esa parte y asintió desganado.
Luego de eso, Aioria le preguntó que qué había hecho durante todo ese tiempo desde que dejó Japón después de la muerte de su madre, por lo que Ikki le contó sobre sus aventuras en Canadá, Estados Unidos y Europa.
Por su parte Aioria le contó que cuando estaba por entrar a la universidad, salió becado para estudiar toda su carrera medica en Inglaterra, por lo que sacó la carrera aquí y que después de graduado se quedó viviendo en el lugar, también le contó sobre como había conocido a su amigo Seiya, omitiendo la parte de las agresiones que vivía, y otras cosas más.
Seiya en cambio no habló mucho, y al finalizar todos sus cafés, Aioria literalmente le tiró encina al peliazul oscuro encima y les sacó una foto juntos, luego todos se dirigieron a Brighton nuevamente en el vehículo de Aioria.
Ok, no cabía de la felicidad al estar de pie junto a sus dos nenes frente a lo que era su nueva casa. Era una casa modesta, con tres habitación, dos baños, el cual uno se encontraba en la habitación principal, cocina/comedor, sala de televisión, que contaba con una chimenea clásica pero de diseño moderno, un pequeño estudio que contaba con un librero sencillo en una de sus paredes y un patio bastante generoso, el cual tenía un enorme Sauce en el centro y sus ramas parecían brindar una agradable sombra en días de verano.
No sabe como diablos Aioria consiguió semejante mansión, a sus ojos, pero según lo que le había dicho el castaño, era una donación de una fundación la cual no recuerda el nombre, estaba equipada muy básicamente, dos camas, una de ellas matrimonial, un televisor, un juego de sillones simples pero con un toque elegante *como todo en Inglaterra*, un juego de comedor de cuatro sillas, cocina, horno, refrigeradora, coffeemaker y una lavadora de ropa. De verdad que todo esto o era un milagro, o era un sueño del que estaba seguro nunca quería despertar.
La casa estaba situada en un residencial bastante tranquilo en el que las casas tenían una distancia prudente como para tener su propia privacidad, además de que contaba con un pequeño parque y zona de juegos para niños, y porque no, adolescentes también.
Por desgracia quedaba un poco más lejos a la institución a la que asistían Tay y Alex, pero Aioria le dijo que no debía preocuparse, pues por esa ruta había un bus escolar. Así es que sí, el paraíso hecho realidad aparentemente.
Esa tarde y parte de la noche celebraron por su nueva residencia británica, por su nuevo hogar, y por una vida mejor que estaba comenzando lejos del patán de Matt, quien ahora se encontraba en prisión, y por la esperanza recuperada de Seiya, junto a sus seres queridos.
Comieron pizza y bebieron agua saborizada, los niños y vino los adultos, cortesía de Shaka, disfrutaron de un pequeño concierto cortesía de Alex y la pequeña Tianne y luego contaron anécdotas de todos hasta que los niños se quedaron dormidos.
Estaba profundamente dormido hasta que la alarma sonó, sintió un pequeño bulto descansando en su pecho cuando recién su cuerpo empezaba a recuperar el tacto y la movilidad, levantó la cabeza un poco y observó como Taylor dormía plácidamente sobre él con la boca abierta y saliendo un hilito de saliva de ella, cuando intento mover su brazo derecho para agarrar el celular y desactivar la alarma se dio cuenta de que Alex lo tenía cómodamente agarrado utilizándolo como almohada, por lo que con algo de dificultad tomó el aparato con su otra mano y calló al fastidioso aparato.
Lentamente se removió de la cama con el mayor cuidado de no despertar a sus nenes, cuando al fin lo logró solo pudo reír suavemente al observar como Taylor arrimaba hacia él a Alex, que balbuceo algo inentendible para cualquiera y solo se abrazó a su hermano para seguir durmiendo, sip, adoraba a esos niños con toda su alma.
Se dirigió al baño a lavarse los dientes y a tomar una ducha rápida, necesitaba quitarse la pereza que traía encima, cuando salió su boca tenia un agradable olor a menta y se sentía tan fresco como una lechuga, se colocó una camiseta sin mangas sencilla blanca y unos shorts que le tapaban hasta la mitad de sus regordetes muslos, así se dirigió a la cocina para preparar unos waffles con jarabe de miel de mapple y lacto crema, que era una mantequilla mas ligera que la normal con un toque mas salado, y café.
Estaba terminando de hacer los waffles cuando su celular sonó, cuando vio quien era contestó la llamada.
-Buenos días Aioria, ¿Cómo estas?. Dijo mientras sacaba los dos últimos waffles de la sartén.
-Bastante bien, te llamaba para darte las buenas nuevas. Dijo con una sonrisa divertida que Seiya no pudo ver.
-¿Cuáles buenas nuevas?. Preguntó frunciendo el entrecejo.
-Pues mi amiga Helen aceptó que trabajaras en su café. Dijo con alegría.
-¿Helen? ¿Cuál cafetería? ¿De qué rayos hablas loco?
-*bufido* Pues Helen, mi amiga que te había comentado, la que tiene una cafetería cerca de la clínica en donde trabajo, la que te había comentado que necesitaba un nuevo empleado por que Sebastián había tenido que dejar el empleo por que se iba a Escocia con sus padres.
-Helen… Sebastián… Escocia… -Indagó- ¡Ah! ¡Cierto! Helen, la ancianita tierna. Recordó a la anciana rápidamente por que una vez Aioria le había llevado a dicha cafetería a tomar un café, el mejor que había probado de todos los que había probado en todo Brighton por cierto, y le había llenado de amagos durante todo el tiempo que estuvo en el lugar.
-Exacto, dice que quiere verte esta misma tarde para ver que tal eres atendiendo clientes y de ser posible, que mañana mismo a primera hora empieces a trabajar.
-¡No te creo! ¡Aioria, eres el mejor!. Dijo con entusiasmo.
-Lo sé querido, pero ahora debo irme que me coge tarde para ir a la clínica, nos estamos hablando. Con esa fugaz despedida cortó la llamada.
Seiya solo puede gritar de la felicidad cuan adolescente con las hormonas alteradas al haber conseguido al fin un buen trabajo, o al menos uno que es decente y no involucra tener que pararse en las equinas de las calles por la noche, de un momento a otro aparece Taylor en la cocina restregándose los ojos con una mano y con la otra sosteniendo un "matamoscas" preguntando que bicharrajo debía matar.
Seiya solo corre a abrazarlo cuando le ve, riendo y saltando un poco infantil para luego correr a la habitación y despertar a Alex también dándole besos por todo el rostro mientras Tay lo seguía corriendo también con una sonrisa en su rostro, aunque no sabia porqué de la felicidad fe su papi aún.
Al fin las cosas estaban mejorando.
Solo le tomó dos días encontrar un departamento equipado únicamente con lo básico, por lo que le agradecía a Aioria por haberle dado techo esos dos días.
Dos semanas después, ya instalados en el departamento al fin había recibido el correo de Shaina confirmándole la hora de la cita que tenia con los miembros de la junta administrativa del Joseph Bellamy's Arts & Sports School and High School, por lo que se encontraba alistándose, vistiendo ropa casual, como era usual, él no se preocupaba por vestir con los mejores y más caros trajes, prefería más lo juvenil en pocas palabras, se vistió con unos jeans negros rasgados en los muslos, una camisa sencilla blanca de mangas largas que en el pecho tenia el dibujo de un búho tribal y unas botas altas de color negras.
Avisó a Shun que iría a dicha reunión y que no sabia a que hora volvería, por lo que probablemente compraría algo para cenar cuando volviera, pero de todas maneras le dejó dinero por si acaso.
Una vez en las instalaciones del lugar, ya reunido con la junta administrativa, en la que se encontraba Shaina, quien de vez en cuando le miraba disimuladamente por el rabillo del ojo, conversó con Sage Balastro, el director del colegio, y con los demás miembros poniéndose de acuerdo en cosas como en el salario que recibiría y los deberes que debía realizar, como la administración de los ingresos y salidas de dinero del equipo de rugby, programar viajes, eventos y todo ese estilo de cosas.
Una vez finalizada la reunión, y ya contratado, Shaina se acercó a él meneando las caderas con sutileza.
-Tuvimos una buena noches aquella vez, ¿Cuándo la repetimos?. Dijo la joven de cabello rizado verde. ¿Sabes? Me gustaría tener a alguien como tu de pareja.
-Sabes que no me gustan las mujeres más que solo en una buena sesión de sexo. Contestó con desdén.
-Lo sé, y es una lástima.
Ikki solo exhaló incómodo.
-Sabes… Volvió a hablar la chica. Podrías tener al mundo a tus pies. Dijo simplemente.
-Lo sé, también, pero sinceramente estoy bien así, con lo que tengo, ahora si me disculpas. Hizo una pequeña reverencia y salió del salón en donde estaba, despidiéndose de los demás miembros que había en el lugar.
En más de una ocasión, muchas personas le habían dicho que con su don de convencimiento podría ser el rey del mundo y tener todo lo que quisiera, toda la fortuna que quisiera, pero la verdad es que había sido sincero con Shaina, y todos los demás, al decirles que estaba bien tal y como estaba, viviendo una vida nómada al lado de su hermano, siendo solo un peón más que obedecía al rey, además, admitía y era muy sincero al decir que disfrutaba de la tranquilidad que día a día tenía, no necesitaba nada más.
Llegó bastante temprano al departamento, encontrando a Shun leyendo, como era usual, como no tenia nada mas importante que hacer de lo que quedaba del día, se le ocurrió la grandiosa idea de salir con su hermano a comer algo y, ¿porqué no?, explorar la ciudad, Shun en realidad no tuvo ningún problema con la idea, hasta cierto punto ya estaba cansado de estar encerrado entre las cuatro paredes de ese lugar.
Fueron a lugares como el Royal Pavilion, donde conocieron que durante la primera guerra mundial, este lugar se había convertido en un centro médico, que fue construido por la orden del rey de Gales; Jorge IV, en ese entonces, luego de quedar maravillado en su primera visita a Brighton, que en los tiempos de apogeo, el lugar comenzó siendo un pequeño pueblo pesquero y que el nombre Brighton proviene de "Beorhthelmes Tūn", algo así como "Granja de Beorhthelmes" en inglés antiguo, y varias curiosidades más.
Luego fueron a ver la estatua de la Reina Victoria en Victoria's Garden, parte de las instalaciones de University of Brighton, y también caminaron por los alrededores de la misma. Pero mientras observaban el lugar sus estómagos rugieron por comida, así que salieron del lugar para ir a algún Starbucks o algún lugar de comida.
No les tomó mucho tiempo encontrar un Starbucks, por lo que se encaminaron rápidamente al lugar, pero antes de llegar al lugar escucharon como un auto les tocaba la bocina, por lo que Ikki observó el lugar a su alrededor, y para cuando se dio cuenta Aioria les estaba llamando para que subieran a su auto.
No sabe en que momento sus piernas empezaron a caminar sin su consentimiento y para cuando se dio cuenta, él y Shun estaban sentados en el auto del castaño, recriminándose mentalmente por eso.
El castaño recién salía de su jornada en la clínica y "curiosamente" se dirigía a la cafetería de Helen, donde Seiya recién comenzaba a trabajar. Fue una coincidencia encontrarse a su amigo con su hermano de camino.
Estaba teniendo una tarde bastante tranquila en su segundo día de trabajo, Helen había quedado encantada con el desempeño de Seiya y él estaba feliz de eso.
Estaba detrás del mostrador cuando observó a unos clientes entrar, pero apenas vio de que era Aioria se dirigió a saludarlo, pero cuando vio que dos personas más venían detrás de él, y que era nada mas y nada menos que Ikki y su hermano se quedó estático en medio camino, y no sabe por que diablos su corazón parece querer salir de su pecho.
Aioria nota la sorpresa y nerviosismo en los ojos de Seiya y sonríe por eso, solo para después tomarlo del brazo, saludarlo con un rápido abrazo y después lanzarlo a los brazos de Ikki como si nada, Seiya se sonroja cuando nota que sus manos están en los firmes pectorales del moreno y se aparta rápidamente tartamudeando lo que venía a ser su saludo.
Ikki en parte está molesto con Aioria, pues había planeado todo aparentemente, pero a la vez le daba gracia ver como Seiya se apartaba de él nerviosamente cuando se dio cuenta de que estaba sobre él literalmente.
Luego de eso Seiya, nerviosamente, les ofrece asiento en uno de los lugares libres del lugar y les toma la orden luego de que observaran el menú. Aioria pidió un café negro junto con una dona, Ikki pidió un capuchino de vainilla y un sándwich, mientras que Shun pidió un chocolate caliente un trozo de brownie. Él estaba en su mundo.
Cuando el castaño bajito llegó con la orden de los tres, Aioria le pidió que se quedara con ellos charlando, obligándolo a sentarse junto al moreno alto. Ikki ahora comprendía el por que la insistencia de que Shun se sentara con Aioria.
Él solo podía ver como Seiya se sentaba tímidamente junto a él sonrojado mientras Aioria tenia descaradamente una sonrisa de satisfacción.
Estuvieron charlando unos minutos, en los cuales Aioria les tomó una fotografía a sus dos amigo disimuladamente mientras conversaban. Esa foto sin dudas iría a parar con esos dos hombres etiquetados en Facebook.
Shun solo conversaba de vez en cuando con Aioria y los otros dos de cosas triviales acerca del libro que estaba por terminar de leer, observando de vez en vez como su hermano le sonreía de una manera peculiar a Seiya, a quien raramente le había tomado confianza desde el comienzo en que lo conoció pese a que no hablaran mucho.
Su charla terminó cuando más clientes entraron al local y debía ir a atenderles, dándole un tímido abrazo de despedida a Ikki quien se lo correspondió, y despidiéndose de Aioria y Shun con la mano.
Luego de ese día no se volvieron a ver más, cosa que en parte le entristecía un poco de una manera extraña.
Era sábado y el no debía trabajar ese día y sus chicos no tenían colegio hoy, por lo que era un día bastante relax para él, se encontraba revisando su Facebook en esos momentos, no había nada interesante en realidad, solo un par de memes que había visto que le hicieron reír, ahora se encontraba viendo una publicación que apareció en su pantalla de inicio de una foto en la que aparecía Saga junto con sus tres hijos y Mü, ya había superado totalmente el tema de Saga, pero muy en el fondo de él aun le dolía como ese estúpido le había abandonado.
Siguió bajando ignorando la foto de Saga solo para encontrarse otra foto que le hizo pegar un grito agudo, en la foto se veía él sonriendo como lelo viendo a Ikki mientras le hablaba, Taylor al escuchar el grito de su papi dejo de hacerle lo que le estaba haciendo a Alex en el cabello corriendo hacia donde estaba Seiya con un bate en sus manos, cuando llegó le preguntó a su papi que le había asustado mientras se acercaba a él estaba vez sin correr, pero al ver la foto que había hecho a Seiya gritar se sorprendió también.
-Ese sujeto lo e visto en el colegio, papi. Dijo entrecerrando los ojos y acercándose a la pantalla de la computadora. ¿Cómo es que lo conoces?
-Ahhmm… dudó un poco, la verdad se le había olvidado el detallo de decirle a sus hijos que había conocido a Ikki por medio de Aioria. Ahh… es un amigo que conocí por medio de Aioria jeje… no te precupes Tay, solo grité por la impresión de ver esa foto.
-Ummm… Tay parecía deducir que tan ciertas eran las palabras de su papi. Okay, él trabaja en el colegio, ¿sabes papi? Es nuevo y es el administrador del equipo de rugby, lo sé por que él director lo presentó.
-¿De veras Tay?. Ahora que lo pensaba, no sabia en que trabajaba Ikki, ¿o tal vez si? La verdad es que no se acuerda por que la primera vez que lo vio, en migración, el estaba muy ido viendo lo atractivo que era ese hombre alto moreno de cabello azul oscuro.
-Si papi, además él pasó dejando boletos a los estudiantes interesados en unirse al equipo, creo que van a haber audiciones o algo, lo que me recuerda que… quería pedir tu permiso para unirme al equipo, verás, el rugby es tan geniaaal, es un deporte bárbaro de mucha acción, golpes, adrenalina…
-¡Oh no! No, no y no señorito, nada de violencia. Negó cuando sintió sus vellos erizarse en la parte de "es un deporte bárbaro de mucha acción y golpes".
-¡Pero papi!. Dijo asiendo un tierno puchero.
-¡Nada de peros papi!. Volvió a negar, pero cuando vio el pucherito de su nene y sus ojos humedeciéndose no se pudo negar.
-Ok de acuerdo. Asintió frotándose las sienes. Te dejaré audicionar, ¡pero si es muy violento te saco!. Advirtió.
Ver la carita de felicidad de Taylor lo hizo sentir feliz a él también, su hijo nunca pedía nada, siempre callaba todos sus deseos y negarle la única petición que le había hecho le partía el corazón en mil pedazos.
Luego de que Seiya le diera el sí, aun que con términos claro está, Taylor abrazó a Seiya con fuerza para después darle un beso la mejilla e irse corriendo a contarle a Alex. Seiya lo vio marcharse con una sonrisa en su rostro, amaba tantos a sus hijos de veras…
Siguió en Facebook unos minutos más y luego apagó la portátil para irse a la cocina a preparar la cena, hoy vendrían Shaka y Tianne y Aioria como era usual ahora en los fines de semana, por lo que debía darse prisa para que no le tomaran cocinando cuando llegaran y así poder disfrutar un poco más.
Estaba por terminar de hacer la cena cuando Alex llegó a la cocina, Seiya lo notó pero siguió en lo suyo, Alex le llamó tímidamente.
-¿Papi?. Llamó con timidez.
-¿Si mi amor? Dijo cerrando la llave del agua y secándose los manos en un trapo. ¿Necesitas algo mi príncipe?
Preguntó girándose esta vez hacia Alex, pero no estaba nada preparado para lo que vio, por lo que pegó otro grito, esta vez más fuerte y agudo que el anterior. Taylor apareció nuevamente en la cocina con el "matamoscas" preguntando cual era la emergencia mientras Alex salió corriendo hacia su habitación asustado.
-¿Pero qué le sucedió a mi pequeño en su cabello?. Preguntó aun asombrado llevando una de sus manos al pecho y otra a su frente.
-¿Ah? ¡Ahhh!… eso… sí, yo se lo hice. Dijo lo más natural del mundo bajando la cosa que tenia en su mano.
-P-p-pero… Tartamudeó. ¡Taylor!. Reclamó enojado.
Taylor al ver a su papi salió corriendo él también, para luego ser perseguido por Seiya alrededor de toda la casa. Cuando Seiya logró atrapar a Tay lo hizo con una sonrisa, abrazándolo fuerte, eso si que descolocó a Tay pero de igual manera se abrazó a su papi con una sonrisa también, luego Alex salió de su cuarto al escuchar las risas de su hermano y su papi y se unió al pequeño y agradable momento familiar que surgió de la nada.
Lo que sucede es que Taylor le había cortado el cabello a Alex por los hombros y se lo había teñido de color rojo, quitando así el color azul original. Lo había hecho por que hace unos días, hablando con Alex, le escuchó decirle que odiaba verse como Saga, por lo que secretamente le dijo que si no quería un cambio de look, Alex aceptó sonriente y con entusiasmo.
Luego de que Seiya escuchara el porqué del cambio de look de su nene, terminó de hacer la cena y al poco tiempo llegaron Shaka y Aioria, en compañía de Tianne claro, que apenas vio el cambio de Alex se echó a reír por que al final si cumplió lo que le había dicho y felicitándolo por lo bien que le quedaba el cambio.
Esa noche la pasaron muy entretenidos compartiendo como la familia que eran.
Y ese fue :3
Espero de veras que les haya gustado mucho el capitulo, y si no pues, estoy abierto a criticas y sugerencias.
Lo que me recuerda, me encantaría poder leer qué les pareció este capitulo, ver sus reacciones con el reencuentro de los chicos y todo lo demás.
Por cierto, gracias EM por tu review, lo estimo demasiadisimo y me motivaste mucho a continuar el fic, estoy totalmente de acuerdo contigo, el fandom está algo abandonado, pero calma que aquí estoy sho xD por cierto, yo también amo el Seiya x Ikki :3
En fin...
Yo por ahora me despido de ustedes, les envió un gran abrazo y muchas buenas vibras :3
¡Bye, nos leemos el próximo Sábado en una nueva actualización!
:3
