Gracias x sus rewiends!!! Aaah… bueno.. aquí les traje la conti.. cierto! Casi me olvido.. terminan de leer este capitulo y lean el de rebelde n se olviden!!!!
ya, ya.. los dejo leer…
¬¬
Cáp. 3:Problemas…
Las clases parecían no acabar jamás, las miradas parecían no creer lo que veían y seguían observándolos, como si fuera que estaban haciendo porno públicamente. Sus manos estaban más juntas que nunca y sus asientos pegados el uno con el otro. Estaban aparentando estar tranquilos, pero por dentro se sentían incómodos y perturbados.
Inuyasha la observo de reojo y suspiro. Seguramente cuando se enterara que deberían de dormir juntos esa noche gritaría, patalearía y chillaría como una niña pequeña. Sonrió de medio lado, era una niña, una niña fea y malhumorada.
Se rasco la nariz con su mano derecha con frustración, y sintió la tibia y áspera mano de el tocar sin querer su mejilla. Se giro a mirarlo, el sin embargo, no le presto atención y continuaba prestando atención a la profesora. Suspiro y le pico con su dedo la mejilla de el. Inuyasha la miro enarcando una ceja.
– ¿Qué? –pregunto asquerosamente.
– ¿Puedes mantener tu mano alejada de mi cara? –pregunto Kagome de mala gana. El rolo los ojos.
–Lo siento, no puedo –se disculpo irónicamente. Kagome gruño y miro al frente.
Había pasado algo así como días, meses, años, siglos y ellos seguían con la cadena atándoles las muñecas y uniéndolos, no broma, solamente había pasado media hora y faltaba aun treshoras para poder salir de la preparatoria, pero para ellos era una eternidad los minutos.
– ¿Sabes que? Tengo una idea –comenzó Kagome. Inuyasha la ignoro pero ella no se dio cuenta –Diremos que la profesora de psicología nos dio un proyecto y teníamos que convivir un día juntos, todos nos creerán y no seguirán viéndonos como si fuéramos algo mas… ¿Entiendes? –le pregunto emocionada. El la miro unos segundos y nuevamente miro al frente.
–Si, como quieras… -murmuro sin importarle.
–Perfecto, comenzare con el chisme… -dijo girando su medio cuerpo y comenzando a hablar sobre el proyecto con los chicos que estaban detrás suyo.
--------
¡Muak!
Ese sonido repugnante le había entrado por un oído y se había enterrado en su lindo cerebro. Sintió un escalofrió recorrerle la espalda al escuchar nuevamente el ¡Muak!
Se rasco el cuello con discreción y los miro de reojo, Inuyasha y Kikio besándose bajo un árbol de cerezos y ella estaba en primera fila. Aparto la mirada y noto como Sango y Miroku comían en unas mesas más alejadas. Su estomago hizo ruido, avisándole que coma algo o moriría, no, bueno, exageraba pero podría desmayarse…
–Por que todo me pasa a mí… -murmuro cerrando sus ojos y dejando colgada su cabeza. La parejita dejó de besarse y comenzaron a murmurarse cosas extrañas…
–Y dime Inu… ¿Por qué estas encadenada con esa cosa? –pregunto Kikio mirando con asco a Kagome.
–Es una broma de Sango y Miroku, pero para mañana se soluciona –le tranquilizo el. Kagome enarco una ceja molesta.
–Espero que si amor, no puedo besarte cuando alguien nos mira –murmuro haciendo puchero.
–Como si alguien quisiera verte –susurro Kagome fastidiada. Inuyasha la escucho, pero solamente la miro de reojo con reproche.
–Ya lo se amor… -reconforto Inuyasha abrazándola, por lo que Kagome se tuvo que girar levemente para que el la abrazara totalmente, mientras que su brazo rozaba la costilla de ella.
Kikio la miro.
–Hazme el favor de mantenerte alejada ¿Okey? –pidió molesta. Kagome rolo los ojos.
–Me encantaría, pero no puedo… -contesto – ¿Apoco piensas que yo quiero tocarte?
–Quien sabe, eres rara –devolvió ella sonriendo. Kagome bufo y miro para otro lado.
–Te amo –le susurro Inuyasha en su oído. Kikio le beso el cuello.
–Yo también –le devolvió. Ambos se separaron.
– ¡Por fin! –exclamo Kagome alejándose de Kikio todo lo que podía, aunque mucho no podía así que…
–Te veo a la salida –recordó el.
–Lo siento amor, iré de compras con las chicas –excuso.
–Esta bien, no importa –dijo sonriendo.
–Perdonen que me meta ¿No? Pero… falta aun dos horas de clases –dijo con sarcasmo.
–Mira niñita, bastante tengo con soportarte, así que cállate –le dijo Kikio –Ya que no nos veremos en la salida… quiero un beso –pidió acercándose a Inuyasha.
–Todos los que tú quieras… -susurro. Sus labios estaban a punto de rozarse pero…
– ¡Tengo hambre! –grito Kagome empezando a caminar hacía la cafetería, por lo que Inuyasha se tuvo que separar violentamente de Kikio.
–Espera Kagome –pidió el, pero ella lo ignoro.
-------
– ¿¡Como que ya termino el recreo!? –pregunto exaltada. Inuyasha que estaba a su lado negó con su cabeza -¡No puede hacerme esto! –grito.
–Lo siento, no puedo vender mas –dijo la señora bastante pasada de edad.
–Pero solamente quiero un pebete… solo eso –pidió sintiendo como su estomago parecía dolerle a causa del hambre.
–Los profesores no dejan comer dentro de los salones –negó nuevamente.
–Pero… pero…
–Pero nada, no es no, lo siento –dijo ultimo para salir del pequeño kiosco, que vendia de todo, por cierto e irse de allí, dejando a Kagome con pequeñas lagrimas en los ojos.
–Voy a morir –dijo dramática. Inuyasha rolo los ojos.
–Tenemos que ir a clases –le recordó el. Ella lo miro.
–Necesito ir al baño –dijo.
–Iras mañana –replico el comenzando a caminar hacia los salones, llevando a rastras a Kagome.
–No puedo aguantar hasta mañana…
–Claro que puedes…
Kagome paro en seco mientras que el seguía tironeándola.
– ¡Inuyasha, quiero ir al… -comenzó a gritar, pero el se giro rápidamente.
– ¡Esta bien¡Ya entendí! –exclamo fastidiado. Kagome sonrió victoriosa y comenzaron a caminar hacia los baños.
-------
Suspiro fastidiado al tiempo en que se rascaba la oreja con su mano libre. Había pasado quince minutos con el brazo por arriba de aquella puerta de madera, ya hasta le dolía el brazo, pero nada podía hacer, por que por más que apurara a Kagome, ella seguía allí, encerrada en el maldito baño.
– ¡Tu¡Y de nuevo tú! Tus besos son como una droga para mí…–cantaba del otro lado como una niña pequeña. Inuyasha rolo los ojos – ¡Y tú¡Mi locura tu! Me atas a tu cuerpo y no me dejas ir… –siguió cantando.
–Ey… niñata ¿Ya sales? –pregunto impaciente. Kagome lo ignoro.
– ¡Y tu! Que has venido aquí a entregarme tu amor…-seguía cantando como si nada, estaba tranquila.
–Kagomeeee –llamo nuevamente.
– ¿¡Que!? –grito.
– ¿Ya sales? –pregunto.
– ¡No! –contesto de mala gana.
– ¿Qué tanto haces? –pregunto fastidiado.
–Sabes, te dedicare una canción… -comento Kagome. Inuyasha suspiro –Viejo sinvergüenza busca vida, mentiroso, desgraciado, embustero, mala vida, porquería, mujeriego…
– ¡Ya cállate! –ordeno molesto. Kagome se cayo -¡Me hartaste! –exclamo abriendo la puerta.
–¡¡No!!
Después de veinte minutos por fin pudo mover su brazo, cuando abrió la puerta se encontró a Kagome, sentada en el water con la tapa cerrada y con la mirada de una niña cuando comete una travesura.
– ¿Estuviste sentada todos este tiempo así? –pregunto aparentando tranquilad. Kagome sonrió ampliamente e hizo una risilla –No sabes cuando te odio…
--------
–Nee Inuyasha –la llamo ella. Después del baño el no la había vuelto a hablar, estaba enojado con ella¡pero si ella no hizo nada! Solamente se vengo por que el no le había dejado comer… -¿Sigues enojado? –cuestión tratando de seguir su paso, ya que el caminaba rápidamente hacia su casa.
El la ignoro
– ¡No seas tan baka! –Exclamo mirándolo de perfil –Solamente fue una bromita… es que tu no me dejaste comer y ahora tengo mucha mas hambre que hoy a la tarde –se quejo como una niña pequeña.
Inuyasha contrólate, mañana buscaremos un cerrajero y asunto arreglado, solo será una noche… paciencia –se alentaba el mismo observando con odio a Kagome, quien seguía quejándose.
–Claro, tu puedes besarte con tu noviecita y yo me la tengo que aguantar –replico cruzándose de brazos. La mano de Inuyasha fue a parar al codo de Kagome -¡Muak¡Inu te amo! –imitaba la voz de Kikio. El la miro de reojo y suspiro.
– ¿Te puedes callar un momento? –pregunto cansado. Ella lo miro.
– ¡Pero tengo hambre! –exclamo. El rolo los ojos.
-------
Ambos llegaron al departamento de Inuyasha. Kagome apenas entro quedo fascinada, tenia muebles de cuero color blanco, una tele plasma, el piso era de roble y tenia una mesita llena de películas.
Sonrió mientras corría hacia el sillón blanco y se tiraba, en consecuencia, se había olvidado que Inuyasha estaba siendo tironeado por ella, por lo que, cuando ella se tiro en el sillón, el al no tener tanto lugar, termino cayendo al suelo, la cadena jalo a Kagome y termino cayendo enzima de Inuyasha.
Ambos se miraron a los ojos sorprendidos, con sus corazones latiendo rápidamente. Inuyasha trago saliva ruidosamente y Kagome se sonrojo a más poder.
–Yo… -susurro sintiendo como sus pulmones necesitaban mas oxigeno del necesitado –Fue mi culpa… -murmuro. Pero no se movió de su lugar, su cuerpo no reaccionaba.
–No, esta bien… -devolvió desviando la mirada.
–Eh…Eh… Cre-creo que… que yo… -balbuceo nerviosa.
Inuyasha suspiro y la miro nuevamente sintiendo la tibia respiración de ella chocar contra su rostro, Kagome enrojeció mucho mas al ver su mirada… ¿Tierna? Trago saliva al ver como el miraba sus labios…
Inconscientemente paso la lengua sobre sus labios al ver los de Kagome entre abiertos, los veía temblar y sus propios labios comenzaron a arder. Entonces, sintió algo que jamás pensó sentir…
La necesidad de besar sus labios carnosos y rojos.
Seguramente se estaba volviendo loco, capaz, el golpe en su cabeza lo estaba haciendo sentir cosas raras y ese deseo hacia ella… era solamente…
–Inuyasha –murmuro ella sacándolo de sus pensamientos. El la miro nuevamente, perdiéndose en su mirada oscura y entonces, como si fuera algo de la gravedad sus rostros se fueron juntando cada vez mas, los labios de el se entre abrieron, estaban a milímetros, estaba por rozar sus labios y…
¡Rin!
El timbre los hizo abrir los ojos y mirarse sorprendidos. Inuyasha estaba apunto de decir algo cuando Kagome le pego un puñetazo en el brazo y se levanto junto con Inuyasha.
– ¿¡Que demonios te sucede!? –exclamo frotándose el brazo.
– ¡Por atrevido! –contesto acercándose a grandes zancadas hacia la puerta.
–¡¡Pero si no hice nada!! –se quejo. Ella lo miro fulminante y el suspiro –Creída –murmuro.
---------
–Me parece que no fue buena idea visitarlos –opino Sango pensativa. Miroku sonrió.
–Eso por que los interrumpimos, de todas formas ya les dimos la mala noticia –dijo en un suspiro, pasando un brazo por los hombros a Sango, quien, inconcientemente se acerco mas a Miroku.
–Yo creo que pelearan a cada rato…
–Eso solamente será la primera semana, luego se acostumbraran, después de todo… tendrán que compartir cama, baño, momentos felices… triste…
– ¡Ya estoy emocionada por verlos juntos! –exclamo soñadora.
---------
Estaban comiendo en silencio, solamente el ruido de la comida al ser tragada se escuchaba y la verdad que se sentían incómodos, hasta que Inuyasha tomo valor y carraspeo, llamando la atención de Kagome quien bebía jugo.
–Etto… Kagome –comenzó nervioso. Ella enarco una ceja intrigada – ¿No crees que debemos a aprender a llevarnos bien? –pregunto.
–Podría ser…
– ¿Crees que podrías dejarme dormir del lado izquierdo de la cama? –cuestionó.
–No se –contesto tranquilamente con la boca llena.
– ¿Cómo nos bañaremos?
Kagome frunció el ceño.
–Por turno, obviamente. A menos, que estés enamorado de mi y quieras bañarte conmigo, si es así, te juro que cada vez que me bañe te dejare inconsciente para que no intentes nada obsceno conmigo –finalizo bebiendo jugo. El enarco una ceja.
–No imagines cosas que jamás pasaran –dijo con burla.
–Mira Inuyasha, estoy tratando de pasar esta horrible situación lo mas tranquila posible, ya es muy difícil para tener que convivir contigo, así que dejemos este tema para otro momento –dijo levantándose.
– ¿A dónde iremos? –pregunto.
–Quiero darme un baño antes de dormir –respondió tranquilamente dirigiéndose a la habitación de Inuyasha en donde ya había acomodado sus ropas y demás.
– ¿Bañarte? –trago saliva nerviosamente. Ella asintió -¿Te das cuenta que estamos unidos por una cadena? –pregunto. Ella paro en seco en la entrada de la habitación y se giro mirando su muñeca.
–Encadenados, esposados, atados, unidos… -comenzó a decir con horror, Inuyasha suspiro. Kagome recién caía en la cuenta de que ambos tenían que convivir juntos un mes…
¡Un maldito mes con esa loca niñata¡Soportando sus gritos, golpes, quejas, sus locuras, lloriqueos y sus idioteces¡Un mes! Suspiro al darse cuenta que no había pensado en todo y en que solamente pensó en comer y dormir para que pasara rápido los días, pero no se acordó de que debían ir al baño, bañarse, verla desnuda y…
Sintió su corazón que se paralizaba. ¡Desnuda! Bueno, desnuda no, si no con ropa interior ¿Cuenta?
–Voy a morir –murmuro cerrando sus ojos y sintiendo su cuerpo pesado. Inuyasha la sujeto rápidamente de la cintura al verla caer puesto que Kagome se había desmayado. Suspiro al darse cuenta que… serian… como… recién casados.
Hizo una mueca. No le gustaba esa palabra en lo absoluto. Por eso, seria soltero para toda la eternidad.
–Kagome… no sabes cuanto te odio –le susurro en el oído a la joven inconciente para comenzar a caminar hacia dentro de la habitación.
¿Qué les parecio??? Super roñoso no? Uuff… weee q me cuentan??? Yo les cuento q se me ocurrio una idea para un finc nuevo y otra para un one-shot..
Jejeje
Re inspirada!!!
Pero primero terminare con los finís x cierto…………. Me dejan un rewiend???
me olvido de algo…
Ustds leen lo q yo comento al final??? Pregunto xq capaz q nadie leee y yo sigo escribiendo… eehmm uumm.. mejor me voy…
