DISCLAIMER: Todo lo reconocible le pertenece a J.K. Rowling. El resto es producto de mi imaginación.

Aviso: Este drabble hace parte del conjunto que estoy escribiendo para el «Fictober 2018» como reto personal.

Palabra del día: Bosque.


Día tres.


Me obligo a levantar la vista al ver que detrás de Yaxley está mi madre que no había venido a verme desde que estoy aquí encerrado, aunque al percibir la pena (bien disimulada) en su mirada de aristócrata entiendo que se está arriesgando más de lo que debería por alguien que, según su marido, ya no pertenece a su familia.

—Diviértanse —agrega el mortífago con burla antes de darle a mi madre unos minutos conmigo, a pesar de que sé que se mantendrá cerca por si se le ocurre alguna tontería para ayudarme.

No se puede confiar en las madres, menos cuando sus hijos están en el medio de todo.

Me levanto y noto cómo sus ojos se van de inmediato a mis hombros que ya empiezan a verse huesudos por entre la ropa mugrienta que traigo puesta y sé que, de nuevo, siente pena porque, a pesar de lo que Lucius le diga, Narcissa siempre ha sido incondicional con su único hijo.

—¿A qué has venido? —pregunto con brusquedad y sin acercarme demasiado a las rejas que me separan de ella, las cuales están encantadas y podrían matarme si las tocara.

Mi madre conserva la compostura y se traga la tristeza que le causa verme y que le hable así, pues en el fondo, injustificadamente piensa que tiene parte de culpa en esto cuando yo mismo sé que no es así. Tal vez si me hubiera educado de otra manera… sé que es algo que se pregunta a diario desde que pasé a ser un traidor a la causa que no apoya abiertamente, pero que se ve obligada a seguir por el marido que le tocó.

Por el padre que yo no elegí.

—Necesito entender —dice con cautela.

—¿Qué cosa? —Pero sé bien de qué habla.

Mi madre aun no comprende cómo es que su perfecto hijo sangre pura, aquel al que junto con su esposo educó para perpetuar un legado sin tacha, pudo poner sus ojos en una sangre sucia y todavía peor, cómo puede estar condenándose a sí mismo por algo que parece no tener futuro. La verdad, al principio, ni yo mismo lo entendí, pero ahora, cuando las cosas son innegables, sé que si tuviera la oportunidad de tomar nuevamente las decisiones que me trajeron aquí lo volvería a hacer todo de la misma forma.

Sin sufrimiento no hay redención y yo estaba pidiendo a gritos la mía.

—Cuando los trajeron del bosque… sabías que era Potter y no dijiste nada.

—No tenía nada que decir y antes de que preguntes el porqué de lo que hice con Bellatrix, te ahorraré el esfuerzo y te diré que no me arrepiento de nada.

Narcissa me mira, pero contrario a lo que había estado pensando, no hay desconcierto o decepción en sus ojos.

—La amas —asevera, y veo que de alguna forma está empezando a entenderme o por lo menos está intentándolo.

Asiento.

Se acerca y en un susurro casi inaudible me dice: —Voy a sacarte de aquí.


N/A: ¡Hola! Gracias a quienes han leído y comentado esta historia y aprovecho este espacio para hacer algunas aclaraciones:

1. Este fic estará compuesto por drabbles de 500 palabras exactas que actualizaré a diario.

2. Constará de 31 capítulos porque el Fictober tiene una lista de 31 palabras, una por cada día del mes.

3. La palabra del día está identificada al inicio del capítulo y en negrita durante el desarrollo del mismo.

Gracias por leer.

¿Reviews?

Gizz/Lyra.