Notas del autor: ¡Hola! Siempre es un gusto veros por aquí jaja. ¡Bua! Once comentarios con tan solo dos capítulos, la verdad es que no me esperaba esta acogida ¡Muchísimas gracias, me hacéis muy feliz con cada uno de ellos! En cuanto pueda los contestaré, estoy sin internet hasta la semana que viene y por eso no puedo publicar, no puedo contestar…no puedo hacer nada…sólo llorar…En fin, no os molesto más ¡Que lo disfrutéis!

CAPITULO 3

Como buena hormiga, Euclides los siguió hasta el gimnasio, una estancia que se nutría de la luz solar gracias a una gran cristalera que dejaba ver el verde salvaje y las minas de vibranium al fondo.

-Bien, hoy empezaremos con una serie sencilla-dijo Steve dirigiéndose hacia el saco de boxeo que se encontraba a mano derecha.

-Lo que no entiendo es para que quiero hacer esto, si mis poderes se basan en mis habilidades mentales-se quejó Wanda, cogiendo de la máquina una botella de agua.

-Porque el cuerpo y la mente son igual de importantes. Recuerda, mens sana in corpore sano-dijo, señalando con el dedo índice la cabeza de la chica que ya estaba frente a él-o sino, imagínate a Ojo de Halcón sin hacer ejercicio. Su principal habilidad es su puntería, pero si no entrenara acabaría pareciendo una cebolla con gafas y arco.

-Jajaja, si, la verdad es que no parece proporcional la cantidad de comida que ingiere con su masa corporal, tendría que estar como el meteorito que mató a los dinosaurios.

Hay algo que suele decir la gente que es así "quién fuera mosca para saber lo que dicen de mí". En este momento, Clint y Scott lo estaban siendo, y al primero esto no le estaba gustando nada, pero nada de nada.

-Joer macho, te están poniendo bonito- rio Ant-man, metiendo en su boca una galleta.

-Serán cabrones, yo aquí preocupándome como un imbécil y estos dos poniéndome a caldo- se quejó el otro mientras masticaba medio paquete de oreo.

-Entonces ¿abortamos la misión y la apuesta?- preguntó con una sonrisa forzada y empezando a levantarse.

-De eso nada. ¡Uy! ¿A qué huelo? ¿Te estás haciendo caquita encima porque ves que van a estar juntos y vas a perder?

El moreno volvió a sentarse a la vez que le miraba con cara de pocos amigos.

-Ya veremos, quién gana o quién no gana-puso dos de sus dedos en el trasmisor que descansaba en su oreja y le ordenó a su fiel amiga que se acercara un poco más.

El Capitán seguía riendo ante la ocurrencia de la joven, cuando un recuerdo apareció repentinamente.

-Recuerdo un par de semanas, antes de lo de Ultron, que Tony se pasó poniendo en toda la comida de Clint una sustancia que hacía que aumentaran sus calorías un ochenta por ciento. Y hubiera seguido si Natasha no le hubiera pillado- sonrió mirando por el ventanal, mientras sus ojos se tornaban nostálgicos.

Wanda se acercó más a él y posó su mano derecha sobre el hombro izquierdo de Steve con gesto de comprensión y preocupación.

-Les echas de menos ¿verdad?- preguntó la chica con voz tenue.

-Si-afirmó rápidamente el hombre sin pensarlo- echo de menos el levantarme el primero y encontrar a Tony echándose su quinto café porque se había quedado toda la noche trabajando, y luego regañarle por ello. Las misiones compartidas, las salidas, Clint quemando la cocina intentando cocinar con Thor, las reuniones, Nat comportándose como la madre de todos, cuando Bruce perdía el control y teníamos que aprender a tapar agujeros en las paredes…el hogar e incluso las excéntricas fiestas, donde casi siempre algunos de nosotros salía mal parado…y yo lo he destruido por completo- dijo, asestando un golpe al saco de boxeo que le hizo moverse como si fuera una bolsa de té.

Wanda se quedó quieta retorciendo sus dedos.

-Steve, no fue culpa tuya.

-Agradezco tus palabras, pero tanto tú como yo sabemos que no es así.

-Pero lo hubieras hecho por cualquiera de tus amigos, y tus amigos lo hubieran hecho por ti. Cualquiera de nosotros hubiéramos hecho lo mismo.

-Eso no lo sabemos, lo único que sabemos es que hice lo que hice por Bucky y a cambio me he cargado a los Vengadores, he puesto en peligro a mis compañeros de equipo, han muerto personas que tan solo cumplían órdenes, os he destrozado la vida a todos y si...habré salvado a Bucky, pero no puedo dejar de culparme por lo que he provocado con mis acciones y considero que hacerlo es un pago muy pequeño por ellas- dijo en voz alta, golpeando nuevamente el saco, haciendo que se soltara de la cadena y se abriera, llegando por el impulso a chocar contra la pared del otro lado del gimnasio.

El Capitán se quedó en la misma posición por unos segundos para luego dirigirse hacia la cristalera, apoyar la frente en ella y cerrar los ojos.

-Cuando os vi en esas celdas me prometí a mí mismo que no volvería a poneros en peligro, ni a vosotros ni a nadie. Si me volviera a encontrar en una situación similar acarrearía yo solo con las consecuencias y nadie se enteraría de nada hasta que saliera en las noticias de la noche-hizo una larga pausa, como si se planteara decir algo que no había contado a nadie hasta ese momento-estuve a punto de matar a Tony.

Wanda, que se había dirigido hacia la gran ventana para posicionarse a su lado, le miró sorprendida al escuchar esas últimas palabras.

-¿Có…cómo?

La respiración de Steve se aceleró haciendo subir y bajar su pecho con urgencia, las aletas de su nariz se abrieron y los gestos de su cara se convirtieron en unos tristes.

-Cuando estábamos peleando en Siberia conseguí tumbarlo, tomé mi escudo y…y lo enterré en su reactor. En ese momento no pensé si se lo habían quitado o no, si seguía unido a él o no, simplemente… lo hice- calló por un momento, esperando las palabras horrorizadas de la chica, pero no obtuvo respuesta- podría haberlo matado, podría haber matado a mi compañero con mis propias manos- dio un suspiro y abrió los ojos, rojos por el esfuerzo de contener las lágrimas.

-Steve- susurró ella, atrayéndolo hacia su hombro y abrazándolo, pareciendo más pequeña de lo que era.

Mientras, Clint y Scott mantenían los ojos fijos en la pantalla, estáticos y pasmados.

-¿Tú lo sabías?

Clint negó con la cabeza con gesto serio. Todos habían hecho cosas censurables durante la última batalla, pero eso no se lo esperaba para nada.

-Es evidente que nosotros no deberíamos haber escuchado esto.

-¿De verdad? Qué raro ¿no todo el mundo se levanta pensando que una hormiga con una cámara le va a seguir durante todo el día? Porque es lo primero que pienso cuando me levanto- dijo con histeria e ironía Scott.

-No me hagas sentir más culpable ¿quieres?- le reprochó, apoyando un codo en su rodilla y abriendo la mano para enfatizar.

-Mira que te lo dije ¿te lo dije o no te lo dije? Claro que te lo dije y tu Uuuuh no tienes curiosidad, es mi protegida uuuuuh. Y ahora tengo que guardar un secreto que no debería saber sobre uno de los héroes de mi infancia ¿sabes lo malo que soy ocultando ese tipo de cosas? Nos va a pillar en cuanto me vea.

-¡Scott cómo nos descubras te juro que el hacerte subatómico de nuevo será el menor de tus problemas! ¿Te digo por qué? Porque encontraré a un gordo, haré que caigáis los dos en coma, le abriré en canal, te meteré dentro, lo coseré y cuando despiertes no sabrás donde te encuentras y yo oiré tus gritos desde fuera- el arquero sujetaba el cuello de la camiseta de su acompañante haciendo que sus frentes se juntaran, mientras el otro era testigo de lo bien que le quedaba la sonrisa de psicópata y asentía con urgencia.

-Admito que ha sido una cagada monumental, pero esto nos demuestra que ni el malo es tan malo ni el bueno es tan bueno- volvió a hablar el rubio, poniéndose otra vez en su posición y cruzando los brazos, como si le fastidiara admitir algo así.

-Tú te estás ablandando.

-¿Pero qué dices? No, me niego. No, no, no y mil veces no. Ni por todo el oro del mundo.

-Negación.

-¡Por supuesto que no! ¡Él nos traicionó, nos dejó tirados en esa pocilga submarina para que nos pudriéramos ahí! ¡A nosotros que nos llamaba su familia! ¡Ja! ¡A ese tío lo único que le importa es su brillante culo metálico!

-Y aquí está la ira.

-Pero claro…por otro lado…puede que las cosas no sean como creemos…realmente no hemos hablado con los otros de lo que pasó. Mira T'Challa, al principio parecía un cretino estirado y ha resultado ser un buen tío y una gran ayuda. Quizá Tony tuvo sus razones para actuar como actuó…él es nuestro amigo, nos ha salvado el culo muchas veces…

-Fase de negociación.

- ¡¿Quieres dejar de psicoanalizarme?!-gritó Clint, estirando las mejillas de Ant-man.

El moreno estaba intentando que el otro parara, cuando algo llamó su atención. Una de las pantallas de plasma que se encontraba en las paredes del gimnasio se había encendido, dejando ver al rey de Wakanda en ella.

-Capitán, está aquí la señorita Carter.

Steve, que al notar que la pantalla se iluminó, se separó rápidamente del hombro ajeno, quedando por un momento de espaldas al aparato, limpiándose los rastros de lágrimas de la cara para así encarar con un rostro serio al otro hombre.

-¿Sharon? ¿Cómo es posible que esté aquí? Se supone que nadie sabía dónde nos encontrábamos- dijo rápidamente. Quería respuestas y las quería ya.

-Se puso en contacto conmigo hace unos días. Como estaba de su lado y le ayudó pensé que no había problema con que supiera de nuestra ubicación. Es una persona de confianza.

-De acuerdo, que se dirija hacia mi habitación, voy en seguida.

T'Challa asintió levemente y cortó la transmisión. Por su parte, Steve se dirigió a Wanda pidiéndole ayuda con la mirada. Un encuentro con esa mujer era lo último que necesitaba en ese momento.

-No me mires así-sonrió con tristeza la chica-sabías que este momento iba a llegar tarde o temprano.

-Lo sé…pero ¿Por qué hoy? Ya me siento suficientemente culpable por hoy, no quiero hacerle daño a más gente.

-Escúchame- Wanda le tomó de las mejillas suavemente, haciendo que el otro bajara su cara y la escuchara con atención- ahora, vas a ir a tu cuarto, le vas a explicar tu situación a esa mujer y le vas a decir que lo sientes, que creíste sentir algo por ella que no se correspondía con la verdad porque en realidad estás enamorado de otra persona desde antes incluso que la conocieras ¿de acuerdo? Será doloroso. Se enfadará, te gritará, llorará y puede que intente algo, pero debes mantenerte firme y no dejarte doblegar ante la pena y la culpa, porque peor te sentirías mintiéndole y no siendo sincero contigo mismo. Es hora de explicarle como están las cosas y quitarte ese peso de encima de una vez.

-¿Y si no me perdona?- preguntó con inocencia y preocupación.

-Pues será una estúpida por no querer tenerte en su vida como amigo- le sonrió con confianza, tal y como hacia Natasha cuando decía una gran verdad.

Steve asintió avergonzado y seguro, se separó, cruzó el marco de la puerta y desapareció.

-¡Madre mía! Qué giro tan dramático e inesperado de los acontecimientos- rio Scott frotándose las manos-¿Cuál será la decisión de Ojo de Halcón? ¿Quedarse cuidando a la niña de sus ojos o ir tras el Capitán América como buena cotilla? Lo descubriremos en el siguiente capítulo de Los puteríos de Wakanda- exclamó, gesticulando exageradamente.

-¡Tira que se nos escapa!- le gritó, dándole una palmada en el cogote.

-¡Oye! ¡Deja ya de hacerme bullying!


En fin…este capítulo ha sido bastante serio pero ya sabemos que en esta vida no todo son risas y ellos no iban a ser la excepción, aunque tenemos a los tontazos de Clint y Scott para darle su toque jeje. ¡No vemos en el capítulo 4!