3. Espejismo
El primer día en su casa nueva fue toda una experiencia para Camus. Todo destilaba paz y armonía. La habitación de Camus era amplia, llena de claridad, de paredes blancas y con todo el mobiliario necesario para un estudiante.
Todos pasaron el día entre broma y broma, limpiando la casa y acomodándola para vivir en ella. Todos los que nos hemos ido de casa sabemos que nunca nos fiaremos de la limpieza ajena sino de la propia, ya que te puedes llevar sorpresas como abrir el armario de la cocina y encontrar gruesas líneas de grasa que proceden de un lago de la misma sustancia en la parte de arriba del todo, de dicho armario.( Si me pasó, mis compañeras y yo tuvimos un día muy ajetreado, para colmo una de ellas no se le ocurrió mejor idea que meter la bota en el cubo y derramar el agua sucia por el suelo recién limpiado y seco, T T fue un día AJETREADO)
Shaka y Mu habían optado por estudiar filosofía. Afrodita estaba enamorado de las plantas (si hasta en la siguiente vida le persiguió su complejo de jardinero) aun así decidió estudiar Bellas Artes. Después de haber pasado un día de limpieza y organización para hacer una convivencia más cómoda, decidieron celebrarlo saliendo a cenar fuera y de paso mantener el orden que tanto les había costado.
Fueron a un japonés, donde un hambriento Camus se le salieron las lágrimas al ver las pequeñas raciones. Al salir del restaurante Camus sofocó su hambre en el primer Falalel que encontró, hartándose hasta que su estómago hizo un gruñido feliz de estar lleno. Los ojos del resto parecían platos, la estilizada figura del Acuariano les hizo creer que comería como pajarito y no como diplodocus, porque eso no era comer sino devorar. Los tres se miraron y decidieron silenciosamente que por el bien de la economía mejor la comida se pagaba por separado. Afrodita había oído hablar de un pub que estaba muy bien, había buena música y quien quisiera bailar, podía hacerlo y quien no se sentaba en una de las mesas a hablar. Los cuatro se dirigieron a dicho pub. Camus no era muy amigo de esa clase de sitios pero una noche era una noche.
Dando la casualidad que Milo, Kanon DM y Aioros habían oído del lugar y habían planeado ir por la noche ahí, Kanon y DM ya se encontraban allí esperando a la pareja que estaba resolviendo unos cuantos asuntillos pendientes. Camus y compañía ya hacía tiempo que estaban en el lugar tocando lo último The Rasmus. Afrodita que era el más animado de todos estaba meneando las caderas, dejándose llevar por la canción dancer in the dark. El Cangrejo vio a una peliturquesa meneando el trasero, se aproximó discretamente para observarla mejor. Su corazón dio dos latidos en millonésimas de segundo. Unos ojos de cielo claro brillaban como soles, la boca de piñon iba acompañada de un lunar y cuando llegó al pecho se le quitó el aliento. La razón, descubrió que era un hombre. El escrutinio no le pasó desapercibido a Afrodita, el cual observó horrorizado de tal atentado a la moda. Los pelos parecían de cepillo, todos para arriba sin ningún glamour, las ropas negras y sin gracia, parecía salido de entierro, las manos mordidas y en ese momento cruzaron la mirada. Los dos quedaron quietos por unos momentos, por ese momento pasaron por encima de las aparentes diferencias ya que les pareció encontrar un lazo, un punto de unión. DM que hasta el momento no se había decidido a experimentar su lado homosexual, dio un paso adelante y Afrodita acostumbrado al glamour en la gente que lo rodeaba también se le acercó. Se sonrieron y sin decir nada se dejaron llevar por la música.
Los otros tres estaban tomando algo, cuando el rubio se acordó que no sabía si le había puesto el seguro al coche por lo que fue pies para que os quiero a comprobarlo.
Los que quedaron fueron Mu y Camus. Kanon sonrió divertido al ver a DM y la sonrisa se le quedó torcida cuando vio a un ángel de cabellos lilas. Era un hombre directo y acostumbrado a hacer lo que quería. Por lo que se acercó al ariano con intenciones poco honestas, esa preciosidad sería suyo en esa misma noche.
Mu sintió la presencia de alguien a su espalda y al girarse se encontró con dos esmeraldas que lo apabullaron. En principio el chico era bastante agradable, lo único que le disgustó es que ignoró a su amigo Camus. Este no dijo nada pero le desconcertó que Saga no le hubiera saludado ni dicho nada. Supuso que Mu lo había eclipsado pero no pudo evitar pensar que era un poco grosero. Por eso se hizo a un lado y mucho más cuando la cosa se puso caliente.
Kanon comenzó a acariciar las manos de Mu el cual se sonrojó, bajó su mirada y al volverla a alzar se encontró con que el aliento del peliazul chocaba en su oreja. Se giró hacia el y sus labios chocaron con los de Kanon. Mu apartó la cara, esto hizo que el geminiano rozase con su boca el cuello de Mu. Comenzó por pequeños besos y acabó en pequeñas mordidas que despertaron en Mu mil y una sensaciones. Estaba en el cielo cuando despertó de su éxtasis, cuando sintió una mano deslizándose donde el trasero pierde el nombre. Para cuando quiso reaccionar estaba acorralado contra la pared con un excitado Kanon devorándolo a base de besos y pequeños mordiscos, este dejó sentir su excitación al otro restregándola contra su cadera mientras sus brazos lo estrechaban más contra su cuerpo. El pelilila intentó alejarlo de el suavemente, pero cuando sintió la mano de Kanon deslizarse por debajo de sus calzoncillos intentando llegar a su tercer ojo dio un salto y empujo para atrás al peliazul. El otro respondió con una sonrisa y pidió disculpas, se aproximó a él otra vez y se puso a charlar guardando una distancia prudencial para volverse a ganar su confianza. Como si nada lo fue conduciendo a la pista, pero para cuando nuestro carnero más despistado estaba se encontró en una situación peor, el otro lo tenía acorralado contra la pared en un sitio bastante alejado de la gente y dos de los dedos del peliazul estaban asaltando su entrada mientras con la otra le tenía cogidas sus dos manos por encima de la cabeza. Intentó decir algo pero su boca estaba ocupada por la otra, moverse solo excitaba más al otro. No le quedó otra opción si no quería ser carnero camino al matadero, subió la rodilla y en pleno centro dejó al otro con otro tipo de calentura. Mu nunca corrió tanto y con tanta alegría hacia su amigo Camus.
Mientras todo eso sucedía, Milo y Aioros ya habían llegado al pub. Encontraron a un hechizado DM con un peliturquesa y Kanon seguramente estaría haciendo de las suyas. Al cabo de un rato, descubrieron a un Kanon arrodillado en el suelo, mientras un pelilila huía en dirección contraria.
De repente Milo entró en trance ya que una llamarada de fuego captó su atención. Su corazón se paró en unos instantes igual que el tiempo ya que unas imágenes asaltaron su mente, el y esa otra persona con armaduras sentados en las puertas de lo que parecía un templo griego, un aroma muy familiar inundó su nariz, siguió recordando y le vino a la cabeza una noche de luna en la que llegó muy borracho, sintiéndose utilizado ya que nadie se preocupaba de ver en el algo más que un casanova, se vio llegar a una especie de templo que ponía Acuario. Siguió el camino hasta llegar al dormitorio donde esa cabellera de fuego descansaba. Al verlo llegar el otro se reclinó preguntando que pasaba y el otro solo lo miró, se hizo un ovillo junto al otro y le pidió que esa noche lo abrazara ya que la soledad le estaba abrasando el pecho. En esos momentos vio como el pelirrojo lo rodeaba tiernamente haciéndolo sentir el ser más protegido del mundo. Y luego sintió como los labios de ese ángel de fuego besaba sus sienes con ternura.
Despertó del trance y se puso a buscar a un pelirrojo por todo el pub, hasta que lo vio acompañado de una cabellera lila y otra turquesa avanzando a la salida. Se giró a Aioros el cual lo miraba cariñosamente cogiéndole de la mano y preguntando que le pasaba. Cuando volvió a mirar el piel roja estaba a punto de salir. Se escabulló de la mano del Centauro avanzando a la salida.
Camus que había aceptado irse, ya que Mu se sentía muy incomodo después de lo que le pasó con Kanon, fue a buscar a Afrodita el cual con un mohín en los labios se despidió de DM, cuando estaban a punto de salir, sintió que algo lo llamaba y se giró topando con la mirada insistente y desesperada de dos turquesas, no le dio importancia a pesar que sintió que algo en su pecho se hinchaba.
Cuando Milo vio esos zafiros clavarse en su pupila sintió que un abismo se abría a sus pies ya que no podía alcanzarlas. Cuando al fin llegó a la salida, se encontró que no estaba por ninguna parte, la tierra se lo había tragado. Con ello sintió que un trozo de su alma se le había escapado e irónicamente el escorpión que estaba acostumbrado a clavar su aguijón a los otros, concediendo en última instancia la vida o la muerte, se lo había clavado a si mismo matándolo sin piedad por unos segundos. Se sintió solo y desprotegido y aunque en la noche durmió entre los brazos de su centauro, esa sensación se le quedó clavada en el alma. No sabía si lo que vio era un espejismo o una realidad, sea lo que sea ese espejismo lo había marcado, se convirtió en una realidad palpitante en sueños y un sueño inalcanzable en la realidad.
Camus siguió a los otros tres, Shaka les había enviado un mensaje pidiendo que fueran a donde el coche. Al llegar, se encontraron al rubio sentado respirando profundo. El seguro estaba puesto gracias a los dioses pero las ruedas habían desaparecido y unas pintadas fosforitas adornaban los laterales del auto. Tuvieron que volver a pie ya que no encontraban taxi mientras intentaban animar a un desesperado shaka.
