Adoro a mis lectores KYAA! Y por eso este liiindddoo capi n.n ¿Por qué lindo? ohhh... ya verán. Respuestas a varias dudas, no mueran por favor :D

Capítulo 3: One

C.C. P.O.V.

La mañana llegó más rápido de lo que pensaba. Patrullas, altavoces, fueron los sonidos que me despertaron sin compasión. Incluso con los ojos cerrados, podía decir que el movimiento venía de las calles.

Estaba empezando.

Me estreché en una cama que realmente esperaba encontrar vacía. Recordaba que por la noche habíamos llegado a un tipo de hotel y que me habían dejado continuar con mi siesta. Pero no recordaba haberme movido de cama para invadir el espacio personal de Lelouch. Como siempre. Así que era una verdadera sorpresa que el movimiento hubiera sido esta vez de él, completamente voluntario. Él estaba dormido profundamente a mi lado, dándome la espalda como siempre.

Sigue siendo una persona interesante.

Alguien llamó a la puerta, esperaba que fuera Jeremiah, pero al abrirla, por primera vez me vi sorprendida al encontrarme con este hombre. El repartidor de pizza. A quien no recordaba haber llamado o algo parecido, y que puso dos cajas en mis brazos. Podía ver el brillo rojizo en sus ojos y con una leve sonrisa tomé el pedido, cerrando la puerta de nuevo.

Era verdad, que una promesa de Lelouch podía considerarse un hecho.

Me senté en la cama vacía para desayunar. No lo molestaría mientras siguiera en su sueño de belleza. Pero una vez más me había hecho pensar en si de nuevo se estaba sacrificando por otros. En que lo estaba haciendo por el bien de otros y no por el de sí mismo. Aunque se encontrara feliz si lo que quería proteger permanecía seguro.

¿Qué era lo que protegía ahora? ¿Cuál era su motivo?

¿Cuál era mi motivo?

Una vez más estábamos en esta ciudad. Solo era cuestión de tiempo para que tomara el asunto en sus manos.


Suzaku P.O.V.

Hoy teníamos que lograr mucho más de lo que habíamos hecho ayer. A primera hora se habían enviado más unidades a las calles de Japón por órdenes del primer Ministro, y Nunnally había enviado su mensaje a Pendragón, para localizar a Cornelia lo más pronto posible. Dentro de nuestro poder, todos estaban haciendo lo que podían pero la gente quería respuestas. Respuestas que nadie tenía.

Deseaban poder culpar a algo más que un simple Knightmare Blanco. No era suficiente no poder ponerle nombre o cara al rostro de la nueva destrucción. Los medios se acumulaban fuera del Edificio del Gobierno Japonés y exigían una entrevista con los más altos mandos por este incidente. Pero nadie sabría qué decir. En cuanto a información, todos estábamos en las mismas condiciones.

¡No sabemos nada, aún!

-¿Zero-kun?-

Me giré lentamente para encontrarme con la cara de un muy feliz Lloyd-san. No importa los grandes logros que ha tenido este hombre, simplemente me es difícil comprender cómo nunca puede poner una cara que no sea esa y la vez lo entiendo. He conocido a mucha gente con esas sonrisas de máscara y sé también que son las más peligrosas, pero en veces son un fastidio.

-¿Lloyd-san, necesitaba algo?-

Él siempre atraía más atención de la necesaria cuando me llamaba Zero-kun. Simplemente parecía incapaz de dejarlo en Zero, y aunque realmente sabe mi identidad, no necesitábamos de los demás miembros de la Orden empezar a sospechar y buscar una respuesta. Si hay algo que el mundo siempre ha querido saber, es la identidad de Zero.

Esperé por unos segundos, Lloyd-san parecía estar pensando en lo que me iba decir. ¿Se le había olvidado? Pero entonces chasqueó los dedos recordando y volvió a poner esa gran sonrisa.

-Tenemos información sobre el Knightmare- cantó emocionado. Eso fue más que suficiente para que el resto de la habitación cayera en silencio.

Todou-san se levantó de su lugar, interrumpiendo la conferencia por pantalla que mantenía con el representante de la Federación China. Los demás se mantuvieron en silencio, permitiendo que las siguientes palabras pudieran pasar hasta Xingke con la comunicación abierta.

Lloyd-san esperaba mi confirmación, asentí levemente.

-Ohh, verán… el Knightmare blanco de ayer tenía un dispositivo delicado y curioso con el- se abrió paso entre todos y yo para llegar a un panel y poner la imagen del enemigo en pantalla –Por fuera quizás parezca un KF ordinario pero la realidad es que alguien modificó su composición, haciéndolo indetectable para cualquier sistema de rastreo o satélite-

Una leve ola de murmullos se levantó entre los presentes. Todou-san se cruzó de brazos en frustración. Quienes no habían entendido el problema en el que estábamos con eso, lo entenderían en unos segundos.

-¿No podemos hacer nada para anular sus efectos?- preguntó –En este momento podríamos tenerlo de nuevo sobre la ciudad, o sobre la base de los Caballeros negros, a punto de disparar FLEIJA de nuevo y no lo notaríamos-

Aunque agradecía no haber tenido que aclarar lo peligroso de la situación, Todou-san había hecho que gestos de terror aparecieran en los subordinados presentes en el centro de control.

Estaba igual de preocupado que ellos. Era ya figurativamente un enemigo invisible al no saber de dónde provenía y ahora también lo era literal.

Esto había sido planeado.

-Ahh, General Todou-san… El dispositivo que tenía ese Knightmare al parecer solo funciona mientras no utilice ningún arma- continuó Lloyd-san con algo de interés, luego su mirada se tornó seria, como pocas veces lo había visto y eso sí era malo –Aunque incluso si es así, sería demasiado tarde para un contraataque de nuestra parte-

¿Él y Todou-san querían matar a los caballeros negros, planteando los peores escenarios? Estaban sacando la frustración en mí, también.

-Respecto a si podemos anularlo…- Xingke se miraba ansioso en la pantalla también. Esto no solo era Japón, esta nueva amenaza era para todo el mundo. Lloyd-san se enderezó y cruzó de brazos, pensativo.

-El dispositivo en ese Knightmare emite una señal que anula la señal que emite el propio Knightmare- empujó sus gafas sobre el puente de su nariz –Necesitaríamos echar un vistazo al dispositivo para equiparnos con algo que nos permita ver esa señal. Solo así podríamos saber si se encuentran cerca antes… de que sea demasiado tarde-

El silencio otra vez.

Lloyd-san guardó silencio, esperando a que cualquiera dijera algo más. No pudo darnos más información, algo que fuera realmente útil para elevar en lo más mínimo el tenso ambiente. Aunque sospecho que solo para darnos esa información, él, Cecile-san y Rakshata-san estuvieron trabajando por horas.

Hubiera sido un gran logro decir que teníamos cómo defendernos del próximo ataque, porque abría otro ataque. No puede venir solamente a molestar y luego desaparecer. Pero no teníamos nada y quizás estábamos peor que en el principio. La única esperanza que había sido mantener una más cargada seguridad, había sido declarada como inútil ante esta nueva arma.

-Alguien ha estado mejorando un Knightmare- dije. No necesité de asentimientos para saber que había sido escuchado. Zero siempre era escuchado. –Aún cuando ha sido declarado ilegal en la mayor parte del mundo-

Después del Zero réquiem, la Federación Unida de Naciones se había incrementado en número de países. Todos para mantener este ciclo de paz, habían acordado declarar ilegal el seguir experimentando con nuevas generaciones de Knightmare Frame o armas para fines bélicos. Así fue como FLEIJA había encabezado la lista de lo que no se podría volver a usar en el mundo. Considerado como un delito que merecía algo más que la muerte.

-Una muy interesante ley- comentó Lloyd-san. Volvió a captar la atención de todos pues sabíamos que algo tramaba –Si mal no recuerdo, se dijo que no podían fabricar nuevos Knightmare y experimentar con los modelos que ya se tienen y que fueron almacenados después de la muerte del Emperador Lelouch…-

¿A dónde quería llegar?

-Pero sí se podían utilizar los que se tienen, siempre y cuando sean bajo un uso responsable-

-¿A dónde quiere llegar con eso, Asplund-san?- preguntó Todou-san, enarcando una ceja.

El otro hombre dejó que una sonrisa apareciera en su rostro. Daba miedo.

-¿Podemos usar los Knightmare que tengo guardados, sin romper la ley?-

¿No era el Guren S.E.I.T.E.N. el único que tenían en su poder?

Todou-san y yo fuimos dirigidos a los almacenes subterráneos de la base. Sabíamos muy bien que teníamos más de una decena de Knightmare que ahora eran parte de la policía y que solo apoyaban en los casos más extremos, pero de eso a ver los Knightmare que realmente están diseñados para el combate, solo teníamos conocimiento de uno. El Guren. Y más de un par que los Caballeros Negros habían conservado y que se les habían confiscado al ser derrotados por Lelouch.

Cecile-san y Lloyd-san no podían haber hecho mucho en tan poco tiempo. Después de ser liberados, solo fue cuestión de un par de semanas para que las leyes en contra la fabricación de nuevos modelos o reparación de los dañados entrara en vigor. No podían tener más de…

Los reflectores se encendieron en secuencia, mostrándonos todo el largo del hangar. A nuestra izquierda, el Guren SEITEN. Kallen conservaba el privilegio de ser su piloto. A nuestra derecha, pude contar 10 Akatsuki del la última Batalla de los Caballeros Negros contra Lelouch. Sorpresivamente también estaba el Shen Hu de Xingke en un perfecto estado. Nunca estuve enterado de esto. Además de más Gloucester y Sutherland de los que pudiera contar por el momento. ¡Incluso el Gloucester de la princesa Cornelia!

Tristran.

Mordred.

Sutherland Sieg.

Zangetsu.

¿Shinkiro?

-Oh, Zero… aquí está tu Knightmare- comentó casualmente Lloyd-san, señalando apenas al enorme robot negro y dorado.

No era realmente mío, de hecho, pero… momento.

-¿Lloyd-san?- interrumpí el momento justo cuando los ojos del hombre brillaban al ver a todas sus creaciones juntas, o eso decía. Rakshata se había unido cuando nos vio caminando hacia acá, seguro para no dejarle todo el crédito al Conde pudín. Como solía decirle –Todo esto ¿Fue hecho ilegalmente?-

Ilegal significaba, dentro del tiempo donde la Ley anti-Knightmare había sido declarada.

Él sonrió, Rakshata-san sonrió. Cecile-san se veía incómoda, pero incluso Todou-san salió de su primera impresión y esperaba una respuesta como yo. Si así había sido, no podríamos utilizarlos.

-Los Gloucester, algunos Burai y Sutherland, Shinkiro, Mordred, Guren, Zangetsu, Tristan y Shen Hu fueron reconstruidos, modificados y mejorados cuando el Emperador Lelouch venció sobre los Caballeros Negros- comentó Rakshata, al parecer al tanto de la situación.

Me encontré un tanto impresionado por eso. Lelouch nunca comentó nada de volver a formar este ejército de poderosas máquinas. Menos aún sino tenía un verdadero motivo para usarlas si todo el mundo estaba bajo su control.

¿O era acaso otro de sus planes?

-Terminamos de reparar y modificar algunos antes de que la ley entrara en vigor- continuó Cecile-san con plena confianza. –Todos tienen certificado y fecha de terminación-

Eso nos ahorraría algunos problemas, pero la aparición de todo un armamento así sería demasiado impresionante para el mundo. Sobre todo si se suponía que no debíamos de tener tanto. Aunque haya sido hecho dentro de las leyes. Sin embargo, considerando la situación. Era la única buena noticia que se había dado este día. Todavía teníamos problemas con el dispositivo anti-rastreo de aquél Knightmare blanco.

Se me ocurrió por un par de segundos preguntar por el Lancelot. Era el único Knightmare que me veía capaz de pilotar a su mayor potencial, pero Zero tenía el suyo propio y ese era el Shinkiro. Preguntar por otro sería levantar sospechas en mi contra, cuando lo que menos necesitábamos era eso.

Pero los Knightmare de Anya y Jeremiah estaban entre estos. Ellos dos según entendí se habían retirado el campo, a un huerto de naranjas.

¿Lelouch había anticipado todo esto? ¿Hasta el regreso de ellos dos?

Si bien teníamos más de una docena de Japoneses pidiendo la oportunidad de pilotar estas gigantes máquinas en contra del enemigo, ellos nos no se habían presentado. Quizás y ni siquiera estaban enterados, quizás estaban bien con sus nuevas vidas.

Quizás ellos no querían tener que ver con esto de nuevo.

Yo tampoco, realmente. Pero no había opción.

Solo podía decir una cosa:

-Hay que llevar la tropa de la Princesa Cornelia, Los Akatsuki, El Shinkiro, Zangetsu, Guren y Tristan al hangar de arriba- todos asintieron. –Díganle a la federación China que les enviaremos al Shen Hu. Tenemos que estar preparados-


Lelouch P.O.V.

Gracias a C.C. ya íbamos atrasados en la planeación, pero ella había argumentado que estaba demasiado ocupada comiendo pizza como para despertarme. Lo que realmente había logrado sacarme de mi mundo de sueño era el timbre del celular que Jeremiah me había dado anoche. Mi mente se encontraba todavía nublada como para formar oraciones coherentes y cinco minutos después él y Anya irrumpieron en nuestra habitación con gran energía. Rodé fuera de la cama en sorpresa y busqué algo con lo que pudiera defenderme sin comprender por qué.

-Parece que Lelouch está preparado- había comentado C.C.

Solté el control de la televisión y comenzamos con el verdadero trabajo.

Jeremiah ya tenía datos generales sobre daños pero no había averiguado más sobre este nuevo enemigo. Al parecer, nadie sabía nada y todavía no se llevaba a cabo ningún informe del Ministro Japonés o Zero sobre la situación. Nos estábamos moviendo sin saber porqué, estábamos haciendo planes sin saber si resultarían, pero siempre haciendo lo más seguro posible.

-¿Cómo pudo un solo enemigo llegar tan lejos sin que nadie lo detuviera?- preguntó Jeremiah.

De hecho, era una gran pregunta.

Se supone que aún con todas esas prohibiciones de las que logré enterarme y que ahora descubría, Japón y Britannia todavía tenían un gran y avanzado sistema de defensa comparado con la mayoría de los países. La guerra había tornado a estos dos rivales en grandes fortalezas que estarían preparadas para cualquier ataque.

El pensamiento de que no había nadie vigilando no era posible. La alerta de FLEIJA apenas se dio a tiempo para que la gente se refugiara, pero la duda seguía presente.

No sería raro y sorpresivo que algún país o persona siguiera con estos experimentos con tecnología bélica a espaldas de los demás. Realmente todos los países seguro seguían con estas investigaciones en máximo secreto, pero de eso a arriesgarse a un ataque directo… era verdad que nadie había tomado la responsabilidad y eso era más preocupante aún. Japón podía tener relaciones con el enemigo sin siquiera notarlo.

-Solo cabe la posibilidad de que ese Knightmare haya burlado las defensas de Japón de alguna forma- contesté.

¿Cómo?

-Podemos decir adiós a la paz-

Así este conflicto fuera detenido, la tensión se haría presente por algunos años más. La tensión de mi desaparición todavía seguía en el aire, pero creo que ya no era nada comparado con esto. Con enemigo sin cara, sin nombre.

¿Quién tiene los motivos?

Traté de asegurarme de no dejar a nadie potencialmente peligroso. Es por eso que Jeremiah hizo el trabajo sucio, eliminando a todo noble o elemento de Britannia y Japón que tuviera los medios para empezar de cero una nueva rebelión. No puede ser que alguien se haya salido de la lista. Entonces, ¿No es de Japón o Britannia?

Es lo que más encaja.

¿Quién es?

Quizás por el momento no tengo ni la menor idea, pero sí sé que se arrepentirá de esto.

-Entonces, Lelouch ¿Cuál es el plan?-

C.C. estaba más que lista para continuar. Jeremiah y Anya tampoco tenían la menor duda de lo que empezaríamos.

No, esta vez no sería empezar de cero y formar un grupo rebelde desde las sombras, con un líder desconocido. No funcionaría.

El plan era…


Suzaku P.O.V.

Era un poco alentador el saber que teníamos suficientes Knightmare para defendernos de cualquier contradicción. Después de todo, Japón estaba a la espera de que algo más sucediera. No había que ser un genio para saber que esto apenas era el principio, pero qué tanto dejaríamos que avanzara sería nuestro deber de decidir.

Debíamos poner fin en el próximo movimiento.

El hangar superior ya estaba siendo ocupado por los Knightmare preparados que Lelouch se había asegurado de dejar atrás y en pleno secreto. Todavía me seguía sorprendiendo que sus predicciones se cumplieran. Pero creo que no creyó que fuéramos a hacer uso de ellos tan rápido, o quizás ni siquiera los dejó para eso. Si no solo para una emergencia. Ese punto se había vuelto confuso.

-Zero-

Kallen. Ella estuvo lista desde que el FLEIJA fue lanzado y nadie le tuvo que preguntar si participaría esta vez. Había sido de las primeras en encontrar su camino hasta la base, demandando con su llave en mano, que el Guren SEITEN estuviera listo para salir en cualquier momento. Ella tenía una razón. Lo había dicho Lelouch.

Pasamos varias horas hablando de los motivos de todos los miembros de la Orden de los Caballeros Negros. De algunos de sus miembros individualmente, y asegurándonos de cumplir con la promesa que se les había hecho en el principio, la de un mundo mejor.

Por supuesto que la primera que había mencionado había sido Kallen. Él sabía de la situación con su familia, tanto su madrastra como la de su madre biológica y me entregó el archivo de la condena que se le había puesto a la mujer por usar Refrain. Era realmente triste. Pero era un gran motivo para luchar. Era la única familia real que tenía, su hermano Naoto había muerto en los intentos de la resistencia por obtener el secreto de Clovis.

Donde todo empezó.

Cuando todo volvía a la normalidad, le pregunté por su madre. Sus ojos se llenaron de lágrimas antes de lanzarse inesperadamente hacia mi, abrazándome y dándome las gracias. Era una suerte que nadie estuviera cerca.

-Kallen, tú sabes que yo…-

-Lo sé, lo sé- se limpió las lagrimas con la manga de su uniforme -Pero Zero fue quien me lo prometió-

Lelouch fue quien lo logró, al final. Ella lo sabía, es de las únicas personas que realmente saben quién soy pues conocían mi lazo con él y Nunnally, pero se conformó con abrazar la figura de Zero. La figura que la guió hasta el final y sin importar qué, logró sus objetivos.

-Ese bastardo no sabrá lo que le espera si se atreve a aparecerse de nuevo- comentó, tenía el característico uniforme de la Orden de los Caballeros Negros.

-¿Dónde está el uniforme del Instituto, no se supone deberías estar en clases?-

Su sonrisa despareció. Me miró seriamente. Tanto que creí que me golpearía o algo parecido. Pero después de eso, solo había confianza en su rostro, confianza en sí misma y… ¿En mi?

-Vine a proteger mi motivo- después de eso me dejó, argumentando que tenía que revisar los controles del Guren y su funcionamiento.

¿Era bueno o malo que todavía tuviera esa convicción por lograr lo que quería? No se supone que tuviera que ser así ya, pero esa es una de sus mejores características. Y me sentía afortunado de que esta vez estuviéramos del mismo lado.

Espero que mi motivo sea lo suficientemente grande y fuerte para resistir lo que se venía.

Todo estaba más que listo. La tensión se sentía en el aire y era difícil respirar incluso cuando no había amenaza alguna. Que pudiéramos ver. Debíamos probar que no nos dejaríamos y que Japón no perdería nuevamente ante quien sea. El nombre de eleven se estaba quedando atrás, los japoneses querían mostrar su verdadera fuerza.

Solo teníamos que esperar.


-¡OIGAN! ¡Tengan cuidado con mi bebé!-

Rakshata revisaba los demás Knightmare pero al ver cómo su Guren era tratado para volverse a armar, la hizo dejar su trabajo.

-¡Oi, Rakshata… ¿Acaso no puedes hacer algo más fuerte?-

-¡Calla, Conde Pudín!- contraatacó la científica.

Ambos empezaron un duelo de miradas indignadas que fue roto por la risa nerviosa de Lloyd-san cuando Cecile-san se acercaba a enseñarle otras de sus lecciones sobre el tacto con las mujeres.

Estaba agradecido de tener la máscara puesta, sonreír como si no estuviéramos preparándonos para lo peor podía ser considerado un delito. Pero yo quería proteger esto. Pensando en lo que tenía, la gente que realmente me importaba, todos ellos estaban en posiciones riesgosas, porque todos querían pelear. Nunally era mi prioridad como siempre desde que le prometí a Lelouch cuidar de ella, y no solo porque él me lo pidió, sino porque yo quería. Pero no podía restar el hecho de que ella era un gran blanco, en el país que había sido atacado sin razón alguna. Quería que se conservase tranquila. No quería que se preocupara.

Quería ocultar la realidad de ella. Quería ocultarla a ella de la realidad.

-¡ZERO-SAMA!-

¿Ahora qué?

-¡Terminen el ensamblaje! ¡Rápido!-

Me giré buscando la voz de quien sea que gritara, pero todos se habían movilizado rápidamente de sus lugares y aún sin saber qué, esto no pintaba nada bien. Corrían y se gritaban unos a otros, casi como un caos organizado pero solo debía de haber un motivo para ello, y ese motivo estaba acercándose a la base.

-¡Zero-sama!-

Era el comunicador dentro de la máscara.

-¿Qué pasa?- esperaba no sonar tan nervioso como los demás. Zero nunca debía dudar.

-¡El radar! ¡En el radar han aparecido más de 50 Knightmare, solo a unos Kilómetros de distancia! ¡Se acercan, Ya vienen!-

Me encontré corriendo entre todos los reclutas que se movían de un lado a otro con prisa. El Guren SEITEN parecía estar siendo terminado de ensamblar con una velocidad impresionante entre Rakshata-san y Lloyd-san juntos, pero eso no podría importarme menos, mientras los veía aproximarse.

Las compuertas del hangar estaban abiertas, Todo-san había dado la orden de la alarma para un ataque y yo no podía despegar mis ojos de la horda de máquinas que volaban hacia nosotros. Todos ellos se transportaban por el aire.

¡Maldición!

-¡Rápido!-

-¡Pilotos, a sus puestos!-

-¡Defiendan Japón, por sus familias… con sus vidas!-

Ya no hay marcha atrás.

Me giré, dando la espalda al enemigo. Estaba seguro de que en estos momentos, podía verse a la altura de mis hombros, cómo ellos se seguían acercando sin oposición nuestra. No recibimientos, solo una incesante alarma que les decía a los japoneses que se prepararan, que el peligro estaba presente.

Lloyd-san tenía una seria mirada en su rostro mientras ponía en mi mano enguantada la llave del Shinkiro.

Si, tendría que guiarlos al campo de batalla en el característico Knightmare Frame de Zero.

-¡Enséñenles, de qué es capaz Japón!-

Grité.

Junto con el característico y casi olvidado movimiento de los brazos de Zero. Como un ave que está abriendo sus alas, a punto de atacar.

-¡HAA!-

Podía escuchar las máquinas encenderse, podía escuchar las partes mecánicas moverse por primera vez en largos meses. Me senté en el Shinkiro y lo encendí. La última vez que fue usado había sido por Lelouch. Sus controles diferentes, un teclado frente a mí y deseé en más de una vez que el Lancelot Albion hubiera sido reconstruido al igual que los demás, incluso cuando sabía el motivo de por qué no.

Debí de haber estudiado los controles.

Debía estar familiarizado con este Knightmare.

Pero no era de tiempo de dudar y usarlo lo mejor que pudiera debía ser un hecho. Así terminara destruido, no podíamos fallar por segunda vez después de un ataque cobarde.

Un desconocido enemigo sufriría.

-¡Shinkiro, sal!-

Y detrás de mí el Guren SEITEN, Tristan DIVIDER y Zangetsu de Todou. Siguiéndonos muy de cerca los Akatsuki y algunos Knightmare de una menor categoría.

Que no significaban ser presas fáciles.

Los ciudadanos de Tokyo parecían haber tomado refugio ya. Las calles desde nuestra altura se miraban desiertas, pero eso no significaba que no estuvieran ahí. Debajo de una mesa, encerrados en alguna habitación y pidiendo por un milagro.

No podíamos dejar que se acercaran más. Sobre NUESTRO territorio.

-Aumenten la velocidad, ¡No dejen que se acerquen más!-

Encontré la manera de moverme mejor dentro del Shinkiro, de inmediato el grupo de 20 máquinas a mi espalda imitaron mis movimientos y pronto nos acercábamos más. Quizás no éramos comparación en número, pero si algo sabía era el gran poder y habilidad de todos aquellos que me seguían por el momento. Mucho más que suficiente.

-¡Malditos…! ¡Lamentarán el día que se atrevieron a pisar Japón!-

Al parecer Tamaki-san nos honró con su visita esta mañana. Pude escuchar risas entre dientes de muchas personas por las comunicaciones. Sin duda pensando en lo mismo.

-"Tamaki solo habla demasiado…"- había dicho Lelouch –"Pero será de los más leales a Zero… solo no le des tanta importancia"-

Siempre estaba en lo correcto.

-Zero-

La voz de Todou-san me volvió a la realidad. Estábamos a escasa distancia del enemigo, quien se había detenido en pleno aire.

El Knightmare blanco de ayer se encontraba liderándolos. Hacía mi sangra hervir. Hacía que las ansias de los demás se pusieran al borde. Sin duda no era ese entonces aparentemente viejo y apenas útil Knightmare. Debía admitir que tenía cierto parecido al Shinkiro y quizás no lo habíamos notado antes, no cuando la toma de nuestras cámaras de vigilancia había sido pobre y no nos importaba tanto lo que era, sino lo que había hecho.

Era demasiado parecido al Shinkiro.

Quizás pocas diferencias, además del color que resaltaba su contra al Knightmare que yo pilotaba.

Era blanco. Pero con las mismas piezas en las manos y pies del Shinkiro, en el mismo color dorado.

¿Qué era esto?

-Zero, ten cuidado de ese Knightmare- Que Rakshata pusiera en duda el poder de su propia creación era abrumador. Más si todos podían escucharlo.

-Es idéntico al Shinkiro por fuera… pero blanco- Karen se conservaba cerca en el Guren, pero podía escucharla agitada por este simbólico Knightmare.

Era como pensar que la misma máquina que yo usaba, era la misma que había lanzado ese ataque. Solo de un color diferente. Un color que contrariaba al negro totalmente.

¿Acaso nadie pensaba hacer nada?

Había cerca de setenta máquinas flotando sobre territorio Japonés y nuestro enemigo se negaba a hacer movimiento alguno. La Orden de los Caballeros Negros se negaba a las hostilidades mientras no se les diera el incentivo adecuado.

Encendí el altavoz dentro de la cabina, Japón esperaba a Zero.

-¿Qué es lo que han venido a hacer en territorio Japonés?- pregunté, mi voz libre de titubeos o abierta a rodeos. Nadie pareció moverse, ¿Qué harían? Al mover el brazo derecho del Shinkiro, hubo reacción, pero solo había apuntado al Knightmare líder -¡Tú eres culpable del ataque de ayer a nuestro país!- declaré con seguridad –Esperamos que no opongan resistencia a su captura-

Todo era un completo silencio. Incluso dudé al final que alguien me hubiera escuchado, como si no hubiera nadie dentro de aquellas máquinas que venían a causar terror.

Sabía que era tonto lo que decía, que si estaban aquí era solo por un motivo. Pero nadie podría dudar que las primeras intenciones de Zero habían sido pacíficas, aunque eso no fuera con su imagen.

Zero ataca el punto y reclama su victoria. Aunque yo no tengo la mente de Lelouch, planeo usar la sombra de lo que había sido como arma.

Fue entonces cuando todos vimos el movimiento de la maldita máquina blanca, mientras esperaban un ataque solo fue la cabina del piloto la que se abrió.

¿Qué estaba planeando?

Todos esperábamos ansiosos, o por lo menos en mi caso y sin saber por qué. El lento movimiento era una tortura y solo veríamos la cara de nuestro enemigo. ¿Estaba dudando de poder hacerme cargo de esto? Ahora me daba cuenta de que el verdadero reto no había sido suplantar a Lelouch y actuar como Zero. Eso quizás lo podría haber hecho cualquiera. Pero lo que sí me estaba costando trabajo era asimilar la idea de que todos esperaban lo mismo que se habría esperado de Lelouch, una victoria. Una contundente victoria así las probabilidades estuvieran completamente contra nosotros.

Un milagro.

¿Me vería capaz de realizar tal hazaña?

Tras una eternidad de pensamientos, la cabina parecía haberse abierto completamente. Me encontré inclinándome hacia delante dentro del Shinkiro.

El tiempo se detuvo.

Lo primero que saltó a vista de todos fue una capa roji-blanca que se sacudió con fuerza en el aire. Larga, ondeante e impotente se hizo presente.

¿Una capa?

Seguida de un hombre que se irguió y levantó ambas manos al aire con extrema parsimonia. Una máscara cubriendo su rostro.

-¡¿QUÉ DIABLOS?- fue la expresión general.

-¡¿Zero?-

De hecho.

Me tomó más de unos segundos recuperarme lo mejor posible de lo que estaba viendo. ¿Cómo podía ser cierto? El hombre que se paraba con gran seguridad sobre su copia del Shinkiro. Plegó ambas manos sobre su pecho, atrayendo el resto de su capa como solo había visto dos ocasiones. En Lelouch, y en el espejo…

Una figura de blanco, con una capa blanca cubriendo el resto de su cuerpo de la vista de los demás. Su rostro escondido detrás de una máscara del mismo color, blanca, tres picos hacia atrás. Un visor color azul y líneas doradas resaltando su perímetro.

Zero.

¿Zero?

No sé qué realmente me llevó a hacer lo mismo.

Abrir la cabina y levantarme a la vista de todos los que me seguían. Ésta vez, todos se encontraban demasiado sorprendidos para moverse. Y ahí estábamos. Como una mala pintura o un juego que podría expandirse en la red.

Quería asegurarme de que lo que veía era cierto. De que yo seguía siendo él y que no había cambiado en nada. Me encontré mirando por largos segundos al impostor de Zero que había profanado el uniforme con un color distinto. Blanco. Un Zero blanco. Era como podría describir al sujeto frente a mí. Impávido mientras su rostro siguiera escondido tras la máscara, supongo.

Parecía tan irreal, de hecho.

Después de la sorpresa, quería reír. Y no me detuve.

Todos escucharon mi risa, que podría haber sido descrita entre amarga e incrédula. Algo escalofriante. Como Lelouch.

Pero tenía que hacerlo. Tenía que reírme de esta mala broma o no le encontraría sentido. Y la risa no me traía respuestas, pero sí quitaba algo de tensión en mi rostro, mientras miraba a este impostor.

-Eres un sujeto interesante- expresé abiertamente, recuperando algo la compostura. –Te tomaste la molestia de copiar mi traje-

La comunicación dentro del Shinkiro estaba muerta.

Esperé, a cualquier cosa que tuviera que decir esta copia. ¿Cómo podría llamarlo? Definitivamente Zero no entraba en la lista. Las personas no sabían el verdadero peso que recaía detrás de ese nombre, y estoy seguro de que éste tipo no tenía ni la menor idea de lo que hacía. ¿Cómo podía hacer que…?

-One-

Mi completa atención estaba en él. Por primera vez hablaba desde su dramática aparición.

-Mi nombre… es One- lanzó ambos brazos al aire de nuevo. Tenía bien ensayada esa pose.

-¿Hmm?-

Yo no le daría crédito a esas palabras, tampoco lo reconocería como a un verdadero enemigo porque realmente no lo era. Solo era un aficionado que estaba armando un escándalo con un simple disfraz sin color.

Comenzó a moverse dentro de su Knightmare, ¿Empezaríamos la verdadera lucha?

-Y One es más que Zero- sentenció, saltó dentro de su máquina y yo lo hice en la mía. –¡One siempre está delante de Zero!

No me dejó responder, pero le probaría todo lo contrario.


Cuando todos vieron el rostro del enemigo, supieron que esta era una batalla muy distinta a la que habían pensado en un principio. Esta batalla no solo era por los ciudadanos de Japón y Britannia que se encontraban en el país, pero sí una por defender los ideales que desde un principio los habían unido y ahora los tenía en esta posición.

Este One había aparecido con naturalidad y osaba ridiculizar al verdadero Zero. Haciendo una falsa demostración de que podía tomar el uniforme cuando podía y empezar una rebelión. Organizar un grupo de rebeles y ordenarles atacar el actual gobierno. Derrocarlos.

Él no tenía idea de lo que era esto.

No sabía la cantidad de máscaras que había detrás del verdadero rostro de Zero. Los sueños, las vidas destruidas y el mismo infierno y fatídico destino de quien había iniciado todo esto. Estaba tomando todo eso a la ligera y desprestigiando la memoria de Lelouch, eso no lo permitiría. Por el grito de guerra de la Orden de los caballeros Negros, ellos tampoco. En su mayoría.

-¡Al que traiga esa máscara blanca, le pago su cena!- Tamaki exclamó

-Espero que tengas suficiente dinero, porque yo invitaré a todos- siseó Kallen en un bajo y peligroso tono. Por la manera en que el Guren SEITEN tomó posición, iba más que seria.

Así todos se lanzaron de lleno a la lucha, poniendo una gran convicción hacia la victoria.

Lo derrumbaré, Lelouch.


Kallen P.O.V.

Por el momento no podía encontrar las palabras concretas para describir todo mi sentimiento contra esa figura. Mis ideas habían entrado en conflicto pero mi objetivo seguía siendo simple y claro.

Destruir a ese sujeto.

Lo ordenara o no Zero. Una parte de mi misma no me permitiría retirarme sin lograr dañarlo lo suficiente para satisfacerme. Me sentía insultada porque un tipo como ese creyera que podía disfrazarse de esa manera y hacer que lo siguieran.

Yo no había seguido a Zero porque estuviera disfrazado. Nosotros no habíamos seguido a Zero por el misterio escondido detrás de su voz.

Todos habíamos sido fieles hasta el límite porque creíamos en sus palabras, porque nos mostró resultados y porque nos contagió con su gran discurso de recuperar a Japón, como al final habíamos hecho.

Zero realmente nunca nos defraudó. Pero no muchos terminaron confiando en él ciegamente al final.

Ahora, no permitiría que jugaran con el símbolo que nos había traído hasta aquí y nos había dado lo que deseábamos. Quizás Suzaku no era como Lelouch en muchas formas, pero eso no significaba que no seguía creyendo en la persona que había tomado ese lugar. Porque si Lelouch lo había considerado una buena idea, yo lo seguiría.

Si Lelouch decía que Suzaku sería un buen Zero, estoy segura de que así sería.

Él más que nadie sabría quien sería apto para su cargo, al final.

Y sin duda alguna no era ese tal One con su hipócrita campaña desconocida hasta el momento. El Guren SEITEN lo detendría.

Conocerían de lo que era capaz el Knightmare más fiel de Zero.


Suzaku P.O.V.

Eran rápidos, y buenos. De nada serviría no aceptar que el enemigo no era tan indefenso como parecía y que solo era un grupo de novatos probando su suerte. Podía decir más que eso. Además de que algo me decía que no eran Japoneses, no por la apariencia de sus máquinas y la forma en que se movían, organizados en algo que parecía haber sido planeado durante meses.

Maldición.

-¡Tamaki, no los dejes pasar!-

Era más fácil ordenarlo que cumplirlo, lo acepto. Pero nosotros también necesitábamos de una organización y si bien yo no era tan táctico y hábil como lo había sido Lelouch, sabía lo que teníamos que hacer para defendernos. Solo espero que sea lo suficiente. Solo conocer el rostro falso del enemigo no significa conocer todos sus planes y lo que movía en este momento a la Orden era un odio hasta ese ícono falso.

-¡Guren, Tristán. Encárguense de los Guardias del Knightmare blanco!-

-¡Con mucho gusto!- respondieron al unísono. En ese mismo momento vi cómo se lanzaban con gran decisión hacia ellos y empezaban una lucha que no consideré que sería tan difícil.

No me había movido en lo absoluto de mi punto, así como tampoco se había movido ese tal One. Ahora nuestras escoltas peleaban y el único final sería él contra mí. Así tenía que ser. Pero asombrado no podía alejar mi atención del Guren que parecía ser bloqueado con suma facilidad por el otro y viceversa. Como pelando con un espejo.

-¡Kallen, intenta con un golpe hacia la cabina!- sugirió Gino

-¡Eso intento, argh! ¡Es rápido!-

De hecho. Pensé que aún cuando la prohibición de los Knightmare había entrado en vigencia, el mundo simplemente no podría dejar de fabricarlos. Pero el hecho de que se nos hubiera escapado de la vista, que se construían nuevos que podían alcanzar el nivel de un Knight of Round y del As de la Orden de los Caballeros Negros, era increíble.

Yo sabía de experiencia propia la clase de piloto que era Kallen y sin mencionar a Gino.

Sabía de lo que eran capaces pero ante mis ojos solo podía observar una batalla tan pareja que cada movimiento parecía un baile ensayado por años. Ninguno acertaba o ambos acertaban. Los dos se movían o los dos se detenían. Como si se conocieran el uno al otro. Eso sería un problema.

-¡¿Cómo pueden esas cosas ponerse a la altura de mi bebé?- Lloyd-san y Rakshata-san siempre elegían el peor momento para aparecer en la comunicación, ambos rostros aparecieron en la pantalla y aunque sabía que se tomaban esto con seriedad, sus expresiones me estaban desalentando.

-¿Alguna idea?- pregunté, no recuerdo que Zero pidiera sugerencias en sus planes. Siento eso Lelouch. Pero no me arriesgaría a perder a alguien por una decisión errada de mi parte. Tenía que llevarlos a la victoria.

Entonces fue Lloyd-san quien contestó.

-Todo está muy parejo- ¿Eso cómo se supone que me ayudaría? –Están en el filo-

Y miré a mi alrededor. Estaba en lo correcto.

Las fuerzas del Guren no eran las únicas que estaban siendo inútiles contra un mismo enemigo, sino las de todos. TODOS.

Podía ver máquinas siendo golpeadas de ambos bandos, movimientos siendo bloqueados y ataques surtiendo nada de efecto. No se supone que esto debería ser así. No podíamos estar siendo imitados con tanta facilidad.

Pero la respuesta llegó a mí.

¿Era porque ninguno de los dos líderes éramos Zero?

Podía hacer más sentido de esa manera y a la vez me decepcionaba.

Yo podía llevar el traje de Zero y ser visto por la mayoría como el único y original que había iniciado la rebelión y la había acabado de la misma manera, pero realmente no lo era. Así como tampoco el otro sujeto.

Si en mi lugar estuviera Lelouch, estoy casi completamente seguro de que nuestra situación sería otra. ¿Eso les faltaba todos, Lelouch?

¿Cuándo había sido la última vez que habían peleado? Cuando habían perdido contra él, cuando ya no estaban más bajo su mando y él era el Emperador de Britannia y el mundo.

Necesitaban de un discurso y una motivación que no podía proporcionarles.

-Zero-kun, será mejor que pienses en algo. Esta igualdad no se mantendrá por mucho tiempo- habló Lloyd-san y lo sabía. ¿Pero, yo?

-¡¿Qué es eso?-

Desperté por un par de enemigos siendo derribados por varios Slash Harken salidos de la nada, o por lo menos de cierto punto no visible, hasta que una gran máquina negra con dorado retractó los Slash Harken hasta la yema de sus dedos. Enorme y… reconocible. Imposible.

¿Gawain?

-Sorpresa, sorpresa-

Alguien dijo por comunicación privada, ¿Podía ser? Esa voz.

-¿C.C.?

¿Por qué estaba aquí? No tenía la menor idea ¿Por qué tenía ese Knightmare? Tampoco lo sabía. ¿Cuándo llego?

-Estoy aquí siguiendo el deseo de alguien, Zero, será mejor que tengas un buen plan-

Sé que muchos dejaron de pelear cuando el recién llegado Gawain derribó a esas máquinas con suma facilidad, incluso vi cómo después de la sorpresa, las batallas se intensificaron de nuevo, mostrando ligeros aumentos por parte de los Caballeros Negros en cuanto a poder y decisión. El Gawain había sido su insignia por un tiempo.

El Knightmare Frame gigante de Zero.

-Como digas-

Lelouch no había dejado nada sin pensar.

-Pero tú seguirás mis órdenes-

¿Yo qué?

-¿A qué te refieres, C.C.?- Por su silencio parecía estar hablando en serio y aunque traté de pensar en una mejor opción, ella había estado por más tiempo a lado del verdadero Zero y seguramente sabría alguna táctica que nos pudiera ayudar en este encuentro. Si sabía cómo andar en ese gran Knightmare…

-Repite todo lo que te diga, ¿Entendido?- Al parecer también había adquirido su actitud.

-De acuerdo-

-Q1, retírate-

A pesar de la extraña orden sin nombre, la repetí. En la comunicación abierta. ¿Q1? Sorprendido vi como el Guren detuvo su ataque y la sorprendida voz de Kallen se hizo presente.

-¿Cómo me llamaste?-

¿Significaba algo ese nombre?

-Q1, haz lo que te digo-

Lo hizo, eficazmente de inmediato y en ese mismo instante, el Gawain se posicionó en ataque y algo salió disparado de su pecho. Tanto enemigos como del mismo bando se quedaron inmóviles ante esto, quizás temiendo de un posible FREYA pero aunque no estaba cien por ciento seguro de que no era, la posibilidad era casi nula.

Una cápsula rebotó inútilmente en el Knightmare contra cual el Guren había estado luchando y cayó hacia el suelo en una larga caída. Incluso sobre tierra, el proyectil no había hecho nada.

-¡¿Qué demonios fue eso?- escuché a Kallen gritar.

Pero C.C. volvió a abrir nuestra comunicación privada.

-Dile que confíe en ti y ordena la retirada lo más rápido posible, todos a la base de nuevo-

Quería creer en ella, en verdad, pero esa orden no era algo que se pudiera discutir y menos aplicar. Sabía de los grandes y aparentemente inofensivos planes de Lelouch siempre habían surtido su efecto, pero ella no era Lelouch como para hacer algo así y esperar que todos los demás lo siguieran.

No tenía un verdadero motivo.

-Estoy aquí por un solo motivo, Knight of Zero. ¿Vas a arriesgarte a perder?-

¿Lo haría?

-Todas las unidades, retirada, ¡Ahora! Todos a la base sin excepción pero no dejen que el enemigo los derribe-

Esperaba escuchar protestas y demás. Todoh preguntándome por qué de mi decisión, Kallen negándose a irse hasta derribar al impostor de blanco y los demás pidiendo una buena razón para hacerlo. Pero no lo hicieron. Nunca estuvimos en esta posición antes desde que yo tomé la posición de Zero y no sabía qué tan dispuestos estaban la mayoría a seguirme sin protestar.

Ahora lo sabía.

¿O era que el Gawain estaba en acción?

Empezaron a retroceder con rapidez, y como era de esperarse, el enemigo al principio se quedó inmóvil temiendo una movida de nuestra parte. Una que yo al menos no tenía planeada y que esperaba que funcionara. ¿O era una retirada real? Pero eso nos dio ventaja de varios minutos en los cuales, a pesar de estar perdiendo terreno aéreo y terrestre, ninguno dejó de disparar. Incluso C.C. en el Gawain parecía seguir lanzando esas inútiles cápsulas, tratando de que al menos alguna surtiera efecto. Pero al final, todas terminaban en el suelo como la primera. Sin hacer una verdadera diferencia.

¿Qué estaba pensando?

-¡Zero, el enemigo avanza!-

Y lo hacía. Después de la leve ventaja que nos había dado, comenzaron a avanzar a toda velocidad hacia nosotros disparando con todo lo que tenían.

-¡Zero, ¿Qué hacemos?-

¿Empezaríamos todo de nuevo?

-¡C.C.!-

-¿Confías en mí, Zero?-

¿Confiaba en ella?

-Hai-

-Retrocedamos a toda velocidad, es hora-

¿Hora de qué? No esperé. Ordené la retirada a completa velocidad, todos los Knightmare se giraron dando la espalda al enemigo con el riesgo de ser atacados y derribados por detrás, pero nadie opuso resistencia a la orden y en pocos segundos nos estábamos acercando aún más a la base. Temía no estar haciendo lo correcto, lo sé. Pero…

-Ahora, caerán- habló C.C.

El Gawain se detuvo, hice lo mismo con el Shinkiro mientras observábamos a los demás. No tenía miedo de moverme incluso cuando los vi tan cerca y preparaban sus armas.

¿Podía morir aquí? Comencé a sentir los efectos del Geass y mis manos lucharon contra mi voluntad de mover los controles. Zero no podía huir. Zero debía permanecer firme.

-Contempla la destrucción, Zero-

¿Desde cuándo C.C. hablaba así? Pero no importó. La voz de Rakshata se hizo presente con un gran entusiasmo en señal abierta.

-¡INHIBIDOR GEFJUN, ACTIVADO!- una risa superior después.

Todos los vimos.

Vimos cuando una luz roja se levantó como una gran estela desde el suelo. ¿Cuándo…? Y los Knightmare enemigos comenzaron a descender sin control hasta el suelo, incapaces se moverse. Por lo menos los que volaban más bajo, y aquellos que ya estaban en el suelo quedaron detenidos como tantas veces yo había sido atrapado.

Increíble ¿Este era su plan?

¿Pero cuándo habían puesto ese sistema en el suelo de Japón? Sin consultarme.

-¡Admiren a mis nuevos juguetitos!- continuó Rakshata entusiasmada por la comunicación ¿Dijo, nuevos? –¡Ohh Zero, no te preocupes… es la primera vez que los uso pero hace más de un año que están listos!-

Pero eso no significaba que estaba contento con que siempre los tuviéramos y hubiéramos salido en lugar de dejar al enemigo acercarse y caer en la trampa por sí solo. Sin revelar nuestra fuerza hasta ahora.

-¿Estás enojado, Zero-kun? ¡Rakshata, tú! ¡No me mencionaste nada de eso!- y ahí iban esos dos. -¡¿Dónde está tu espíritu de equipo?-

-Ohh, ustedes saben, prometí nunca contar esto hasta que fuera necesario usarlo- ella estaba sonriendo y supe lo que significaba al instante. ¿Lelouch de nuevo?

Parece que nos ha salvado de nuevo.

El enemigo continuó cayendo sin control, excepto por unas cuantas máquinas que extrañamente no parecían haber sido afectadas. ¿Tenían una protección contra el inhibidor?

-Esas máquinas están sobre el alcance terrestre del nuevo Inhibidor, Zero- Rakshata me informó. Así que eso era. –Al ser inalámbricas las cápsulas lanzadas desde el Gawain no tienen el suficiente poder de altura- Así que C.C. lo sabía desde el principio. Sumamente útil.

Por fortuna no habían sido más que unas cuantas y toda la Orden y demás seguían esperando detrás del Shinkiro y Gawain. Si el enemigo se atrevía venir aún en ese estado.

Al parecer no era tan tonto.

Todos continuaron viendo como el Knightmare blanco de el auto-llamado One era uno de los que habían podido permanecer de pié y ordenaba la retirada.

-¿Vamos tras él, Zero?- Sabía que Kallen deseaba vencerle, pero no era el momento.

-Otro día será, Q1- algo me decía que ese apodo funcionaba de maravilla en ella.

La Orden de los Caballeros Negros soltaron en gritos de victoria y entre todo el barullo pude escuchar a Tamaki alegando que como nadie había traído la máscara de Zero, no tenía por qué pagar nada. Aunque Kallen insistía.

-¡Zero, Zero, Zero, Zero!- clamaban de nuevo.

Pero esto había sido un plan de emergencia de Lelouch.

-¡Zero, Zero, Zero, Zero!-

¿Podía hacerlo la próxima vez?


C.C. P.O.V.

Vi como los resultados de su plan eran los esperados. Parecía no haber olvidado ninguna de las habilidades de las piezas en su tablero aún cuando se supone que su mente había descansado de todo aquello. Aunque al final eso lo podía esperar de Lelouch, siempre controlando todo alrededor de su vida. Olvidar algo tan importante no le sería permitido tan fácil.

-¿Cómo salió todo? La televisión simplemente sigue con "problemas técnicos"-

-Tal y como dijiste- sonreí –Se están retirando-

-Bien…-

Sé que había duda en él, si mandarme a hacer algo más o no. Según él se había arriesgado suficiente al mandarme a mí para hacer cumplir sus órdenes incluso cuando está muerto.

-C.C.-

-¿Hm?-

-Vuelve, y asegúrate de que nadie te siga o… no tendrás tu pizza- Sonaba lo suficiente serio para mí. Colgué y guardé el celular en mi ropa.

Desde que había subido a esta enorme máquina, él había estado escuchando todo por el teléfono. Solo él era capaz de organizar un grupo de Knightmare cuando no sabía sus posiciones y ventajas o desventajas. Solo él podía hacer una victoria en un campo invisible.

El Gawain regresó a toda velocidad a la base y casi no fue notado por los aún felices Caballeros Negros, pero no podía cantar victoria si justo cuando aterrizaba en el hangar, pude divisar al Shinkiro acercándose a toda su velocidad posible. Suzaku, intentando alcanzarme.

Sé que él es una de las peores personas con las que me podría entretener. Suficiente había sido reaparecer antes Lloyd-san y Cecile-san para poder pedir prestado el Gawain según un viejo plan de respaldo de Lelouch. Pero Rakshata-san parecía haber estado esperándome, o alguien más. Tenía la llave del Gawain consigo y no perdí tiempo en unirme a Zero y los demás en la batalla.

No sé si sospechaban o habían previsto también este plan. Pensando en el Inhibidor como la única salida. Pero eso me tenía sin cuidado y bajé rápidamente a medida que el Shinkiro se acercaba.

¿Podría arriesgar una pizza?


Suzaku P.O.V.

Cuando el Gawain comenzó a moverse de regreso a gran velocidad, no lo pensé dos veces. El hecho de C.C. había desaparecido antes de que aquél día llegara me había dejado con tantas preguntas. Nunca supe si en realidad había estado cien por ciento de acuerdo con el plan de Lelouch, porque recuerdo que lo había defendido con tanto empeño varias ocasiones en las que nos encontramos. Su desaparición en sí, era lo que menos pesaba en mi cabeza ese día, pero luego pensé en qué había sido de ella.

Si acaso habría encontrado a alguien más para llevar el Geass.

¿Estaba sola?

¿Era feliz? Porque la felicidad es importante.

Todas esas preguntas me atormentaron por días y ahora todavía me seguían, no podía dejar que se fuera sin poder preguntarle. Así que cuando llegué al hangar y bajé del Shinkiro no me detuve por las felicitaciones y vítores de quienes se acercaban. Con paso rápido me disculpé hasta acercarme al Gawain pero la cabina estaba abierta sin rastro alguno de C.C. o alguien más.

Ni siquiera podía pensar en la posibilidad. Debía ser más que obvio que Lelouch había dejado atrás planes de emergencia, eso tenía que ser.

Aunque ella regresando por su propia voluntad solo por una promesa, no me parecía del todo creíble. Debía haber un motivo detrás.

Pero ya no podía preguntarle. Se había ido. Y no sabía si regresaría si la situación así lo ameritaba.

Pregunté por la persona que bajó del Gawain a los que estaban en el hangar, pero todos contestaban lo mismo. Ella había desaparecido cuando menos pensaban, causando una distracción para no ser vista cuando se marchaba. ¿Por qué?

Al final solo quedó terminar de organizar a la Orden y mandar a varios Knightmare a los perímetros del Inhibidor para que capturaran a los pilotos que no hubieran huido ya. También me aseguré de que Nunally estuviera bien, parecía entretenida con Kaguya-sama quien había llegado a la base poco antes del caos.

La televisión transmitía la victoria de los Caballeros a todo Japón y los ciudadanos japoneses podían salir de sus refugios nuevamente, respirando un poco de calma.

One.

Ese era el nombre.

¿Quién estaba un paso delante de Zero? Lo probamos equivocado hoy.

Pero sería una amenaza.

-Esperen mensajes del enemigo o cualquier cosa- instruí, necesitaba recostarme.

No más fantasmas del pasado, no enemigos sin color, no un Knightmare que se supone no estaba reconstruido y del cual no me habían informado. Solo dormir, con la puerta muy bien cerrada por unas horas. Mi comunicador encendido solo en caso de que fuera muy necesario el negarme este descanso.

-¿Cansado?-

Mis ojos se abrieron rápidamente y como reflejo lo primero que hice fue buscar la máscara sobre las sábanas a mi lado, hasta que por lo menos mi cerebro registró bien lo que pasaba.

-No necesitas esconderte de mí, Kururugi Suzaku-

Ella estaba parada ahí, tan calmada. ¿Cómo había entrado a mi habitación?

-¿C.C.?- pregunté tontamente.

-Creí que eso era más que obvio- respondió, pero aún así había una leve sonrisa en su rostro. –Tienes preguntas- declaró.

Ella siempre sabía lo que uno podía estar pensando, eso molestaba, no poder esconder mucho de C.C. Pero bajo la creencia de que eso también había molestado a Lelouch, me permití asentir mientras la observaba. Idéntica a como la recordaba.

-¿Dónde habías estado y qué haces aquí ahora?- pregunté. No serviría de nada evitar lo que quería por el momento, y siento que merecía esas respuestas después de tan largo de tiempo de no tener pistas de ella.

C.C. parecía pensar en si responderme o no, o mejor dicho, responderme sinceramente. Su silencio solo significaba que valoraba la situación y a mí para saber si podía confiar en mí. Finalmente continuó.

-¿Me comprarías una pizza?-

¿Realmente tenía opción?

-Estaba a punto de salir- contesté con una sonrisa. Lo que sea pero estar lejos de aquí por un momento.


C.C. P.O.V.

Ambos estábamos disfrazados por seguridad. Yo era conocida por muchos y él se supone debería estar muerto. Sin mencionar que no podía caminar como Zero por las calles hacia una tienda de pizza. Así que una vez que recogimos el pedido, el solo atinó a seguirme. No había comentado nada aún y sabía que se estaba conteniendo demasiado por hacerlo una vez que la caja de pizza estaba en mis manos. Pero este lugar no era donde hablaríamos.

Me habían amenazado con una pizza, aunque ahora ya tenía una.

Fueran cuales fueran mis acciones, estaba satisfecha. ¿Pero yo le haría algo así? Le sugerí, incluso Jeremiah y Anya trataron de convencerlo en vano, pero era tan testarudo a aceptarlo. No podría ayudar tanto como quería desde la sombras, e igualmente no duraría mucho si yo solo actuaba como si fuera en promesa a su memoria. Yo no tenía su misma capacidad de mando, y todos los sabían.

Nunnally lo sabría, Suzaku sospecharía. Sería más fácil si solo admitía esa pequeña verdad.

-¿Qué tanto caminaremos?- preguntó Suzaku.

-Debemos contestar tus respuestas en el lugar indicado- contesté simplemente. Todavía lo pensaba.

No dijo nada más mientras nos dirigimos a un lugar que yo sabía que él conocía, todo Japón conocía este lugar a estas alturas, de hecho. Incluso me pregunté si él lo había elegido porque le traía recuerdos. Y aunque lo negaría, sé que había sido por algo parecido. Después de todo, aquí había empezado.

-¿Por qué estamos aquí, C.C.?- Suzaku parecía un tanto incómodo con el lugar, pero siguió caminando. Su curiosidad seguía ganando a sus recuerdos, o quizás aprendió a controlarlos ahora que usaba una máscara la mayor parte del tiempo.

No le respondí y subimos las escaleras, todavía me podía detener. Pero sé que aunque al principio las cosas se pusieran difíciles, eventualmente me demostraría en lo correcto y sería lo mejor para todos. No había por qué ponernos en situaciones difíciles solo por un pequeño inconveniente.

Yo llegué primero a la cima de las escaleras. Suzaku estaba unos escalones detrás de mí y él estaba admirando algo en el templo, dándome la espalda por el momento.

-Pude oler la pizza cuando venías a mitad del camino- comentó. Estaba más consciente de la situación de lo que había esperado.

Me permití una sonrisa.

Suzaku al fin estaba a la par conmigo y seguro había escuchado su voz. Seguro lo conocía aún estando de espaldas, aún cuando no llevaba el uniforme de Ashford. Escuché cómo violentamente retuvo su aliento y dio un incierto paso hacia atrás.

Sin creer.

No hizo sonido más grande que ese, pero Lelouch eligió el momento para girarse con media sonrisa autosuficiente.

-¿Nos vam…?- por lo menos hasta que también él lo vio.

Sentí la necesidad de hacerme a un lado, o sería atravesada por la mirada penetrante de cualquiera de los dos. Los ojos de Lelouch no me siguieron pero podía ver algo de decepción en ellos.

Suzaku por su parte parecía seguir mudo e incapaz de formar un enunciado coherente.

-¿L…Lelouch?-

Quizás era hora de que ambos arreglaran su pasado.


Real, realmente espero sus comentarios acerca de este capítulo! ¿Qué les pareció? El misterio se revela poco a poco y ese final cardiaco... n.n amo los finales cardiacos!

Que lluevan los reviews y el próximo capítulo llegará lo más pronto posible, "El reencuentro" KYAAA!

anypotter-sama lo ordena muajajaja

Review :D