CAPÍTULO 3 – DEJA DE MIRARME ASÍ

(POV RICK)

J- ¿Hoy va ese engreído a comisaría no?

KB- Tranquilo Josh, él estará como tutor legal de la niña, no intervendrá, te noto celoso.

J- ¿Celoso, yo? Vamos, ese es un panoli.

KB- Ya…

J- No olvides que hoy cenamos con tus padres, te esperaré a las nueve en comisaría, iré a recogerte.

KB- Aquí nos veremos amor.

J- Ya le diré a los chicos que le tengan vigilado.

-EN CASA DE RICK-

R- Lexi, en unos minutos llegará la policía del otro día, quiere hacerte unas preguntas acerca de lo que viste, en cualquier momento puedes parar si no te sientes bien.

Al- ¿Por qué? Papi, no quiero hacerlo.

R- No te preocupes princesa, ahora disfruta de tu baño, yo te protegeré.

Al- Papá…

R- Dime amor.

Al- ¿Puedo mañana ir al cumple de Lisa? Habrá niños y piscina y castillo hinchable.

R- Podemos ir cerca de las nueve, ¿qué te parece?

Al- Quería ir a bañarme con los demás niños, y jugar al sol, pero no importa.

R- Es peligroso, ya lo sabes.

Al- Lo sé, pero quería intentarlo.

Se me partía el corazón al ver como mi hija que tan sólo tenía seis añitos y no podía ir a las fiestas de sus amigas, por culpa de esos desgraciados.

R- ¿Qué tal si me haces un hueco y nos bañamos juntos?

Al- ¡Siii!

Rápidamente me desvestí para bañarme junto a mi princesa antes de que llegara la detective, sin duda alguna no cambiaría por nada del mundo estos momentos junto a mi pequeña, a ella es a la única mujer a la que se lo perdonaría todo.

Al- Papá, tú cuándo tuviste tu primera novia.

R- ¿A qué viene esa pregunta renacuajo?

Al- Paaa… no me digas eso, sabes que no me gusta.

R- ¿Debo preocuparme o matar a alguien? – Levanté la ceja mientras pienso en lo rápido que pasa el tiempo, mi niña ya me pregunta por los chicos y yo sólo puedo tener celos.

Al- ¡Responde!

R- No sé Lex, no lo recuerdo.

Al- ¿Y cómo sabes que te gusta un chico?

R- Pues no sé, cuando me gusta una chica el corazón anda muy muy deprisa y hablas como un tonto. Pero recuerda que tenemos una promesa, tú eres mi chica.

Al- Claro, pero yo sí puedo tener más chicos, pero tú no, tú eres mío.

R- ¿Y cómo se llama ese afortunado?

Al- Erik Mcgregor- Se tapó la cara sonrojada y no pude evitar sonreír-

R- Me has hecho daño pequeña.

Al- Papi, tú me tienes a mí, es mi mejor amigo pero me ha dicho que los súper amigos se llaman novios que se lo dijo su hermana mayor, así que somos novios y súper amigos.

R- Ya decía yo que no me querías tanto. Sólo espero que el que tenga la suerte, me bastaría con que al que le entregues tu amor llegue a quererte sólo la mitad que yo pequeña, espero que tarde mucho en llegar ese día, porque tengo miedo a que te vayas.

Al- Papi yo sólo te quiero a ti, no tengas miedo porque mis besos son todos para ti.

R- Ven aquí renacuajo, es hora de salir del baño, ven que te quite el traje.

Me anudé una toalla en la cintura para ayudarla a secarse pero en ese instante sonó el timbre, debía ser la inspectora.

R- Lex, necesito que no salgas de aquí hasta que yo venga vale, iré a abrir la puerta, recuerda no salgas.

Al- Sí…

R- Ahora vengo.

Me dispuse rápidamente a ponerme unos pantalones y una camisa que llevaba semiabierta por las prisas.

K- Hola Señor.

R- Pase detective, lamento la tardanza estaba en el baño junto a mi hija, en unos segundos bajamos, tengo que ayudarla, siéntese en el sofá.

K- Parece ser que la pequeña se ha adelan…. tado. –Mierda, mierda, la ha visto. - ¡¿Qué le pasa a la niña?!

R- Lexi, te dije que te quedaras arriba.

Al- Yo, yo no podía ponerme el pijama y vine a buscarte. Lo siento.

R- Ven aquí, tranquila amor, ella no te hará nada.

Al- Me mira como ellos papi… como esos niños malos, a ella también le doy miedo. –Antes de que pudiera hablar, ella se acercó a la niña hasta ponerse a su altura-

K- Hey, no pequeña, no te tengo miedo, ¿sabes una cosa? Eres la niña más bonita que he visto nunca, y los polis nunca podemos mentir.

Al- ¿De verdad?

K- Palabra de policía y antigua Scout.

Al- ¡¿Fuiste Scout?!

K- Conseguí rellenar mi banda de méritos.

Al- Alaaaa.

K- Ya está, ya tienes tu pijama puesto, por qué no esperas en el sofá tu padre y yo tenemos que hablar antes. – La detective me buscó con la mirada y me encontró apoyado en la encimera de la cocina, estaba tenso, mirando el vacío y me fijé en mi pequeña, no pude evitar recordar que casi la pierdo aquel día-

K- Me debe una explicación.

R- ¿Perdón?

K- Sí, no me iré de aquí sin saber por qué el cuerpo de su hija presenta

R- Acabemos con las preguntas cuánto antes, mi hija debe acostarse en unas horas. Recuerde que porque acceda a hablar con usted no quiere decir que sea de mi agrado inspectora.

K- No pretendía serlo, pero no se preocupe si no lo hace usted ya me enteraré.

La inspectora se sentó en frente de mi hija y de mí que no dejaba de mirarla fríamente, atento a cualquier comentario o gesto que pudiera incomodar a mi niña. Si ella se creía una experta en interrogatorios no sabe con quién ha topado.

K- Alexis, necesito hacerte unas preguntas ¿vale? Pero si no te acuerdas o no quieres responder, no hace falta, pararemos unos minutos o lo que necesites, pero es necesario que lo hagas, gracias a ti encontraremos al malo.

Al- Vale.

K- ¿Qué hacías allí pequeña, qué hacías hace dos noches y a esa hora en el Bronx?

Al-Fui con mamá de compras y me perdí y cuándo la busqué no estaba, no sé cómo llegué allí pero quería llegar a casa y entonces vi a una mujer gritar, me asusté y me escondí, luego salió un hombre corriendo y se metió en un coche negro, llevaba un cuchillo, corrí hasta que me encontré con mi profe y me llevó con papá.

K- Tranquila, ya ha pasado, lo has hecho muy bien, ¿podrías describirlo?

Al- Era alto, no sé, llevaba un tatu en la mano y era rubio.

K- ¿Rubio? ¿Era este hombre Alexis?

Al- ¡Sí era ese!

K- Gracias Alexis, eres fantástica.

R- Es hora de irse detective.

K- Comandante, me debe una explicación.

R- No le debo nada, respete la privacidad de mi hija, bastante tiene con vivir día a día con ello.

K- ¿¡Tiene el cuerpo quemado?!

No dudé en alejarla tomándola del brazo hacia la puerta.

R- Cállese la niña podría oírla, ahora váyase de aquí.

K- Sabes de sobra que sería incapaz de hacerle daño a la niña así que deje de mirarme así, ¿no quiere contármelo? Bien, pero eso significa que oculta algo o más bien no quiere recordarlo, vaya… le he hecho callar, veo que no voy muy desencaminada, tuvo que ser por su culpa, es eso, usted no se lo hizo pero en parte tuvo culpa, por algo que hizo, ¿ve? Si quiere puedo averiguarlo.

R- Váyase- No pude evitar quitarle la mirada, dolía, aún dolía demasiado, pero debía ocultarlo, he hablado antes de esto, pero con ella, su mirada tan transparente me cautivaba- Sí tiene razón, por una parte fue mi culpa, y lo peor es que cada vez que miro a mi hija recuerdo aquel puñetero día, en el que me comunicaron que mi hija

SP- Señor Castle ¿ocurre algo? – Menos mal que en ese instante entró el Señor Porter a casa, al que considero mi padre, comenzó siendo mi sicólogo cuando me alisté y hoy en día puedo decir que es en la única persona a la que le confío la vida de mi hija, si no llega a entrar le habría contado todo, no sé qué tienes inspectora, pero menos mal que esta es la última vez que nos veremos.

R- Nada, la señorita ya se iba.

K- Ahora entiendo por qué es así, insensible, frío, no debería guardarlo para dentro se pudrirá por dentro.

R- De acuerdo, hasta nunca.

Me apoyé en la puerta y miré a Porter.

SP- ¿Es la inspectora de la que me hablaste?

R- La misma.

SP- La misma que casi consigue hacer lo que yo sólo he conseguido, hacerte hablar de Alexis.

R- Es odiosa, no puedo con la gente así entrometida, es una cría, se cree que todo el mundo debe responder ante ella, que es capaz de conseguir cualquier cosa, pero la vida le demostrará que no es indestructible y a veces toca rendirse.

SP- Vaya, me recuerda a ese joven que conocí, es igualita a ti por eso lo rechazas.

R- No he pedido opinión.

SP- Puedo volver mañana.

R- Lo, lo lamento, te llamé para saber si podías llevar mañana a Lexis al colegio, tengo cita con su doctor tiene la próxima intervención en menos de un mes.

SP- Claro, sin problema.

R- Es tarde quédate a cenar, a Alexis le hará ilusión. Lexis mira quien vino.

Al- Tío Porter!

-KATE EN EL COCHE-

K- Mierda, mierda Josh debe estar ya en comisaría, espero que no pregunte a los chicos o sabrá que le mentí.

-EN COMISARÍA-

E- Hey bro! ¿Hoy no es tu día libre?

J- Sí, pero he venido a por Kate tenemos cena con sus padres, dónde está.

E- Debe estar al llegar de casa de la testigo.

J- ¿¡Qué?!

E- Sí, anoche habló con el comandante y consiguió una cita en su casa con él, tu chica es impresionante.

J- No lo puedo creer.

K- Hey…

J- ¿Cuándo pensabas contarme que has estado en casa de ese tipo? Sabes que no me gusta, en un desgraciado, seguro que se te tiró encima.

K- ¿¡Quién te crees que soy?!

J- ¿Por qué lo ocultaste?

K- Para evitar esto, por dios Josh no puedo creer que estés pensando eso, no sé quién de los dos tiene menos sentido ahora.

J- Es que ese tipo me da mala espina.

K- Creía que confiabas en mí.

J- Y lo hago pero no en él.

K- ¿Se ha pasado tu ataque de celos? Si te sirve es un imbécil pero tengo la declaración de la niña y ha identificado al sospechoso fue su exnovio. Caso resuelto.

J- Vamos a la cena.

K- Vamos, -se acercó para susurrarle- espero que sepas compensarme este mal trago.

J- Esta noche seré todo tuyo.

K- Más te vale forense, mi madre debe estar preocupada, menos mal que te adora o serías hombre muerto, no hay algo más que le moleste que la impuntualidad.

Jo- Hija, ya era hora de vuestra llegada, sacaré la cena.

K- Caso cerrado al fin.

JB- Doy gracias a que después de todo Castle permitiese que tomáramos declaración a la pequeña.

K- ¿Sabes si a la pequeña le pasó algo? Era muy tímida, no sé.

JB- No, supongo que será la edad, pero esa niña es muy inteligencia.

J- Jo, este lenguado está increíble, esta receta familiar debes pasármela algún día.

Jo- Cuenta con ello Joshi.

K- Es tarde, deberíamos irnos, estoy agotada.

JO Y JB- Adiós chicos.

-EN CASA DE KATE-

No podía dejar de dar vueltas en la cama, de pensar en la pequeña, así que me puse la camisa que horas antes le había arrancado a Josh y fui al despacho.

Me senté frente al ordenador y busqué información acerca de la pequeña, pero no había resultados, ni un artículo, nada, parecía borrado del mapa, era raro, pero él tenía contactos supongo que con dinero y la persona adecuada puedes hacer que nadie se entere que tu hija tiene el cuerpo calcinado, esa es la clave, claro, puse en el buscador 'tipos de quemaduras', por lo que vi, no podía deberse a quemaduras por fuego, esta, esta imagen si se parece a las marcas de la pequeña, dios mío, no puede ser…

CONTINUARÁ….

AVANCE DEL PRÓX. CAP.

SP- ¿Qué quiere señorita?

K- Busco al comandante Castle, debo hablar con él, me debe una explicación.

SP- No se encuentra.

K- Dígale que he venido.

SP- ¡Espere! Vayamos al bar de aba- en ese instante llegó Rick-

R- ¿¡Qué demonios hace usted aquí?!

Espero les haya gustado, no olviden dejar su opinión es importante para mí GRACIAS!