18 de Diciembre de 2012 08:00 AM - Aeropuerto de Narita Tokio Japón.

Después de recoger su equipaje y dirigirse a la terminal de carga del aeropuerto los chicos se encontraron con un compañero de trabajo vestido como un trabajador mas del aeropuerto.

- C que haces aqui. - preguntaba con asombro Takuya.

- Alguien tenia que traer el equipo para la misión y vuestros nuevos vehículos, ¿ No ?. Además os advierto a los cuatro que si no me entregáis estas preciosuras intactas sin ningún rasguño, lo vais a pagar caro, solo tenéis que recordar quien prepara los paracaídas cuando saltáis o las bombonas de oxigeno cuando tenéis que bucear. - decía mientras terminaba riendo mientras los chicos se ponían pálidos. - Estoy harto de tener que diseñar modelos nuevos porque siempre destrozáis los coches que modifico, hasta en las misiones mas simples - les seguía diciendo el chico moreno, de pelo negro asta los hombros, tez blanca y unas gafas que hacían brillar sus ojos verde oscuro con una pizca de astucia y satisfacción al haber podido asustar un poco a los chicos.

- Sabes C, casi te habría creído, si no fuera por la parte de que estas harto de fabricar nuevos modelos, cuando a ti te encanta diseñar y construir cosas nuevas - le respondía Takuya con una gran sonrisa por haber descubierto la broma de su amigo.

- Esta bien me habéis descubierto, pero casi os lo tragáis, sobre todo tu Tai, tendrías que haber visto tu cara, jajaja. - Terminaba de decir el chico moreno, mientras caminaba en dirección a 3 cajas grandes de madera de 5x5 metros, otra de 3x2 metros y una última de 1x1.

- Bien Da Vinci que tienes esta vez para nosotros. Preguntaba Tai molestando a su amigo con el apodo que le había puesto.

- Tai cuantas veces te he dicho que Da Vinci no me llega ni a la suela de los zapatos, y sabes que me molesta que me digan así. - Contestó medio gruñendo. - Pero ya que preguntas empecemos por ti ( abre la primera caja) te presentó tu nuevo vehículo, un Audi Q7 full equipo negro, con cristales blindados, piloto automático, un pequeño arsenal de armas en los asientos traseros, láser en los focos delanteros, ametralladoras automáticas y cohetes.

- Te he dicho alguna vez cuanto te quiero - decía el castaño mientras le caia la baba abrazando su nuevo vehículo.

- Si lo haces siempre que te enseño un nuevo coche, jajaja. Bueno Antes de seguir entréguenme sus teléfonos.

Mientras les pasaban los teléfonos C los conectaba a un PC.

- Bien ahora podemos continuar, el siguiente es Takato, te presentó a tu nuevo coche. - abría la segunda caja grande. - Este es tu nuevo Nissan GT-R blanco o como lo he rebautizado Snowstorm, full equipo y con todos los accesorios que tiene el de Tai. Takuya tu eres el siguiente - abriendo la siguiente caja grande - BMW serie 3 sport back plateado con los accesorios de los otros. Y por fin mi querido Davis, como Hetty me comento que tenias que hacer de mensajero en esta misión este es el tuyo - abriendo la caja mediana mientras se ganaba una mirada de odio de Davis. - Te presentó tu nueva moto, se lo mucho que te gustan, Ducati 1199 azul con plateado o Bluethunder, tiene incorporado un par de cohetes y una ametralladora, ha y esta es tu nueva chaqueta de motorista, es totalmente antibalas, y muy flexible, además es muy calentita. Y antes de que se me olvide mis dos inventos de lo que estoy más orgulloso, - les devuelve los teléfonos- acabo de cargar en vuestros teléfonos una nueva aplicación que os va a permitir controlar vuestros vehículos desde el móvil. Y vuestras nuevas pistolas, con lector de huella digital, solo puede ser disparada por su dueño. Una Beretta m9 modificada para Tai, una Glock 17 para Davis, una Sig Sauer p228 para Takato y por ultimo un par de Colt 1911 de 9mm para Takuya.

- Te queremos - gritaron los 4 chicos a la vez mientras lloraban admirando sus nuevos juguetes.

- Bueno es hora de irse chicos, recordad tenemos 5 días para planificar la misión , mañana nos reuniremos en la torre de Tokio a las 1200 horas para ir a reconocer el edificio de la compañía Amayaki. - Decía Tai mientras metía su maleta en su nuevo vehículo.

- Eso quiere decir ¿ que tenemos el día libre ? - preguntaba Davis emocionado.

- Por supuesto, creo que ya es hora de reunirnos con nuestras familias. - Terminaba diciendo Tai mientras se subía a su todoterreno y arrancaba el motor dando por terminada la conversación.

Después de despedirse de C y haber guardado todas sus cosas cada chico se dirigió a la que una vez fuera su casa, así Tai puso rumbo a Odiaba al igual que Davis, Takato a Shinjuku y Takuya a Shibuya.

Davis POV.

Hace cuanto tiempo no recorría estas calles, cuantos recuerdos, ¿cómo se encontrara mi familia?, bueno solo mi padre y mi hermana ya que mi madre murió eso me hace recordar dos cosas, esta tarde tengo que ir al cementerio a ver la tumba de mi madre y la historia de porque me gustan las motos.

Flashback.

El ultimo regalo de mi madre fue una moto en miniatura, me acuerdo que lo desprecie y mi madre se puso triste, le dije que a mí no me gustaban las motos porque hacían mucho ruido, a lo que mi madre me contesto ( Davis no le tengas miedo a algo tan ridículo, piensa que una moto es una bici que hace ruido, estoy segura que alguna vez en tu vida vas a tener que usar una moto), y cuánta razón tenía mi madre.

Fin flashback.

Flashback 2.

Hace 9 años me habían encomendado una misión bastante sencilla o eso creía yo, en mis vacaciones de verano de la universidad. Proteger a la hija de un embajador ruso que estaba en la India dando unas conferencias. Mientras volaba rumbo a la India leía el expediente del embajador y de su hija, he de reconocer que gracias a esta misión me gusto el idioma ruso, ahora lo hablo perfectamente y escribo de igual forma, pero no nos desviemos. Pronto descubrí que la hijita del diplomático ruso era una diablilla, intentaba ligar con todo hombre guapo que se le cruzara, una noche entro a mi habitación en ropa interior y se metió a mi cama mientras me daba una ducha, jajaja que recuerdos de esa noche, pero esa historia es otra. Bueno una noche se escapó para ir a una discoteca, yo la seguí como me habían pedido, aunque intimáramos, mi misión seguía siendo la misma, y como no, sucedió lo inevitable, un chico intento llevarla a otro lugar pero ella se negó y este hizo más fuerza, en ese momento intervine, tumbe al tipo que por lo menos media 10cm mas que yo de un solo golpe no sé cómo, pero nunca pensé que tendría amigos y el mayor problema es que estaban armados y querían venganza. Agarre del brazo a mi protegida y la saque corriendo de la discoteca, justo en ese momento un joven estaba arrancando su moto y tuve la genial idea de quitársela sin haber conducido nunca una, pero como me dijo mi madre era como montar en bicicleta solo que mas rápido y con cambios, como sabia de los cambios, una revista, si también leo. No sé si seria por la adrenalina de la pelea o por la velocidad a la que iba pero estaba realmente excitado y supe que las motos están hechas para mí.

Fin flashback.

Y después de un rato por fin me encuentro delante de la puerta puerta de mi casa, que también es un restaurante, abro la puerta y...

Tai POV.

Knock, knock, toco la puerta de la que una vez fue mi casa esperando que alguien me abriera, me doy cuenta de que estoy nervioso, me tiemblan las manos y estoy sudando frío, porque me pasa esto. He hecho cosas más peligrosas y nunca me había pasado algo así.

Vuelvo a tocar ( knock, knock, knock ), empiezo a pensar que a lo mejor ya no viven aquí, como pude perder el contacto con mi familia, es verdad mi trabajo.

- Disculpe joven le puedo ayudar.- me pregunta una mujer de unos 55 a 60 años de pelo castaño cargada con unas bolsas a lado mío, que me parecía familiar.

- Ehh, buenos días señora, esta es la residencia de los Yagami - le pregunto mientras intento acordarme porque me parece tan familiar.

- En efecto joven esta es la residencia de los Yagami, yo soy la señora Yagami, ¿ puedo ayudarle en algo ?.- Me contesto mi madre, como no me di cuenta que era ella, tanto pueden cambiar 10 años a una persona.

- Madre, soy Tai, tu hijo - en ese instante mi madre deja caer las bolsas al suelo mientras le empiezan a caer lágrimas de las mejillas.

- Tai, hijo - me contesta antes de darme una bofetada en la cara y después abrazarme como si su vida dependiera de ello - ni una sola llamada en años, mírate como has cambiado, ahora eres todo un hombre, me alegro tanto de volverte a ver, pensaba que podías estar muerto. - mientras sigue llorando.

- Yo también me alegro de verte madre - le contesto mientras que con una mano la abrazo y con la otra me sobo la mejilla, he de reconocer que mi madre tiene bastante fuerza para su edad.

- Pero donde has estado todo este tiempo, cuando has vuelto... - y así un sin fin de preguntas, no sabía que una persona pudiera hablar tanto sin respirar.

- Madre tranquilízate, respira un poco, contestare a todas tus preguntas, pero no crees que seria mejor entrar a casa. - le digo en un tono tranquilo mientras la separo de mi y le limpio las lágrimas de su cara.

- Tienes razón - me contesta acercándose para recoger las bolsas que había dejado caer.

- No te preocupes ya las recojo yo, además fue mi culpa que las soltarás. - en un ágil movimiento ya tenía todas las bolsas en mis manos y observo que mi madre se ha quedado como si hubiera visto un fantasma.

- Parece que has cambiado Taichi, acabas de reconocer que fue culpa tuya, el Taichi que yo recuerdo era demasiado orgulloso para reconocer que tenía la culpa. - Me dice mi madre con una sonrisa en su cara mientras abría la puerta.

- Las personas cambian madre cuando crecen, la vida me ha enseñado mucho estos últimos años. - Le contesto mientras apretó mas las manos recordando lo que he vivido estos últimos años, los buenos y malos momentos.

En ese momento mi madre me mira con orgullo por las palabras que recién dije y me dice.

- Veo que has madurado, hablas como todo un hombre, venga pasa que tengo muchas preguntas que me tienes que contestar.

Y ahí empezó uno de los interrogatorios más duro de toda mi vida, mi madre habría sido una buena espía, tuve que soportar preguntas desde, ¿ dónde has estado, tienes novia, estas casado, tengo un nieto o nieta ?, hasta ¿ no serás gay, tienes alguna enfermedad de transmisión sexual, sigues siendo virgen ?, etc, etc...

Takato POV.

Una hora y media después de despedirme de los chicos gracias al tráfico de Tokio pude llegar a la panadería de mis padres, la verdad es que esperaba estar más nervioso, pero estaba bastante relajado, la verdad es que el barrio sigue igual que cuando me fui si no fuera porque algunas casas cambiaron de color y se abrieron algunos locales nuevos.

Entro a la tienda y sigue igual que siempre, miro hacia el mostrador y me encuentro a una muchacha de espaldas sobre una silla vieja intentando bajar algo de una estantería, no debe superar los 18 años, tiene el pelo largo y ondulado de color rubio, medirá aproximadamente 1,65, seguramente no se a percatado de mi presencia.

Hago carraspear mi garganta para que se dé cuenta que estoy ahí, lo que provoca que gire su cabeza y me vea, pude notar que se sonrojo levemente, y me diga.

- Ohh lo siento mucho no me di cuenta que alguien había entrado, enseguida le tomo su orden. - empezando a girar sobre si misma para poder bajar de la silla que no se veía muy confiable.

Justo cuando se iba a bajar pisa en uno de los bordes de la silla que se rompe lo que provoca que pierda el equilibrio, en un ágil movimiento salto el mostrador y la atrapo antes de que llegue al suelo, la silla cae al suelo provocando un fuerte ruido al chocar y romper un mostrador de cristal, con la consecuencia de que un hombre de unos 55 años salga de la cocina.

- Asuna hija te encuentras bien. - pregunta el hombre preocupado.

- Si papa he tropezado bajándome de la silla pero este joven me ha salvado. - contesta la chica mientras la dejaba en el suelo.

- Menos mal hija que estas bien, ya te he dicho que si quieres bajar algo de las estanterías uses la escalera. - Dice el hombre acercándose a la chica para comprobar que está bien.

- Papa estoy bien ya te lo he dicho, este joven impidió que llegara al suelo. - En ese momento el hombre puso su vista sobre mí, apenas estábamos a centímetros de distancia.

Yo ya lo había reconocido cuando salió por la puerta de la cocina, era Takehiro Matsuki, mi padre, pero yo aun tenía dos dudas, si sería capaz de reconocerme y porque llama a esa chica hija cuando yo nunca he tenido una hermana.

- No puede ser de verdad eres tu T-tak... - hay ya se había disuelto mi primera duda, mi padre me recordaba, y la verdad es que él no había cambiado mucho, al contrario que yo.

- Sí, soy yo papa, siento no haber venido antes. - Le contesto abrazándolo.

- Takato, hijo, hijo, cuanto te he extrañado, han pasado tantos años pero siempre tuve la esperanza de que volverías.

- Lo siento papa - le decía mientras lo separaba de mi - pero era mejor así, tenía que olvidar, y encontrar mi verdadero yo.

- Gracias a dios que estas bien, espera que tu madre vuelva de comprar, se va a alegrar muchísimo de que hallas vuelto.

- Yo también quiero ver a mama, pero deja hacerte una pregunta, ¿desde cuándo tengo una hermana pequeña? - le pregunte mientras miraba a la chica que se ponía cada vez más nerviosa y roja, su cara parecía un tomate.

- Oh disculpa, claro tu no lo sabes. - decía mientras sujetaba a la chica por los hombros. - esta es tu hermana pequeña Asuna, Asuna el es tu hermano mayor Takato.

He de reconocer que la noticia me tomo por sorpresa, aunque estaba alegre porque supe que todo este tiempo que yo no estuve mis padres no estuvieron solos. Y por otro lado siempre quise tener un hermano o hermana.

- Un placer conocerte hermano, yo soy Asuna, papá y mamá me han contado muchas cosas sobre ti. - decía la chica totalmente nerviosa haciendo una reverencia.

- El placer es mío Asuna, yo soy Takato, tu hermano. - Conteste a mi ahora hermana con una reverencia también.

- Espero que este sea el inicio de una gran relación entre hermanos, venga daros un abrazo. - terminaba diciendo mi padre con una gran sonrisa.

En ese momento entra una mujer por la puerta cargando unas bolsas y me doy cuenta de que es mi madre.

- Cariño a que no sabes quien a vuelto a casa para navidad. - decía mi padre a la mujer...,,

Takuya POV.

Ding, dong, suena el timbre de mi casa, a los poco segundos un chico de unos 20 años que reconozco como mi hermano abre la puerta, dios que grande esta, pero sigo siendo mas alto que él.

- En que puedo ayudarle señor. - me pregunta, he un momento como que señor, pero si solo tengo 28 años estoy en plena juventud.

- Me alegro de volver a verte Shinya, has crecido mucho. - le digo mientras le revuelvo el pelo con una mano como lo solía hacer.

- No puede ser, Takuya, Takuya, Takuya has regresado, hermano, Takuya de verdad eres tu. - decía mientras empezaba a llorar.

- Claro que soy yo, quien más te aguantaría pequeño mono, - odia que le diga así.

- Takuyaaa, Takuya, te he echado tanto de menos. - gritaba mientras me abrazaba cada vez con más fuerza.

- Tranquilo Shinya, si sigues diciendo mi nombre vas a acabar por borrarlo. - le contestaba mientras levantaba la vista mirando hacia el interior de la casa.

Y ahí estaban mis dos padres abrazados mientras nos miraban a mi hermano y a mí, estupefactos, no se movía ningún músculo de sus caras. Hasta que mi madre hablo.

- Tiene que ser un milagro, Takuya está vivo. - mientras corría hacia mí con mi padre, con el resultado final de una abrazo de 4 personas.

En ese momento escucho como un helicóptero pasa sobrevolando la zona, e inevitablemente me hace pensar en una de mis primeras misiones como piloto hace 7 años.

Flashback.

Cada uno de nosotros estudio en una universidad distinta, y se metió en una rama distinta de los militares. Yo elegí el ejército, Takato el armada, Davis los marines y Tai la fuerza aérea. Y cada uno se especializó en algo, yo en francotirador y piloto de helicópteros.

La misión era sencilla debía llevar un helicóptero lleno de provisiones desde una base de la OTAN a otra en Afganistán. Tenía que cruzar una sierra montañosa en medio del desierto para poder llegar a mi destino. Cuando iba cruzando la montaña más alta empieza a sonar la alarma de misil.

- Peligro RPG a las 3 en punto. - decía mi copiloto.

- Entendido, soltando bengalas, elevándome, suelta la carga con la red colgando no puedo maniobrar bien. - le dije a mi copiloto.

- Entendido soltando red, cuidado otro dos RPG a la la 1.

- Mierda tengo otro a las 9, no puedo evadir a todos prepararte para el impacto. Aquí Dragón 03 nos están atacando necesitamos apoyo aéreo, múltiples enemigos fuertemente armados. - empiezo a informar por radio.

En ese instante un RPG alcanza a mi helicóptero en el lado del copiloto rompiendo parte del fuselaje y el cristal antibalas.

- Nos han dado, nos han dado, mayday, mayday, estamos cayendo. -alcanzó a decir cuando me doy cuenta que nos empiezan a disparar con un antiaéreo móvil, provocando que una ráfaga le dé a mi copiloto que murió al instante, ya que las balas de calibre 50 mutilaron su cuerpo por completo.

- Le han dado a mi copiloto, no tengo control sobre el rotor trasero, mayday, mis coordenadas son 29.563902,64.574432

- Recibido Dragón 03 el apoyo aéreo va en camino, estamos enviando un equipo de rescate. - en ese momento otro misil impactó contra el helicóptero haciendo que perdiera totalmente el control provocando que me estrellara.

Cuando desperté después del accidente me di cuentas que me había estrellado a una de las laderas de la montaña, me desabroche el cinturón de seguridad y me dispuse a buscar algún arma en lo que quedaba en el helicóptero para poder protegerme, cuando me intenté poner de pie me di cuenta que tenía una gran corte en la pierna y no paraba de sangrar, haciendo un torniquete conseguí que dejara de sangrar y buscando por el helicóptero encontré un rifle Barret de calibre 50 y un par de colt 1911, algo de munición y una radio. Al llamar por radio me informan que mandaron un UAV ( avión no tripulado ) para ver si había supervivientes, diciéndome que se acercaban al helicóptero un gran número de enemigos y que tenía que salir de ahí. Me dijeron que el equipo de rescate tardaría 5 horas por una tormenta de arena que impedía que despegaran los helicópteros y que me escondiera. Decidí subir a la cima de la montaña para tener buena visión del lugar y poder protegerme. Estuve 5 horas disparando con el rifle a toda persona que intentara subir la montaña armado, vi como le disparaban al cuerpo sin vida de mi copiloto, pensaba que iba a morir al final cuando llegó el equipo de rescate me quedaban una bala en cada pistola y ninguna en el rifle, la herida la tenia infectada y corría el riesgo de que me amputaran la pierna y en mi mano tenía la chapa de identificación de mi copiloto.

En ese momento me prometí que haría cualquier cosa para proteger a las personas, y vivo con el recuerdo de no haber podido proteger a mi copiloto.

Bueno que os a parecido este nuevo capítulo, dentro de poco publicare el siguiente donde aparecerán nuevos personajes y como no las chicas. En el próximo capitulo ya se desarrolla la misión, como creen que acabara, serán capaces de recuperar el pendrive o ocurrira algo que les impida conseguirlo.

Espero sus reviews.