Chapter III

La joven cerró el portón y se dirigió a la gran casona.

Al entrar e ir al salón principal una mueca de coraje apareció por momentos calmándose en seguida para mostrar su siempre imperturbable rostro.

"vaya… debo agradecer que al menos lo trajeran hasta aquí"

Aquel joven de extraña apariencia había sido prácticamente arrumbado en el tatami que se había entintado de rojo por la sangre que a menor cantidad seguía desprendiendo de su corte una extraña oleada de ternura la invadió se veía como un niño ahí dormido pero sus heridas y el estado en el cual lo había encontrado denotaban, que aun seguía lastimado.

Camino hacia el se hinco y como pudo lo volteo boca arriba y lo acomodo lo mejor posible, depuse lo desnudo de la parte superior; camino hacia una gaveta de uno de los lados del salón y tomo los utensilios empezó por limpiar las heridas superficiales después suturo con gran habilidad la herida mayor para que esta no se infectara la limpio con cuidado después de la sutura para aplicarle un ungüento cicatrizante y por ultimo vendarla.

Mientras guardaba lo que ocupo lo oyó jadear, ella al voltear lo vio cubierto de sudor y su quijada estaba tensa mientras apretaba con fuerza sus ojos.

La mujer salio con calma y tras dejar los utensilios en su lugar se dirigió al jardín trasero central de la vieja casa, kaede se había esmerado mucho en el cuidado de este, mas sin embargo este no se veía en su esplendor completo, ya que el césped era cubierto por una gruesa capa de nieve y los árboles igual que en la entrada estaba desprovistos de hojas dando un aspecto deplorable al lugar…

Se dirigió al centro de ese paisaje donde estaba el pequeño pozo de agua para sacar un cubo de agua, milagrosamente esta estaba fría pero no congelada así que la vació en un tiesto para después dirigirse a la cocina calentarla un poco y tomar unos trapos para volverse a la habitación.

Parece que el tiempo en el cual se fue hizo que el joven empeorara…

Este deliraba mientras formulaba oraciones sin sentido, sus manos se formaban en puño, mientras todo su cuerpo mantenía tensión; se hinco al lado del joven y mojo uno de los trapos colocándolo en la frente perlada del joven.

Este se calmo tras varios cambios, dejando a la joven exhausta, por el ímpetu de este en moverse y dejarlos caer de su frente.

El cansancio la venció después de unas horas en vela, cuando le pareció prudente ir a su dormitorio unos brazos se asieron de su cintura, imposibilitándola a levantarse.

"Que sucede". – murmuro con voz suave.

A lo que las pequeñas orejitas del joven se movieran e hicieran un sonido un tanto gracioso, provocando una risita, se extraño por ello, pero con resignación la mujer se acomodo como mejor pudo sin despertarlo y trato de conciliar el sueño.

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En la mañana.

Un par de ojos ámbares se abrieron y la interrogación los surco al no entender el por que estaba ahí, se levanto de un salto y un dolor lo invadió en el abdomen se paso su mano y sintió la textura de la tela, se miro y se descubrió vendado.

Después muchas imágenes azotaron su mente, en ellas se veía un ogro de proporciones monumentales, una mujer de tez pálida, cabello negro y ojos azules además tenia un olor dulce.

"maldita sea… ese ogro me causo mas daño del que pensaba debo volverme mas fuerte!!"– espeto siseando de rabia.

Escucho pasos ligeros acercarse hacia donde el estaba, se coloco a la defensiva dispuesto a atacar… sus extraños ojos ámbares divisaron una silueta por debajo de la puerta de arroz, cuando esta comenzaba a ser deslizada se lanzo contra "ese alguien" percibiendo el olor que recordaba con un molesto y agobiante anhelo, pero era demasiado tarde.

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La sacerdotisa entro a la casona, después de haber hecho su recorrido normal, visito a Oyami y encargo a kaede con ella, notando que la pequeña se había quedado a dormir con ella y Tashi el nieto de la anciana.

Recorrió los pasillos con lentitud y un danzar elegante de caderas mientras se quitaba su carcaj y su arco y los llevaba en la mano dispuesta hacia la habitación donde estaba su joven huésped.

Pero recién logro abrir la puerta algo se lanzo con brusquedad hacia ella… así que con reflejos rápidos preparo su arco; el sonido de las flechas y el carcaj caídos al suelo hizo un sonido sordo mientras el ser se detenía en seco al verla dispuesta a matarlo.

"deberíamos de dejar de vernos así, no lo crees?" – susurro; manteniendo su pose por si algo intentaba el aludido.

El joven la miro con despectividad y un ligero sonrojo.

"keh! No se de que me hablas así que me marchare de este repugnante lugar ahora".-espeto arrogante mientras cerraba sus ojos y volteaba la cabeza a un lado cruzando sus brazos en una pose infantil.

"al parecer ya recobraste tu fuerza, y dime como te llamas hanyou." –murmuro en un tono mas parecido a la molestia.

"no me digas hanyou, además por que te interesa saberlo." –decía mientras entreabría uno de sus ámbares ojos.

"para recordarlo y por que me tome la molestia de encargarme de ti." – aclaro

"nadie pidió que lo hicieras, y mi nombre es InuYasha."

"no podía dejar que los demonios se alimentaran y recobraran fuerzas, y el mió es Aome" – contraatacó presuntuosa.

Lo cual la sorprendió eran raras las veces por no decir nulas en el que ella denotaba sus emociones.

"¿creíste que no podría sobrevivir?" –pregunto furibundo, e ignorando su segunda respuesta.

"por algo estas aquí"

"estoy aquí por que estoy buscando la gema shikon…"

El brillo de los ojos azulados de la joven se desvaneció y bajo su vestimenta sus manos se crisparon en puños temblorosos.

Lo cual desconcertó al joven.

Lo odiaba… si lo odiaba.

"¿Es que acaso nadie puede acercarse a mi sin tener como propósito, el conseguir la maldita gema?!!"- pensó desesperada y pronta a llegar al colapso

Se calmo endemoniadamente rápido.

"¿sabes acaso quien es el que porta la perla?"-pregunto con un tono de voz gélido.

"no, realmente no, solo se que esta por estos alrededores" contestó con simpleza.

"¿tienes alguna referencia? O ¿como crees que sea?"

"pues creo que es uno de esos ancianos calvos que si apenas pueden con su vida, presiento que será algo fácil de derrotar"

"¿y por que no piensas que puedes ser una mujer?"

Mientras veía como el tomaba sus prendas y las acomodaba en su orden una ves puesto le espeto con sarcasmo.

"keh! buen chiste no creo que una mujer sea apta para ese trabajo, pero escuche que hubo una que logro cruzar el camino de sangre"

"si fue algo arduo pero no es tan difícil después de un tiempo" – suspirando y cerrando los ojos salía del salón y se dirigía a la cocina a preparar te, a pesar de no haber comido desde ayer no tenia tanta urgencia de ello, con un te le bastaría.

"lo dices como si tú hubieras cruzado ese…"

Empezaba con hastió pero cuando se fijo en ella recordó algo.

U.U.U.U.U.U. FLASH BACK U.U.U.U.U.U.U.U.U.U.U.U.U.U

Un joven de platinados cabellos estaba sentado en la copa de un árbol, cerca de un puestecillo donde los viajeros descansaban, estaba dispuesto a ir a la región centro para conseguir la gema shikon, según los rumores que le había comentado su fiel sirviente la pulga Myoga; esa gema te daba poderes ilimitados y así el podría convertirse un demonio completo y así no ser rechazado por su cruento hermanastro seshoumaru.

Cuando escucho a unos viajeros, estos al parecer se habían sentado a comer y comentaban algo así de un camino de sangre y que ningún monje o sacerdotisa pudo cruzarlo sin morir en el intento, pero no hacia mucho una joven sacerdotisa lo había logrado sin la mas mínima contención, incluso llevo a su hermana menor y salieron ilesas del lugar lo que hacia denotar lo poderosa que era.

Según a expensas de uno de los viajeros exclamo una descripción.

Que el joven en el árbol puso atención, si concidian seria grandioso probar su fuerza con ella, claro si es tan poderosa como dicen.

"esa joven es de una belleza inimaginable." – exclamo con ensoñación el hombre. "posee unos ojos de un azul tan claro que te evoca el mismo cielo, la enigmática siempre es visible en ellos."

"Si claro" – comento con sarcasmo alguien en el árbol.

"además, su tez pálida y cremosa hace un contraste exquisito tanto con sus bien delineadas cejas y tupidas pestañas como con su cabellera larga y ondulante de un negro azabache"

"si lo que dices es cierto entonces ella debe de ser un ángel caído y no un ser humano."– comento el otro viajero entusiasmado.

"déjame contarte que su cuerpo es…"

Fue todo lo que el chico quiso escuchar antes de saltar a otro árbol lejano.

"agh!" – espeto con molestia.

"ese hombre la describe como si fuera una diosa o algo así, keh! No ha de ser tan bonita, simplemente el tipo solo exagera." – comento con simpleza para si mismo.

U.U.U.U.U.U.U.U.U FIN FLASH BACK U.U.U.U.U.U.U.U.U.U.U

"después de eso la descripción dada por el viajero ese no era del todo errónea, el término de ángel le quedaba corto, a mi humilde opinión… ¡pero que diablos pienso viejo loco ya le metió cosas raras a mi cabeza!!"- pensó con horror el joven ambarino.

Cuando regreso a la realidad, se vio solo en el salón…

Poco después un olor dulce le llamo la atención y lo siguió dando con la cocina.

"ahora que lo recuerdo los rumores sobre ti, cuentan que has sido la única capaz de traspasar por esos lares." – decía mientras entraba y veía que no había hecho nada solo contenía su tasa en la mano y estaba de pie mirándolo, como enfrentándolo.

"ven… acompáñame." – soltó con calma mientras dejaba su tasa de te en la mesa cercana.

Y sin esperar respuesta salio al pasillo y por consiguiente a la salida de la casona.

El la siguió a regañadientes, y caminaron por un tramo en un arduo silencio, todos los aldeanos con los que se topaban hacían una profunda reverencia hacia la joven que solo les contestaba con un leve asentimiento, para después posar una mirada temerosa o recelosa hacia el acompañante.

Después de seguir con esa monótona acción por un tanto más llegaron a las faldas de un monte y encima de este se encontraba un templo.

Este se levantaba imponente, al subir se notaba que desde ahí, se podía ver toda la aldea incluso la casona se levantaba en el extremo sureste, las otras eran cabañas muy pequeñas y pobres con sus débiles estructuras.

Obviando semejante paisaje se dedicaron a ir directamente al templo pasando por aquel arco rojo que hacia de entrada detrás de la edificación se postraba lo que era un bosque con sus frondosos árboles, el se quedo un tanto sosegado por la magnitud de pureza que sentía mientras ella se le adelantaba y corría las puertas.

Ahí al fondo se vislumbraba una luz pequeña y rosada postrada en un pedestal de madera al igual que la estructura del templo, y como escolta varios inciensos que colgaban del techo en metálicas charolas junto a las velas que servían de luminiscencia, las charolas esparcían su humeante olor hasta las sensibles fosas nasales del joven que se puso una de sus anchas mangas rojas al nivel de su nariz para que este no lo marease.

Así el se acerco a donde estaba la joven y ambos entraron al templo, fue ahí cuando sus ojos no podían abrirse mas dejando su brazo caer sin importar lo detestable del hedor, delante de el estaba lo que según descripciones escuchadas y comentarios de su sirviente era la invaluable ¡gema shikon!.

Momentos después volteo a su lado para aclarar todas las dudas que lo corroían, pero ella ya no estaba a su lado en cambio la vio en la entrada del templo en actitud de espera, el recordó lo horrendo del olor y huyendo salio de ahí.

Después de unos momentos en la cual la examino…

Su mente no tenia conjetura no podía tomar la fragilidad de esa joven y ponerla con la descripción de la asesina de moustros, simplemente no podía.

"Así que tu eres la portadora de la gema"

"si lo soy"

"entonces demando que me la entregues"- decía mientras estiraba su mano hacia con ella.

Una sonrisa sardónica cruzo el semblante de la joven sacerdotisa, la avaricia siempre podía más que cualquier otro sentimiento… siempre.

Después rió con amargura para después espetar.

"desde que tengo memoria mi vida a estado en un constante vaivén de riesgos varias veces he estado al borde de la muerte"

Para después endurecer su amarga mirada a una de rencor.

"¡¿tu crees que con el solo hecho de demandar algo con un tono de voz similar al de una amenaza obedeceré?!"

El joven no contesto.

Al no escuchar demanda o respuesta alguna, prosiguió.

"algún día moriré en manos de alguien que sienta un profundo rencor hacia mí, pero tú no tendrás tan grato privilegio." –siseo con frivolidad.

"uno nunca sabe." comento el joven de manera sarcástica.

"en el remoto caso en el que tú me pudieras asesinar he inducido un conjuro a la esfera para que solo yo pueda tocarla." –Sonriendo cínicamente prosiguió.- "se te acabaron las opciones?"

Al ver que lo que decía la sacerdotisa no tenía otra cosa más que coherencia, gruño de frustración.

"tu eres una maldita…".

No pudo terminar su frase ya que una mano se estrello con fuerza en su mejilla izquierda, al salir de su sorpresa miro a la joven, y noto que su apacible semblante se había contraído en rencor y con lagrimas rabiosas lo miraba, sosteniendo la mano con la cual lo había golpeado y fue ahí donde exploto.

"si fuese una maldita como tú dices, hubiese dejado que los gusanos devoraran el resto de tu carne descompuesta… si fuese una maldita, hace cuanto me hubiese quitado la vida, pero siempre que lo pensaba recordaba la cara de kaede cubierta de lagrimas cuando nuestros padres fueron cruelmente asesinados y devorados… hace cuanto hubiese dejado que cualquier basura como tu poseyera la gema, hace cuanto me hubiese alejado de mi tarea solo por que me sentía cansada y usada para el beneficio de todos en esta maldita aldea, dime, ¡DIME!"

Gritaba fuera de sus cabales, sus lágrimas aun rabiosas recorrían sus mejillas enrojecidas por la cólera que sentía.

"¡Es que ya no lo puedo soportar!".-pensaba deseando gritarlo, le dolía la cabeza sentía sus sesos removiéndose queriendo explotar en cualquier momento… todo le comenzó a doler, sus ojos ardían y eran impedidos por las lagrimas, sus manos que hasta el momento notaba se habían empuñado y ahora la carne de sus palmas palpitaba en escozor por las heridas que sus uñas habían causado, sus dientes en un vaivén haciéndolos rechinar, su cuerpo en una tensión anormal…

InuYasha se sintió realmente repugnante... mas sin embargo esa actitud, ese estado en el cual se encontraba era demasiado extraño…

"que tanto estaba dañada, cuanto dolor a tenido que soportar y guardarlo para si misma, que tan trastornada y herida la había dejado su tarea para que se comportara tan demente al explotar? no puedo evitar compararla conmigo…".-pensó InuYasha

Después un asqueroso silencio los invadió, ella tratando de callar a todas las voces en su interior y el a la espera de que se rompiese el andrógeno ambiente.

"no…".- el débil murmuro rencoroso lo hizo poner atención a la figura cabizbaja.-"no quiero volver a saber de ti ni que estas por estos alrededores, por que si no lo haces me tomare la molestia en irte a buscar y desmembrarte hasta que en tus últimos alientos ruegues que acabe con tu vida".-espeto de una manera diabólica y frívola, alzando la cabeza y mostrando unos aterradores ojos negros sin brillo ni sentimiento.

InuYasha no pudo evitar un dejo de asombro en su serio semblante, al ver la demencia de sus palabras y su rostro calmo excesivamente calmo y aquellos ojos negros que parecían agujerearle los suyos.

"valla pero que tenemos aquí? Una sacerdotisa que sabe muy bien escupir veneno." – siseo con sarcasmo y burla, mientras por dentro sentía que comenzaba a perder el control de su cuerpo.

Muy bien se que me mataran pero es que he tenido demasiada tarea se acercan los trabajos finales, además de que tuve un serio desliz en mi salud emocional… no es que este loca o bueno no tan loca pero tuve un pequeño problemita con algo que me paso y sigo un poco mal todavía y hasta ahora pude actualizar…

Mil disculpas les pido a todas ustedes.

Además quedaran con cara de dios que onda con esta tipa…

Me encanta imprimir demencia en los personajes ya que sencillamente no solo pueden sufrir de la manera de que me cierro soy fría y ya, yo creo que aome debe de tener demencia por todo la carga que posee en sus hombros lo mismo pasara con inuyasha pero no se preocupen si sigo mejor actualizare pronto…

Agradecimientos

Katty-cap, willnira, serena tsukino chiba, lady sakura lee, justwontdie, chobitsharuno07, battousaikamiya.

Sin mas que decir me despido y nos vemos hasta la próxima actualización!!

ATTE: MICH-SAMA

JusT WoNt DiE