Siempre a tu lado cap. 3
Amy: holaaaaa tod , ok aquí les traigo el penúltimo cap. De esta mini historia de mis gemelos incestuosos, le diré que después de que acabe con esta historia, seguiré libremente actualizando la otra "¿TE AMO?" es que quiero librarme primero de esta que ya la tenia en proceso, y le diré otra cosa, no podre actualizar más seguido ahora, ya que se me acabo la semana de vacaciones, es muy difícil hacer que mi profe sor falte a clases, es muy terco -_-
Mia: pero no fue tan difícil como creímos al cortarle los frenos del auto :3
Amy: ¡Mia, cállate! ¡se suponía que era secreto, baka!
Mia: perdón T-T
Amy: ok, espero que les guste el cap. El siguiente es lemmon -3-
Ya los dejamos de molestar.
Disclaimer: aaa, ¿en serio les digo? Ustedes ya saben que V. no es mio.
Anteriormente, en siempre a tu lado:
Len solo pensaba en una cosa, Rin ya sana, y el sin tener que preocuparse por la enfermedad, podría confesar libremente su amor nada fraternal, pero… temía que si se confesara, su princesa quedara aterrada y se alejaría de su lado por siempre… pero… tenía que intentarlo… solo.
Intentarlo…
Y… eso haría en ese mismo instante, pero primero era informarle a Rin sobre su actual estado para así alentarla a seguir sonriendo de ahora en adelante.
Solo era pronunciar las mínimas palabras… "Rin… estas curada, ya no estás enferma" y luego "y… te amo, y no como mi hermana, si no como a una mujer" eso era toso, pero ninguna palabra podía salir de su boca, sentía como un nudo tieso ocupaba su garganta y no dejaba espacio para ninguna frase, no podía hacer nada, se encontraba sentado en la vasta cama con su gemela a la par, pero simplemente se quedo estático, ¿cómo se lo podía decir?, y peor ¿Cómo le podía decir a su propia hermana que la amaba con todo su maldito, enfermo y enamorado corazón? Si ya con el simple hecho de que el incesto sea prohibid, inmoral, anti-ético y mal visto por la sociedad, ¿Por qué a él?, se preguntaba diariamente, de todas las mujeres del mundo, ¿Por qué tubo que enamorarse de su preciada, amada y prohibida hermana gemela?, todas esas palabras atormentaban al joven, pero debía ser fuerte, debía decir lo que sentía, debía expresar su amor, pero primero, lo más importante…
-Rin, escucha, ahh- suspiro para calmarse el joven- lo que te diré es sobre tu salud, y espero que lo entiendas y lo tomes bien, aunque eso es obvio.
Rin estaba llena de temor y a la vez de confusión, el semblante frio y serio de su hermano le daban pocas esperanzas, ella ya estaba asociando todo eso con alguna mala noticia, como por ejemplo, el corto lapso de tiempo que seguramente le diagnosticaron.
Rin comenzó a ponerse triste, ¿Qué pasaría si moría? No quería ni pensarlo pero inconscientemente lo estaba haciendo, sin darse cuenta comenzó a sollozar, Len inmediatamente se dio cuenta de aquello.
-princesa… ¿Por qué lloras?- le pregunto su hermano al verla totalmente pálida y con lagrimas surcando traviesamente sus pálidas mejillas.
-…no quiero morir…- susurro esta, pero Len pudo escucharla, se sintió mal por las palabras dichas hace unos momentos. Atrajo a Rin asia el lo más rápido que pudo, y la abrazo para que no pensara en eso y que supiera que no estaba sola y que jamás lo estaría.
-no llores Rin…- le dijo Len al oído, pero aun así Rin lloraba más fuerte que antes.- no princesa… no llores, no me gusta verte así.
-e-es q-que… tengo mi-miedo, no quiero a-alejarme de t-ti…- dijo débilmente mientras lagrimas surcaban por sus sonrojadas mejillas.
-no princesa… tu no morirás… no te pasara nada porque yo estaré contigo siempre…- le dijo este- además… tengo buenas noticias…
Rin rápidamente dejo de llorar y se dedico a mirar confundida a su gemelo quien le sonreía felizmente, eso la alentó a preguntar lo siguiente:
-¿Qué noticia?- pregunto mientras se secaba las lágrimas.
-es sobre ti…- le dijo- ¿Cómo t sentiste últimamente?- le pregunto el rubio, dejando a una Rin completamente atónita.
Comenzó a hacer memoria sobre los últimos días que paso encerrada en su habitación.
-y… me sentía mejor, no me dolía la cabeza y no sentía ninguna nauseas en respecto de los anteriores días…- le menciono la pelirrubia al momento que recordaba todo lo anterior a lo sucedido por su enfermedad que ya casi no era latente en su cuerpo.
-bien… me alegro…- le dijo Len estrechándola más contra su cuerpo, sintiendo levemente como el corazón de Rin aceleraba su pulso.
-…Len…- susurro esta, le agradaba sentir a su gemelo mientras la abrazaba.
-Rin, tengo que decirte algo que me informo el doctor Hiyama-san cuando estaba en su consultorio- le comento el rubio mientras la separaba un poco de su cuerpo, quedando nuevamente sentado en la cama.
-¿es… malo?...-pregunto una temerosa Rin, temía lo que le pudieron haber diagnosticado.
-si para ti es malo saber que ya hay cura para ti, entonces sí, es muy malo…- dijo Len con una enorme sonrisa adornándole su rostro. Rin solo pudo quedarse congelada, ¿había escuchado bien? Ella no podía creerlo, escucho que tenia cura, tenia cura su terrible y mortal enfermedad que la había atormentado casi 3 años… estaba realmente feliz, pero no podía decir nada.
-… ¿qué?...- susurro la joven, sabía lo que había escuchado, pero no alcanzo a decir nada más que esa monótona palabra de tres letras.
-que ya encontraron una cura para tu enfermedad, es un tratamiento de aproximadamente 9 meses… te curaras, mi princesa- le dijo Len a Rin, que esta se encontraba llorando de felicidad en la camisa de su hermano, ya estaba dicho, se recuperaría en tan solo 9 meses, estaba agradecida, muy agradecida…
.
9 meses después.
.
-¡Len!- se escucho un grito en la cocina de la casa de los Kagamine.
-¿qué sucede Rin?- pregunto el nombrado mientras se aproximaba a bajar las escaleras para el encuentro con su pequeña hermana.
-¡ya llegaron los análisis!- exclamo alegre la rubia, se podía contemplar un sobre marrón, era grande, con el nombre de un hospital privado.
-¿¡en serio!?- pregunto exaltado el muchacho, bajo rápidamente las escaleras, recibiendo el sobre de parte de su hermana, la cual se notaba a ojos, la gran mejoría en su salud, cualquiera que la viera juraría que nunca estuvo a punto de morir por alguna enfermedad.
Rin y Len se encontraban en el amplio sofá, con los nervios en punta, todo era puro silencio, Len abrió el sobre cuidadosamente, leyó todo en susurros, que era imposible que Rin lo pudiera escuchas, luego de minutos que parecieron horas, Len abrió de sobrehumana manera sus ojos, asustando a la pequeña, temiendo lo peor.
-… virus denegado…-dijo Len mientras una enorme sonrisa se colaba en sus labios, Rin soltaba lagrimas de felicidad, se dispuso a abrazar lo mas fuerte a su hermano, siendo correspondida inmediatamente por él. Tan impactante fue el abrazo que ambos terminaron recostados en el sofá, en una posición muy reconocida por las personas… el sobre ella…
-¡Len, estoy curada!- gritaba de alegría la rubia que estaba posicionada debajo de su gemelo.
-¡si, Rin, ya nada malo te pasara!- exclamaba de igual manera él.
Sé quedaron en silencio. Nada incomodo. Estaban ahogados en felicidad, poco a poco se fueron separando para así quedar cara a cara a una distancia muy disminuida.
-Rin… yo…- intento pronuncia el joven, quería confesar lo que su corazón sentía, quería decir lo que sentía por ella, por su prohibida gemela.
-Len…-murmuro ella anonadada por la cercanía a la que tenía a su amor prohibido.
No dijeron nada mas, ninguno de los dos, tenían unas ganas enormes de confesar los enfermos sentimientos que emanaban de su interior, pero tenían temor, temor de no poder ser correspondido, de ser rechazados por las personas más importantes para ellos, pero… aquel fruto prohibido los estaba tentando, demasiado, desde que tenían tan solo 14 años fue cuando el pecado estuvo en sus corazones, pero no podían hacer nada ¿verdad? Pero ya… no podían contenerse, ya no…
Ninguno de los dos pudo resistir mas, en ese momento pecaron más de la cuneta, habían alcanzado a unir sus labios en un beso tierno peo necesitado. El cual, era correspondido por ambos, no sabían cuantos minutos habían pasado, solo sabían que aquel sabor denegado por la sociedad era adictivo, pero todo lo que comienza siempre tiene que terminar, separaron sus labios bruscamente, se miraron con sus ojos llenos de dudas, todo quedo en un incomodo silencio.
-Rin…- susurro Len rompiendo la incomodidad.
-Len…- susurro también ella, con esperanzas de que el rubio se declarara.
-Rin… yo… yo te amo…- dijo por fin el joven, llenando de una alegría inmensa a la muchacha. Ella estrecho a su gemelo en un calido abrazo lleno de ternura.
-yo también… ¡yo también te amo!- exclamo sin ningún remordimiento ante lo pronunciado, solo podía pensar en lo feliz que se sentía al saber que su pobre corazón era correspondido.
Len se separo suavemente mientras miraba con cariño y amor a la tierna figura que reposaba bajo el, colocando una de sus manos sobre la mejilla sonrojada de la rubia, y luego… la beso, la beso con desesperación y amor, siendo rápidamente correspondido en el acto por la pequeña, sintiendo como los brazos de esta se enrollaban en su cuello profundizando la apasionada unión de sus bocas.
Todo era perfecto, pero con el transcurso de los minutos, los besos se poca cosa en aquel momento, ellos querían mas, querían algo mas, algo de ambos. Rin pidió acceso a la boca de su reflejo con la punta de su lengua, siendo aceptada por este, Len sabia muy bien lo que le pedía su princesa con aquel insistente beso que le daba y el no se iba a negar. El se encargaría de consentir a su princesa en todas las ocasiones.
Tomo a Rin en sus brazos cargándola mientras se dirigían a la habitación que siempre compartían, la recostó suavemente en esta mientras él se acomodaba sobre su amada.
-¿estás segura de esto Rin? Porque si te toco, no parare- le susurro sensualmente al oído, haciendo que la rubia se estremeciera ante este acto.
-si Len…- le susurro mientras le desataba la alta coleta que sostenía los cabellos rubios de su hermano. No pararían, eso era mas que seguro…
Amy: waaaaa, es el fin del penúltimo cap. Espero que les haya gustado… tarde 2 hs en escribirlo y 4 en que nos lleguen las ideas…
Mia: sip… tardamos un buen rato, prácticamente toda la tarde, mi tia nos reto por estar todo el dia en la habitación escribiendo…
Amy: sip, pero se fue a trabajar hace rato…
Mia: aja… hoy yo sola la esto acompañando… las otras están enfermas…
Amy: si, ellas son alérgicas al polvo de tiza y no se, pero su ropa tenía un poco… que extraño…
Mia: siii… muy extraño… (Silbando disimuladamente y empujando una caja de tizas debajo del escritorio). Ok eso es todo.
Amy: espero que les haya gustado, fueron un poco mas de 1.600 palabras, el cap. Más largo que he escrito. Ok nos despedimos.
Amy y Mia: chauuuuuu genteee…
PD: capas no actualice mañana, si no la semana que viene.
PD2: comenten! Me deprimo y no me llega la inspiración cunado no recibo reviews TT-TT
