Hola! Os dejo el capítulo 3. No estoy muy segura de si esta historia debería estar calificada como "M", nunca he tenido muy claro ese tema (No sé si por la temática en sí, debería ser M). Pero como no hay nada realmente descriptivo, por el momento la dejo como está. En cualquier caso, espero que os guste :).
Capítulo 3
- Y bien… ¿Tenemos un trato?.
La sonrisa burlona de Benjamin lo sacó de sus casillas.
- ¡Tienes tu trato, hijo de puta!.
Benjamin ni siquiera se inmutó ante su arrebato de furia. Se volvió hacia Emily, que permanecía arrinconada en la pared, con la cabeza agachada, escondida entre sus brazos.
- ¿Y tú? ¿Qué opinas?….- Le preguntó acercándose a ella. Se puso de cuclillas y le dirigió una sonrisa lasciva.
Emily le respondió con una mirada feroz.
- Que al final no conseguirás que te ruegue...- Le escupió con desprecio.
Benjamin permaneció en aquella actitud soberbia.
-Ya veremos...- Se limitó a contestarle de forma ambigua.
A Emily no le pasó desapercibido el sutil cruce de miradas entre Benjamin y Morgan. Sintió que algo se le estaba pasando por alto, pero tuvo que apartar esa idea de su mente si quería continuar con aquello y salir con vida.
- Bien...- Continuó Benjamin incorporándose. Dio unos pasos hacia Morgan, y se quedó a una distancia intermedia entre ambos- Entonces, repasaremos algunas normas…
Emily abrió los ojos sorprendida. ¿Normas? ¿De qué hablaba? Buscó una respuesta en Derek, pero éste parecía tan desconcertado como ella.
- ¡¿Qué normas?!- Le recriminó Derek- ¡No hablaste de normas!.
Benjamin levantó las manos pidiendo una tregua.
- Tranquilo… Sólo quiero asegurarme de que cumplas tu parte del trato. Será la primera vez que dejo con vida a alguien.. Así que no quiero que haya lugar para el engaño…
Aquello sacó a Emily de sus casillas.
- ¡¿Y cómo diablos crees que vamos a poder engañarte?!...¡Has sido muy específico en tus exigencias! ¡¿No crees?!.- Y tan pronto dijo aquello, una idea horrible se instaló en su cabeza- ¡¿Vas a quedarte a mirar?!. ¡¿Eso es lo que te pone, Benjamin?!. ¡¿Eres un puto mirón?!.
Por su rostro repentinamente ensombrecido, se dio cuenta de que lo había desestabilizado. Sonrió para sí misma, satisfecha.
Benjamin se acercó a ella, con el enojo reflejado en la cara, y Emily dio un paso hacia atrás instintivamente.
- ¡Dejala!- Gritó Morgan a sus espaldas- ¡Lo haremos como tú quieras!.
Benjamin se inclinó sobre Emily, y le dirigió una mirada de advertencia.
- Cuidado… Emily… Aún puedo rodear tu bonito cuello con mis manos hasta arrancarte la vida…- Le susurró con ira contenida.
Luego se volvió hacia Derek, y se colocó de nuevo entre ambos.
- Como iba diciendo… Hay una serie de normas…- Miró directamente a Emily- Y no… No me quedaré aquí para presenciarlo...- Le aclaró y luego se dirigió a ambos- Pero lo veré… Habrá una cámara, que no grabará… No soy un mirón que necesite repetir una y otra vez vuestra pequeña escena de amor...Pero necesito comprobar que se cumplen mis condiciones… Así que para asegurarme, tendréis que quitaros totalmente la ropa… - Luego se volvió hacia Morgan- Tu compañera es preciosa… Y es evidente que estás enamorado de ella- Añadió con un guiño. Emily estrechó sus ojos sobre Morgan, buscando una explicación, pero éste apartó la mirada y bajó la vista al suelo- Así que no creo que necesites demasiados incentivos… En cualquier caso… Sabré si finges… Te lo aseguro… ¿Todo claro?.
Esperó a que aceptaran sus términos, pero ambos estaban demasiado conmocionados como para hablar.
- Bien… Tomaré vuestro silencio como un sí..
Dio unos pasos hacia la puerta, y cogió de detrás de ella, una cámara, que colocó frente a la pared en la que se encontraba Emily. Luego, se metió la mano en el bolsillo y sacó un pequeño manojo de llaves.
- La cámara no se moverá de aquí… Lo tomaré como una vulneración de las normas… Y ocurrirá justo donde estás tú- Añadió señalando hacia el lugar que ocupaba Emily- Ya sabéis, necesito un primer plano...Sólo para asegurarme… Por supuesto os quitaré las cadenas… No os emocionéis demasiado, porque cuando acabéis os quedaréis inconscientes un buen rato- Continuó y miró hacia el techo. Por primera vez, Emily y Derek se percataron de las pequeñas rendijas de ventilación que había en la parte alta. Evidentemente, no servían solo para ventilar.
- ¿Algo más?- Siseó Morgan- ¿También nos vas a dar un manual sobre cómo hacerlo?…
Benjamin rió en alto. Aquello estaba resultando más divertido de lo que había pensado. ¿Cómo no se le había ocurrido antes? Evidentemente, aquello no hubiera funcionado con una pareja. Pero ellos… Ellos eran los juguetes perfectos para esto.
- Sospecho que no lo necesitas, Agente Morgan- Se burló de él- En cualquier caso, una sola cosa más…-Ignoró el resoplido enojado de Morgan- Tenéis una hora… Creo que será suficiente…
Acto seguido, alzó el manojo de llaves y las dejó caer al suelo, muy cerca de Emily. Ésta se abalanzó hacia ellas con la esperanza de poder abrir el candado antes de que Benjamin saliera por la puerta, pero él ya lo había previsto, y se había asegurado de que necesitara tiempo para dar con la llave adecuada. Para cuando lo hizo, él ya había cerrado la puerta tras de sí.
Emily ahogo un grito de frustración, al tiempo que lanzaba las cadenas hacia un lado. Inmediatamente se acercó a Derek, y se concentró en buscar las llaves que abrían su candado.
Cuando ambos estuvieron libres, se quedaron frente a frente, de pie, mirándose a los ojos. Por primera vez se dieron cuenta de que podían tocarse el uno al otro, y no desaprovecharon la ocasión. Derek tiró de ella y la estrechó con fuerza entre sus brazos, mientras Emily se deshacía en un llanto silencioso..
- Nadie lo sabrá, Emily…- La consoló con voz suave, mientras le acariciaba el cabello- Te lo prometo...Será nuestro secreto…- Posó un beso sobre su frente, y esperó a ver algo en ella que le confirmara que realmente era capaz de hacer aquello. Sus ojos estaban aún llorosos, y sus mejillas ruborizadas. Se dio cuenta de que evitaba mirarlo, y rozó su mentón con sus dedos, buscando sus ojos- Em… No puedo hacer esto si sigues temblando como una hoja- Le advirtió esbozando una sonrisa tierna. Ella tomó conciencia en ese momento de que, en efecto, temblaba.
- Lo siento...- Se disculpó- Esto… Ni siquiera sé…- Bajó los ojos de nuevo con un gesto de negación. Se sentía tan abrumada por las circunstancias que no podía pensar con claridad- Esto no es lo que me imaginé… ¿Sabes?- Confesó finalmente sin medir el alcance de sus palabras.
Derek la estudió detenidamente, estrechando sus ojos sobre ella. Sus mejillas se habían vuelto a encender como dos semáforos. ¿Realmente estaba admitiendo lo que suponía?. Se dio cuenta que detrás de su rubor, había algo más. Su expresión expectante. Ella se había sincerado con él, tal vez en el peor momento, pero lo había hecho porque quizás pensaba que no tendrían otra oportunidad. Y aquello fue lo que lo decidió a dejar a un lado sus propias reticencias. Ella necesitaba escuchar la verdad. Se la merecía.
- Tampoco es lo que yo me imaginé- Le reveló Morgan finalmente. Y ambos se quedaron en silencio, en la comprensión de que al menos platónicamente, habían traspasado la línea de la amistad desde hacía tiempo- Pero es lo que tenemos…
- Sí...- Susurró ella- Es lo que tenemos…Será nuestro secreto...- Añadió repitiendo sus palabras.
- Nuestro secreto..- Confirmó Morgan.
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Morgan la tomó de la mano, y la condujo hasta el lugar indicado. Miró hacia la cámara durante un segundo, y se le revolvió el estómago al pensar que él les estaría observando todo el tiempo. Se aseguró de interponerse entre la cámara y Emily. Si tenía que ser así, al menos se aseguraría de que viera lo menos posible.
La ayudó a sentarse en el suelo, y cuando lo hizo, notó que ella comenzaba a temblar de nuevo. Estaba seguro de que era por la cámara. Odió a aquel hombre con todas sus fuerzas. Sabía que Emily jamás se recuperaría de aquello, pero al menos seguiría con vida.
- Emily...- La llamó con suavidad- Mírame...
Ella gimió mientras sus ojos volvían a humedecerse.
- No puedo hacer esto, Derek...Yo no puedo hacer esto...- Sollozó con la voz entrecortada.
Y a él se le partió el corazón. Pero no podía permitir que se rindiera. Tenía que vivir. No permitiría que muriera en aquel lugar.
Tomó su rostro entre sus manos.
- Sí puedes… Sí podemos… Y lo haremos- Le dijo en voz baja. Se quedó en silencio un momento, evaluando su estado. Estaba a punto de romperse, podía notarlo en su voz, en su forma de mirarlo, en el modo en que trataba inútilmente de controlar el temblor de su cuerpo- Está bien...¿Confías en mí?.- Le preguntó finalmente.
Ella asintió con la cabeza, con las lágrimas atragantadas en su garganta.
- Bien...- Suspiró con la preocupación reflejada en el rostro- Cierra los ojos…-Le pidió con suavidad.
Ella frunció el ceño sin comprender lo que pretendía.
- Sólo cierra los ojos… Y piensa en un lugar dónde te sientas segura.
Fue cuando lo entendió. Estaba usando el mismo truco que utilizaban en las entrevistas cognitivas.
- Eso no va a funcionar conmigo… Ya lo sabes...- Le recordó con la voz temblorosa.
Derek sin embargo, no cedió.
- Sólo hazlo…
Ella finalmente asintió con la cabeza e hizo lo que le pedía.
- ¿Dónde estás?.- Le preguntó acariciando su rostro.
- En Francia… En la casa de mi abuelo….Cerca de allí hay un prado precioso. En invierno se cubre de nieve… Pero cuando llega la primavera es el lugar más hermoso que puedas imaginar…. Se llena de flores y hay una pequeña cascada que desemboca en un río. De niña solía ir a bañarme de allí.
Inconscientemente, sonrió al recordarlo. Derek suspiró aliviado. Estaba funcionando.
- Bien… Estoy allí contigo… Estamos los dos allí… Juntos… Bañándonos en esa cascada.
Emily se echó a reír con suavidad.
- ¿Estamos desnudos?…
Morgan se unió a ella.
- Sólo si tu quieres, princesa...- Bromeó él. Notó que su cuerpo por fin comenzaba a relajarse. Al menos había dejado de temblar.
Y lo siguiente que Emily sintió fueron los labios de Derek sobre los de ella. A pesar de que sabía que ocurriría, la pilló desprevenida, y abrió los ojos sorprendida. Por un momento, se perdió en la profundidad de su mirada. Derek esperó alguna reacción de ella. Cuando la vio mirando de reojo a su alrededor, temió que ella se echara atrás, pero en lugar de ello, simplemente volvió a cerrar los ojos y lo tomó de las manos.
- Si no te importa…. Seguiré en mi prado...- Le dijo con timidez.
Y en su prado permaneció todo el tiempo, imaginando que era allí donde estaba mientras Derek la ayudaba a deshacerse de su ropa. Luego notó que él hacía lo propio hasta que volvió a ella. Sintió su piel desnuda junto a la suya. Por la posición de su cuerpo, sabía que él trataba por todos los medios de ocultarla de la cámara, algo que le agradeció profundamente.
Aún así no fue fácil para ninguno de los dos. Sintió los dedos de Morgan recorriendo las líneas tenues de las cicatrices que aún quedaban en su vientre y luego el trébol de su pecho. Se preguntó qué estaría pensando, si sentiría rechazo, o compasión, o ambas cosas, pero no se atrevió a abrir los ojos para comprobarlo. Sabía que si salía de su prado, tal vez no podría volver a él.
Suave, dulce, tierno, protector fueron los calificativos que le vinieron a la cabeza mientras él le hacía el amor. Se sorprendió de que él fuera capaz de controlar sus propias reticencias y olvidar el lugar donde se encontraban sólo para hacerla sentir segura.
Evidentemente, no había forma de que ella pudiera disfrutar aquello como hubiera deseado, pero tampoco sintió rechazo alguno cuando finalmente él llegó al clímax dentro de ella. Tenía sentimientos encontrados, no podía negarlo, pero ni de lejos había sido tan traumático como había imaginado.
Con los ojos aún cerrados, la ayudó a vestirse. Y sólo cuando estuvieron de nuevo uno sentado frente al otro, se atrevieron a mirarse.
Y simplemente permanecieron en un silencio cómplice, plenamente conscientes de que aquello les había cambiado para siempre. Emily, finalmente apartó la mirada, incapaz de mantener la de Morgan. Éste se preocupó por su reacción y le acarició la mejilla con suavidad. Se dio cuenta de que se había ruborizado una vez más, y se preguntó si algún día podrían volver a mirarse a los ojos sin pensar en aquel momento.
- ¿Estás bien?- Le preguntó con inquietud.
- Si...- Contestó con timidez, y se obligó a alzar la vista de nuevo. Él no se merecía que lo hiciera sentir culpable, porque culpa era precisamente lo que estaba leyendo en su expresión.
Emily tenía claro que más adelante tendrían que enfrentar lo sucedido, pero ahora ambos debían centrarse en salir de allí. Por un momento dudó de que Benjamin cumpliera su palabra, pero tal y como les había advertido, de las rejillas de ventilación comenzó a salir aquella especie de humo, y pronto tanto Derek como ella, cayeron al suelo, uno junto al otro.
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