Capitulo 2: Las gotas que anuncian la tormenta
En el centro de Ionia, Soraka y karma atendían a Kenen, quien malherido, yacía en una camilla, mientras Irelia miraba semblante a su combatiente herido, con los brazos cruzados, apoyada en un pilar mientras Shen conversaba con ella sin llamar la atención. Irelia no estaba tensa, estaba furiosa. No solo dos de los más grandes criminales estaban suelto, sino que ahora parecían haberse aliado, lo que provocaba que apretara su propio brazo con rabia- ¿Hubo bajas civiles? –Pregunto la joven maestra de la espada, observando a Shen de reojo- No, por suerte evacuamos el área, pero es raro, no estaban causando caos, estaban buscando algo-Murmuro Shen en respuesta.
-Hoy es la semana de problemas-Añadió Irelia-Se han reportado soldados de Noxus en el norte, junto a algunos comandantes de alto rango… -Se giro para observar a Shen que miraba con confusión el vacío intentando relacionar- Se ha reportado también que han visto a la exiliada Riven, en una cueva cerca de esa zona… y-En ese momento el ninja del balance abrió los ojos, era obvio que enviaron a ejecutarla. Casi de inmediato se dispuso a ir, pero Irelia lo detuvo-El consejo a ordenado no interferir-Le dijo.
-El ninja un poco frustrado respondió, manteniendo la calma- No podemos dejarla morir- Dijo, parándose directo a su superior, pero no espero la sonrisa de ella, casi complacida-Lo sé, por eso le pedí a mi amigo Lee que fuera a ayudarle. Necesito igual que te acerques a la zona, una compañía de Demacia pasara por ahí-Dijo provocando una sorpresiva mirada de Shen-Si, lo sé-Agrego Irelia antes que el semblante ninja pudiera preguntar-Jarvan IV me envió una carta por medio de Valor, están escoltando a Ezreal a unas catacumbas….
En lo que el tiempo pasaba y Shen recibía sus instrucciones, junto a Karma quien le acompañaría, en las afueras del norte de Ionia, 4 personas venían caminando. El más bajo de ellos, un joven rubio, con sus brazos cruzados tras su cabeza, caminaba tranquilamente mientras una rubia un tanto más alta, le hablaba.
-Bien Ez-Dijo la rubia en voz alta-Una vez más… ¿Por qué estamos aquí?-Pregunto mientras el ligero de paso explorador miraba el camino, respondiendo casi en automático –Para investigar las ruinas de aquella criatura, o arma, que vi. -
-¿Y por qué viene ella?-Agrego Lux, señalando a su espalda a la joven estilizada duelista, quien caminaba semblante con su particular armadura, Fiora. Esta vez el rubio no llego a responder, sino que la joven aristócrata con su tono inusual respondió – Yo estoy aquí para evitar que cierto animal protector empuje a una tumba a Ezreal.
-¿Y por qué viene mi hermano?-Volvió a preguntar la Rubia adolescente con aguda voz, Provocando que el caballero de demacia, sobreprotector que caminaba con su gran armadura elevara su ególatra voz- Para asesinar a Ezreal si te pone un dedo encima.-Esa frase provoco la ira de la menor y ciertas ñañaras en el oxipucio del explorador, y una tenue risa en la duelista al ver discutir a ambos hermanos. Obviamente mientras ellos se gritaban por el medio de un camino, el mundo no se detenía, y algo llamo la atención de la duelista, quien a pesar del momento no había bajado su guardia. Ezreal tampoco, y estaba observando un movimiento proveniente de a donde se dirigían- Noxianos-Musito, provocando que ambos hermanos se prepararan- Y muchos-Agrego Fiora, con algo de ego-Pero no los suficientes-Agrego desenfundando su extraño sable.
La tensión aumento mientras observaban, pero parecían estar bastante ocupados como para notarlos a la distancia, por lo que Garem, con su temible peso de armadura, salto sobre los 3 para dejarlos en el suelo, provocando quejas de Fiora y Lux, pero un silencio de Garem y Ez, algo estaba pasando.
No más allá de 200 metros de ellos, Katarina y Talon comandaban un grupo de soldados que entraban a una cueva, pero los primeros 10 caían en una trampa, una trampa que alertaba a ambos comandantes. Semblantes sabían que había algo más que una exiliada aquí dentro, poco sabían ellos que era, y poco sabia Ezreal que buscaban, solo sabía lo que podría hallarse en aquella cueva. Ambos generales marcharon a los interiores tras sus soldados, dejando a estos perderse cada jaula. El grupo de atrás, no dudo en ir tras ellos también, algo andaba mal, y Ezreal no estaba a gusto.
En el interior de la cueva, una chica herida se encontraba en el suelo, aun con su espada en mano- Vamos… Termina con esto –Murmuro la peliblanca. Su espada rota seguía apuntando al frente con todo el honor del mundo mientras una voz compuesta por varios tonos-Riven… eres una gran guerrera…siento la sed de sangre en tu interior, oculto….¡Toma mi espada, y clama venganza, llénate de odio!
Continuara cap 3~
Gracias por el apoyo a los que me leyeron, disculpen la demora
