Hola a todas.

Dedicada a mi amiga Dely blue Feliz Cumpleaños!!, un poquitin tarde lo se pero no a sido culpa mía que apenas, me he podido sentar a la maquina, por suerte hoy no se me fue la luz... sabes que te quiero mucho y a sido uno de los grandes placeres que la vida me a dado el conocerte, bueno espero que este año sea el mas feliz de tu vida, etc, etc, etc..¡¡Feliz Cumpleaños!!

Bueno esta historia es para personas de alto criterio así que si no les gusta lo erótico por algún motivo no lo lean, por que técnicamente eso es esta historia, bueno espero les guste.

La canción es de Gwen Stefanny Don't Speak.

Las palabras en cursiva son pensamientos de Candy y Terry.

Los personajes como saben no e pertenecen etc, etc, etc.

Las leo pronto SOLEDAD.

La canción esta en mi pro file, para que mientras lo leen la escuchen.


Don't Speak

Me quedare contigo Susana.- Solo tenia un par de horas de haberlo dicho y ya sentía sobre sus hombros como si llevara toda una vida con esa carga, bajo lentamente las escaleras del hospital aun estaba oscuro, si cerraba los ojos aun podía oler su perfume.-Candy.-susurro su nombre como una pequeña suplica y termino el descenso si tan solo pudiera ir a buscarla, pero no podía ya habían hecho ambos su elección.

Las calles solitarias de NY, lo acompañaban de regreso a casa un éxito total en su carrera y un fracaso absoluto en su vida sentimental, estaciono su automóvil el frió no solo helaba a su corazón si no también su piel comenzaba a sentir pequeños estragos, se apresuro a subir las escaleras abrió rápidamente la puerta de su apartamento y justo cuando iba a cerrar un pequeño pie se interpuso en su camino, la puerta se abrió lentamente revelando la pequeña figura de su pecosa.

-Candy.-Un pequeño suspiro escapo de su boca.

-Terry, no puedo irme así.

El la miro a los ojos y con su mirada le dijo que el tampoco quería que todo terminara así, Candy entro en el apartamento frió y con las manos empujo la puerta recargándose en ella, Terry y ella se quedaron en silencio, hasta que ella corrió a cobijarse en los brazos de el.

Terry iba a decir algo pero ella le puso un dedo en los labios y movió la cabeza en señal de negación, Terry la abrazo de nuevo solo para cerciorarse que no era un sueño, Candy sintió la angustia y el anhelo en ese abrazo y le hecho los brazos al cuello, sus dedos jugaron con los cabellos de su nuca, mientras poco a poco, lo iba jalando hacia sus labios.

You and me

We used to be together

Every day together always

I really feel

I'm losing my best friend

I can't believe

This could be the end

It looks as though you're letting go

And it's real,

Well I don't want to know

Dolor, tristeza, amor, pasión, resignación, rabia, deseo, miedo, angustia de perderlo, a eso le sabían sus labios, las lagrimas comenzaron a derramarse de los ojos de ambos, dulce y amargo era el sabor de ese beso tan ansiado Candy no pudo separarse de el ni si quiera cuando sus lagrimas se mezclaron, la angustia y el dolor eran el mas fuerte de los afrodisíacos, sus dedos temblaron cuando, poco a poco cada uno fue ayudando al otro a despojarse de su ropa.

Don't speak

I know just what you're saying

So please stop explain

Don't tell me 'cause it hurts

Don't speak

I know what you're thinking

I don't need your 1ehaznos

Don't tell me 'cause it hurts

Dolía como dolía, pero solo por esa noche, ese momento ninguno de los dos quería pensar, no querían recordar, por que los recuerdos eran tan dulcemente dolorosos, como cada minuto que habían estado separados.

La boca de Terry jugueteaba con los labios de ella, primero los dibujo con las llemas de sus dedos, para luego hacerlo con la punta de la lengua suave dulce, tierno y apasionado a la vez, para luego tomarlos con posesión con su boca, sus lenguas bailaban una danza de amor frenético anhelante por un mañana que tal vez nunca llegaría por un pasado que nunca volvería...

Our memories

They can be inviting

But some are altogether

Mighty brightening

As we die, both you and I

With my head in my hands

I sit and cry

Terry recorrió con sus manos cada curva del cuerpo de Candy, y sus labios comenzaron a descender a su barbilla, saboreándola con calma, intentando grabar en su memoria cada sabor, cada sensación que ella le brindaba, mientras Candy suspiraba de placer, sus grandes manos masculinas iban descendiendo cada vez mas, deslizándose hasta sus pechos que ya estaban llenos de deseo, y cuando su boca se poso en sus pezones un grito de absoluto placer escapo de su garganta.

Don't speak

I know just what you're saying

So please stop explain

Don't tell me 'cause it hurts

Don't speak

I know what you're thinking

I don't need your reasons

Don't tell me 'cause it hurts

Por favor ámame, por favor no me dejes, por favor, por favor... las lagrimas seguían brotando de los ojos de ambos al igual que la suplicas mudas.

Su boca era tan suave y tan dulce, Terry cubría con la boca su pezón y tiraba de el con tanta suavidad.

Lo acariciaba después con la lengua y volvía a tirar de él para lamerlo y chuparlo, Candy creía que en ese momento bien podría morir de tanto placer.

Terry la tumbo en la cama, su peso era delicioso, y cuando el siguió besando y explorando su cuerpo ella no pudo mas que arquearse contra el en busca de estar mas cerca, mas unido a el...

It's all ending

I gotta stop pretending who we are...

You and me

I can see us dying... are we?

Su cuerpo se arqueo sus piernas se abrieron, mientras el se colocaba entre ellas.

Candy lo abrazo y lo beso lentamente, terry se separo de su boca para comenzar a descender, y Candy sintió cómo sus piernas desnudas se deslizaban entre las de ella hasta que se percató de que él tenía la cara justo en su vello íntimo.

Avergonzada, alargó una mano para taparse, pero el la tomo entre las suyas para apartarla, cuando Terry se la beso su mano temblaba al igual que todo su cuerpo.

Don't speak

I know just what you're saying

So please stop explain

Don't tell me 'cause it hurts

Candy sollozó al notar cómo la boca de su amado le exploraba los labios. Su lengua, cálida y paciente, encontró el pequeño montículo medio oculto de su feminidad. Sitió un dedo, largo y ágil, en la entrada, Candy abrió los ojos gratamente sorprendida.

Terry le susurró palabras tranquilizadoras y volvió a deslizarle el dedo en el interior de su cuerpo, más profundamente esta vez.

Candy se estremeció y gimió. A la vez, que el dedo le acariciaba el interior siguiendo un ritmo lánguido. Ella apretaba los dientes para no hacer ruido, pero no podía evitar gemir de placer.

Sus miradas se cruzaron y a Candy se le nubló la vista. Sabía que tenía la cara contraída y ruborizada. La pasión le abrasaba hasta el último centímetro de piel

Don't speak

I know what you're thinking

I don't need your reasons

Don't tell me 'cause it hurts

Don't tell me 'cause it hurts

Candy no pudo protestar, no pudo hacer nada solo mirar asombrada como Terry tomaba de ella con destreza, echo la cabeza así atrás y su corazón se acelero, con cada cosa que el le asía el placer la invadió en oleadas cada vez más rápidas y, de repente, se quedó paralizada. Arqueó el cuerpo en tensión, gritó, gimió y volvió a gritar. Terry suavizó el contacto con la lengua pero siguió su juego para alimentar su clímax y siguió acariciándola mientras ella temblaba violentamente.

I know what you're saying

So please stop explaining

Don't speak

Don't speak

Don't speak

De pronto la invadió un enorme cansancio y, con él, una euforia física, como si estuviera borracha. Incapaz de controlar sus extremidades, se retorció temblorosa bajo su cuerpo y no ofreció ninguna resistencia cuando Terry la volvió boca abajo. Y siguió entre los muslos y volvió a introducir los dedos dentro del cuerpo de ella. Tenía sus partes íntimas sensibles y, para su vergüenza, empapadas. Eso, sin embargo, parecía excitar a Terry y a ella misma, sentir su cuerpo firme en la espalda, sus jadeos en la nuca, la elevaban al cielo y al mismo tiempo la enterraban en el mismismo infierno. Sin retirarle los dedos, la besó y la mordisqueó espalda abajo.

I know what you're thinking

I don't need your reasons

I know you're good

I know you're good

I know your real good

Candy sintió el roce de su sexo entre las piernas, duro, fuerte y ardiente. No le sorprendió el cambio, ella sabia muy bien lo que le ocurría al cuerpo de un hombre durante el acto amoroso. Pero nadie le había dicho nada sobre las demás intimidades que hacían que la experiencia no fuera meramente física, sino de una clase que podía transformar el alma.

Terry, agachado sobre ella, la provocó y la acarició hasta que elevó tentativamente las caderas.

- Quiero estar muy dentro de ti. Seré muy tierno, amor mío -Terry solo podía pensar eso mientras le besaba el lado del cuello-. Quiero estar por siempre contigo.- Mientras la volteaba de nuevo...- Dios mío, eres tan hermosa... - Con cuidado se situó entre sus muslos abiertos.- Quiero fundirme en ti, y ser uno contigo. Por favor, por favor tócame.

Inspiró con fuerza cuando Candy le rodeó el miembro con los dedos y se lo acarició vacilante, reconociendo por la aceleración de su respiración que le gustaba. Terry cerró los ojos con las pestañas temblorosas y los labios algo separados debido a sus jadeos.

Candy se colocó con torpeza el miembro entre los muslos. Pero la punta se le deslizó por el sexo húmedo y Terry gimió como si le doliera. Candy volvió a intentarlo, insegura. Una vez en el sitio adecuado, Terry se lo introdujo con fuerza. A Candy le dolió mucho más que cuando la había tocado con los dedos y se puso súbitamente tensa. Él la rodeó con los brazos, mientras ella enterraba su cabeza en su cuello, Candy sentía cada uno de los empujones que poco a poco iban haciendo que el cuerpo de Terry se enterrara más en ella. Candy se retorció de dolor, para evitar la dolorosa invasión pero parecía que cada movimiento suyo sólo servía para aumentar la profundidad de la penetración.

Hush, hush, darling

Hush, hush, darling

Hush, hush, don't tell because is hurt

Así que se obligó a permanecer quieta entre sus brazos. Le hincó los dedos en los hombros y, aferrada a él, dejó que la calmara con la boca y las manos. Terry la besó con los ojos cerrados y, al notar la calidez de su lengua, ella quiso introducírsela más con una succión ansiosa. El soltó un sonido de sorpresa y se estremeció con una serie de espasmos rítmicos de su cuerpo a la vez que un gemido le vibraba en el pecho y soltaba el aliento entre dientes.

Candy le deslizó las manos por el pecho cubierto de vello castaño. Con los cuerpos aún unidos, ella le tocó el costado, el contorno de las costillas y la espalda suave. Terry dejó que le explorara el cuerpo sin moverse hasta que por fin se le desorbitaron los ojos y dejó caer la cabeza en la almohada junto a ella con un gruñido mientras la embestía con fuerza y se estremecía totalmente extasiado.

La besó con un ansia primaria. Candy separó más las piernas y le presionó la espalda para apremiarlo e intentar, a pesar del dolor, que la penetrara más profundamente y con más fuerza. Apoyado en los codos para no aplastarla, Terry le puso la cabeza en el pecho y Candy sintió su aliento cálido y suave sobre el pezón. Su barba incipiente le rascaba un poco y la sensación le contrajo los pezones. El seguía dentro de ella, aunque su sexo se había suavizado. Estaba despierto, pero inmóvil.

Candy también permaneció quieta mientras le rodeaba la cabeza con los brazos y le acariciaba el pelo. Notó que él movía la cabeza y buscaba el pezón hasta rodearlo con los labios y seguir despacio con la lengua el contorno de la aureola, una y otra vez hasta que ella se movió impaciente bajo su cuerpo. Él le lamió el pezón suavemente y sin descanso, y el deseo le abrasó los pechos, el vientre y la entrepierna hasta que el dolor desapareció bajo una nueva oleada de deseo. Terry pasó al otro pecho y se lo mordisqueó y jugó con él, gozando, al parecer, con su placer. Levantó un poco el cuerpo para deslizar una mano entre ambos y acariciarle su pubis húmedo e incitarla con destreza. Le provocó un nuevo clímax, y con su cuerpo frotó voluptuosamente la entrepierna de Candy.

Luego, jadeante, levantó la cabeza para mirarla como si fuera una variedad de ser vivo desconocida.

Candy lo miro a los ojos y el le sostuvo la mirada, y lo único que encontró en ella, a parte de todo el amor fue una suplica silenciosa.-Por favor, por favor no hables, no digas nada...

Hush, hush, darling

Hush, hush, darling

Hush, hush, don't tell because is hurt

FIN.

Planeta Candy 2008.