Darse cuenta.

Todos se encontraban sorprendidos al momento de ver a Daisuke en sus ilusiones, como si este nunca hubiera tenido alguna preocupación, como si todo estuviera normal y en cierto aspecto eso les alegró y motivó para poder derrotar a su enemigo por completo en el Digimundo.

Mas nadie sabía lo que aquel niño realmente ocultaba. El también había caído en la trampa del Digimon maligno, sólo que no tuvo que esperar ni siquiera un minuto para darse cuenta que todo era una ilusión, una farsa.

Daisuke se mordió el labio inferior para ocultar su dolor cuando los demás muchachos le sonreían y comentaban sobre su fuerza y valor. Pero todavía debían derrotar a ese Digimon que incluso él había creído en que falló en ese momento.

Pero es que era tan obvio, aún podía sentir su calor y su aliento en su oreja susurrándole palabras dulces y cariñosas. No, definitivamente ese no era Taichi y definitivamente todo lo que se encontraba a su alrededor era falso, una mentira, un deseo. Porque eso era, su deseo y cuando lo vio ahí sonriéndole supo que había caído en una trampa, regresando a la normalidad, a la verdadera realidad. Una en la cual Taichi lo veía solamente como un pequeño e inquieto niño enamorado de Kari.

Inicio – término: 14/07/07