Antes que nada hey arnold no me pertenece, y si lo fuera hace rato hubiera sacado la 2 película, para que quede claro este fic es para mayores de 16 por el lemon que tendrá, así que si tienes menos de esa edad no seas pervertido y espérate a los 16 ahora si comencemos

-hola Gerald…-dije casi con resignación mientras nos dirigíamos a la parada del bus.

-que paso viejo, acaso helga te ha jugado una de sus bromas?- no pude evitar reírme ante el estúpido comentario de Gerald, ella siempre es la causante de mi sufrimiento claro por las bromas que me hace.

-ya veo, ahora que te hizo?-

-nada en especial, solo acepte ser su esclavo por 3 semanas, un buen trato diría yo-

Sabía que él me miraría incrédulo con una ceja enarcada y con una expresión mal hecha en su boca, como es que puede hacer eso, tal vez sea la práctica de tantos años viéndome enredado con helga.

-¡¿es que acaso te volviste loco arnold?, está bien que sea tu amiga pero no es para tanto, te regalas así no más!- sí que no me resistí, me salió una carcajada larga y fuerte.

-no soy un juguete sexual de nadie Gerald, lo hice por laila-

-yo nunca mencione que serias un juguete sexual- me dijo con su típica inocencia, como si no te conociera Gerald.

-si claro…tantos años viéndote y conociendo tus dobles sentidos-

-hey he cambiado, todo fue por phoebe apuesto que si escuchara esto me patearía la cara-

-creo que a ti también te está dando la fiebre pataki- me miro con una sonrisa de oreja a oreja.

-bueno hermano sabes que es pegajoso, apartando eso y cómo crees que la mandona te ayudara con l-a-i-l-a-

-eso es privado Gerald, y no no es nada malo…- respondí antes de que me diera una de sus mal pensadas indirectas, es que acaso en el mundo no hay nadie santo!

-okey, lo sé, lo sé no confiaras tu secreto en mí, bueno entiendo, tantos años juntos…- ¿acaso está usando psicología inversa?

-esta vez no funcionara Gerald- dije mientras subía al autobús.

-mira nada más que tenemos aquí, pero si es tarzan y su fiel amigo el gorila- si podría reconocerla a kilómetros de distancia esa voz inconfundible-

-helga…- me dijo phoebe casi como un reproche.

-vamos phoebe, no me dirás que no es divertido?- la codee mientras que el moreno me miraba con cara de pocos amigos y arnold solo negaba la cabeza con una sonrisa.

-no, si se trata de mi enamorado helga- genial ahora me deja por ese marañón de pelos, pero bueno si ella es feliz con esa cosa anormal me las tendré que aguantar.

-phoebe que te parece si nos sentamos atrás y dejamos a estos dos "súper friends" solos- pero qué diablos planea ese imbécil, por la cara de phoebe, sé que traman algo.

-bien lárguense igual de todas formas tengo que hablar con el cabeza de balón, te vas a sentar a mi lado, ¿verdad?…- yo sí que no tengo remedio, pero es hora de montarse al caballo.

-claro, igual no podría sentarme en otro lugar que no fuera a lado de mi mejor amiga- me lo dijo con un gran cinismo, veamos como juega.

-… ¿sabes que hoy tienes que ir a mi casa no Arnoldo?-

-si helga, ayer me lo dijiste en la noche, además que te tengo que ayudar con la cena de Olga-

-wow, ¡eres más inteligente de lo que pensaba!- hice un chiste acido para calmar mi nerviosismo.

-pero que tierna, y si no es molestia preguntar ¿cómo es que cumplirás tu parte en el trato?-

-eso está fríamente calculado, o es que acaso desconfías de mis planes-

-sabes que nunca desconfiaría de tus planes maléficos, pero en lo que si dudo es de tu perdida cordura jajajaja-

-cállate Arnoldo o te ira mal jajaja- amo cuando pasamos momentos cálidos, ¡me encanta ser su amiga!

El bus se detuvo y los dos bajamos, creo que en el comedor hablare con ella, esto sí que va a funcionar!

-helga, ¿segura que quieres hacer ese trato?- me dijo mi mejor amiga con tono preocupado.

-claro phoebe estoy decidida a hacerlo, mientras vea a laila y a arnold sufrir a mi merced me parece una buena propuesta, además que lo hago para que el cabezón se dé cuenta que laila es una ¡maldita rata!- diablos el tan solo hecho de mencionarla me enfurece de sobre manera, tengo que controlar eso.

-no será porque… ¿arnold te sigue gustando y no concibes la idea de verlo salir con laila?-

-¡CLARO QUE NO! Es decir ¡maldición phoebe! Que se te ha metido en la cabeza para que pienses eso si tú sabes más que nadie que ¡pude olvidarlo!- yo tenía los ojos en ella cuando sus gestos faciales se volvieron más tensos y tenía los ojos clavados hacia arriba, yo no entendía que pasaba hasta que alce la vista.

-¿a quién olvidaste?- y ahí estaba el muy cara dura, siempre a donde valla me lo tengo que encontrar.

-pero miren nada más nuestro cabeza de balón favorito, es que acaso no tienes otras cosas que hacer en vez de estar acosándome- o si nena que la maldad fluya me encanta torturarlo con las palabras.

-pero si solo estaba pasando para servirme mi almuerzo y te escuche decir algo de olvidar…-

-no deberías preguntar cosas que no te incumba- para ese entonces mi amiga me veía con una mirada que bordaba la ironía, el cinismo y la incredulidad-

-¿y bueno a quien vas a olvidar helga?- eso si que me sorprendió, bueno nos sorprendió a mí y a arnold, fue la pregunta suelta de phoebe que me dejo nerviosa, molesta, sonrojada y estúpidamente muda.

-y-yo voy a olvidar a….amm…a…a-al… ma-mantecado ¡sí! Eso ya no más mantecado en mi vida- sonreí ante mi respuesta torpe pero acertada vamos a ver cómo le queda eso a phoebe.

-¿pero es porque quieres o porque te gusta tanto que crees que otra probada te sabrá algo ácido y agrio a la vez?- entendí su indirecta mas directa, si que esa niña no se da por vencida al buscar respuestas y como si fuera poco el estúpido de arnold me miraba con una cara de retrasado mental.

Le dije con la mirada a phoebe "¿pero qué mierda insinúas?" pero ni modo me tocaba responder –yo, bueno lo hare porque no quiero hacer daño a mi cuerpo, ahora si me disculpan voy a estar hablando con laila y así dejando a los dos con la palabra en la boca me dirigí a la mesa de las superficiales.

-valla, valla pero que tenemos aquí hablando de nuevos chismes o de chicos sin cerebro- refiriéndome al mastodonte propiedad de Rhonda.

-que haces aquí pataki, porque si mal no lo recuerdo deberías estar con los demás sosos como Gerald, arnold, Harold, tu sabes…ellos - me susurro en tono creído y me guiño el ojo, es que acaso es ¿¡lesbiana! Aunque pensándolo bien podría ser una buena excusa por el pasar tanto tiempo con laila, jajaja si que lo tenían bien guardado.

-no metamos a mis sosos porque escúchalo bien son mis sosos y si, tienen marcado cada uno en el trasero propiedad de Helga. y no hablemos de Harold "porque no creas que no te he visto entrar con él al armario de limpieza, así que no empieces"- lo último se lo dije en susurro si que la deje petrificada.

-se que no hablaras pataki…-

-eso depende…- ahora si todas las miradas de esa mesa estaban sobre nosotras, justo lo que quería.

-¿bien que es lo que quieres?- aun no puedo creer que ahora ella está a mi merced y yo le voy a pedir algo realmente estúpido, a la mierda de laila.

-okey necesito hablar a solas con laila- bueno esa era la manera de quitarme de encima muchos chismes y a los idiotas superficiales, ya que ahora tendrán que hablar mucho con lo que le dije a Rhonda.

Después que la "princesita" se llevó a su gente, pude por fin sentarme sola con la mismísima perfección.

-y que tal helga, hace mucho que no te veo- yo solo la mire entre confundida y realmente estupefacta, primer error encontrado.

-laila…estamos en la clase de algebra que son dos horas todos los días-

-¿a si?, perdón es que no me había percatado- créanme que me hubiera gustado en ese momento ponerle un sombrero que diga "idiota a la vista".

-si como sea, vamos al grano querida, sabes olga va a venir mañana- mentí para que arnold ni ella se juntaran –y no se estaba pensando si querías ir a mi casa?-

-¿olga?, por supuesto que voy- callo en la trampa, pobre ilusa.

-genial entonces avisare a olga que mañana vas, pero eso si no le digas a nadie más ¿entiendes? Porque si no te juro que te coceré la boca- eso fue para poner un poco de fiereza y que cierre su puta boca, no sabia que le podía infundir miedo a laila, punto a mi favor.

Y asi sin mas me aleje de esa mesa y me fui a sentar con mi soso favorito.

-¿y que te dijo?, quien le gusta, que le gusta….-parecía un rapero de mala muerte repitiendo todas esas cursilerías.

-a ver, a ver Arnoldo para tu carro, recién he hablado con ella después de años, asi que no pidas pan al hambre, poco a poco melenas- le sonreí y el me devolvió la sonrisa.

-cierto, toma te compre tu almuerzo- me entrego un plato con las cosas que me gustaban, puré de papa con una presa de pollo y su jugo de naranja.

-wow gracias arnold- y sin mas charla comencé a comer.

-apúrate Arnoldo no quiero llegar tarde- me dijo mientras me apuraba en guardar los libros que nos habían tocado apenas una hora antes.

-okey ya esta, que impaciente que eres, vamos pásame tu bolso, yo lo llevo- le dije casi por impulso, si lo se soy todo un caballero.

Increíblemente me la dio –y eso porque?- pregunte inocentemente, demasiado estúpido para lidiar con el pensamiento ágil, e inteligente de helga.

-eres mi esclavo es tu deber, de todas maneras yo te la iba a dar, pero gracias por hacerme ahorrar mi saliva- eso si que me molesto un poco solo preferí callar, vamos nadie se puede meter con helga y yo no soy la excepción.

Bueno después de un camino silencioso llegamos a la casa pataki, helga abrió la puerta y grito a los cuatro vientos "!ya llegue!" mas no obtuvo respuesta alguna, solo frunció el ceño y se dirigió a la cocina.

-si que pensaron en todo- y si que pensaron en todo, habían comprado todas las cosas como para hacer una cena, solo faltaba prepararla.

-¿entonces por donde comenzamos?- dije con entusiasmo pero se me quito de inmediato cuando me dijo –comenzamos, a ver peludito, pela las papas y corta las cebollas mientras yo voy haciendo el guiso- y así como lo mando comencé a pelar las papas y picar las cebollas.

-bien ya pelaste las papas ahora solo falta echarles las cebollas…-

-snif, snif… no pensé que esto sería tan difícil…snif-

-jajajaja okey pásame eso lo hare yo- me fui al regadero y después de calmar mis glándulas lagrimales me fui a seguir con la tarea de ayudar a helga, pero vi que no la necesitaba, es mas había sido un estorbo para ella, se movía rítmicamente, mientras echaba los ingredientes en el grandioso estofado que ya expedía un suculento aroma.

-ven, dime si está bien- me despertó de mi letargo con un cucharon de madera a la altura de mi boca.

-¡DIOS ESTO ES DELICIOSO!- no puede evitar soltar, ame su estofado le quedo demasiado bien –no sabia que cocinabas-

-a veces la necesidad te obliga a hacer cosas que ni siquiera sabias hacer- lo entendí sus despreocupados padres ni siquiera le tomaban importancia a ella y solo ella se valía por sí misma, que decepción de padres.

Ella agarro un poco de salsa que había sobrado y me la tiro en la cara y comenzó a reír mientras yo contra atacaba con la misma pasta de mi cara, asi empezó una guerra de salsa, hubo tanto tomate desperdiciado al punto de resbalarme.

-jajajajaja pero que torpe cabeza de balón, como te vas a caer en salsa de tomate-

-si no fuera mucho pedir, me puedes dar una mano- espero que caiga en mi trampa.

-esta bien, a ver dame tu mano- y en un jalón la empuje hacia mi cayendo en mi pecho mientras reíamos a morir.

Hasta que nos dimos cuenta de la posición incómoda en la que estábamos, es decir ella encima de mi, nos sonrojamos al instante, ella fue la primera en pararse mientras yo la seguía.

-diablos, la cocina esta echa una masa de tomate, genial!-

-no te preocupes yo limpio y tu sirves- agarrando el trapeador y comenzando a limpiar mientras ella sacaba los platos y las demás fuentes para la cena.

Terminamos justo a tiempo porque olga ya había llegado y con muchas maletas.

-¡hermanita bebe!- grito antes de abrazarla mientras que yo reía entre dientes.

-pero arnold ¿eres tu?, wow que guapo que estas-

-hee,… gracias olga- me sonroje de inmediato.

-si, si ya deja de fastidiarlo y vamos a comer que me costo mucho la cena- podía sentir la molestia de helga en la atmosfera cuando dijo eso.

Tuvimos una cena demasiado aburrida, tan solo era olga, olga y mas olga ahora le doy la razón para a lo menos mantenerse alejado de ella y sus padres, yo y helga solo veíamos, si eso era tortura, me hubiera gustado que me mataran, me estaba aburriendo, hasta que sentí un ligero toque en el pie.

-¿arnold vamos afuera?- me pregunto mientras se paraba y yo la seguía.

-¿no crees que se van a molestar?-

-no al contrario les estamos haciendo un gran favor, y dime que te pareció tu tortura?, creo que fue muy suave-

-suave, primero fueron las cebollas aun me siguen doliendo los ojos!, y la cena te juro que si no me sacabas de ahí, ya me iba a suicidar-

-jjajajajaja si quería que sufrieras mas, pero yo tampoco soporte-

-bueno creo que ya me voy, cuídate helga y despídeme por Olga-

-claro cuídate Arnoldo- y así me di la vuelta en dirección a mi casa, si esa había sido una de sus primeras torturas no se que esperar de las demás.

Notas de autora:

diana carolina: jajajaja me imagino tu cara de pervertida!, jajaja quiero primero empezar con las torturas suaves por que mas adelante te aviso que va a pecar y mucho, ya sabes a lo que me refiero XD! Jajajaja me mataste con lo del pata con su obsecion por los sanitarios! jajajaa

AnNa-HikAr1-n0-SeNsh1: jajaja gracias y me encanta que te guste mi historia!

letifiesta: gracias por tu apoyo ;D