Hola de nuevo a todas, queria darles las gracias por sus reviews, favoritos y demas, es bueno estar de vuelta.

Les cuento que estare publicando solo los dias lunes, varias me lo preguntaron, aqui se los informo a todas, disfruten el capi, se les quiere.


Capitulo 2

Pase la noche en vela pensando en cómo sería volver a ver a Jacob, Dios santo, tres años y todavía su nombre me atormenta, esto era increíble, no tenía ni idea de cómo iba a hacer para soportar esos días en casa sabiendo que iba a tener que compartir tantos momentos con él.

Sin poder conciliar el sueño y ya con los rayos del sol en la cara decidí levantarme, fui a la cocina y encendí la cafetera, volví a mi habitación y abrí el closet, era el momento de reencontrarme con mi pasado, removí algunas cosas y saque la caja que estaba al fondo, teníaaños sin verla y el volver a tenerla entre mis manos causo una cantidad de estremecimientos y saco a flote una cantidad de sentimientos que quise creer estaban muertos.

Me senté en el suelo y abrí la caja, allí estaba todo, las tarjetas de cumpleaños que me había regalado, las tarjetas con mensajes que me dejaba en los ramos de flores que me enviaba, tickets del cine, los pasajes de cuando nos íbamos de vacaciones a otro país, todo, todo lo que vivimos durante nuestro noviazgo estaba en esa caja, pero lo más importante, seguía allí, en el fondo, cubierto por todo eso envuelto en su caja de terciopelo negro, estaba segura que allí permanecía, tan hermoso e imponente como el primer día que lo vi. Tome la caja y la abrí y tal como pensé, allí seguía, saludándome con su brillo especial y guiándome al recibir un rayo de sol en esa enorme y hermosa piedra, si, el anillo con el que un día juro amarme para el resto de mis días y hacerme la mujer más feliz del mundo.

Parecía mentira que algo tan hermoso y tan puro escondía solo mentiras y engaños, algo tan pequeño pero que significaba tanto me hizo igualmente feliz y desdichada. Las lágrimas caían por mi rostro silenciosamente mientras recordaba aquellos días felices al lado de Jacob, para luego terminar todo en tragedia escuchando como me decía que no me amaba, que no deseaba hacerme daño pero que había conocido a alguien más y sin poder evitarlo se había enamorado de ella. Ese fue el día en que mi vida termino.

Volví a guardar todo para esconderlo de nuevo dentro del closet, donde debía estar y no volver a salir más nunca. Fui a la cocina, me serví una taza de café y trate de calmarme, tenía muchas cosas que arregla antes de irme a Inglaterra, pero sobre todo, necesitaba un plan, no podía permitir que Jacob me viera mal, tenía que demostrarle que lo había olvidado y había superado nuestro pasado, debía conseguir una cita, arreglarme el cabello y las manos, necesitaba ropa nueva y un nuevo estilo, no podía demostrarle que todavía su nombre me afectaba y mucho menos su presencia.

Después de hacer varias llamadas deje casi todo listo y me fui al salón de belleza, mientras me arreglaban el cabello tome una revista que tenía un articulo muy interesante, o por lo menos eso pensaba, era una entrevista a un hombre cuyo trabajo era el de acompañante, las mujeres le pagaban por acompañarlas en viajes, eventos sociales, fiestas familiares y pare usted de contar, lo más impresionante de todo era que no solo las acompañaba sino que si ellas quería sexo el las complacía por una cuota extra, Dios mío, esto era ridículo, como era posible que las mujeres pagaran por eso, me pregunte, seguí leyendo el artículo y en uno de los extractos dijo una frase que me llamo mucho la atención "Cada mujer tiene la vida amorosa que se merece" Que? Yo no tengo vida amorosa porque no la merezco? Que le sucede a este tipo?

Seguí leyendo esperando saber su nombre o por lo menos ver una foto, pero la periodista decidió mantener en secreto su identidad debido a su línea de trabajo, como era posible que un hombre pensara así, que cada una tiene la vida amorosa que se merece, pfff, que va a saber este, mientras le paguen por sexo es capaz de decir cualquier cosa. Termine de leer el artículo y al final aparecía la dirección de correo para escribirle y solicitar sus servicios, me parecía ridículo eso.

Cerré la revista y en ese momento me fui a arreglar las manos y los pies, pero seguía pensando en eso. Al llegar a casa busque mi teléfono y me di cuenta de que me había traído la revista, por un segundo morí de vergüenza, nunca me había robado nada en mi vida, pero pues fue inconsciente, no quise hacerlo. Por un segundo me detuve a verla y pensé, tal vez debería solicitar los servicios de este hombre, tal vez el es lo que necesite para poder soportar estos días en Inglaterra y sentirme segura delante de Jacob, sino voy sola será más fácil para mí el verlo y seguramente es un hombre hermoso, para trabajar como visitante y tener tanto éxito debe ser súper guapo. Sin pensarlo mucho abrí la laptop y comencé a teclear.

"Buenas tardes, mi nombre es Isabella Swan, leí la entrevista que le hicieron para la revista InStyle y le escribo para solicitar sus servicios como acompañante, mi hermana se casa en unos días y debo viajar a Inglaterra en dos días para la boda, hay cierto conflicto de intereses que me hacen muy difícil este viaje pero si pudiera contar con sus servicios lo agradecería mucho. Quisiera saber su tarifa, si está dispuesto a salir del país y si está disponible durante la próxima semana. Mi numero es 2356987, espero su respuesta. Isabella Swan" Send.

Bueno a lo hecho pecho, ya había tomado la decisión solo faltaba esperar por su respuesta, ojala pudiera ir conmigo. Parecía mentira, como era posible que me sintiera mas comoda yendo a la boda de mi hermana con un completo extraño que sola, esto era terrible, negué con la cabeza. Tome el teléfono para reservar el boleto cuando sonó en mi mano y lo atendí.

Hola_

Buenas tardes Srta Swan, mi nombre es Edward y soy el acompañante

Abrí los ojos como platos al escuchar su voz por el teléfono, comencé a temblar y a boquear como pez fuera del agua, si esa era su voz no podía imaginar cómo sería su cuerpo, su cara, su pelo, Dios mío, iba a morir infartada allí mismo con esa voz tan suave como la seda pero al mismo tiempo tan fuerte y masculina.

Ah..bu.. buenas tardes Edward, so.. soy Isabella, Bella, Bella Swan – Pero que estúpida el obviamente sabe que eres tú! – Ah… disculpa obviamente sabes que soy yo, es que no esperaba tu llamada tan pronto.

Descuida, no pasa nada – Rio bajo – La llamaba para decirle que si estoy disponible para acompañara a su viaje. En su caso, como son varios días mi tarifa es de cinco mil dólares incluyendo el pasaje de avión y si desea acostarse conmigo son seiscientos extra.

Acostarme con él? Por Dios santo, y me lo dice así de natural, que vergüenza, menos mal que no podía verme a través del teléfono o moriría aquí mismo.

Pues me parece un precio razonable para la cantidad de días que estará conmigo y pues lo del sexo puede irse olvidando de eso porque no sucederá no se preocupe.

Como usted diga, mañana le enviare un mensajero con algunas cosas que debe saber y mis datos, que pase buenas noches.

Am.. pero…

Y así tranco la llamada, como diablos iba a saber a dónde mandar la información si ni siquiera sabe donde vivo? Esto era una completa locura pero pues ya me monte en el tren, ya no me puedo bajar.

Busque la pagina de la aerolínea y reserve dos boletos ida y vuelta para el lunes, como diablos lo iba a reconocer, como me iba a reconocer el a mi? Este hombre era un misterio y pues si así trabajaba y le iba tan bien pues no creo que fuera un engaño. Después de reservar dos boletos me fui a dormir repasando mentalmente todo lo que necesitaba para el día siguiente.

Me levante temprano y comencé a recoger mis cosas, poco a poco ordenando todo para no dejar nada, en eso suena el timbre y abro la puerta, encuentro a un mensajero y me da un sobre trotando por el pasillo se fue sin darme ni una explicación, cerré la puerta y abrí el sobre sacando un papel escrito a mano, era una hermosa y sofisticada letra, estaba segura que se trataba de él.

"Srta. Swan, mi nombre es Edward Masen, su acompañante. Cuando compre el boleto no lo imprima, solo déjelo en el mostrador que en lo que llegue al aeropuerto lo tomo, no me presentare hasta que estemos en el avión y aun así no sabrá quien soy hasta que no me tenga frente a usted, no se preocupe, yo sabré quien es usted. Nos vemos mañana, Edward."

Quedé con la quijada en el piso, este hombre era todo un enigma y cada vez me intrigaba mas, parecía que hubiera contratado a un espía y no a un acompañante, esto era una completa locura, cada minuto que pasaba me cuestionaba mas y mas el haber cometido esta locura, pero Ángela insistía en que había hecho bien, si le había comentado esta locura y me dijo que ya era hora que hiciera algo alocado y divertido con mi vida, pero esto rayaba en la locura.

Ese día me dedique a hacer la maleta, la boda seria en la campiña Inglesa, donde mis padres Vivian y eso significaba que habrían almuerzos, cenas, reuniones, etc. Debía llevar cuanto vestido tenía en mi closet y pues los sombreros debía comprarlos allá porque aquí en Los Ángeles no los utilizo y menos mal porque sino el costo por exceso de equipaje seria ridículo.

Luego de luchar por horas con la maleta para cerrarla me fui a dormir, el vuelo salía de madrugada y debía dormir aunque fueran unas horas, o por lo menos tratar de porque la voz sexy de ese hombre resonaba una y otra vez en mi cabeza, una voz suave y sedosa que invitaba al placer y hacer una cantidad de cosas pecaminosas con el, con razón le pagaban extra por el sexo, solo con esa voz, como seria tenerlo enfrente, mañana lo descubriría. Con ese tren de pensamientos me quede dormida como una hora o al menos es lo que yo pensé que había dormido después de levantarme para salir al aeropuerto.

Dos horas después estaba bajándome del taxi con mil maletas, sufrida con el abrigo en la mano, tres maletas mas la de mano y la cartera, corrí al mostrador para chequear las maletas ya que estaba casi sobre la hora para que al llegar me dijeran que no podía llevar tanto equipaje, estaba dispuesta a pagar lo que fuera pero como el vuelo estaba lleno no podían permitir mas peso en el avión, recordé que uno de mis mejores amigos, Paul, trabajaba para la aerolínea y lo llame de inmediato para que me ayudara y así pude chequear el equipaje completo.

Una vez en el área VIP me puse a ojear a la gente a ver si veía a algún hombre buenmozo que pudiera ser Edward, pero nada, estaba llena la sala y todos eran hombres maduros o pasados de edad, Dios y si alguno de esos era él? Que iba a hacer yo con un hombre que me doblara la edad? Dios mío, menos mal no le había pagado nada todavía sino moría.

Llego la hora de abordar y nada, no aparecía nadie, seria que se arrepintió?, se echaría para atrás? Un millón de pensamientos comenzaron a cruzar mi mente, los nervios me atacaban y las manos me sudaban.

Disculpe hermosa señorita, desea algo de tomar? Agua, soda o tal vez algo mas fuerte? – Preguntó el sobrecargo, seguro se dio cuenta de mi estado y decidió ofrecerme algo mas fuerte.

Si por favor – Casi le suplique

En este momento puedo ofrecerle una mimosa, le apetece?

Si por favor, lo que sea que

El sobrecargo se retiro y yo continúe barriendo el lugar con la vista y nada, pues me tocará esperar con trago en mano hasta que nos bajemos del avión. Después de dos mimosas me levante para ir al baño y allí estaba, el hombre mas guapo que había visto en años, no sabía que fuera el pero algo me decía que si lo era, solo ligaba que ese hombre fuera el mío, algo me decía que si lo era pero su manera de comportarse me puso a dudar.

Unas horas depsues me levante para ir al baño, desde hacia rato había perdido la pista de Edward, quien sabe donde estaría, allí tuve la confirmación de que no era el. Me levante para ir al baño, por supuesto sin dejar mi copa y cuando iba de camino al baño me tropecé con alguien y me eche el trago encima, esto era ridículo, ahora iba a tener que cambiarme al llegar al aeropuerto, iba a llegar con el tiempo justo y ahora tenia que ver que ponerme para el brindis de bienvenida.

Pero por que no se fija por donde va? Es que esta ciego? – Levante la vista y allí estaba, el hombre mas guapo sobre la faz de la tierra.

Disculpeme Srta. Swan, no fue mi intención

Abri los ojos como platos perdiéndome en esos ojos verde bosque que me iraban con intensidad, trate de decir algo pero las palabras no me salian, solo lo miraba a los ojos pensando que era imposible que un hombre como este fuera a pasar unos días conmigo en Inglaterra para la boda de mi hermana. Senti unos brazos sostenerme y alejarme de esa belleza.

Venga por aquí, podemos quitar esa mancha con un poco de soda – Era el sobrecargo al rescate – Ese hombre es un adonis, de donde lo saco?

Ah? No tengo ni idea…

Ambos soltamos una carcajada y me ayudo con la mancha y me salvo de hacer el ridículo mas grande de mi vida, minutos después fui de nuevo a la sección VIP y allí estaba, sentado en el asiento de al lado mío, respire profundo y camine hacia el, estos días serian una completa locura.