Disclaimer: Ninguno de los personajes utilizados en esta historia me pertenece, todos ellos son propiedad de Himaruya Hidekaz.

Suiza: Vash Zwingli ( 30 años).

Francia: Francis Bonnefoy ( 28 años).

Prusia: Gilbert Beilschmidt ( 28 años).

Mónaco: Mónica Bonnefoy ( 26 años).

Liechtenstein: Erika Zwingli ( 18 años).

GILBERT

Estúpido Francis, me trata así porque no quiero contarle mis problemas, ni que fuera psicólogo, mis problemas son solo míos, si fuera por la vida ventilándolos por todos lados no seria para nada awesome, ese es el camino que elegí y no me arrepiento.

Claro que de niño era más fácil, no tenia que dar tantas explicaciones, West no me juzgaba a cada rato; la marimacha me toleraba, teníamos una rivalidad sana y aunque peleáramos no pasaba mucho tiempo para volver a jugar, luego conoció a ese señorito todo delicado que solo sabe mandar, comenzó a usar faldas y maquillaje, la molestaba un poco y se lo tomaba a mal.

Por eso a los 18 hui de todos un tiempo, no podían entenderme y cada uno estaba muy ocupado para prestarme atención, fue una buena época que guardo con cariño, hasta el día de hoy creo que necesitaba darme ese tiempo, solo eso, no había necesidad de seguir de esa forma, pero una vez más me malinterpretaron y creyendo que estaba cometiendo un error terminé siendo el dueño de la cafetería donde trabaje, lo que me trajo discusiones y malentendidos con el anterior dueño hasta la fecha.

-Gilbert.

¡Al carajo! Debo concentrarme en atender las mesas, solo porque no podría dejar a todas estas adolescentes en manos de Francis, nos cerrarían el local de permitirlo, sí, ese es el motivo por el cual estoy de mesero y no porque intercedí por las bartender y las meseras para tener juntas el día libre.

-¡GILBERT!

¿QUÉ?!-Escuchaba una voz que me llamaba y no me dejaba pensar y me irritaba, por eso respondí enojado y resultó ser Francis quien me hablabaAh!-Rayos, estaba muy sumido en mis pensamientos ni me di cuenta que mi orden ya estaba lista.

-Cielos Gilbert hoy estas muy distraído, esta es la tercera vez que te llamo la atención.

Solo le respondo con un gruñido y sigo mi camino, estas niñas me ponen de mal humor, se retan entre ellas a decirme algo subido de tono y luego se ríen como tontas, eso me desespera; además hace buen rato que Toño se fue y todavía no regresa, ni siquiera se despidió, Francis fue el que me entregó las llaves.

También hay una de estas chicas que me esta poniendo de los nervios, cada vez que me acerco a su mesa se levanta y cuando me retiro ella regresa a sentarse mientras sus "amigas" la rodean haciéndole varias pregunta por lo que es más notorio su comportamiento. De eso ya unas tres veces, al principio no le di importancia pero fijándome bien la chica se parece bastante a Erika, la hermanita menor de Vash.

No, eso es imposible Vash nunca permitiría que ella ponga un pie en este lugar, es demasiado paranoico creyendo que todos le quieren hacer daño. Sin embargo viendo detenidamente esta chica lleva un lazo morado igual a Erika por lo tanto es ella, y como soy demasiado awesome no voy a delatarla delante de sus amigas, le di el pedido a uno de los meseros de reemplazo y di un rodeo hasta donde se encontraba ella distraída viendo a un grupo de chicas imitando una coreografía.

-No es agradable cuando solo a una le salen los pasos.

-¡Señor Gilbert!

-Kesesese, ni que hubieras visto un fantasma.

-Lo siento es que … yo.

-No sé si tienes controlado el tiempo, pero Francis hace un par de horas llamo a Mónica y Vash para que ayuden a la hora de cerrar.

No es cierto, hoy mi hermano no tiene que venir!.

-Como no esperábamos esta cantidad de asistencia por seguridad se llamó a todos, y ellos confirmaron su asistencia.-Las amigas de Erika ya se dieron cuenta y nos estan rodeando esto se podría malinterpretar.-No tienes que alterarte, yo ya me voy…

-¿Qué haces junto a mi hermana Beilschmidt?-Hablando del diablo y se aparece no puede ser más inoportuno.

-¡Hermano!

-Ahora no Erika, Beilschmidt te hice una pregunta.

-Kesesese ¿ Qué insinúas Zwingli?-Eso sonó peor que una provocación y no era mi intención, mas no se me ocurría otra cosa que decir.

-¿Acaso eres imbécil?

-Ei, no hay ninguna razón para que me insultes.

-¡Vash, aquí estabas! Se suponía que irías primero a hablar conmigo.-Francis, mi salvación por qué te demoraste.

-Dejaron pasar a mi hermana.

-Oh, la pequeña Erika también esta aquí.

-No te hagas el ignorante lo sabias.

-No lo sabia, y no encuentro motivo para que los encargados en la puerta no la dejen entrar.-Al fin parece estar entrando en razón

-Hermano, nadie sabia que vendría, el señor Gilbert acaba de darse cuenta.

-¿Dices la verdad?

-Si. Es la verdad.

-Bien, pero de todas maneras iras a casa.-Este idiota no se da cuenta del problema que le pude ocasionar a Erika, debo pensar en algo y creo que ella esta pidiendo ayuda con la mirada.

-Yo los acompaño.-Si creen que habrá una discusión al salir Erika no corre peligro de ser tachada como una chica obediente y demasiado cuidada por su familia.

-No es necesario.

-Y arriesgarme a que la jalonees todo el camino mientras le gritas.-Eso nunca sucedería, lo normal es que luego Vash se disculpe, quizá me estoy pasando y entrometiéndome donde no debo pero por otro lado fastidiar a Vash y que no te pueda amenazar es tan divertido.-Seria muy poco awesome si lo permitiera.

-De acuerdo vámonos.-Me despedí de los muchachos mientras iba detrás de los hermanos Zwingli, Erika estaba alegre de que los acompañara. Tiene razón de estarlo, son varios años que los tres juntos no pasamos tiempo solos.

ANTONIO

Gracias a Francis que me pasó la voz pude recordar ir al restaurante, Roderich me obligaría a escuchar uno de sus sermones si no llegaba a tiempo, aunque terminé golpeando a uno de los chicos, por suerte para mi Roderich prefirió irse a perder tiempo regañándome, de seguro porque igual puede hacerlo otro día. Además, creí que podía dar mi discurso como él suele hacer cuando despide al personal pero uno de ellos no me lo permitió por demorarme. Para empeorar la situación olvide los sobres con el dinero en la oficina, ahora me dirijo al "Bad Touch Trio" con Lovino y Marcos, o era Mario, el nombre de este chico no lo recuerdo muy bien, y no es que me sepa mal invitarles unas copas, ni un poco, solo que algo me dice que la noche va a continuar empeorando; mejor no hago caso.

-Bueno chicos, ya hemos llegado-He conducido de forma automática porque me la pase sumido en mis pensamientos y me parece que los chicos también estaban de la misma forma porque nadie habló durante el camino.

Entramos al local , que continuaba igual de lleno de adolescentes, fuimos hasta la barra donde por suerte seguía Francis, como los chicos seguían sin decir nada supuse que no se sentían cómodos con tantas mujeres y pensarían irse rápido; de esa forma no aceptarían ni agua, no los culpo este día no ha salido como se esperaba.

-Francis que bueno que te encuentro, necesito un favor.-Primero tengo que darles los sobres para que se relajen.- Sírveles la bebida que quieran a los dos que vienen conmigo mientras yo busco unos sobres en la oficina si, gracias.

Tan pronto terminé de hablar corrí en dirección al segundo piso dejando a los chicos en buenas manos, aunque de seguro Gilbert piense lo contrario, diría que nadie con Francis esta a salvo, no sé de donde saca esas ideas.

-Oh-Intente abrir la puerta y acabo de recordar que esta con llave (por la falta de personal nadie puede darse el lujo de quedarse dentro), los chicos se van a molestar. Tengo que bajar nuevamente pedir las llaves y volver a subir para finalmente entregar los sobres de solo imaginarlo este ejercicio me esta resultando agotador.

Bajo las escaleras corriendo y veo que los chicos se estan presentando, no quisiera interrumpir para dar malas noticias pero es mejor ser directo.

-¡Francis! ¡La oficina esta cerrada!-Por la forma en que me miraron creo que fue demasiado.

-Si Toño, Gilbert te prestó sus llaves ¿Recuerdas? Sabes como te fastidiara si se las pides de nuevo.-No, la verdad no recuerdo y tampoco estoy loco para pedírselas, se burlaría durante el mes entero, lo único que puedo hacer en estos casos es sonreír, a Francis se le pasa el enojo con eso y me dará una solución.-También podemos esperar a Mónica, ella siempre las trae y llegara en cualquier momento junto con Vash.

-¿Quién llegara en cualquier momento junto con Vash?-No era otra que Mónica llegando en el momento más oportuno.

-Cielos Mónica de esa forma asustas a los amigos de Toño.-No era mentira los chicos estaban pálidos del susto.-Además que te pedí vinieras hace horas para ayudar.

-Eso ahora no es importante, Vash acaba de ver Erika aquí y hablando con Gilbert si no intervienes se puede descontrolar.-Todos volteamos al lugar donde nos indicaba y una buena cantidad de mujeres estaban rodeando una mesa.

Lo siguiente que sucedió fue ir hacia la multitud donde Gilbert y Vash discutían, lo que entendí después es que Erika no le dijo a Vash que vendría, Gilbert la vio y Vash los encontró conversando imaginándose lo peor le grito a Gilbert, la discusión no pasó a mayores y Gilbert acompañó a los hermanos Zwingli a casa.

Desde ahí todo sucedió muy rápido, Mónica me presto sus llaves, fui a la oficina por los sobres y una vez en las manos de Lovino y el otro chico el ambiente se relajó, tomamos varios tragos, la gente se fue marchando, Mónica y Francis congeniaron con el otro chico que no recuerdo su nombre y le hicieron varias preguntas, mientras Lovino y yo hablábamos de cualquier cosa, una típica conversación de borrachos, hasta que se levantó diciendo que iría al baño, por la forma que caminaba se notaba que estaba mareado, hablé con Francis y le dije que llevaría a Lovino a descansar en uno de los cuartos de arriba, le encargué cerrar el local y que cuidaran al otro chico que también se notaba mareado, me respondió afirmativamente y fui tras Lovino al baño que se encontraba mojándose la cara.

Llevarlo al cuarto fue un poco difícil, decía que estaba bien y podía seguir tomando, una vez ahí sucedió algo que no me esperaba, de verdad quería que Lovino descansara, su abuelo era un amigo de mi madre, no quisiera quejas de que lo trate mal. Lo malo es que por tratar de evitar que se cayera lo sujeté muy fuerte, él creo lo malinterpretó y me dijo que soy guapo para acto seguido besarme en los labios, besaba mal por cierto, supongo por causa del alcohol que también me estaba afectando porque le correspondí el beso como pude, cuando abrí los ojos ya había amanecido, me fije y estaba en la cama junto a Lovino, ambos totalmente vestidos, con la ropa desordenada pero vestidos, menos mal no paso nada más que besos.

Lovino despertó, quería hablar con él, mas se la pasó preguntando la hora diciendo que su abuelo lo mataría y preguntando por un tal Matt, yo estaba algo incomodo y no sé distinguir si Lovi se hacía el que no recordaba nada o de verdad no recordaba, salimos del cuarto para encontrarnos con Francis que golpeaba una puerta intentando sin éxito despertar a su hermana, nos dijo que Matt necesitaba descansar y ellos cerrar la discoteca así que lo subieron a dormir al cuarto donde descansa el personal del motel donde él también se quedo mientras Mónica duerme en una de las habitaciones.

-Por cierto, el pequeño Matty sigue durmiendo decidí primero levantar a Mónica ya que demora en despertar.

-Yo iré a despertar a Matt.-Lovino se fue corriendo en dirección a donde se encontraba su amigo.

-Y bien Antonio ¿vas a contarme?

-Hum, ¿El qué?

-Antonio, tu cara dice CULPABLE en mayúsculas.-No lo dudo así me siento.

-¿No tienes una hermana a la cual despertar?

-Honhonhon, me lo terminaras confesando, recuerda que soy paciente.

Mónica demoró en salir del cuarto y finalmente salimos del lugar para encontrarnos a los chicos fuera.

MATTHEW

-Matt, Matt despierta.-Escuchaba a alguien llamarme pero los parpados me pesaban para levantarme solo me removí un poco dando a entender que quería seguir durmiendo.Con una mierda Matt que te levantes!-Reconocí a Lovino de inmediato y me desperté de golpe.

-¿Qué ocurre?-Mire a los alrededores y al no ubicarme me di cuenta que no me encontraba en mi cuarto-¿Dónde estamos?

-En un cuarto para los empleados del motel, debemos irnos.-seguía adormilado y no me fijaba en nada, Lovino me arrastro fuera del local, parecía desesperado por marcharse, afuera nos golpeó de lleno la luz de la mañana aunque ni sabía que hora era y no tenia ganas de preguntar, caminamos en nuestra dirección de costumbre al paradero hasta que una voz nos habló.

-¿Seguros que saben cómo llegar?-Era verdad no teníamos idea de como ir a nuestras casas, o ir al restaurante para orientarnos. Volteamos y quien nos habló fue la señorita Mónica, al lado de ella estaba el señor Francis que por alguna razón se veía demasiado contento.

-Matty querido, si no me equivoco tu casa nos queda de camino, deja que te llevemos.-No recuerdo haberle dicho al señor Francis donde vivo pero como la señorita Mónica esta de acuerdo me sentiría mal decirles no.

-De acuerdo, gracias.

-Bien, entonces faltaría quien lleve al pequeño Lovino.-El señor Francis miró a nuestro jefe que se encontraba algo alejado de los hermanos.-Toño nos harías el favor de llevarlo cierto.-El jefe y Lovino se exaltaron con ese comentario

-Yo…Si, seguro-El jefe forzó una sonrisa. Vamos Lovi.- Contrario a lo que esperaba Lovino lo siguió y refunfuñaba por lo bajo " no me digas Lovi".

-Bien pequeño sube al auto, no te preocupes conduciré con cuidado.

Me subí al auto y di la dirección, la señorita Mónica la puso en el GPS y partimos, recién vi la hora y pasaban de las 10 de la mañana, no era tan tarde como imaginé en un principio, no me preocupaba pues Alfred sale temprano al trabajo y evita despertarme, como mi celular se quedó sin batería no me fije si me contestó el mensaje , me relaje y me entretuve viendo el paisaje. Durante el camino los hermanos Bonnefoy hablaban sobre un negocio en el que estaba trabajando la señorita Mónica y que el señor Francis no estaba de acuerdo.

-Por cierto Matt-Preste atención a lo que me hablaban-¿Ahora que estas sin trabajo has pensado en seguir de mesero o tienes otros planes?

-¡Mónica! Deja descansar al pequeño acaba de tener un día agitado.

-No se preocupe señor Francis…

-Solo Francis.

-Si Francis, la verdad es que pensaba buscar un trabajo similar.

-Muy bien, entonces te puedo buscar un puesto en el restaurante que estoy diseñando, es de comida vegetariana y además se venderán algunos productos naturales, es para un amigo y me pidió que buscara personal para atender.¿ Que te parece la idea?

-Me agradaria.-Conseguir un empleo tan rápido seria fantástico, con nuestros ingresos actuales no podemos ahorrar para estudiar algún curso.

-Dame tu número y te llamaré.-Le di el número y luego llegamos a mi apartamento después de unos cuarenta minutos, les di las gracias y subí a casa a toda prisa, no esperaba a entrar a mi cama y dormir porque estaba muy cansado pensando en todo lo que había ocurrido en las ultimas horas.


Hola , bueno que puedo decir, Lovi no solo besa mal es malo en la cama, agradecería saber su opinión si les gusta la historia o algo que deba corregir, nos vemos.