¡Hola a todos! Sé que ha pasado mucho pero no significa que abandoné el proyecto. De hecho, me fue un poco difícil escribirlo, pero cada vez quiero irme un poco más rápido pues no quiero hacer la historia demasiado larga. El capítulo 4 ya está en progreso, tuve que recortar este pues no me gustó del todo el resultado.
Agradezco de todo corazón a:
Luna del Desierto: Para ser honesta, este capítulo lo tuve que corregir como cuatro veces, ningún día me terminó por convencer pues son solo treinta días y pues… ya sabes, no se pueden desperdiciar. Gracias por tu review, me dio mucha "confianza" para seguir escribiendo y pues agradezco bastante tus observaciones y tu humilde opinión. Me gustó verte por aquí.
NANA: ¡Aquí la tienes! :)
aysel,sk: El gran rey estuvo a punto de hacerme renunciar a la historia, pero después pensé un poco mejor las cosas y he aquí la continuación. Gracias por tus reviews, me anima súper bastante a seguir con el proyecto.
Sailor-chan: ¡Oh que interesante! ¡Muchas gracias por interesarte en leer y espero verte por aquí seguido! :)
Wineny: ¡A TI EN ESPECIAL QUERIA ESCRIBIRTE! ¡Lamento hacerte esperar tanto! Cuando me agarró la inseguridad sobre seguir escribiendo o no, leí tus reviews y me animé un poco, me ayudaron a continuar. Muchas gracias por expresar tu gusto por la historia.
Y a los silenciosos del mal, gracias por su apoyo :)
¡Comenzamos!
Día 8
Por la mañana, Nana Osaki se encontraba paseando por la playa mientras fumaba un cigarrillo y sujetaba con una mano un par de convers negros. Era su día de descanso y lo aprovecharía pasando tiempo a solas, como siempre.
El espectáculo que dio ayer por la noche fue uno de los mejores que ha dado en toda su vida, fue la primera vez que ella era la actuación estelar de algún club nocturno muy conocido. Pero por otro lado también fue algo "turbulenta" por culpa de una chica mala copa. Al probar su cigarrillo observó los rasguños que le había causado esa torpe en su mano derecha.
-Quien diría que si tratabas de salvar a alguien te lo pagarían así…- se dijo sarcásticamente.
No se considera feminista ni mucho menos machista, más bien cree en la equidad de genero. Mientras salía del club junto con su acompañante para dirigirse a sus respectivos hogares, observó a lo lejos un idiota que se quería aprovechar de una chica. Nana no tardó en dudarlo, soltó sus cosas y se dirigió a salvarla. Vaya mierda de heroína, en cuando apartó a la víctima de su agresor Osaki fue atacada por la tonta esa.
El idiota no se quedó atrás, estaba a punto de lastimar a Nana, pero antes de que lo hiciera, Yasu lo detuvo salvando a ambas chicas.
La víctima estaba tan ebria que ni siquiera pudo darle su nombre y comentarle si venia en compañía o no. Lo único que pudieron hacer por ella fue llevarla nuevamente al club y sentarla en una mesa siendo supervisada por la pareja. Minutos después llegó una chica pelirroja a recogerla diciendo que eran amigas.
A Nana nunca se le olvidará el gesto de agradecimiento que le dio la chica mala copa ni tampoco su rostro sonriente, no era algo que esperaba, pero no le fue tan desagradable.
-Bueno, al menos no le fue tan mal conmigo- sonrió y continuó disfrutando del paisaje.
Casa de Nana Komatsu
Fue una suerte emborracharse la noche anterior a su día de descanso, una bendita suerte. Llevaba más de la hora despierta pero el maldito dolor de cabeza no la dejaba levantarse de la cama.
- ¡Qué horror! ¡Ni siquiera recuerdo como llegue hasta aquí! - se quejó la chica mientras se llevaba ambas manos a la cara. - ¡¿Y si me trajo un pervertido y está en el closet escondido?!- inmediatamente miró donde se localizaba el closet, pero nada ocurrió.
Otra punzada dolorosa apareció, debía calmarse. Miró hacia su mesita de noche y fijó la mirada en su celular.
-Genial, no lo perdí estando borracha- agradeció y extendió su brazo para tomarlo. Una vez a la mano, volvió a acostarse y prendió el aparato. –Takumi…- susurró al ver la pantalla de bloqueo que mostraba una fotografía promocional de su novio.
Cuando desbloqueó el teléfono con la palabra secreta, Nana descubrió que antes de caer rendida y dejar en paz el celular, estaba viendo unas fotografías.
- ¡Por dios, me tome demasiadas fotos con esa chica! - en efecto, las fotografías la mostraban a ella con esa chica llamada Haruka muy cariñosas. Nana deslizó su dedo hacia la izquierda rápidamente y al ver más selfies, continuó deslizando rápidamente.
Maldita alcohol, no volverá a tomar en su vida a menos en alguna ocasión especial.
Viéndole el lado bueno, al parecer no se había tomado alguna foto besándose con esa chica. Estaba a salvo. ¡Hey, tenía pruebas para Takumi!
Debería escoger una fotografía apropiada para la ocasión. En lo que seguía deslizando su dedo encontró una foto que se llevó su atención de inmediato. Ahí estaba ella misma, muy sonriente y abrazada de otra chica que no era Haruka.
-Es la otra Nana…- susurró sorprendida.
La cantante es muy guapa, tiene estilo y sonríe levemente… como un chico. ¿En qué momento se habían tomado esa foto?
- ¡¿Me habrá cobrado?!- gritó asustada. - ¡Estas celebridades de hoy en día son de lo peor!
Localizó su bolsa en el suelo, se paró por ella y volvió a sentarse en la cama. Al comprobar que no le faltaba dinero más la cantidad que pagó para el pase… que alivio, no le había cobrado.
-Menos mal, no perdí tanto dinero- comenzó hacer cuentas. –Rayos, ¿Y las bebidas quien las pagó?
Recordó a Haruka y sonrió tiernamente, debió ser ella quien se llevó la parte fea de la noche. Estaba decidida, si la pudiese encontrar en lo que queda del día la escogerá como su cómplice para la apuesta. Tal vez si le explica, le echará la mano.
Tras quedarse pensando un momento mientras tenía la mirada perdida, reaccionó al sentir su celular vibrar. Vaya, sí que quería que nadie la molestara, dejó en vibrador el aparato. Un teléfono desconocido le acababa de mandar un WhatsApp.
-Haru- dedujo al solo leer el mensaje, solamente un número desconocido le pondría "¡Hey Nana! ¡Soy Haru!".
Día 9
Nana Komatsu
Aunque habló con Haruka casi todo el día, aun no planean salir de nuevo, pero es un gran avance (Además que ya se le fue enviada la fotografía de aquella noche a Takumi). Por el momento, Nana no se siente incómoda hablando con la chica mediante la aplicación y su vida seguía andando como siempre. El trabajo la distrae. Ha hablado con Jun y ella misma ha aceptado la posible candidata, pero le ha puesto los pelos de punta cuando le advirtió sobre lo cual apasionada se puede volver esa chica.
En fin, no quería pensar en Haruka ni mucho menos en la apuesta por el momento. En cuanto termine su turno, ayudará a cerrar el local e irá a comprar un rollo de sushi para la cena.
Nana Osaki
Ya era tarde, ya faltaba poco menos de la media hora y Nana aún no se presentaba en aquel club rockero que esperaba su actuación. Corriendo a toda velocidad, Yasu fue hasta su departamento y sin esperar a que ella le abriera la puerta, él mismo comprobó que esta no tenía algún seguro.
Al abrir la puerta se percató que Nana se encontraba acostada sobre su sofá mientras fumaba, fue un alivio ver que ya se encontraba arreglada.
- ¡Nana! ¡¿Ocurre algo?! ¡Te esperan! - trató de hacerla entrar en razón Yasu mientras se acercaba a ella y dejaba la puerta abierta.
Nana por su parte volteó a verlo y después la puerta de su departamento.
-Cierra la puerta, Yasu- ordenó mientras volvía a darle un toque a su cigarrillo.
-Pero Nana, la banda te está esperando…- Nana le dirigió una mirada seria y sin más que decir, Yasu la obedeció.
-Estuve haciendo cuentas…- soltó la chica mientras el hombre aún se encontraba en la entrada. –Aunque me presente todas las noches, aun me falta mucho dinero.
-Ten paciencia, pronto lo conseguiremos.
- ¡No puedo tenerla, Yasu! - se sentó rápidamente mientras se llevaba sus manos a la cabeza. - ¡Es un gasto que yo no pedí! ¡Ni siquiera me ayudaron a solucionarlo su supuesta "familia"!
- ¿Y qué piensas hacer si sigues así? Si hoy no vas a tu presentación, perderás más dinero.
Nana apagó su cigarrillo con ayuda de un cenicero y después miró a Yasu.
-Rentaré la habitación extra, no hay de otra.
Cuando la abuela de Nana murió y al ser su único familiar "vivo", le fue heredado el departamento donde solía vivir la anciana. Este le quedaba un poco grande para el gusto de la chica, pero no podía quejarse.
Nunca supo la razón por la que su abuela compró el lugar en sus últimos años tomando en cuenta que ella vivió sola y el departamento cuenta con dos habitaciones. Tal vez habían asesinado una pareja en el mismo piso y por consecuencia, bajó de precio la venta.
- ¿Estás segura? Recuerda que es tener una persona desconocida viviendo contigo.
-Segura, no hay de otra- se levantó e inmediatamente se dirigió al espejo más cercano. –Es por eso que necesito tu ayuda, Yasu. Voy a requerir de un abogado en esto.
- ¿Tienes pensado los requisitos para el inquilino?
-Inquilina- corrigió mientras aprobaba su maquillaje. –No pienso compartir vivienda con un hombre.
-De acuerdo, ¿Te parece si lo vemos mañana por la mañana? Hay una presentación pendiente.
Nana volteó a verlo y después sonrió.
- ¿Qué aun no lo entiendes, Yasu? Las chicas siempre podemos llegar tarde a nuestras citas- guiñó un ojo.
Yasu negó con la cabeza, Nana siempre le decía lo mismo cuando llegaba tarde a una presentación.
Nana Komatsu
Mientras comía en la barra y sostenía un pedazo de sushi con un par de palillos, Nana desde su laptop se dispuso a comprobar si Takumi le había respondido el correo que le había mandado, pero al ver que no ocurrió, la decepción llegó.
-Debe estar ocupado- se dijo para después comer.
Para tratar de distraerse, recordó que desde hace un día atrás sintió la necesidad de buscar a Haruka en Facebook así que lo hizo. Había fallado en su búsqueda, tal vez Haruka no es su verdadero nombre. ¿Y si la chica en realidad es un chico? Bueno, no estaría mal la idea.
Antes de darse por vencida, encontró un perfil que le llamó demasiado la atención. "Haru Osaki" era su nombre. ¡Claro, ella es fan de la otra Nana! Al entrar a su perfil, se volvió una stalker profesional. Supo que la chica tenía dos hermanos mayores, es amante de los memes, asiste a múltiples clubs nocturnos y lo más importante de todo: ha tenido demasiadas novias y ella es más guapa de lo que vio la noche que la conoció pues se maquilla muy bien.
-Bueno, podría mandarle solicitud…- se dijo Nana indecisa.
Una idea muy boba cruzó por su mente, Nana dejó Facebook atrás y en Google buscó el nombre "Nana Osaki".
De un segundo a otro, cerró su laptop y suspiró fuertemente, esto le estaba causando demasiado trabajo.
-No puedo… no puedo con esto- sintió una fuerte necesidad por llorar.
No podía, aunque estuviera sola no puede llorar. Desde que vive junto a Takumi nunca se puede permitir llorar ya que, si él la ve, siempre le comenta lo mismo: "Querida Nana, ¿Ya vas a comenzar a llorar?" Desde entonces, siempre trata de reprimir su necesidad, aunque esté sola.
-Es tarde, no puedo llamar a Jun- Nana prefirió seguir comiendo, no desperdiciaría un rollo de sushi.
Trató de comer en paz, pero sus pensamientos no la dejaban tranquila. Se sentía tan sola e inútil. Deseaba tanto que Takumi estuviese ahí para abrazarla y mencionarle que olvidara la apuesta. ¿Por qué la vida es tan desgraciada con ella?
Terminó de comer y deposito toda la basura en su lugar. Y ahí se quedó Komatsu, observando el par de palillos que utilizó en la basura como si estuviese que ambos cobraran vida. Raramente, ese par le recordó a su par de hermanas. Nao y Nami Komatsu. ¿Qué estarían haciendo de sus vidas? Tal vez disfrutándolas al máximo.
Desde que se fue de casa, ningún familiar suyo se ha preocupado en llamarla. Tal vez nunca debió escapar de casa, tal vez nunca debió conocer a Jun, tal vez nunca debió ir a Tokio…
- ¿Y si nunca debí aceptar la apuesta? - le preguntó a la basura.
Resignada, apagó las luces y se dirigió a su cuarto. Al entrar se percató de algo malo, muy malo. Un charco de agua, un charco de agua estaba mojando sus zapatos.
- ¡¿Qué demonios…?!- gritó horrorizada y después comprobó lo que sucedía.
En el techo había una que otra gota de agua a un ritmo rápido que caía sobre su cama y el agua poco a poco se estaba esparciendo sobre las láminas de madera (si no actuaba rápido, estas se podrirían). Se sentía estúpida, lleva dos horas en el lugar y no se había percatado de ello.
- ¡DEMONIOS! - corrió hacia su cama, pero por culpa del charco de agua, resbaló y cayó de espalda.
Sintió como el agua humedecía su ropa y un escalofrió recorrió su cuerpo. Su cabello levemente se mojó, pero todo era ignorado gracias al dolor que le causó la caída. Una vez que se reincorporó, trató de llevarse sus pertenencias de la habitación y las dejó en la cocina.
Observó fijamente la fuga y dedujo que ya llevaba rato pues una mancha de humedad lo decía. Estaba desesperada, ¿Por qué a ella? ¿Por qué ahora?
Takumi debe de saber esto de inmediato, él le compró el departamento. Nana tomó su celular y rápidamente le marcó a su novio. ¡Al demonio la apuesta!
-Rápido, rápido- se dijo asustada mientras daba línea y miraba fijamente su cama empapada.
- ¿Hola? - la voz de Takumi se escuchó del otro lado de la línea.
- ¡TAKUMI! - lo llamó asustada. - ¡HAY UNA…!
-Soy Takumi, en estos momentos no te puedo atenderte…- la grabadora de voz la interrumpió.
Nana terminó la llamada y volvió a marcar. Tras cinco largos segundos de espera, atendieron su llamada.
- ¿Hola? Soy Takumi, en estos momentos no…
Volvió a colgar e intentó de nuevo.
- ¿Hola? Soy Taku…
- ¡No me puedes hacer esto, Takumi! ¡Estoy sola! - le dijo a la grabadora mientras aun corría el mensaje y colgó.
Nana mandó al demonio su celular y deprisa salvó todo lo que pudo de su habitación, trapeó el charco de agua y rápidamente colocó una olla gigante en el centro de su cama.
-Takumi…- con una mano se peinó hacia atrás sus cabellos y comenzó a llorar.
La luz de su habitación comenzó a parpadear por lo que comenzó a entrar en pánico. Cuando recordó donde estaba la caja de fusibles, fue demasiado tarde. La luz de todo el departamento se fue.
- ¡NO PUEDE SER! - gritó asustada.
Rápidamente y para evitar algún otro problema, Nana fue a desconectar la caja de fusibles y como única opción, cerró la llave de agua que alimentaba todo su hogar.
Asustada y sin saber qué hacer, Nana prefirió quedarse en casa y volver a llamar a Takumi. Lentamente se sentó en la barra de la cocina y volvió a llamar a Takumi.
- ¿Hola? Habla Takumi, en estos momentos no puedo atenderte. Deja tu mensaje y me comunicaré contigo- la grabadora terminó.
-Takumi, soy yo… Nana- escuchó como su propia voz estaba quebrada. –Hubo una fuga en el departamento y…- no supo cómo continuar. –Llámame, te necesito.
Dejó a un lado su celular y se quedó sentada un momento más, quería pensar que podría hacer.
Nana Osaki
Después de una corta presentación y sin haber tomado ninguna sola gota de alcohol, el sueño se negaba en aparecer. Tenía que aprovechar el tiempo que el insomnio le regalaba.
Era la décima cuarta vez que convertía una hoja en una bolita de papel. Osaki ya estaba harta de hacer tanto borrador para su anuncio. ¿Quién diría que escribir cinco pequeñas líneas para clasificados fuera tan difícil?
-Solo espero que valga la pena tanta pendejada- maldijo mientras volvía escribir en una hoja mientras se encontraba se apoyaba en una mesita de centro. Un segundo después, desechó de nuevo la hoja. - ¡Carajo! ¡No pienso contaminar más el ambiente con esto! - se quejó mientras alzaba los brazos. - ¡Ya bastante hago con el humo de mis cigarros y mis gases!
Osaki se levantó y se dirigió a la cocina, una cerveza no le caería mal para brindarle sueño. Mientras bebía, decidió mandar al demonio la sección de clasificados y mejor publicar el anuncio en Facebook, tal vez exista un grupo especial para estas cosas…
-Qué bueno que mi cuenta tiene otro nombre, no me gustaría saber que quieren mudarse aquí por el simple hecho de ser yo- se dijo burlonamente.
Día 10
Nana Komatsu
Mientras Junko la regañaba sumamente molesta por no llamarla para pedirle ayuda, Nana observó como un plomero arriba de su escalera desplegable revisaba la gotera del techo.
- ¡Y a la próxima vez, no vuelvas a dormir en estas condiciones! - le pasó una manta seca para que se cubriera, el ambiente húmedo era fresco y Nana estaba demasiado pálida, tal vez se refrió.
Nana agradeció susurrando y se aferró a la manta, Junko cruzó sus brazos y fijó la mirada en el plomero.
- ¿Aun no sabe porque goteó? - preguntó con autoridad la morena.
El plomero la volteó a ver y con el rostro que puso ambas chicas tomaron la mirada como un: "¿Acaso no ves que estoy en ello?"
-Lo único que puedo decir es que no se trata de una tubería rota, habría más daño en ese caso. Pero necesitaremos que el área esté despejada para trabajar tanto en la gotera y lo eléctrico- le respondió y mientras señalaba el techo. –Tendré que revisar arriba.
El hombre bajó de su escalera, la dobló y la tomó para cambiarse de lugar. Antes de salir de la habitación, volteó a ver a Nana.
-Tiene suerte de tener a Haruka de amiga, su departamento es muy grande- ese comentario del plomero hizo que Nana se sonrojara y Junko los viera sorprendidas.
Una vez solas, Saotome no quiso quedarse con la duda.
- ¿A que vino ese comentario, Nana?
Nana miró hacia abajo y después a su amiga.
-No es nada- respondió riendo. –Haruka me consiguió el plomero.
-No me refiero a eso, él dijo: "Su departamento es grande".
Nana inmediatamente se sonrojó y negó con la cabeza, Junko ya estaba sospechando que algo le ocultaba.
- ¡Habla! - le exigió mientras la castaña se tapaba el rostro con ambas manos.
-Ella… me ofreció quedarme unos días en su departamento.
- ¡NI PENSARLO, NANA!
-Ya le dije que no, Jun. De hecho, ya revisé los clasificados de hoy y en varios grupos que se especializan en renta de cuartos.
-Puedes quedarte con nosotros, no gastes en un cuarto.
Nana negó con la cabeza y nuevamente se sonrojó, aunque si le hubiese gustado bastante aceptar la propuesta… había un recuerdo de por medio.
- ¡No te preocupes, Jun! ¡Las reparaciones tardarán y no quiero estorbar! - rechazó la oferta.
- ¡Pero claro que no nos vas a estorbar!
- "Eso ya me quedó muy claro. De hecho, a ti no te importó despertarme en la madrugada"- pensó Nana molesta.
-Nana, insisto. Si Takumi no estuvo para ti, nosotros si- Junko tocó un hombro de Nana buscando que aceptara, pero falló.
-Jun, ¿Acaso no siempre me dices que tengo que madurar y ver más por mí misma? Es lo que estoy haciendo. Yo misma puedo pagar la renta de un cuarto, yo misma puedo encargarme de las reparaciones del departamento y también yo misma puedo cuidarme. Ya hasta he investigado lugares mandado mensajes para pedir información.
Junko no necesitó escuchar más, estaba orgullosa de la actitud de Nana y esta era una de las pocas veces que sonreía como aprobación de las decisiones de su mejor amiga. Estaba madurando y rápido.
-Solo te pediré una cosa Jun- comentó nuevamente seria.
- ¿Quieres que te ayude con la mudanza?
-No realmente, bueno si, pero no por el momento…- se aclaró la garganta y continuó. - ¡Por favor acompáñame a ver los cuartos hoy y si no encuentro nada ayúdame a buscar un hotel! - le pidió lloriqueando mientras la abrazaba.
Jun entrecerró sus ojos mientras sentía que Nana la abrazaba y volvía a lloriquear, sabía que la seriedad no podía durar más de dos minutos.
Nana Osaki
Nana nuevamente se había quedado dormida sobre el sofá y no en su cama, al parecer ya le estaba gustando la idea de levantarse con dolor de cuello. Abrió sus ojos, los rascó con una mano y se sentó mientras bostezaba.
Con algo de resaca, tomó su celular y observo que ya era medio día.
-Nuevo record- soltó una risita mientras se sentaba.
Miró alrededor y se percató que Yasu aún no llegaba a molestarla, las bolitas de papel todavía se encontraban en el suelo.
-Es una lástima, sé cuánto Yasu ama limpiar- bromeó al aceptar la tarea de limpieza.
El sonido de una notificación la detuvo y comprobó que se trataba de un mensaje. ¡Vaya, el grupo para encontrar rommies sí que es efectivo!
-Nana Komatsu- leyó en voz alta el nombre de su emisor.
Continuará…
Como dije, recorté el capítulo y espero que me perdonen, pero el 4 ya está en progreso y será donde nuestras protagonistas se conocerán y el juego realmente comienza. No olvidemos que Nana ya eligió a Haruka para que sea quien la ayude con la apuesta, pero cuando conozca a Osaki, ¿Creen que esto cambiará?
Agradezco de todo corazón ver que esta historia recibe apoyo cuando yo creía que no mucho del todo y eso me gusta bastante. No pienso alargar la historia, pero si deseo actualizar un poco más seguido.
También quiero mencionar que comenzaré a subir de tono la historia pues tocaré muchos temas relacionados con el Yuri y todo eso, espero que no sea molesto para algunos lectores.
Espero de todo corazón verlos en el próximo capítulo.
-Los ama, Luna-
