2.- Acapulcolt
Mis ojos comenzaron a abrirse de a poco, no recordaba cuanto había dormido. Pero no importaba, ya me sentía mejor, el sueño se me había pasado y me disponía a levantarme del asiento para hablarle a Candace. Sin embargo, no pude hacerlo, pues había algo que me impedía levantarme, fue entonces que alcé la vista hacia arriba y pude percatarme de que la razón de eso, era que Candace también se había quedado dormida mientras reposaba su cabeza encima de la mía. Ese momento más que incomodo, me pareció un tanto hilarante, pues se suponía que la muerta de sueño era yo, mientras que ella lucia fresca como una fruta. ¿Acaso me habrá engañado y su emoción por este viaje era igual de grande que el mío y por ende tampoco pudo dormir? quien sabe. Me estaba disponiendo a moverme un poco, intentando evitar despertarla. Sin embargo, termine quedándome quieta, pues si ella realmente estaba tan o más cansada que yo, entonces merecía descansar un poco más. Así que me quede allí, sirviéndole de almohada, tuve suerte de que ella no fuera de las que babeara al dormir, sino esto se pondría un poco desagradable. De seguro para cualquier otro esa situación seria un tanto incomoda físicamente hablando, pero en realidad no, es más, me sentía extrañamente cómoda en ese momento. No me había dado cuenta antes, pero Candace tenía una piel bastante suave, parecía una esponja. Y por sobre todo, pude darme cuenta de que usaba el mismo perfume que se puso el día de la cristalización de Flurry Heart. Ya me parecía recordar ese dia, una bella ceremonia, todos en nuestras formas de cristalizadas y ella y Shining cargando a la pequeña Flurry Heart. Me acuerdo que ella lucía un hermoso vestido y un peinado que combinaban perfectamente con su forma cristalizada, ella realmente, lucia hermosa ese dia, tanto como el dia en que se caso con Shining. De hecho, ella siempre luce fantástica, a veces me pregunto ¿Cómo puede mantenerse tan bella todo el tiempo?
De pronto, el tren comenzó a salir de una curva y por sorpresa un enorme sol comenzó a inundar mi cara con su luz, lo cual hizo que empezara a darme calor en el rostro. La desviación que hizo el tren causo un pequeño rechinido de tuercas o algo así, lo cual provoco que Candace despertara de golpe.
Ya sentada pego un bostezo y se refregó los ojos -...¿Twilight? -exclamo despertando- ¿que hora es?
-...No se -le respondí mientras miraba hacia el lado- Yo acabo de despertar también
-Ohh ¿acaso me dormí también? -pregunto asombrada
-Si. y dormiste mucho -le aclare ya volteándome a verla
-Cielos -solto unas risitas- No esperaba quedarme dormida
-Bueno. Supongo que al final no fui la única que no pudo dormir por la emoción anoche -le mencioné en tono bromista
-jajaja Vale. Me atrapaste -exclamo riendo
-¿avergonzada? -dije con sonrisa burlona
-Un poco -respondió girando la vista- Aunque no me arrepiento de nada, pues tuve la mejor almohada del mundo
Tras oir eso en un tono sarcástico le dije -¿No me digas?
-Si te digo. Ademas yo igual te servi de almohada -recalco- Asi que no puedes negar que nos usamos mutuamente Twilight
-Claro, yo era la almohada, pero tu el colchón -soltamos unas carcajadas, pero luego nos interrumpió un poni uniformado de azul que entro de sorpresa
-Disculpen majestades -dijo el- Ya estamos llegando a Acapulcolt, les recomiendo que estén listas.
-Muchas gracias por avisarnos joven -le agradeció Candace
-De nada. Con permiso -se retiro
Luego de que este se fuera, se me vino a la mente el hecho de que aún no sabemos en que lugar nos hospedaremos, asi que le pregunte sobre eso a Candace
-Oye Candace, dime algo ¿en que lugar de Acapulcolt nos vamos a hospedar?
- Bueno Twilight -me respondió- Eso ya lo tengo resuelto, pues encontré un lugar perfecto para nosotras.
-¿En serio? -me emocione- Y ¿de qué lugar se trata?
-Se trata de un centro vacacional muy lujoso, se llama "Sun Coast". Y segun su folleto, tienen el mejor servicio a la habitación, habitaciones con camas suaves y terciopeladas, además de tener bañeras del tamaño de una piscina. -todo eso sonaba de maravilla lo que hacia que mis ojos brillaran de emocion- Oh y la mejor parte, este hotel se encuentra situado a las orillas de la playa, por lo tanto, tendremos una hermosa vista al mar.
-¡Increible! -exclame- todo eso suena asombroso. ¡Ya quiero llegar!
-Pues de hecho -ella miro hacia fuera- ¡Ya llegamos!
El tren se detuvo en la estación del lugar y al abrirse las puertas pudimos sentir como un inmenso calor nos pego en la cara. -Wow ¡Que calor! -exclame cubriendo mi cara con mi pezuña- Realmente no bromeaban cuando decían que Acapulcolt era caluroso.
En ese momento sentí como una cosa suave caía encime de mi cabeza, era un sombrero para el sol. -Supuse que necesitarías eso -me dijo Candace quien también tenía uno puesto confirmando que fue ella la que me coloco el sombrero con su magia.
-Gracias Candace, voy a necesitarlo. -le agradecí y en ese momento llegaron unos ponis quienes pidieron permiso para llevar nuestras cosas a la carrosa de transporte, al parecer eran empleados del hotel Sun Coast del que me hablo Candace, aunque no me espere que también tuviesen un transporte personal. Pero bueno, considerando que somos princesas, no es de extrañarse que tengamos tratos tan cómodos.
Luego de salir del tren y subirnos a la carrosa, me percate que los asientos eran mucho más cómodos que los del tren, también para nuestra suerte la carrosa tenia ventilación por lo que el calor no sería un problema.
-Esto es magnífico –exclame- Tuvimos suerte de que tuvieran carrosa de transporte personal
-Asi es ¿Te imaginas y hubiéramos tenido que cargar con nuestras cosas hasta el hotel con este calor? –Me decía Candace
-Ni me lo menciones por favor –le respondí con un escalofrió en el estómago. - Hay que agradecer que tengamos estas comodidades durante viajes como estos.
-Eso es cierto -en ese momento la carrosa comenzó a moverse y al instante todo el transporte empezó a dar unos tumbos, parecía que las ruedas no estaban en muy buen estado
-Uy Bueno... -decía mientras trataba de mantenerme sentada.- Nadie dijo que todo el viaje seria perfecto
-Nunca nada es perfecto Twilight -me respondió Candace mientras trataba de mantenerse en su lugar del asiento también
-Tu lo has dicho
El trayecto hacia el hotel fue regularmente corto, sin embargo aproveche el camino para observar por la ventana que Acapulcolt era un lugar con grandes áreas naturales, las casas y establecimientos eran medio rústicos pero bastante acogedoras. Por el lado de los arboles, todos eran palmeras de diferentes tipos que daban distintos tipos de frutas, unos eran cocos y otros plátanos. Pasamos unas tiendas que vendían diferentes tipos de cosas, eso me hacia recordar que debía llevar a mis amigas unos cuantos recuerdos de este lugar.
Después de unos 15 minutos finalmente llegamos al hotel Sun Coast, el lugar era bastante inmenso, podría llegar a decir que el mas grande de la ciudad.
-Es inmenso. -dije anonadada
-No te lo dije -agrego Candace a mi lado
-Tenias mucha razón -me volví a emocionar- Esto sera muy divertido
-Seguro que si. Por cierto Twilight -puso su pezuña en mi hombro haciendo que volteara a verla- observa
Señalo con su otra pezuña hacia el frente del hotel y me topé con la playa que ella había dicho que estaba en frente del lugar y junto a esta se encontraba un inmenso océano brillante y azulado. La vista de ese océano era lo más bello que había visto.
-Que belleza -dije asombrada sin despegar mis ojos del paisaje tropical
-Sin duda. Es incluso mas hermoso en persona. -ella también se mantenía viendo fijamente la hermosa playa. Mientras observaba con lentitud ese hermoso paisaje, sin querer me tope con el rostro de Candace quien se encontraba atenta viendo el océano, los rayos que pegaban en su rostro parecían darle mas brillo a sus ojos del que suelen tener normalmente. Me disponía a comentárselo cuando de pronto la carrosa se detuvo en seco y nosotras debido a que nos encontrábamos muy mal posicionadas por estar viendo por la ventana del lado derecho nos caímos al unisono. No pude darme a cuenta a tiempo de lo que ocurrio, pues tenia los ojos cerrados por un leve golpe en mi nuca al caer y por otro lado sentía que algo se habia caido encima mio.
-¡Twilight! ¿estas bien? -escuchaba la voz de Candace muy cerca
-Auu...-exclame con un dolorsito en la cabeza-...Si...nada grave, solo...-en ese instante abri los ojos y me di cuenta de que aquella cosa encima mio era la misma Candace, quien se habia caido sobre mi tras la frenada del carruaje.
-Uff menos mal. -decia Candace aliviada- creo que no debimos distraernos tanto con el paisaje, de lo contraria habríamos evitado ese...¿Twilight?
No podía responder, pues me encontraba completamente distraida por aquel rebosante brillo en los ojos de Candace. No sabia como, pero al tenerla tan cerca era capaz de observar con gran claridad la profunda hermosura de los ojos rosa de Candace, yo siempre los había contemplado con normalidad, pero era desde una distancia normal, nunca tan cerca. Quería levantarme, pedirle a Candace que se levantara de encima mio, pero no podía y no sabia porque. Lo único que tenia en mente era seguir contemplando esos ojos brillantes que resultaban ser tan atrayentes, cosa que me perturbaba un poco.
-Twilight...¿realmente te encuentras bien? -me preguntaba mientras que yo no reaccionaba, solo la miraba fijamente. Pero finalmente mi cabeza comenzó a reaccionar y el control sobre mis labios y lengua regreso
-Ah...ah..C-Candace...yo es..toy -no podía modular bien, mi lengua parecía un gusano que se movía sin cesar -Y-yo...estoy
Justo en ese instante la puerta de la carrosa fue abierta por uno de los encargados del hotel
-Majestades sean bienvenidas al...¿eh? -cuando aquel unicornio celeste nos encontró una encima de la otra, ambas nos enrojecimos de vergüenza y de inmediato nos paramos como se debia al instante.- Ehhh...como decía. Sean bienvenidas al hotel Sun Coast. Espero que su estadia aqui sea de su agrado princesas.
-Jejeje...Gracias por la bienvenida señor. -dijo Candace aun avergonzada por el incidente de hace un segundo. Yo por mi lado ya me encontraba mejor y con el control total de mi cuerpo gracias a celestia.
-Ahora si nos permiten, llevaremos sus pertenencias a su suit reservada -dijo aquel unicornio ordenando a algunos empleados que bajaran nuestras pertenencias y se las llevaran a nuestra habitación correspondiente. -Si me permiten guiarlas. las llevare a su suit majestades.
-Si claro. En seguida vamos, gracias nuevamente -le volvió a responder Candace
-Si..Gracias -dije yo finalmente mientras me disponía a bajarme del carruaje pero Candace me detuvo un segundo con mirada preocupante.
-Twilight ¿Segura que ya estas bien? -pregunto un poco angustiada
-Yo...pues...la verdad es que -no sabia que responder, es que en realidad no había forma explicar lo me habia pasado hace unos segundos. Sin embargo la angustia reflejada en el rostro de Candace era preocupante, asi que decidí dar la explicación mas lógica posible.- Estoy Bien. Es que la caida me dejo algo desorientada y por eso no respondía al instante.
Tras mi explicación Candace pego un suspiro de alivio y dijo.-Menos mal. Pues si te soy sincera crei que habías sufrido un derrame cerebral o algo parecido.
-¿Derrame cerebral? Candace de que hablas. Una caidita asi no provoca derrames ni nada-le respondi con mas confianza
-jejeje si lo se -se rio- creo que eso de la maternidad me ha vuelto mas protectora de lo normal
-Hmm Asi parece -le mire con ceja alzada- Pero bueno eso suele pasar
-Asi es. Bien Twilight mejor nos bajamos para poder ver nuestra suit reservada -me dijo mientras bajaba de la carrosa
-Claro, yo te sigo -le respondí siguiéndola
Tuve mucha suerte de que me haya creído, pues al verla con tanta preocupación por mi bienestar me hizo sentir mal. Se supone que este viaje era para que Candace pudiera relajarse y descansar de sus obligaciones y preocupaciones, ademas jure que me aseguraría de que así fuera y así seria. De ningún modo me convertiría en una causa de preocupación para ella.
Mientras entrabamos al hotel al seguir al unicornio azul, yo continuaba preguntándome que habría sido esa extraña sensación que sentí al ver tan de cerca los ojos de Candace, sin duda era algo misterioso para mi. Es decir desde siempre he sabido lo lindos que son, pero también es cierto que jamas los había tenido tan de cerca. Acaso siempre habían sido asi de bellos y nunca me había dado cuenta. Pero aun así, eso no era motivo para haber entrado en ese estado tan extraño. En esos instantes me preguntaba si seria correcto mencionarle esto a Candace, pero esa idea abandono mi mente al mirarla de reojo por detrás, como dije esta salida es para divertirnos y relajarnos. No voy preocuparla por cosas absurdas como esas.
Porque como le explique, eso debió haber sido provocado por el golpe en la nuca. Así de simple.
Y si no era por eso, tampoco importaba ¡pues no se volvería a repetir!
Eso era lo que pensaba en ese momento. Pero adivinen que.
Estaba equivocada.
