Un paquete de Vegetasei
Capitulo
3.El sol
brillaba muy incandescentemente, los primeros rayos iluminaban la
majestuosa habitación en donde la princesa dormía muy
tranquilamente, pero sus responsabilidades la habían afectado
bastante, desde la muerte del Rey, era la que tenia el cargo de todo,
ella es la que veía a Freezer para ver los avances
tecnológicos que este le pedía, muy pocas veces
frecuentaba su laboratorio, había algunas veces que no podía
concebir el sueño, su nuevo prometido Henshi…
"Padre, te extraño" Alzo la vista y cerro sus ojos por un momento, la luz del sol le molestaba "Todo ha sido demasiado rápido, casi no veo a Yamcha, creo que debo de hacerme la idea, de que ahora mi esposo el futuro Rey del planeta Tierra será Henshi" Volteo su cara, ahí acostado en el otro extremo de su cama se encontraba su futuro prometido, aun dormía "Por mas que lo intente, jamás podré amarte Henshi, todo esto ha sido muy confuso, pero debí de haberme imaginado que mi padre te haya escogido como mi prometido" Se levanto Bulma de la cama, tenia su pijama, esa pijama de seda, larga, tenia una cola, no tenia mangas, era color lila, se quedo viéndose en el espejo de su cuarto "¿Por qué te moriste padre? Ahora mas razones tengo para odiar a ese ser tan poderoso, se que él fue el causante de todo, se que él mando a Dodoria, ¡Como fui una estúpida!" Dio un golpe seco a la mesita que tenia, alzo la vista y vio su imagen reflejada en el espejo, aquella cara que se reflejaba, llena de confusión, ira, impotencia, una lagrima corrió por su cara "Me siento tan sola padre, pero es hora de que sea la princesa que tu querías que sea" Se limpio su cara, se puso una bata y salio de la habitación.
Desde que le llego aquel paquete que ella había pedido a Vegetasei, no tuvo el tiempo de poner manos a la obra en aquel paquete, se lo confió a Yura, ella era la encargada de su laboratorio desde que ella ya no podía seguir ahí, era una muchacha mas baja que Bulma, el color de su piel era bronceado, tenia el pelo amarillo y ojos azules. Ella se hizo amiga de la princesa, asistían a clases juntas, ella era hija de un militar de alto rango. Con el tiempo compartieron el gusto por la ciencia, y fue así cuando solo a ella le confió el pedido de Vegetasei, de vez en cuando pasaba al laboratorio, para ver los nuevos avances, y para saber en como podía ayudarla.
Aquel paquete que llego a la Tierra, al parecer había funcionado, pero debido a que Bulma pidió pocos, hizo un cargo mas, al parecer iba a llegar el encargo hoy mismo por la tarde, eran esas pequeñas rocas, no se veía en ellas algún significado, eran negras y opacas, sin ningún interés alguno en aquellas rocas, pero Bulma y Yura habían descubierto algo muy importante contenían ciertas sustancias, que al parecer hacían que las naves fueran mas rápidas, las armaduras sean mas resistentes, esos descubrimientos no se lo habían confiado a nadie, solo Bulma a Milk pero no mas, pero también habían descubierto algo mas, pero no tenían la certeza de lo que era…
- Princesa, pensé que ya no iba a venir – Yura esbozo una sonrisa - ¿No sabes cuando vienen esas piedras? – le daba la espalda a Bulma, estaba muy metida en la computadora, sacando cálculos y viendo la imagen de aquella roca.
- Estas demasiado entusiasmada amiga – cruzo los brazos – Es demasiado temprano y tu ya estas trabajando y yo sigo en pijama – se empezó a reír, Yura volteo y también se empezó a reír. – Sabes de antemano que aunque el planeta Vegetasei es el más cercano que nos queda, tardan como una semana en llegar hasta aquí.-
- Lo se… - Yura se tumbo en una silla – Es que solo que ya estoy ansiosa Bulma – volteo su cabeza - ¡Perdón! Princesa. -
- No te preocupes por eso Yura, somos amigas – se quedo viendo el reloj que colgaba en una computadora gigante – Creo que ya es tarde, y pronto ya van a trabajar, no quiero que nadie me vea de esta forma – antes de salir de la puerta, fue detenida por Yura.
- Bulma, antes de que te vayas – toco su hombro y Bulma volteo la cara - ¡Tu invento ha sido un éxito! – grito entusiasmada.
- ¿Invento? – Bulma se giro completamente - ¡Shh! No hables duro sabes que estas paredes tienen oídos – tapo la boca de Yura.
- ¡Perdón! – Se quito la mano de Bulma, bajo la voz- ¡Si! El invento en el cual trabajabas, y que me pediste que le hiciera ajustes – vio que Bulma seguía confusa ya que había alzado la ceja - ¡Oh, Bulma! Eres una princesa perdida – empezó a reír levemente – Te lo mostrare – y de la bolsa de su bata saco una capsulita, la cual tenia un botón en la parte de arriba y lo apretó, y acto seguido lo aventó - ¿Recuerdas? – de la cápsula salio un refrigerador y Yura se apresuro a agarrar una cerveza de lata, la destapo y empezó a beberla.
- ¡Las Hai-poi! – una sonrisa se dibujo en el rostro de Bulma – Como no olvidarlo – una gran idea paso por su cabeza - ¡Ya se! El experimento de las rocas lo podemos guardar en las Hai-poi – Yura asintió - ¡Bien! Se ha decidido, me tengo que ir en cuanto antes, tengo muchos deberes el día de hoy, en cuanto llegue el paquete te lo haré saber Yura – La puerta eléctrica se cerro tras de ella.
Bulma, apresuro su paso, sabia que era hora de empezar las labores, y de alguna manera sabia que Henshi no le agradaba la idea de despertarse solo, pero no era problema de ella, de cualquier manera solo cumplía sus obligaciones como princesa, aun no era nada de ella, solo se trataba de acostumbrar a su aroma, cosa que no le agrada del todo.
Abrió la puerta del baño, poco a poco se iba despojando de su pijama, pudo ver a la joven morena, hacia tiempo que no tenia una charla con ella, estaba demasiada ocupada. Se metió dentro de la bañera, y enseguida Milk se dispuso a pasarle las cosas para que ella se pusiera a lavarse.
- Después de todo Milk – dejo de tallar su pierna – Creo que esas criadas y tu tenían razón – se quedo pensante unos momentos – Al fin y al cabo mi padre murió… Me voy a casar con Henshi – golpeo el agua.
- Lo siento Bulma – agarro a su amiga de los hombros, Milk se sentía demasiado impotente – No quería que nada de esto fuera cierto, se que amas a Yamcha – volteo a ver a su amiga y Bulma parecía estar perdida en sus pensamientos.
- No me tengas lastima – su cara se endureció – Las cosas suelen suceder por muchas cosas y razones que uno no entiende y creo que nunca entenderé – se hundió en la bañera "Bueno al menos los proyectos están saliendo bien, aun no me logro perdonar, debí de haber entrado aquel día, aquel maldito día en que Dodoria estaba ahí, nunca me lo perdonare" golpeo el suelo de la bañera "Solo en una oportunidad y veremos el día en que el imperio de Freezer caiga, solo eso, solo somos tus malditos esclavos, pero se que tu imperio caerá" Volvió a salir a flote de la bañera – Milk quiero que vengas conmigo, pero no ahora, aquellos saiyajins regresaran, les volví encargar – bajo la voz – Aquellas rocas, de las que te había comentado, solo quiero que vayas tu, no quiero levantar sospechas – se iba poniendo un vestido negro que brillaba al contacto con la luz - ¡Bien! Yo te buscare.-
- Si Bulma, como lo ordene – recogió lo empleado para bañarla y Bulma salio del cuarto – Solo espero que este haciendo lo correcto princesa, siempre he estado con usted, y siempre lo haré.-
Bulma llego al cuarto de entrenamiento, en donde entrenaba Yamcha muy arduamente.
- Princesa ¿Cuál es el motivo de su visita? – Yamcha volteo por los dos lados y vio que no había nadie, así que se aventuro a jalarla por la cintura y le susurro – Haré todo lo que sea necesario para que seas mía, hace tiempo que no nos hemos visto, ya ansió que seas mía una vez mas, me da asco pensar que te acuestas con ese estúpido de Henshi – se separo de Bulma.
- Bien, te visito por que necesito hablar contigo y con Henshi es de suma importancia y sinceramente temo por el imperio – beso a Yamcha muy fugazmente – Así que necesito verte, necesito arreglar algunas cosas del anuncio del compromiso.-
- Como ordene su majestad – se reverencio ante ella y observo que esta se marchaba "¡Maldita sea! Ese estúpido de Henshi no me va arrebatar lo que por derecho es mío, Bulma será mía y esa estúpida sonrisa que tiene se la voy a borrar de su cara" Pego en la pared y se volvió a meter en la sala de entrenamiento.
- ¿Se puede saber adonde saliste Bulma? – una voz ronca, salio de la oscuridad que había en un rincón de la habitación.
- ¡Henshi! – Bulma escondió unos papeles que tenia en la mano, aquellos papeles hablaban sobre el avance de aquellas rocas extrañas - ¿Bulma? Para ti soy la princesa, tenme respeto – se volteo muy digna - ¿Qué tienes que estar haciendo aquí? – Arqueo la ceja y se cruzo de brazos – Si mas no recuerdo tu y yo aun no somos nada y no tienes por que decirme adonde ir o que hacer.-
- Lo se… - se acerco a Bulma muy seductoramente – Pero eso no importa, de cualquier manera eres mía – una sonrisa de malicia se dibujo y se acerco a ella para darle un beso a la fuerza.
- ¿Tuya? No me hagas reír – se escabullo del beso de Henshi – Simplemente hago mi deber, es todo – abrió la puerta del salón – No creas que me trague el cuento que eras amigo de mi padre.-
- Eso me alegra, princesita – agarro a Bulma y cerro la puerta con cuidado – Pero no cabe mencionar lo hermosa que estas, y tan solo pensar que este cuerpo tan exquisito me pertenecerá – sus ojos recorrían cada centímetro del cuerpo de Bulma.
- Crees que con el simple hecho de casarte conmigo te vas acostar conmigo, a veces me subestimas – rió Bulma y abrió la puerta nuevamente, pero él volvió a cerrarla y la agarro demasiado fuerte - ¿Qué pretendes hacer Henshi?
- Lo que siempre he tenido ganas – empezó a besarla de una manera muy brusca, Bulma trataba de resistirse pero él era demasiado fuerte – Tengo muchas ganas de hacer el amor, y no necesito que estemos casados, para hacer lo que quiero.-
- ¡Maldito cerdo! Pretendes violar a tu princesa – trataba de zafarse pero no lo lograba hasta que por fin desistió – Crees que con el simple hecho de violarme, te vas a ir feliz Henshi, te equivocas – un ligero gemido salio cuando el acariciaba el sexo de Bulma.
- No me interesa en lo mas mínimo, solo quiero poseerte – le plantaba un beso salvaje. Hasta que su instinto hizo separarse de ella, la puerta se abrió y Yamcha entro, se quedo parado, veía a Henshi en una esquina y Bulma pegada en la pared, la cara de Bulma denotaba ira e impotencia, Yamcha cerro la puerta tras de él.
- ¿Qué le has hecho estúpido? – la voz de Yamcha denotaba ira, unos ojos de odio penetraron en los de Henshi.
- Nada de lo que tú hubieras podido hacer – se cruzo de brazos y prosiguió – De cualquier manera, ese cuerpo me pertenece, quieras o no – no modificaba el tono de voz.
- ¡Eres un estúpido! – hizo un puño con su mano y le pego en la cara.
- Todavía te falta mucha fuerza novato – se acomodaba la quijada Henshi – Pero al menos ya no pegas como el estúpido que eras – se quedo pensando y cínicamente prosiguió – O serás, de cualquier manera, no me interesas en lo absoluto, solo eres un insecto que estorba.-
- ¡Insolente! ¡Márchate de aquí Henshi! – Espeto Bulma – El único insecto que veo eres tú, solo eres un pobre militar y de ahí no subirás rango – abrió la puerta para que este se pudiera marchar.
- ¡Bien! – Se quito de la pared y prosiguió – Pero de militar voy a subir a la grandeza, seré el Rey de este planeta – camino hacia la puerta y se detuvo en donde se encontraba Yamcha - ¡Por cierto! – Arqueo la ceja – Espero que te vayas acostumbrando a llamarme Rey, de ahora en adelante lo tendrás que hacer, no creo que falte mucho de nuestro casamiento, pronto será el anuncio y después el casamiento – se retiro del lugar.
- ¡Maldito insolente! – Gruño Bulma
- ¿Te hizo algo? – se quedo viendo a Bulma un poco preocupado.
- No, no me hizo nada – mintió Bulma - ¡Qué bueno que estas aquí! – Trato de evadir lo que Yamcha de seguro le iba a preguntar quería cambiar el tema – Dadas las circunstancias con Henshi…-
- ¿Te piensas casar con él? – Yamcha pego en la mesa – Creo que la respuesta es si… tu silencio lo delata.-
- Lo siento… - agacho la mirada Bulma – Pero las ordenes de mi padre, las pienso acatar, aunque no del todo – le guiño un ojo a Yamcha y lo beso – Sabes que me gustas mucho y no pienso tener un hijo con él, es solo para aparentar – Yamcha se quedo viendo a Bulma mas reconfortable – Lo que vengo a decirte es de suma importancia, mira he escuchado rumores de que Freezer quiere acabar con la vida de los humanos… creo que tengo entendido que ha encontrado un nuevo planeta que le favorece, nosotros ya no le favorecemos.-
- No te preocupes Bulma – agarro su hombro – Se que eso no es cierto, son puros rumores, me sorprende que de alguna manera tu creas eso – le sonrió a Bulma.
- La verdad ya no se que pensar Yamcha – se tumbo en el asiento – Sabes que Freezer cambia de actitud rápidamente… De eso no hay duda, temo por todos – agacho la mirada.
- Se que vas a encontrar una solución para esto – beso a Bulma – Creo que tengo que irme, mi hermosa princesa – le beso la mano – Como embajador del planeta, me han notificado que Freezer desea cosas para un planeta llamado Vegetasei, si mas no recuerdo ellos son los mercenarios ¿Verdad?-
- ¿Vegetasei? – Bulma salto de su asiento "Ya sabrá lo que tengo planeado, sabrá que he pedido escondidas las rocas de ese planeta" - ¿Por qué no me lo comunicaron? ¿Por qué no me lo comunicaste? – dijo enfadada Bulma.
- No creí necesario… - Yamcha se sorprendió por el cambio repentino de ella, pero prefirió no indagar – Solo eran armaduras, nada importante – se excuso Yamcha.
- Aun así, deben de comunicármelo – gruño Bulma - ¿Y cuando llega? – Yamcha se quedo pensativo y no contesto - ¡Cuándo llega he dicho!-
- Tranquilízate Bulma – Yamcha no entendía nada, pero prefirió no enojar a Bulma – Llegan en la tarde, al parecer vienen a traer un pedido de alguien, pero no me quisieron decir, los muy malditos no me dijeron – cruzo de brazos Yamcha.
- ¿Un pedido? – la joven abrió la puerta "Debe de ser ese pedido, deben de ser las rocas" – Bien, no quiero que nadie me interrumpa, en cuanto llegue ese saiyajin o saiyajins, esta bien – Cerro la puerta tras de ella.
- Pero… - no le dejo acabar la frase ya que Bulma se había marchado - ¡Qué mujer tan testaruda! ¿Qué tendrá en mente?-
De inmediato, Bulma apresuro el paso, y llego a un cuartel, era demasiado grande, ahí se notificaban las llegadas de otros seres para dejar mercancía y demás.
- ¿Quién es el encargado de esto? – Grito Bulma
- Yo, como se le ocurre gritarme – Era un joven, un poco robusto, tenia el pelo corto y morado, estaba dándole la espalda - ¡Oh! Lo siento princesa – se reverencio ante ella – No era mi intención – empezó a titubear – Soy Shin… el encargado… mil disculpas su majestad.
- Pues que poco amable eres Shin, espero que no trates así a las demás gente – arqueo la ceja y se paro enfrente de él – ¿No ha llegado algún paquete de Vegetasei?-
- No su majestad – agachaba la cabeza Shin – Una vez mas le pido mil disculpas no era… - de repente fue callado muy abruptamente por una voz chillona, este se quedo viendo a la mujer que acaba de llegar y se le quedo viendo "Que mujer tan mas odiosa la que acaba de llegar".
- ¡Majestad! ¡Majestad! – Milk estaba gritando por todo el lugar – La estaba buscando y hasta que al fin la encuentro – respiraba muy agitadamente.
- ¿Qué ocurre Milk? – estaba desconcertada Bulma así que dejo que Milk respirara mas – Shin, ya te puedes retirar – el joven asintió y se fue.
- Mire majestad, ese saiyajin ya llego – Milk se tapo la boca y bajo la voz – Me dijo que la buscara, que le trae su pedido.-
- Bien, era todo lo que necesitaba en estos momentos saber – la joven se retiro de ese lugar - ¿Esta lejos? ¿Por qué no aterrizaron en donde siempre?-
- No lo se princesa – salieron en un jardín grande, se podía observar una nave grande, era como la había presenciado el día que le entregaron las rocas – Esta ahí el saiyajin, princesa.
- ¡Bien hecho Milk! Bien aquí esta la princesa – se aventuro a entrar a la nave - ¿Por qué apareció aquí la nave? Y no en donde se supone que debió haber sido – la princesa gritaba por que nadie contestaba.
- ¡Lo siento princesa! Nunca había venido a este planeta, y no sabia en donde se descargaba – una risita salio – Deje le entrego su pedido y él que usted también me tiene que dar, los trajes – un joven se veía de entre la sombra que se había hecho, tenia un cabello alborotado, era rebelde el cabello, sus ojos eran negro azabache al igual que el pelo, al parecer era mas joven que Bulma.
- ¡Bien! Pues entréguemelo – la mujer bajo de la nave de carga – No se preocupe, le entregare el pedido el cual fue encargado ¿Enserio no sabia en donde estaba el cuartel de descarga? – dijo Bulma muy incrédula.
- No, realmente no sabia – el joven se llevo una mano a la cabeza - ¡Perdone! – Se reverencio ante ella – Bien, no me he presentado, mi nombre es Kakarotto, que descortés soy – le brindo su mano.
- ¡Oh claro! – Bulma también le extendió la mano – Mucho gusta Kakarotto, yo soy Bulma, nunca había sucedido esto – se puso un poco nerviosa "Que saiyajin tan extraño, será saiyajin él".
- Bien, espero que sea de su ayuda el pedido, vaya que este planeta es hermoso – hizo una leve sonrisa – Bien esperare a que me den el traje que encargaron de Vegetasei.
- Me parece perfecto – Bulma se volteo "Que hombre tan extraño" - ¡Milk! Quédate haciéndole compañía a Kakarotto, esta bien, mientras yo voy por el pedido – agarro la caja y salio del jardín.
- Si alteza como usted ordene – Milk se quedo viendo al saiyajin que no dejada de sonreír "Que saiyajin tan mas extraño" - ¿Realmente eres un saiyajin?-
Kakarotto empezó a reír, era una tarde caliente y la luz del sol brillaba, muy intenso, y la platica de una terrícola y un saiyajin, tal vez podía empezar…
CONTINUARA…
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Shadir. Hola, muchas gracias por tu review, bueno el primer capitulo lo escribí yo y tomo mucho en cuenta esa critica constructiva, así que espero mucho que también reciba otro review tuyo, ya que este capitulo lo escribo nuevamente yo, el otro lo escribió mi amiga Nadeshico, muchas gracias nuevamente por tu review
