Biiien, aquii os traigo el 3 Cap!,, lo siiento por la tardanza U_u necesito Reviews para inspirarme! xDDD Puuede que tarde un poco en hacer los capiitulos, pero bueno xDD.
June Cullen.
Brenda Liz.
Graciias por los reviews! =P
3. El Sexy Doctor Cullen
Esme POV
- Tranquila, ya paso – me decía Carlisle.
Yo aun respiraba fuertemente, y sin apenas darme cuenta, tenia la bata de Carlisle cogida con muchísima fuerza en un intento de que me soltara la maldita pierna, lo mire y la solté de inmediato desviando la vista, note el sonrojo en mis mejillas.
Luego al volver a mirarlo miraba mi pierna tratándola aguantando una pequeña sonrisa, aun que lo hacia bastante mal, mire a mi madre que estaba blanquisima, y con la boca solo un poco abierta.
- Mama... ¿Por que no vas a fuera con papá? Debe de estar preocupado. - le dije forzosamente, ella me miro.
- ¿Estarás bien? - pregunto ella apretando mi mano cariñosamente.
- Claro – le respondí con una sonrisa algo falsa, me dolía bastante la pierna y tenia miedo a separarme de ella.
Cuando salio por aquella puerta mi sonrisa desapareció y suspire, poco después mis ojos se dirigían a mi pierna pero Carlisle, sin mirarme si quiera, con una mano, me alzo la vista evitando que mirara y mi empujo delicadamente para apoyarme contra la camilla.
- Bueno, entonces, el pájaro se había caído de el nido y tu has subido para ayudarle, ¿No? - dijo rompiendo el silencio que se había formando.
- Si – le respondí cerrando los ojos y apoyando mi mano en ellos.
- Te podrías a ver hecho mucho mas daño, un golpe en la cabeza con alguna piedra o algo parecido – su tono de voz era mas bien de reprimenda.
- Si ya, pero, ¿Y el pobre pájaro? - me queje y lo mire, el me miraba transformando su risa en una sonrisa.
- Ah, disculpame, no sabia que tu vida contaba menos que la de un pobre e indefenso pajarito.
- Disculpas aceptadas – aguante mi risa pero el no lo hizo.
Poco después el me miró y me sonrió, lo que hizo que mi corazón latiera más rápido de lo normal, aparte la vista y me puse una mano en el corazón tranquilizándome. Es mayor para mi, pensé, y jamas se fijaría en una criá como yo, al pensar en eso, una ola de tristeza me inundo y no pude hacer nada.
- Ya esta... – me dijo – ¿Te duele? – me pregunto de inmediato al percatarse en mi mueca de desagrado, pero no era ante el quemazón de la pierna, el cual iba desapareciendo, si no por la idea de que yo me enamorara.
- Eh... No, nada – le respondí cambiando mi mueca por una agradable sonrisa, este me la devolvió.
Les voy ha decir a tus padres que entren – me anunció después de escribir rápidamente algunas cosas en unos papeles, asentí y lo deje ir, escuche sus voces a través de la puerta.
Me miré la pierna con curiosidad, estaba escayolada, genial... Entonces escuche algo que capto mi atención.
- ...Sera un mes de recuperación en el hospital, yo mismo me encargare de cuidarla, esta en buenas manos señores Platt, si me siguen por favor, deben firmar unos papeles...
¿Un mes? ¿Como que un mes? ¡Si era justo lo que me quedaba para mudarme! No me daria tiempo a despedirme de mis amigas, ademas... ¡El diario! Lo había dejado tirado por allí...
¿Y si a mi "Queridisima" hermanita le diese por leerlo? La mataría, bueno, no tendría tiempo, estaría haciendo mil cosas por ella para que no se liara a contarle a papa y mama lo que había escrito en el.
Una enfermera entró arrastrando con una mano una silla de ruedas y en la otra mano yacían los papeles que Carlisle había estado escribiendo, luego me miro con mala cara.
- Un mes en manos del sexy doctor Cullen, ¿Estarás contenta no pequeña? – le devolví la mala mirada que me había echado justo después de decirme eso.
- No me llamo pequeña, tengo nombre y apellidos, y si – suspiré, puede que esto estuviese mal, pero no hay que ser buena toda la vida – un mes con el queridisimo sexy doctor Cullen.
Ella se cruzo de brazos mirándome de arriba a abajo, luego volvió a mirar los papeles.
- Bueno, señorita Platt, acomódese en esta silla para llevarla a su nueva habitación – me dijo ahora educadamente.
- No me llamo señorita Platt... Tengo nombre, y quiero que lo usen, para algo me bautizaron así – me queje mientras me acomodaba en la camilla.
- Dios, quejica es usted señorita... Digo, Esme, ¿No? – me ayudo a acomodarme en la silla.
- ¿Como lo hace?... – pregunte cuando ya estuve en la silla.
- ¿Lo que?
- Ser educada y la misma vez no.
- Es cuestión de practica.
