Lo sé, lo sé y lo sé... se que llevo un año sin actualizar, pero mis musas se han ido y no sé donde, creo que a Israel... pero me pilla muy lejos.
Ahora en serio, lo siento mucho.
-Y dime... ¿es bonito Austria? Me hubiera encantado ir contigo, yo he pasado todo el verano en Grimmauld Place, con Harry, que después de lo de Sirius...- Ginny se calló de repente, sabiendo que no había sido buena idea sacar al padrino de Harry en la conversación.
-Si, me lo imagino... no te creas, Austria es... un poco... no se, me ha parecido aburrido sin vosotros, estoy acostumbrada a pasar el verano con vosotros.- dijo Hermione mintiendo muy bien.
-Cuando sigas así, te van a dar el Oscar a Mejor Actriz internacional.- dijo Draco con burla a través del pendiente-talkie.
Hermione disimuló la risa con un ataque de tos repentino. Aunque Draco Malfoy fuera un pijo arrogante, tenía sus momentos.
-Por cierto, Ginny, ahora que no están los chicos para criticar... ¿sabes quien es el nuevo profesor de DCAO? Pensé que quizá tu lo sabrías, ya que pasaste todo el verano en Grimmauld...- preguntó Hermione mirándola, intentando interpretar su rostro.
A Ginny se le iluminaron los ojos, y esbozó una sonrisa.
-Es un chico bastante guapo, Herms. Te va a encantar. Es listo, carismático, joven, guapo, atlético, y valiente. Su padre fue el mejor alumno de Dumbeldore cuando él era profesor, y cuando murió, hace unos diez años, Dumbeldore se encargó de la manutención de su hijo, y fue su tutor hasta que cumplió dieciocho años. Me lo dijo Lupin. Se llama Jack Nicholas Blunt.- dijo Ginny mirando a Hermione.
- ¿Joven? ¿Desde cuando un profesor de Howgarts es "joven"?- preguntó Hermione escéptica.
-Resulta que Dumbeldore le enseñó, y es su mano derecha.- dijo Ginny sonriendo.
- Ya… J.N. Blunt, ¿no? ¿Y… cuando es su cumpleaños?- preguntó Hermione tanteando el terreno.
- El veintitrés de noviembre.
-¿Y cual es su color preferido?
- El naranja, como mi pelo
-Osea, que te gusta.- afirmó Hermione divertida.
-No, que va.- dijo Ginny sonrojada.
- Así que Jack Nicholas Blunt… es un nombre bonito.- admitió Hermione.
- Michael Jeremy O'Connelly- anotó Draco
Hermione empezó a toser al oír el nombre. No, no podía ser. Michael O'Connelly… era imposible.
-Hermione, ¿te encuentras bien?- preguntó Ginny preocupada
-Si, si. Oye, Ginny, voy al baño, haber si se me quita la tos.- le dijo Hermione sonriendo.
Ginny asintió sonriendo mientras Hermione se levantaba y abría la puerta. Hermione cerró la puerta de un portazo, liberando toda la rabia que acumulaba.
-Malfoy, al baño, ahora, YA.
"Mike O'Connelly… esa imposible, esa arriesgarse demasiado, ya tenemos suficiente con Snape, ¿Por qué quieren a Mike? Mike no entra en el plan, no de esa forma, como mínimo. ¿Pero porque mi abuelo se empeña en cambiar el plan, MI plan? Perfecto. ¿Y porque a mi nadie me dice nada? ¡Soy Rachel Jane Ryddle! La descendiente de Lord Voldemort, coño, ¿Por qué nadie me tiene en cuenta, joder?"
Cuando llegó al baño, se encontró a Crabbe y a Goyle en la puerta, haciendo guardia. "Patético". Hermione miró por todos los lados, para comprobar que nadie la miraba.
-Fuera.- dijo Hermione con un gesto con las manos y con mala leche.
Crabbe y Goyle se miraron y se apartaron de repente, abriéndole la puerta a Ryddle. Hermione volvió a mirar a su alrededor antes de entrar y de dar un portazo. Dentro, estaba Malfoy, apoyado en el grifo, con una sonrisa cautivadora.
-Ilumíname, Rachel.- le preguntó Draco, aún sabiendo la respuesta.
-¿Qué hace Mike en este plan?- preguntó ella con rabia.
-Cosas del señor Tenebroso, nos pidió a todos que no te lo dijéramos, sabía que no te haría mucha gracia.
-Y no me la hace… joder, Draco, fue mi novio, me engañó con otra, nos odiamos, claro que no me hace gracia.- replicó Hermione.
-¿Y qué vas a hacer?- preguntó él acercándose a Hermione.
-No sé, porque Tom ignora mis planes y mis cosas, tampoco me haría caso si intentase que me explicara que coño hace Mike en este plan, así que… seguramente, en la primera visita a Hogsmeade, iré a hablar con mi abuelo, haber si le da la gana contarme que está haciendo con el plan que llevo todo el verano planeando.
Draco sonrió. Rachel estaba de los nervios y enfadada, osease, en su peor estado.
-Voy a matar a alguien… pero no se a quién. ¿Por qué a mi abuelo lo tenía que matar Potter, verdad? Y a ti no, que eres mi amigo. Ni a Parkinson. Ni a Zabini. ¡Ya sé! ¡A Bellatrix!- dijo Rachel emocionada de encontrar una solución.
-Anda, Rach, no exageres.- djo Draco en broma.
-Draco. Yo. Nunca. Exagero.- dijo Hermione muy seria.
- Vale, vale, concepto captado.- dijo Draco acercándose más a su amiga, quedando apenas a unos veinte centímetros de ella.
- Draco…- llamó Hermione extrañada por la proximidad de Draco.
-Humm… -respondió él buscando los labios de Hermione y poniendo una mano en su cintura.
-¿Qué haces?- preguntó ella sonriendo.
- ¿A ti que te parece? –preguntó él con picardía, apartando los labios de su comisura para mirarla a los ojos y poniéndole una mecha del pelo detrás de la oreja con la otra mano.
Hermione sonrió.
-Draco… no soy ninguna de tus putas.- dijo Hermione sonriendo y sin enfadarse.
Draco abrió la boca sorprendido. Hermione lo miró divertida y volvió a sonreír. Se acercó mucho más a él, quedando los dos cuerpo a cuerpo, se puso de puntillas para quedar a su altura y puso una mano en su mejilla delicadamente. Acto seguido, acercó sus labios a su mejilla y lo besó delicadamente, dejando a Draco más sorprendido que nunca. Después se apartó de él y quitó la mano de su mejilla.
-Nos vemos luego.
Draco la observó marcharse, encantado por el contoneo de sus caderas y por el leve movimiento de su pelo. Cualquier chica desearía ocupar su lugar, ser besada por él y entregarse a Malfoy con toda su alma. Pero ella no era cualquier chica, y esa última escena lo dejaba bien claro. Y por eso mismo, le atraía más que cualquier otra.
Y por eso mismo, ella iba a ser su perdición.
Sé que es muy corto, pero es lo único que tengo... lo siento.
No voy a dejar NINGUNA historia, repito NINGUNA.
