-¿Tendremos que ir a clases?- preguntó Ron con fastidio
-Ronald! Es segundo años! ¿Acaso crees que tendras que esforzarte en algo? -
La explicación de Hermione hizo que Ginny gimiera audiblemente y Harry la abrazara con gesto sobreprotector - No! - gritó sorprendiendo al director
-¿Que ocurre? - pregunto Astoria preocupada
-La cámara de los secretos - dijo Draco comprendiendo todo.
Aquellas palabras cayeron como un balde de agua fría para todos los presentes, cada uno por un motivo distinto, Ginny jamás pensó tener que pasar por eso de nuevo, Harry por otro lado, no tenía ni la menor intención de hacer que Ginny pasara por eso una vez más. Aun despues de casados duró bastante tiempo para superar por completo aquellos recuerdos. El ser poseída a los once años no es algo que pueda superarse fácilmente. Dumbledore se encontraba completamente perdido,
-¿La cámara de los secretos? ¿Que ocurre con ella? – preguntó preocupado
Hacía cincuenta años que no hablaban de ella, recordaba claramente como era que había buscado por todos esos años la entrada a la cámara que Salazar Slytherin había hecho antes de partir del colegio, y aun así no la había encontrado. ¿Cómo era que unos niños la habían descubierto? Por que si bien, ahora eran adultos en el cuerpo de niños, eso había pasado en su segundo año, por lo tanto tenían doce años. Una catástrofe se había desatado hacía cincuenta años, y él sabía quien había abierto la cámara en ese entonces, por lo tanto, la persona que lo hiciese este año estaría relacionada con aquel muchacho que entonces era llamado Tom Riddle.
-La cámara de los secretos será abierta este año, profesor – informó Harry aun abrazando a su esposa – Se que nos ha pedido que no cambiemos los hechos, sin embargo, no permitiré que la historia se repita, Ginny no va a volver a pasar por eso dos veces.
- Temo que no comprendo Harry –
Aquello le pareció increíble a Potter pues estaba acostumbrado a ser él quien no comprendiera las cosas en presencia de Dumbledore, pero ahora era el quien tenía las respuestas y el profesor las interrogantes. Por un momento le pasó por la cabeza decirle ''todo a su tiempo'' tal y como el director lo haría, pero se trataba de Ginny de quien hablaban, no iba a dejar las cosas así como así.
-La historia cambiará profesor, la pregunta es, ¿que tanto cambiará si Voldemort es destruido antes de tiempo?
-El volverá – no era una pregunta, despues de las palabras del chico de cicatriz al anciano no le quedaba duda de que sus peores temores eran confirmados, Tom Riddle volvería a sembrar el pánico en el mundo mágico. Sin embargo, aquello también significaba que sería derrotado, y estaba seguro de que fue gracias al niño que se encontraba frente a él, pues ahora tenía una familia al igual que todos los que ahí se encontraban.
-Así es, en mi cuarto año, pero ahora no hay tiempo para eso, debemos de terminar con los horrocruxes antes de que se haga mas fuerte – dijo decidido
-Creo que no has entendido Harry, la destrucción de Tom antes de tiempo significaría una guerra donde estaríamos menos preparados, mayores bajas de las que imagino habrán tenido. Es esencial que las cosas sigan su curso.
-Usted esta loco si piensa que dejaré a mi hermanita bajar ahí una vez mas! – gritó Ron fuera de sí, ya había perdido a un hermano, no perdería uno mas. Aun asi, Dumbledore continuo tan paciente como siempre
-Tomaremos las medidas necesarias para que se sufra el menor daño posible. Deben comprender que si cambian algo, por mas minimo que sea, su futuro cambiara, quizá sus hijos no nazcan. – confesó el profesor
-No! – gritó Ginny limpiando sus lagrimas. Aquello fue el detonante para que la leona que había en ella resurgiera una vez mas – No me importa lo que tenga que pasar con tal de tener a mis hijos, pude hacerlo una vez y salir bien librada de ello, podré otra vez – aseguró – sabré controlarme, no me hará daño como antes.
Harry había permanecido callado con una mueca en el rostro. Las cosas no eran como años atrás que solamente tenía que pensar en él, de ahora en adelante sus actos afectarían a su esposa e hijos, además de sus amigos y sobrinos. No se podía permitir fallar. Pero aun así, el tener que elegir entre ver a el amor de su vida sufrir, o tener a sus hijos, lo ponía en una situación que lo desgarraba por completo.
-Yo… tendremos que pensar las cosas… por ahora, debes alejarte de el diario – dijo a Ginny cuando salió de su trance rompiendo el abrupto silencio que había reinado en la sala.
-lo mejor será que se retiren a sus habitaciones, deberán guardar un perfil bajo – los estudió por un par de minutos, se trataba de los Weasley, el niño que vivio, Malfoy-soy-genial-por-ser-sangre-pura, Hermione-lo-se-todo… y Astoria, ella si mantendría un perfil bajo – mejor eviten un perfil bajo… sean ustedes mismos.
Salieron del despacho prometiéndole al profesor reunirse una vez cada dos semanas para hablar sobre los cambios que había respecto a lo que ellos vivieron y lo que vivirían. Caminaban por los pasillos de regreso mirando todo con nostalgia, cada quien abrazado de su pareja en sus propios pensamientos.
Doblando la esquina en uno de los pasillos se encontraron con Crabbe y Goyle e inmediatamente las parejas se separaron fingiendo indiferencia unos a otros
-Draco te estuvimos buscando desde hace rato, ¿que haces con ellos?- preguntó confundido Crabbe
La actitud de Draco de inmediato se volvió altanera y orgullosa, tal como era en sus días del colegio. Con una pose arrogante y superior miró a Ron, Harry, hermione y Ginny – Le mostraba a Greengrass con quien debe evitar estar, que mejor ejemplo que los pobretones, el cara rajada y la sangre sucia – siseó con burla
Harry estaba que moría de la risa internamente, al igual que los demás, era muy divertido ver a Draco hablando así despues de que el ayudara a Hermione con su campaña de igualdad entre los nacidos muggle y ''sangre pura'', con Harry se llevaba de las mil maravillas al igual que con Ginny. Sin embargo, no todos pensaban lo mismo. De un momento a otro Malfoy tenía a Ron sobre de él golpeándolo como si la vida se le fuera en ello – Retractate malfoy! – sin embargo no lo dejaba si quiera hablar – eres un estúpido, traicionero! Te dejé comer en mi mesa! – gritaba molesto hasta que Hermione los separó por medio de un hechizo haciendo que cada uno saliera volando a un extremo distinto del pasillo.
-Que mierda te pasa? – le gritó el rubio limpiándose la sangre del labio
- desmaius – gritó ginny apuntando a los gordos Slytherin que miraban todo sorprendidos.
-Tu empezaste! – contraatacó Ronald
-Eran Crabbe y Goyle! Tenía que fingir frente a ellos idiota – rodó los ojos mientras que ron se enrojecía completamente avergonzado
-ehh… si, tienes razón, lo siento – murmuró tan bajo que apenas se escucho
-dilo bien Ron! – exigió hermione
-Lo siento, ok? – dijo de mala gana cruzándose de brazos.
-ahora tendremos que borrarles la memoria, tu eres la experta en eso Hermione
-todo yo – rodó los ojos la aludida al escuchar a Harry y se dirigió a donde se encontraban los desmayados Crabbe y Goyle – obliviate…. Listo! Ahora solo espera a que nos vallamos y los reanimas, ¿Qué les dirás?
-Son demasiado idiotas, se creerán incluso que se han quedado dormidos aquí mismo –le restó importancia el rubio
-ahora debemos irnos, no quiero estar castigada
-por merlin Hermione! Ya te soportamos siendo mandona siete años en la escuela, no nos hagas pasar por lo mismo.
Harry y Ginny se miraron mientras suspiraban, tendrían que aguantar las peleas de Ron y Hermione a cada momento por culpa de una tensión sexual que se volvía a generar entre ellos. (cosa que Ginny había deducido desde que estaba en quinto año).
Despues de un par de palabras de despedida, los cuatro Gryffindor dejaron solos al matrimonio Malfoy mientras que caminaban hasta el séptimo piso para entrar a la sala común de su casa y así descansar de todo lo que habían vivido en ese día.
-¿Palabra? – preguntó amablemente el retrato de la dama gorda al cuarteto haciendo que todos miraran a Harry como si el supiese la respuesta aun que obviamente no lo sabía, sin embargo, Hermione si.
-Mandragora – dijo con total seguridad y ante el asombro de los tres restantes el cuadro les dejó pasar. Una vez dentro, se miraron entre si y despues a la castaña pidiendo una explicación – no lo se, - respondió sinceramente – solo recordé cuando los encontré a ustedes dos – señalo a Harry y a Ron – pidiéndome la contraseña para entrar.
-Esta vez no hay fiesta – observó el pelirrojo por decir algo
-Y es mejor así, no debemos llamar mucho la atención, al menos no mas de lo normal
En ese momento el retrato se abrió nuevamente dejando pasar a los gemelos Weasley, sin pensarlo ni un momento Ginny corrió para abrazar a Fred quien la miró sorprendido – Ginny se que no puedes vivir sin mi, pero me estas asfixiando – decía el gemelo que en la época de los viajeros estaba muerto – ¿que le has hecho ronnie? – preguntó ceñudo a su hermano menor
-Yo no he hecho nada! – aseguró recomponiéndose del impacto de ver a su hermano, el debía de actuar mejor que Ginny
Los gemelos miraron a la habitación que estaba prácticamente vacía excepto por ellos seis y de inmediato comprendieron el por que de las acciones de ginny… al menos según ellos.
-Oh! Todo esto se debe –
-A que Harry está aquí! – sonrío George completando la frase de su gemelo mientras que Ginny los miraba confundida hasta que cayó en cuenta de que por esos años ella se moría de la vergüenza en la presencia de Harry – pero dinos hermanita
-¿por que ya no te pones roja al verlo?-
Harry sentía ese extraño sentimiento de Deja Vu al escuchar a los gemelos terminar uno la frase de él otro, a veces podía ser increíblemente fastidioso, pero despues de tantos años incluso era divertido escucharles. Por otro lado, Hermione rogaba a Merlín que Ginny se sonrojara, pues si no notarían algo extraño. Afortunadamente los rezos a Merlin dieron frutos pues el rostro de la pelirroja se confundía con su cabello en un abrir y cerrar de ojos.
-Nosotros
-Nos vamos
-tenemos mil y un
-bromas que planear
Los dos pelirrojos mayores se perdieron por las escaleras que llevaban al dormitorio de los chicos y los cuatro viajeros en el tiempo sacaron el aire que llevaban guardado desde que los gemelos habían entrado.
-Creí que jamás te sonrojarías – confesó Hermione
-¿Como lo hiciste? – preguntó ron mientras se sentaban en parejas en los sillones y Harry le pasaba la mano por los hombros a la pelirroja.
- Fue fácil, solo tuve que pensar en aquella vez que Harry y yo estábamos haciéndolo en su oficina y tu casi nos descubres – comentó su hermana como si estuviese hablando del clima. Ahora era el turno de Harry de ponerse rojo.
-¿Que? En la oficina? Potter te he prohibido que toques a mi hermana! –
-¿y como piensas que nacieron James, Lily y Albus? ¿los trajeron los aliens? Esta bien que sea un poco extraños pero no es para tanto-
-En realidad Harry, no serían los aliens, sino la cigüeña – comentó Hermione
-Mis hijos no son extraños Potter!
-Oh cariño, tu sabes lo que quiero decir- se disculpó Harry – Lily es la mas normal de ellos
A Ginny no le quedó mas remedio que aceptarlo, sus hijos no eran las personas mas normales del mundo, incluso en el mundo mágico eran algo extraños – Es el gen Potter – se encogió de hombros haciendo reir a Hermione mientras Harry se acomodaba lejos de ella enojado. Mientras que la castaña reía, logró ver su reflejo en una de las ventanas y casi le da un ataque al ver su rostro. Su cabello se encontraba completamente enmarañado y sus dientes eran mas grandes de lo normal.
-Tengo que comenzar a hacer la poción alisadora, además de que me urge arreglar mis dientes – dijo dejando de reirse
-Por supuesto que no amor! – aseguró ron
-¿En serio? – preguntó la castaña. ''ron de verdad me ama si piensa que me veo bonita así'' pensó
-Claro! ¡Imagina que los chicos se empiecen a fijar en ti desde ahora!
-Ronald Weasley eres un idiota! Quieres decir que me veo fea?
En ese momento Ron supo que había entrado en un terreno peligroso, estaba hasta el cuello de barro y el lo sabía a la perfección
-Bueno amor, no estas en tus mejores años.. – intentó arreglar lo inarreglable
-Vas a dormir en el sofá el dia de hoy Ronald –
-en realidad dormiré en mi cama del dormitorio de los chicos –
Pero Ron Jamás debió de decir aquello pues, ante la atenta mirada de Harry y Ginny, Ron terminó en el suelo petrificado y con el cabello rosado.
-Ahora, si me disculpan, buenas noches – y despues de decir eso, Hermione subió las escaleras que dirigían a la habitación de las niñas de segundo grado.
