CAPITULO 3: Me rindo

-Sasuke-kunnnnnnnnnnnnn!!!!!-se escucha gritar a muchas chicas en el pasillo, seguido de numerosos pasos a la carrera e instantes después, la puerta cae al suelo, destrozada. Los dos primeras en asomar por la puerta, son las ya conocidas Ino y Sakura, las cuales quedaron atrapadas en la puerta al intentar las dos al mismo tiempo.

-Sasuke-kun, como te encuentras?-Ino-Ya vine a cuidar de ti.

-¡¿Quién te crees que eres para cuidarle?! ¡Yo seré la única que le cuide!-Sakura

-Ah?! Y nosotras qué?!-el resto de las chicas, achuchando a las antes mencionadas, quitándolas de la puerta e iniciando una batalla campal por ver quién sería la ''afortunada'' que cuidara a Sasuke.

Aprovechando esta distracción, vuelven a clase: Naruto aun sonrojado y Sasuke hastiado.

-¿Qué? ¿Ya terminaron?-Kiba, sorprendido. Este está sentado frente a Shino, ambos jugando a las cartas.

-Ahh-suspira Shikamaru- que va. No hicieron nada, ¿verdad?

Sasuke sólo se limita a bufar, molesto.

-Menuda forma de desaprovechar esta oportunidad. Encima que os doy información privilegiada y os lo ponemos en bandeja de plata… que desagradecidos!

Naruto reacciona ante las palabras de sus amigos, a los cuales parece querer estrangular en esos momentos.

-Lo sabían?!

-Por supuesto!-Kiba- querías que siguiésemos viendo como se desarrollaban las cosas sin hacer nada?

-Correcto-Shikamaru, cruzándose de brazos- pero nuestro esfuerzo ha sido en vano. Mi opinión sobre ti ha cambiado, Uchiha.

-Tsk! No fue mi culpa!!-claramente mosqueado-Todo estaba yendo sobre ruedas, casi había conseguido que el dobe cediera y se entregara!!

-Sasuke-teme! No lo iba a hacer-ttebayo!

-No me lo niegues, Usuratonkachi. Tu cara lo decía todo, apenas si podías articular algunas palabras.-volviendo a su sonrisa prepotente, olvidándose por unos instantes de enojo.

-Cá-cállate!!

-Y entonces?-interrumpiendo a la pareja de tortolitos, con cara de aburrimiento. Continua de brazos cruzados, a la espera de una explicación-Porque ha regresado sin solucionar el problema?

Pero de nuevo surge el alboroto en el pasillo. Apareciendo de nuevo una melena rubia y otra rosa chicle por la puerta, a la cabeza de un pelotón de muchachas que venían a cuidar de su adorado Sasuke.

-Sasuke-kun!-las dos a la vez, peleándose por entrar con el resto de las chicas, achuchándose.

-ESE es el problema-dice Sasuke, con varias venitas y masajeándose el puente de la nariz.-Como narices creen que puedo hacer algo con esas tipas detrás?!

-ummm…quizás deberíamos haber puesto una excusa mejor. Pero, ahora, lo más importante es trazar un plan para que ustedes dos puedan tener una "noche de pasión"-se vuelve hacia Kiba-cuánto dinero tienes?

-Ah, pues…

A LOS POCOS MINUTOS…

Se encuentran los cuatro al pie de la escalera. Naruto con unos billetes en la mano, Sasuke con la ceja alzada en señal de sorpresa y sus dos amigos sonriendo. Bueno, en verdad solo sonreía el inu, porque Shikamaru se limitaba a mirar por el pasillo con los brazos tras la nuca y el aspecto más calmado del mundo, como si todo eso no fuera con él.

-Demo, chicos!-Naruto, nervioso.

Pero de nuevo el alboroto surge en el pasillo.

-Ja, entonces nos vemos mañana, no?-Kiba, sin perder la sonrisa-ahora, corran. Esas chicas no tardarán en darles alcance sino se mueven rápido. Intentaremos entretenerlas un rato, verdad, Shikamaru?

-Tsk, tan problemático!-se limita a decir.

-Ja ne!-y ambos salen corriendo por el pasillo mientras la horda de chicas al verlos, corren tras ellos.

Sasuke, haciendo uso de sus buenos reflejos, toma a Naruto de los hombros y, pegándolo levemente a él, los esconde tras una de los huecos de la pared.

Una vez pasado el peligro, Sasuke comienza a tirar de él, sacándolo del edificio, momento en el que nuestro adorable rubio reacciona y se detiene.

-Matte, Sasuke-teme!-grita, haciéndole detenerse a él también.

-Oe, deja de decirme así, dobe.- ##

Naruto no le hace caso y saca el dinero de su bolsillo.

-Pero menudos estúpidos!-grita, enojado y sonrojado-Porque tenían que hacer algo así-ttebayo?!

-Sólo cállate y vayámonos.-cabreado-Agradece tener tan buenos amigos.

-Cho-chotto matte!!-anclándose más en tierra-No podemos utilizar este dinero!

-Entonces, como piensas hacerlo?-venitas-porque no pienso dejarlo correr esta vez-mirándole fijamente.

Naruto se estremece ante la profundidad de su mirada, y aparta la suya a un lado, para evitar que vea su acentuado sonrojo.

-Vayamos a mi casa-dice con un hilo de voz, y la cabeza agachada. Sasuke clava sus ojos oscuros en él, sorprendido-Ya me he cansado de todo. Mi oto-san ya lo aceptó, mis amigos me dan dinero para que lo haga…y ya no puedo negarlo más.-explica brevemente, dedicándole una de esas sonrisas zorrunas que tanto le gustaban, mientras comienza a andar, arrastrando a Sasuke de la mano.-Mi casa ahora estará vacía. Oto-san tiene que estar en el trabajo hasta tarde hoy, asique no pasa nada.-sonrojado hasta las orejas, mientras Sasuke le observa, divertido.

EN LA CASA…

Naruto espera sentado en la cama, únicamente con una toalla anudada a su cintura y que le llega hasta las rodillas. Mientras, Sasuke está en el baño, haciendo lo mismo que él había hecho: darse un baño. Está perdido en sus pensamientos cuando se abre la puerta y aparece en la esta, apoyado en una postura muy sensual.

Naruto, sin poder evitarlo, observa detenidamente el cuerpo de su compañero: el pelo negro, normalmente en punta por la parte de detrás, ahora cae lacio hasta rozar con sensual y suavemente su cuello, al tiempo que dejan caer en su cuerpo gotitas de agua…su cuerpo, de piel pálida, reluce por las innumerables perlitas que lo adornan y que ruedan por sus hombros, pecho, brazos, vientre,...Hasta llegar a la toalla.

Sasuke, al ver la expresión embobada de Naruto, , sonríe con picardía y comienza a acercarse. Este último se sobresalta y aparta la mirada hacia otro lado, nervioso. Pero no hacía ademán de irse.

Se deja caer al lado con gesto curioso al ver como el rubio se tensa ante su cercanía.

-estás nervioso, dobe?-sonrisa prepotente y tono de burla.

Naruto se sobresalta.

-No estoy nervioso-dattebayo!-sin mirarle.

-Oh? entonces, podría ser, miedo?-su sonrisa se amplía al ver el rostro enojado del rubito que le dedica una adorable mueca de reproche.

-yo no tengo miedo-ttebayo!-mirándole fijamente a los ojos, olvidándose de la situación en la que se encuentra.

-No mientas, Usuratonkachi.

-Te digo que no!

-estás temblando.

-No, no lo estoy!

-Mira tu mano-señala.

La mira sin pensar, dejándose picar por el azabache.

-Pfff…-aguantándose la risa, cosa que no consigue por mucho tiempo, escapando de entre sus labios una suave carcajada.

- ####- le mira-SASUKE-TEMEEEE!!!!-y se lanza sobre él, cabreado.

Sasuke le detiene sin dificultad, agarrándole por las muñecas sin complicaciones e intercambiando las posiciones ya que al lanzarse a pegarle este quedó debajo y eso era algo que NUNCA iba a permitir.

Naruto, confuso, tarda un poco en reaccionar pero cuando se da cuenta de la situación, se sonroja violentamente: el azabache está sobre él, entre sus piernas.

Sasuke clava sus orbes negras en las azules de Naruto, quien, nervioso, se lleva las manos a la entrepierna para taparse.

-No estés nervioso, Naruto-susurra con sensualidad y ternura, acercando la mano a la mejilla del rubio. Con lentitud, roza su suave piel, pasando los dedos sobre esas hermosas marcas. Un escalofrío le recorre de arriba abajo al rubio, que cierra los ojos, mientras su cuerpo comienza a recordar las sensaciones de aquel sueño.

Sasuke, percatándose del cambio en su actitud, se acerca, haciendo que ambos labios se rocen en una caricia deliciosa y, a la vez, exasperante. Ante esto, inconscientemente, Naruto entreabre la boca, y el azabache, sin poder controlarse por más tiempo ante esta imagen, se lanza a por ellos con ansiedad. Sin vacilar, introduce la lengua en su cavidad bucal, recorriéndola por completo, saboreando detenidamente cada rincón. El rubio reacciona tras la confusión inicial y mueve la lengua, jugando con la de él. Esto sorprende bastante al azabache, pero continua a lo suyo. Naruto, aún envuelto por la dulzura del beso, siente como su cuerpo le exige una mayor cercanía, un mayor contacto con la persona que comienza a despertar tan agradables sensaciones en él. Sin ni siquiera pensarlo, desliza sus brazos por su espalda, en un abrazo necesitado, mientras pega su cuerpo al níveo de Sasuke. Sus miembros se rozan, produciéndoles una exquisita sensación e instintivamente, Naruto comienza a mover sus caderas, haciendo que estos continúen rozándose. Sasuke abre mucho los ojos, separándose de los dulces labios del rubio, y se separa con brusquedad.

-Mierda!-pero, antes de poder evitarlo, se viene, salpicando el vientre de Naruto. Aura depresiva a su alrededor y venita.

-Sasuke-dice el rubio con voz ahogada.

El azabache le mira y se da cuenta de la situación en la que se encuentra su querido kitsune: todo su cuerpo tiembla de arriba abajo, los ojos entrecerrados con un hermoso sonrojo bajo ellos, mirándole con deseo, y…su miembro totalmente despierto.

Sasuke se queda quieto unos instantes y entonces sonríe de medio lado. Se acerca y le muerde en el cuello, dejando una marquita colorada. Baja lentamente, lamiendo su tostada piel con lujuria, deleitándose con ella, mientras el rubito suspira con cada lamida.

Continua bajando hasta llegar a su miembro, contemplándolo unos instantes para, tras unas lamidas superficiales, engullirlo por completo.

-ahhh!!-grita más fuerte, sorprendido, y mirándole desde su posición con expresión preocupada-Sasuke! No…para…eso no…

-doushite?-mirándole fijamente y sacándolo de su boca un poco, pero lo acaricia suavemente con el dedo.-sienta bien, verdad?

-Demo…es sucio…

A lo que solo se limita a sonreír y volver a lo suyo como respuesta. Sube y baja, ignorando las suplicas del kitsune que le ruega que pare, primero más lento para después aumentar la velocidad.

-Sasuke! Ya…Yamero!! Yo…me…me vengo!-y tras unas pocas succiones más a su miembro por parte del pelinegro, se corre en su boca.

Con la respiración agitada, un adorable sonrojo adornando sus mejillas, su cuerpo perlado de pequeñas gotas de sudor y temblando por esa sensación electrizante, mira en dirección a Sasuke, el cual se ha incorporado y lame sus dedos con expresión lujuriosa.

-Delicioso.-dice escuetamente, mientras se inclina hacia él, quedando sus rostros nuevamente juntos.

-doushite…?

-Porqué lo he hecho?

Naruto solo le mira fijamente.

-Porque quería, simplemente. Y, ahora, pasemos a la siguiente fase-sonrisilla.

Naruto se tensa, volviendo medio en sí, y Sasuke se da cuenta de su reacción.

-Si no te relajas, dolerá más.-sonrisa prepotente mientras comienza de nuevo a depositar besos por todo su cuerpo.

-Ahh…matte…-pero sin dejarle decir nada más larga su mano derecha hasta su boca e introduce tres dedos, impidiéndole hablar.

-Lámelos-dando a entender lo que pretende, vuelve a lo suyo.

Naruto, siento de nuevo esas sensaciones en su cuerpo, se deja llevar y los lame con devoción, agarrando la mano de Sasuke con las dos suyas.

"Fui yo el que al final aceptó hacerlo" piensa nuestro pequeño rubito, concentrado en su tarea.

Sasuke observa atentamente como lame sus dedos, pensando en lo tremendamente sensual que se ve su kitsune en esos momentos: su piel reclamando el toque de sus dedos, sus ojos cerrados, su boca ocupada con sus dedos, su cuerpo desnudo bajo él… ¡A la mierda la razón! ¡No pensaba esperar ni un minuto más!

Sin aviso, saca los dedos de la boca de Naru, quien abre lentamente los ojos con expresión sorprendida e interrogante.

Sasuke se limita a alzarlo de la cadera y dirigir los dedos hacia su entrada, bajo la mirada asustada del rubio.

-que…?-pregunta aun sabiendo la respuesta, con los nervios a flor de piel.

-Sólo relájate-dice, al tiempo que introduce el primer dedo dentro de él, haciendo que suelte un gritito de molestia. Con cuidado empieza a moverlo. No tarda mucho en introducir el segundo ante los que Naruto grita un poquito más fuerte. Pero es al introducir el tercero cuando Naruto empieza a quejarse.

-Ahh! Ahh! Sasuke…duele…-agarra fuerte las sábanas, mientras vuelve su rostros hacia un lado.

-Ya te dije que te relajaras. Si sigues así te dolerá más-dice, tomando el miembro del rubio y acariciándolo, haciendo que se estremezca y consiguiendo su objetivo: relajarle. Los mueve dentro, para terminar de ensanchar la entrada pero la voz de Naruto le saca de sus pensamientos y ensoñaciones.

-Sasuke-susurra con una voz que es música celestial para los oídos del azabache-Ya…sá-sácalos-tartamudea, sonrojándose cada vez más.-Yo…

-Tú qué?-sabía la respuesta, vaya si la sabía, pero no iba a darle ese placer: le haría decírselo el mismo.

-Yo…-duda durante unos instantes.-…la…quiero dentro de mí.

-Aun no. Todavía no terminé de prepararte.

-Da igual!-grita, sorprendiéndole.-Sólo ven!

Sasuke sonríe, pero esta vez sin su característica prepotencia, sino cargada de amor y deseo.

-Entonces, sólo relájate.-le dice, mientras se acerca a él, colocando su miembro en la entrada del rubio. En posición, comienza a empujar lentamente, suprimiendo el deseo de penetrarlo una y otra vez sin control. Después de unos instantes, ya está casi dentro pero siente como Naruto le agarra con fuerza del brazo mientras unas lágrimas salen de sus párpados cerrados con fuerza y expresión de dolor.

-duele mucho?-preguntó con voz ronca. ¡Dios, era realmente estrecho! No podía seguir así. Su autocontrol empezaba a flaquear, sabiendo que de un momento a otro, este quedaría hecho añicos… ¿Cómo podía excitarle tanto ese pequeño rubio de mirada azulina?

-Solo…un poco. Espera…-susurra, mientras continua con sus ojos cerrados y agarrándole con fuerza. Segundos después, con un movimiento de cadera, el kitsune indicó a su neko que estaba todo bien, tras lo cual empezaron las lentas embestidas que fueron aumentando en velocidad y profundidad, conforme los gemidos del rubio junto con los gruñidos del azabache, suben de volumen.

-Sasuke…-suspiraba Naruto con cada embestida del pelinegro, excitándolo más-Ah, Ah! No.. AH!! Ahí…

-Dónde, aquí?-pregunta al tiempo que embiste de nuevo, dando de nuevo en ese sitio que había enloquecido a su kitsune.

-AHH!! Hai, Sasuke…yo…me vengo…no puedo más…

-Ahh…yo también-dice, haciendo más profundas las embestidas y acelerando el ritmo de estas.

-AH!! AHHH!!! SASUKEEEE!!!-grita, corriéndose sobre el vientre de ambos. Al estrecharse el interior del kitsune, el miembro de Sasuke encuentra una sensación enormemente placentera que se extiende como un relámpago por todo su cuerpo, haciendo que se corra dentro de él, dejando escapar entre sus labios el nombre del rubio.

Agotado, cae sobre Naruto, quien le rodea con los brazos. Ambos respiran agitadamente.

Sasuke sale de él, lo que provoca que Naruto gima bajito, sintiendo como todo lo que Sasuke había dejado dentro de él, salía fuera.

-Naruto…-susurra, acariciándole en la mejilla. Este abre los ojos pesadamente, cansado y le mira sin decir nada. Sasuke sonríe con la lujuria aun pintada en su rostro.

-estás bien?

-Can…sado-susurra. Sasuke le acaricia la mejilla y se acerca dándole un laaargo y tierno beso. Si, quien iba a decirlo, Sasuke siendo tierno. Ni el mismo podía creérselo. Sólo Naruto podía hacerle sentir así de bien.

Acaricia el cuerpo de su pequeño amante con sensualidad: baja y vuelve a subir, atrapando un pezón con sus dedos.

-Ah!-gime Naruto, sorprendido. Abre más los ojos-Sasuke?

-que acaso pensabas que habíamos acabado?-sonrisa de medio lado.

-Yo…-sonrojándose-Ah?!-exclama, al sentir como Sasuke comienza de nuevo a repartir besos por todo su cuerpo.-No, para!-intentado librarse de él haciendo presión con ambos brazos en su pecho, pero no consigue moverle ni un centímetro.-Suficiente!

-He-sonríe-Ya te dije que aún no acabamos, asique prepárate-dice, lanzándose de nuevo hacia su cuello con ansiedad en un acto casi animal y con mil ideas pasando por su cabeza. Todas ellas relacionadas con su kitsune…si, ahora era suyo, plenamente.