Capitulo 3


El gran palacio de mármol parecía solitario, sin embargo una enfada voz mostraba su enojo en el fondo. Afrodita jalaba inútilmente de la cadena que sostenía su grillete en el tobillo a la cama, su esposo le había dejado así ya por varios días y la desesperación comenzaba a dominarla, tenía que hacer algo por sus compañeros, bien era cierto que nunca había sido una gran amiga Hades y mucho menos de Persefone, pero su historia de amor llevaba ya mucho tiempo siendo una tragedia y era momento para que su felicidad llegara finalmente, entonces lo vio entrar a la habitación.

- Hefestos tienes que soltarme, sabes que lo que hace esta mal - dijo la rubia mujer desde el borde de la cama como reclamo

- sabes que no puedo oponerme a las ordenes de mi señor, ni siquiera por ti - dijo el dios parado en la puerta mirándola profundamente, ya habían tenido discusiones y problemas antes... o por lo menos casi siempre, pero aún así la amaba y odiaba verla así

- pero hefestos ...

- es una orden que no puedo negar … - dijo mientras volvía a salir de la habitación – pero has de saber que no estas sola en esto – hablo antes de perderse de vista, entonces la hermosa diosa pudo sentir un cosmos más dentro de la habitación y sonrió profundamente al mirar de quien se trataba.

Todos los miembros del elenco se acercaron hasta el dueño y el apuesto hombre junto él, el nuevo inversionista. Ceres aun a su lado no podía salir de la sorpresa y la alegría de al fin saber su nombre, sin embargo su cuerpo no respondía a la suplica de demostrarlo por fortuna.

- es un gusto conocerle – hablo la directora mientras detrás de ella se acercaba Clara la "reina cisne"

- es un placer - dijo la chica en forma de coqueteo - mi nombre es Clara y yo soy...

- Si, se perfectamente quien es señorita ya he visto el cartel y no necesito saber más – pronuncio Hades interrumpiéndola y mirando de manera rápida a su amada Ceres, entonces se giro hacia el dueño para hablarle – debo marcharme pero estaré presente mañana durante la función de estreno como acordamos.

- ¡Claro! como usted diga señor, lo esperamos mañana – dijo alegre y complaciente el hombre mientras despedía a Demian ante la mirada de todos los demás y de los comentarios de critica de la chica celosa ante su actitud. Ceres lo vio marcharse y algo dentro de ella le impulso a seguirlo, lo alcanzo cuando este pasaba tras bambalinas para llegar a la salida.

- ¡espera! – grito la chica esperando parar el paso de aquel joven que estaba atrapado en su mente

- te dije que vendría a tu presentación – contesta Hades con una leve sonrisa en el rostro

- … Demian …. Es decir joven Van Hadsen … yo – trato de decir la chica pero el apuesto hombre la interrumpio

- solo dime Demian…

- yo… no creo conocerlo lo suficiente para llamarlo así … yo

- nos conocemos…nos conocemos desde hace mucho tiempo... más del que tu crees - contesto Demian de forma simple y seria lo que dejo sin habla a la muchacha.

- ¿que? - pregunto ella confundida pero sin obtener respuesta

- Debo irme, mi presencia podría llamar su atención por lo que no puedo pasar mucho tiempo aquí… pero prometo que te veré nuevamente – antes de que la chica pudiera decir algo más el joven de adorables ojos azules se inclino a ella proporcionándole un leve beso en la mejilla y luego se marcho, la chica no pudo más que seguirlo con la vista hasta que este se perdió de ella, su corazón aun latía a toda prisa mientras que su mano subía hasta su mejilla para tocar el lugar donde sus fríos labios se habían posado, deseando con todo su corazón volverlo a ver.

En el gran salón del templo de Athena estaban reunidos todos sus caballeros escuchando a la joven de ojos violeta hablando

- Entonces dinos que fue lo que lograste ver en tu sueño – pronuncio Athena con dulzura

- eran imágenes borrosas, había batallas y poderes increíbles, pero por sobretodo note que esta vez la guerra no es contra uno, si no contra varios dioses, aunque no podrías decir quienes son… mi señora Athena lo único que puedo decir es que todo esta por empezar y comenzará en el gran salón cuando caiga el sol de cristal…-

Athena no sabía que decir ante sus palabras, los ojos de la chica frente a ella demostraban preocupación y advertencia, tenían que descubrir a que se enfrentaban pronto y oportunamente pues la presencia de aquellas extrañas en su santuario no hacían más que hacer más crucial la situación

- lo mejor es que estemos preparados en todo momento- dijo alzando la vista a los santos en el fondo – mis amados caballeros les suplico que estén alertas, no debemos de bajar la guardia ante cualquier situación.

- estaremos listos, todos su santos ya están por reunirse en Grecia - dijo Camus con su amada Itza a su lado

- en cuanto estén en tierra firme doblaremos la guardia - hablo Aioria complementado la información haciendo que Athena asintiera

Todos sus hombres y amazonas aceptaron la situación sin percatarse de la presencia de una joven de cabello azul cielo detrás de una de las columnas que salía con discreción del cuarto sintiéndose oculta, pero no era así, Shaka la había notado en el lugar y se movió detrás de ella para seguirla. La chica camino deprisa hacia la salida del templo rumbo a uno de los altos riscos del santuario donde sus compañeras ya esperaban por ella.

- ¿y bien? - pregunto Elli exasperada

- Tenías razón, el contacto de Hades con su esposa ha hecho que los poderes de la hija de Apolo regresen a ella … pero me temo que su visión no le ha mostrado nada con seguridad

- Es increíble que Apolo permitiera que ella se quedara con el mortal- dijo la guerrero de Iris dándole la espalda a las chicas para mirar al horizonte, aquella sacerdotisa lo había perdido TODO... por el amor a un santo, ante sus ojos no era más que una tonta - ... que desperdicio

- Te apuesto a que su padre no lo sabe, sería curioso saber que pasaría de enterarse en donde esta la ultima portadora de su divina sangre

- ¿Mirha como puedes decir eso? - hablo Yahim molesta por la actitud de su compañera

- ¡Basta ya!... Eso no importa, tenemos cosas más importantes que discutir, tendremos que hablar seriamente con el oráculo y sacarle la verdad como sea, no podemos actuar sin información exacta

- ¡No!... ¿que pretenden? no podemos hacer algo así, no estaría bien, lo mejor seria volver con nuestro señor Hermes y hablar con él después de todo ...

- Sabes muy bien que un moviendo al falso podría ser peligroso por eso nos pidieron actuar con discreción - hablo fogata muy enfadada

- ¿A que te refieres? - pregunto la chica de cabello azul

- Eso es precisamente lo que me gustaría saber – hablo una voz desde el fondo, las tres chicas miraron a un hombre alto, rubio y con los ojos cerrados acercarse a ellas – no se que estén planeando pero su actitud es muy sospechosa

- ¡Lárgate! Santo dorado, no tienes nada que hacer aquí - grito Elli advirtiendo al joven

- Lo siento pero me opongo a su requerimiento

- Entonces tendremos que pedirlo por las malas- Mirha estaba por actuar cuando Yahim se le adelanto

- Yo me haré cargo

La chica se coloco frente al dorado en posición de ataque mientras que este se mantenía quieto con los ojos cerrados, la joven lanzo el primer golpe, era veloz y las ráfagas de viento que salían de sus manos eran como cuchillas, Shaka logro esquivarlas pero una de ellas corto su mejilla haciéndolo sangrar.

- ¡ríndete! caballero, no estoy haciendo siquiera el mínimo esfuerzo

- no tengo porque temerte aliada de Hermes- Shaka estaba por contestar el ataque cuando la chica tomando la delantera se acerco a él para atacarlo nuevamente, el rubio soltó de su mano un leve poder pero el de Bora choco contra este, sus golpes se estrellaron entre ellos a muy poca distancia por lo que las piedras a su alrededor se desprendiendo flotando hacia arriba, una gran luz los ilumino cegando a las otras chicas y para cuando estas abrieron los ojos ambos guerreros habían desaparecido.

- ¡Yahim! – grito Mirha con preocupación lista para acercarse al lugar de desaparición pero la mano de Iris la detuvo

- No es momento para esto debemos actuar ahora- dijo haciéndole una seña para que la chica la siguiera, esta no tuvo más remedio que hacerlo.

Mu había regresaba de la reunión con Athena, baja las escaleras de Tauro rumbo a su casa cuando algo llamo su atención, un cosmos en las afueras, en el bosque, era fuerte y por alguna razón le intrigaba de sobremanera, no le parecía malo, pero no podía confiar en que fuera amigo, se giro para hablar con su buen compañero que permanecía en el marco de entrada de su propio templo.

- Aldebaran podrías cuidar mi casa por un momento

- ¿Que sucede amigo?- pregunto el gran hombre

- Es lo que intento averiguar… - contesto Mu con seriedad en el rostro, lo que le indico al caballero de Tauro que era más que necesario que se ausentara

- De acuerdo, confía en mi.

El hombre de cabello lila salio a toda prisa rumbo a los bosques, sabía que su enemigo estaba cerca, este era veloz y sus movimiento eran erráticos como para distraerlo, pero nada de eso lograría engañarlo, sabía que se movería nuevamente así que brinco por encima de uno de los arbustos tecleando al invasor y haciéndolo chocar contra el tronco de un árbol.

- muy bien ganaste... ¡suéltame ya! – dijo la femenina voz de la chica vestida con una armadura negra y rosada, Mu soltó un poco de fuerza del antebrazo que mantenía contra el cuello de la chica y subió su rostro para mirarla llevándose una sorpresa.

- Luna … - fue lo único que salio de sus labios en forma de un susurro al mirarla directamente a los ojos verdes sorprendido

- Ahora soy Luna de Galatea…tanto tiempo sin verte… Mu - contesto la joven una vez libre de su agarre

- ¿Pero como es posible?, creí que estabas …

- Lo estaba …- le dijo mirándolo seria –pero este no es el momento para esto, trigo un mensaje urgente para Athena, Afrodita me envía, ella sabe como encontrar a Persefone y donde comenzara el ataque

- ¿Ataque?

- Una gran batalla se acerca y necesitaran ayuda caballeros…

Demian bajaba por las escaleras externas de la gran casa de opera, un auto ya esperaba por él, la puerta delantera se abrió dejando ver a un hombre de larga melena saliendo y haciendo una reverencia a su señor.

- ¿señor Hades esta listo?, ¿como ha salido todo?

- Ya hice contacto con ella, pero aún no esta lista Minos – dijo el hombre de ojos azules mirando al revivido juez frente a él- lamentablemente no queda mucho tiempo, él sabe que ya estoy aquí

- A decir verdad mi señor, creo que ya ha enviado a alguien a la tierra para buscarle

- Lo se… - hablo pensativo el rey del inframundo – debemos movernos rápido, no estoy dispuesto a perderla de nuevo… no podría recistirlo – dijo antes de abordar el auto y cerrar la puerta, Minos entro al asiento del conductor y al poco tiempo el auto se marcho … todo estaba por empezar finalmente...