Te quiero completa
Sasuke
Después de que desapareciera la noche que pase con Hinata no había podido escapar del interrogatorio de Naruto por dos días, ¿Dónde estabas? ¿Con quién estabas? ¿No soy yo tu mejor amigo? Lo peor es que lo hacia en lugares concurrentes y luego se preguntaba porque los demás pensaban que éramos pareja, en esos momentos solo quería matarlo porque alejarme de él ya lo había intentado y no funcionaba siempre hallaba la forma de encontrarme y seguirme, maldito hijo único.
Mi problema ahora era que al parecer Hinata no esta en casa, en vez de buscar su nombre debí buscar su número de móvil. Creí que podía verla antes de regresar a la escuela pero tal parece no será así, me aleje resignado, apenas di unos pasos cuando escuche su voz, pero no venía sola, reía de tonterías que otro sujeto le contaba, escuche el abrir y cerrar de la puerta a mi espalda y volví a caminar. Quería dar la vuelta tumbar la puerta, quería partirle la cara a ese tipo, quería marcarla como mía, quería recordarle todas las veces que disfrutaba conmigo y no con otro, quería, quería, pero no éramos nada y si ella no lo quería no seríamos nada, solo sexo.
Necesitaba desquitarme con algo, sacar la rabia que se acumulaba en mi, empecé a caminar más rápido.
-Sasuke- pare en seco al escuchar esa melosa voz –con que aquí estabas- se colgó de mi brazo.
Karin siempre hizo ese tipo de cosas cuando estábamos en secundaría, una razón más por la que me cambie de escuela, era una cualquiera, si, pero hasta eso me serviría de desquite por ahora.
-¿Tienes tiempo?
-Para ti me hare el tiempo- me halo del brazo y yo la seguí.
Entramos al cuarto y de inmediato metió la mano a mi pantalón, intentaba llegar a mis labios, la tome del cuello para apartarla.
-Tienes limitaciones- hizo un sonido de disgusto.
Continuaba su trabajo en mi miembro, y su otra mano se colaba debajo de mi playera, intentaba pensar en Hinata pero la voz masculina no dejaba de entrometerse en mi pensamiento, metí tres dedos de un jalón en el interior de Karin, me enfermaba el pensar lo que ese sujeto le estaría haciendo a mi Hime, saque del bolsillo trasero el condón que compre en recepción, tome a Karin del cabello le di la vuelta y la pegue a la pared, me puse el condón y me adentre en ella.
No era el sexo que quería, sus gritos con palabras obscenas me asqueaban, mi Hime nunca decía cosas así, pero aún así era mejor que tener mi imaginación en la que podría estar pasando en casa de Hinata. Termine más rápido de lo que pensaba. Me estaba acomodando la ropa y Karin seguía sentada en el piso frente a la pared recuperando el aliento, cuando por fin se levanto no se veía satisfecha con que yo ya estuviera listo para irme.
-¿Te vas?- no tenía porque darle explicaciones –te estoy hablando Uchiha- camine a la puerta-he tenido mejores.
-Bien por ti- y salí.
Karin me seguía con mala cara y no paraba de reprocharme, para empeorar las cosas Naruto estaba en la acera del otro lado de la avenida en el momento justo en que yo salía del hotel seguido de Karin, ahora él exigiría una explicación.
-¡Sasuke!- cruzo la avenida como si fuera inmune a que lo atropellaran.
Si buscaba matarse que lo hiciera, ignore a Karin y camine lejos de el escandalo de los autos, hasta que me tomaron del hombro y me giraron con brusquedad.
-¡Te estoy hablando, maldición!- Naruto lucia frustrado por no entender que pasaba – ¡Karin, en cerio, con ella estuviste la otra vez!- hasta él tenia asco al decir esas palabras.
Me quite su mano del hombro.
-Celoso- Karin intervino con su odiosa voz.
-Piérdete- le dije sin tacto alguno.
-Claro, cuando quieras otra ronda, llámame.
-¡¿Karin, es en cerio?!
-Tal vez si dejaras de gritar te contaría las cosas.
Terminamos caminando en el parque, le conté sin detalles la situación y por primera vez no interrumpió, simplemente escucho lo que decía.
-…Y luego nos viste.
- Valla, Sasuke Idiota Uchiha encontró una chica que le gusta, digo que le interesa- y ahí estaba la burla – ¿La conozco?- su maldita sonrisa zorruna hacia presencia.
-No- mejor dicho no se, jamás lo he visto siquiera percatarse la de la mitad de los de la clase, parece que no retiene mucha información en su cerebro.
-¿Y la conoceré?- bufe.
-No fastidies.
-Como sea la conoceré tarde o temprano ¿Cómo era?- le mire sin entender a quien se refería –el tipo que estaba con ella ¿Cómo era?
-No lo se solo oí su voz.
-Serás idiota, si se parecen puede que sean familia o algo así, lo más seguro es entendiste mal y te apresuraste a sacar conclusiones- eso tenía sentido, increíble que él lo pensara -pero como sea, para la próxima vez que quieras desquitarte ¿porque no intentas darme a mi? quizá pueda acomodarte las ideas a golpes- golpeo mi hombro con su puño de forma amistosa –mi padrino vendrá a cenar ¿no vienes?
-Yo paso.
-Bien, no te metas en problemas enamorado- y se fue corriendo.
No sería Naruto si no molestaba con eso y aún así le agradecía su amistad aunque la mayoría de las veces solo quisiera matarlo.
Sasuke
Mis piernas me condujeron de vuelta a donde Hinata, a una cuadra antes de llegar pude verla salir de su casa con una maleta y un taxi estaba esperando en la entrada. Corrí, quizá tuvo cambio de planes y se cambiaría nuevamente de escuela.
-Hi…
-Hina yo puedo llevarlas- pare en seco, el sujeto de antes salía de la casa con otra maleta, tenía los mismos ojos que Hinata pero fuera de ahí no les veía parecido.
-Sasuke-kun- dijo ella al verme a poca distancia, sus mejillas se sonrosaron. El tipo se volteo a verme y luego la mira a ella.
-¿Amigo tuyo?- ella no parecía saber que responder.
-Si- dije sin más y me acerque caminando la distancia que me faltaba para llegar a ellos –de la escuela- él la vio dudoso.
-Si, vamos en la misma clase- no escuchaba su tímida voz desde nuestros primeros encuentros.
-Neji Hyuga- extendió su mano a modo de saludo.
-Sasuke Uchiha- respondí y estreche su mano- ¿Te vas?- le pregunte a ella.
-No, me quedare un año más.
-Si, creí que habías tenido un cambio de último minuto- ¿si no se iba para que las maletas?
-En realidad el que se va soy yo, solo vine de paso, Uchiha-san por favor cuide de mi prima- ¡prima!
-Claro- dije con voz neutra.
-Hina aquí me despido, tienes visita y de todas formas no tenías que acompañarme al aeropuerto- él beso su frente.
-Saluda de mi parte a mi padre y a Hanabi también- él asintió.
-Uchiha-san- se despidió y subió al taxi.
Me sentía intranquilo, puede que Hinata y yo no tengamos un compromiso de ninguna clase, pero mi conciencia me recriminaba lo que había hecho con Karin a causa de imaginaciones mías. Hinata camino de regreso a su casa y se paro junto a la puerta abierta, era una invitación silenciosa y claro que acepte, aunque no sabia si lo merecía. Cerré la puerta después de entrar, ella se recargo en la pared junto a la puerta, la aprisione con mi cuerpo sus pechos los sentía apretados al mío y mi cabeza sobre la de ella, acaricio mi brazo con delicadeza.
-¿Te quedarás?- no se si era su deseo o el mío.
-Si, quieres.
Entrelazo sus dedos a los míos y me condujo a su cuarto, cuando subíamos las escaleras solo podía verle ese redondo trasero que me gustaba nalguear de vez en cuando. Nos detuvimos frente a su tocador, ató su cabellera en una coleta alta se desabrocho los primeros botones de su camisa purpura dejando ver el encaje blanco de su sostén, tomo mis manos y las guío a sus pronunciados cenos que masajeé con gusto, se apoyo con sus manos en el mueble y levanto el trasero para rosarlo con mi miembro. Sonaron sus deliciosos gemidos en la habitación.
Baje una mano para tocar su intimidad por enzima de su pantaloncillo, la otra la cole dentro de su sostén y pellizque su pezón.
-¡Ah!- me encantaba que fuera tan sensible.
La tome de la cintura y la estreche a mi virilidad
-¡Ah! ¡Ah!
Se despego de mi para quitarse el pantalón, se arrodillo y desabrocho mi pantalón lo bajo junto a mis bóxer y se metió mi excitación a la boca, chupaba con ganas y su lengua jugueteaba también sus manos fueron a mi trasero y lo apretaron, ella misma se impulsaba con eso para que mi pene entrara más en ella, no aguante más y me corrí, lo trago todo como siempre y después se dedico a limpiar mi falo, con eso ya me tenía encendido de nuevo. Se recostó en la cama.
-Si quiero- la mire confundido –que te quedes- lo último lo dijo bajo y con las mejillas al rojo vivo.
Me recosté sobre ella y mordí gentilmente sus mejillas, desabroche los botones que quedaban de su camisa y probé sus generosos montes, estire un poco su sostén blanco hacia arriba y pase mi excitación entre sus pechos, ella chupaba mi punta cada que le llegaba a la boca poco antes de correrme de nuevo me recosté a su lado, mi Hime entendió muy bien y se sentó a horcadas sobre mi, le desabroche el bra y baje solo un tirante, moví su braga a un lado sin quitarla y la penetre.
-¡Ah!- comenzó a brincar con ganas -¡Ah! ¡Ah! ¡Sasuke-kun! ¡Ah! ¡Ah! ¡Ah!- le tome las manos para que se apoyara mejor y ver como botaban libremente sus grandes tetas.
-Vamos Hime, mi Hinata-Hime.
Iba a correrme, pero me aguantaría hasta que ella llegara al su orgasmo.
-¡Sasuke-kun Ahhhhhh!- ahí estaba.
-Hime- ella se bajo de mí y apenas entro mi pene en su boca me corrí.
La recosté en mi pecho y acaricie su espalda con calma, después de unos minutos la recosté en la cama ya estaba soñolienta y me levante.
-¿A dónde vas?
-Al baño- se hizo bolita y la tape con la cobija.
Me lave la cara, necesitaba más de ella así no concluiría nada, pero después de lo de hoy no me atrevía a pedirlo, mi conciencia me remordía sentía que había engañado a Hinata cuando ni siquiera éramos nada. Para cuando Salí del baño Hinata se estaba quitando la braga que le había dejado.
-Creí que ya estarías dormida.
-Es que me sentía muy Hu…- se corto parecía darle vergüenza decirlo.
-Húmeda- su rostro se puso rojo, me resultaba divertido y adorable.
Me acerque a la cama y ella se apoyo en la cabecera, le doble las piernas, baje la cabeza, chupe su botón y lamí su entrada, ella suspiraba y se agitaba poco a poco, le metí la lengua y con el índice y el pulgar pellizcaba su botón. Hinata puso una mano en mi cabeza y jalaba mi cabello cada que le gustaba en demasía, se mordía el dedo de su mano izquierda para acallarse, me dedique a mi tarea hasta que sintió su orgasmo. La jale de las piernas para que terminara acostada sobre la cama, escondí mi rostro en su cuello y aspire su aroma.
-Perdón- aferre mis manos a sus costados.
Hinata me rodeo con gentileza mientras acariciaba mi nuca.
-Descuida- no creo que supiera de lo que hablaba pero aún así buscaba reconfortarme.
Después de unos minutos, bese su mejilla y me acosté de lado junto a ella, nos quedamos mirando mientras mi mano derecha vagaba por su vientre y llegaba a sus costillas para bajar otra vez. Sus ojos comenzaban a cerrarse.
-Si tienes sueño deberías dormir- dije divertido.
-También deberías dormir- cubrió con una mano su bostezo después de la frase.
-Lo haré cuando tú lo hagas.
Se sentó, mi mano izquierda la estiro y luego se recostó de lado quedando dándome la espalda, no pude evitar bajar la mirada a sus pechos, en esa posición se veían más grandes, sonreí ante ese pensamiento, su cabeza se apoyaba en brazo que ella misma había estirado, yo lleve mi mano izquierda a su hombro quedando rodeada por mí, jalo la cobija para taparnos un poco.
-Descansa- me dijo.
Acomode mejor la cobija con mi mano libre, la rodé por la cintura para estrecharme más a su hermoso cuerpo para luego decirle:
-Descansa Hinata-hime- y le bese atrás de la oreja.
