En Familia

Ino: Asumiendo cambios

Su esposo estaba muerto. El amor de su vida se había para no volver, y lo único que quedaba de él eran sus recuerdos. Todavía seguía sin poder asimilar cuan rápido todos los sucesos habían pasado. En un parpadeo su vida entera había sido trastocada dramáticamente y no había nada que ella hubiese podido hacer para evitarlo.

Cuanta desgracia había causado un solo hombre, un maldito conductor ebrio que le arrebató lo que ella más amaba en un segundo, comenzando por… No, no quería pensar en eso, ya lo había sufrido demasiado esa pérdida, y su matrimonio también lo había hecho. Y cuatro semanas y medias más tarde el accidente le arrebató aún más, cuando una hemorragia cerebral que no había sido examinada se llevó a su Itachi justo y cuando estaban comenzando a arreglar las cosas.

Ni siquiera podía hacer su duelo de una manera normal. El día siguiente al funeral de Itachi, su nuevo clan se había reunido para discutir el asunto del levirato. Ino también había crecido siendo parte de un clan, y había aprendido todas las reglas y ceremonias que estos tradicionales grupos seguían. Sabía lo que significaba la muerte de su esposo al dejarla sin hijos, pero jamás imaginaría que tendría que llevarlo a cabo. En la mayoría de los casos se 'anulaba' la obligación al matrimonio si ambas partes se oponían.

Ino ni le había prestado atención al asunto, sabía que ni ella ni Sasuke aceptarían. Ambos expresaron su opinión en la reunión y después de que tres meses pasasen (para comprobar que no esperaba un hijo) se realizaría la ceremonia de anulación. Como si lo necesitase, pensó con amargura. Ella sabía muy bien que no estaba embarazada, pero era mejor no entrometerse con la burocracia de los clanes.

Sin embargo, las cosas no se dieron como ella había esperado. Últimamente nada lo hacía.

El abogado de Itachi los había citado a ella y a Sasuke a su oficina para entregarles cartas que el había dejado para ellos. El hombre los dejó solos en la oficina para que la leyeran. Sus ojos se llenaron de lágrimas el instante que la terminó, leyó las palabras de su marido una vez más antes de redirigir su mirada al hombre sentado al otro lado de la mesa ovalada.

Como siempre, el rostro de su cuñado se mostraba inexpresivo. Pero cuando sintió que sus ojos azules se posaban sobre él, la miró y asintió con un movimiento corto y seco de su cabeza. Sabían lo que tenían que hacer.

Decidieron que una ceremonia civil era lo mejor, una boda sería inapropiada. Su matrimonio no era una celebración después de todo. Las leyes del levirato exigían que la pareja cohabitará como verificación de consumación. Sin embargo, no fue necesario un acuerdo entre los dos para saber que a pesar de que vivirían juntos, nada se "consumaría". Sería demasiado incómodo, ¿acostarte con el hermano de tu difunto esposo? ¿por qué alguien creería que eso era buena idea?

Ino tampoco esperaba que algo naciese de su relación. La muerte de Itachi todavía estaba muy fresca, enamorarse de alguien más se sentiría como una traición a su memoria. Mucho menos sí ese alguien era su cuñado.

Sasuke era raro. Sí, sonaba como una niña colegiala tonta poniéndolo en esos términos, pero no había encontrado una mejor palabra para describirlo. El menor de los Uchiha era raro. Siempre andaba con el ceño fruncido, taciturno y distante. Itachi siempre lo defendía diciendo que era tímido, pero a Ino no le convencía mucho. Sasuke parecía tener algo personal contra ella. Sí Ino entraba a una habitación, él salía. Sí ella le hablaba, él respondía con monosílabos. Y siempre parecía estar de mal humor en su presencia.

Ino había puesto su mayor esfuerzo para establecer una conexión con él ya que sabía lo preciado que su hermano era para Itachi. Organizó cenas semanales en su casa para los tres, pero de diez veces que planeaba, Sasuke cancelaba seis. Luego se enteró que se reunía semanalmente con Itachi a solas y entendió la indirecta: no quería nada que ver con ella. Y las cenas en su casa terminaron.

De ahí en adelante ellos solo se veían en eventos familiares como cumpleaños, viajes, para festejos de fin de año; o en eventos de la compañía como galas y cenas. En ambos escenarios hacían todo lo posible para evitarse. Ino le era amable por el amor que tenía a Itachi, pero no por eso significaba que le agradase. Sí Sasuke la veía como una intrusa, o roba hermanos, o cazafortunas allá él que no se quiso tomar el tiempo o trabajo de conocerla mejor. Ino Uchiha no era ninguna de esas cosas, y no dignaría con su presencia a un hombre que le huía como si fuera la peste.

La rubia tomó el retrato de su marido que reposaba en la mesita de noche. Itachi siempre había querido que la relación de Ino y Sasuke mejorase. Ino acarició con su pulgar el rostro plasmado en la fotografía. Incluso en su muerte había buscado una manera de traerlos cerca.

Ino respiró profundo para evitar las lágrimas. Su cuñado convertido en esposo llegaría en un par de horas y tenía una casa que organizar. Sasuke y ella habían decidido que lo mejor sería que él se mudase a su casa, ya que el apartamento de soltero de él solo tenía un cuarto de huéspedes que él usaba como estudio. La casa de Ino había sido un regalo de bodas de Fugaku y Mikoto, era espaciosa y con cuartos de sobra. Sasuke podría tener su propia habitación y hasta usar un cuarto como oficina.

Con pesadez se levantó de la cama, el frío caló su semi-desnuda piel. Pronto extrañó el conforte de debajo de sus sábanas, pero desistió de regresar al mullido colchón. Sacó un par de leggings para yoga negros, y una camiseta holgada, también negra. Se vistió en silencio, repasando mentalmente la lista de tareas que tenía que realizar antes de la llegada de su cuñado. Esposo.

"Lo que hago por ti" le comentó a la foto antes de salir de la habitación.

Después del funeral, Ino había estado muy ocupada tratando de organizar el caos que era su 'nueva' vida. Muchos trámites legales y financieros con los que tenía que lidiar como viuda llegaron de inmediato a su escritorio. Eso y el levirato. Su ayuda doméstica había sido crucial durante esos primeros meses y no fue hasta un par de semanas atrás que Ino les dio un tiempo libre.

Sabía que su servidumbre quería mucho a Itachi, por lo bueno que siempre había sido con ellos, y que también sufrían su partida y necesitaban un tiempo para lamentarlo. La casa se sentía tan vacía, pero Ino agradecía la soledad. Al fin había podido llorar la muerte de su marido sin tener que pretender que tenía todo bajo control.

Ella también se había tomado un break del trabajo, y agradecía que al menos acomodar la casa mantenía su mente entretenida. Hacía años que no tocaba una escoba o unt trapeador, y casi había olvidado lo extenuante que la labor era.

Nota mental: incrementar el salario de sus criadas.

Llevó las sábanas limpias desde la lavandería hasta el cuarto que sería el de Sasuke a partir de esa mañana. Arregló la cama, decorándola con almohadones. Se preguntó si a Sasuke le importarían o no. Itachi siempre se quejaba de tener que quitarlos todas las noches antes de dormir. Antes de que su mente se perdiera en el recuerdo de su esposo tirándole uno de los almohadones color menta de su habitación, comenzando una guerra de almohadas, el timbre de la puerta resonó en las paredes de la casa.

Lanzó una rápida ojeada al reloj despertador que había colocado en la mesa de noche, leía 11:00 am. Que puntual.

Por tres meses había logrado aplazar este momento, pero ya no podía seguir corriendo. Sasuke estaba aquí y tenía que enfrentarlo. Esta era su vida ahora, y él era parte de ella.

Ino abrió la puerta y se encontró con su cuñado-ahora-esposo parado en el portal con una sola maleta.

"¿Eso es todo?" preguntó después de saludarlo. Había esperado un equipo de mudanza y al menos un camión con sus pertenencias. Sasuke tenía un apartamento grande y asumió que mudaría todas sus cosas.

"Sí" el monosílabo fue la única respuesta que recibió.

"Entonces es una buena cosa que fuiste tú el que se mudó y no yo. Jamás podría empacar tan ligero" contestó tratando de romper la tensión.

"Hm" ¡pero que carácter! El Uchiha estaba haciendo las cosas más difíciles de lo que ya eran. Ino se preguntó por cuanto tiempo lo soportaría antes de estallar.

"Te enseñaré tu cuarto" indicó. Sasuke ya conocía la casa, pero jamás se había quedado a dormir por lo que no estaba familiarizado con el diseño del segundo piso. Lo guió a través del portal hasta el amplio vestíbulo y subieron las escaleras de caracol.

"Tu habitación está en el segundo piso" explicó "Acomodé una de las habitaciones de abajo para que sirva de oficina sí lo necesitas."

"Gracias" murmuró Sasuke detrás de ella. Al menos fueron dos sílabas.

Ino giró a la derecha al final de la escalera, la dirección opuesta a su propia habitación. Entró por la puerta de la última habitación del pasillo, seguida por Sasuke. Cruzó hasta el lado opuesto de la puerta.

"Aquí hay más sabanas y frazadas por si te da frio en la noche. También hay almohadas" Indicó abriendo una puerta de una cómoda de caoba teñida y barnizada, que contaba con dos compartimentos para almacenamiento a los lados y gavetas al medio. "Aquí puedes guardar tu ropa, y en el closet encontraras ganchos para lo que necesites colgar." Sasuke asintió en silencio. Ino continuó su mini tour.

"Esa puerta conecta a tu baño privado" señaló con su dedo índice "dentro hay un armario donde encontraras toallas limpias, jabones, pasta de dientes, y otros artículos de aseo…" Sasuke susurró un ok, gracias. Ino figuró que podría deducir el resto por sí solo.

"El control para la tele y el aire acondicionado están en la mesa junto a tu cama." Agregó como últimos detalles. Estaba lista para salir de ahí. Se detuvo en el marco de la puerta. "Oh y la contraseña para el internet inalámbrico es ialcuadrado. I mayúscula, todo pegado" A esto Sasuke alzó una ceja "Nuestros nombres comienzan con I"

Decir esto en voz alta hizo que su estómago se revolviese. Había hablado de Itachi en presente, por un momento había olvidado que su esposo no estaba muerto. Ahora Sasuke la miraba con extrañeza. Guarda tu compostura, Ino se ordenó.

"Voy a preparar el almuerzo, ¿tienes hambre?" preguntó para reprimir las lagrimas que amenazaban en correr. No quería llorar en frente de él.

"Ya comí" Sasuke le había dado la espalda, desempacado su maleta que había colocado sobre la cama.

"Ok" respondió ella algo cortante. Su actual estado había reducido la poca paciencia que le quedaba.

Cerró tras de si al salir, y sintiéndose derrotada se recostó contra la puerta. Comenzó a llorar.

Itachi, ¿así es como quieres que sea feliz?


Holis!

Así quedaron las votaciones:

En Familia: 5

Retrógrado: 3

Como Educar a un Hyuuga: 2

El Embajador/Objeción: 1

Entonces este será el orden en que (trataré) de terminar mis fics. No sé si lo haga en formato de terminar uno y luego trabajar en el otro, o si actualizar un capitulo de cada fic pero en ese orden. Siento que la segunda opción será más factible. Pero bueno, como En Familia y Retrógrado fueron los más votados son mi prioridad.

Ok, ahora volviendo al fic. ¿Qué tal? Déjenme saber con sus reviews! Gracias a Kunieda Hatake, Mia, serena1670, graciethsm, Eri, Jamie Black, Nina y a quien firmó como guest! De verdad que sus comentarios me motivan mucho.

Por cierto me gustaría agregar como explicación, para el levirato me estoy guiando más o menos por el yibbum que es como la versión judía (y que se describe en la Biblia hebrea) del levirato. Pero no en cada detalle, así que no lo presentaré exactamente igual.

No desesperen, el SasuIno se está cociendo! ;)

Besos y abrazos,

Alessandra