Si, es como lo ven.

No, no soy una loca desesperada.

Tengo una cita, una de verdad.

...

¿A qué se debe ese silencio incomodo? ¿No puedo salir con alguien? ¿Tengo que lamentarme eternamente o hacerme la mártir por que eche a perder las cosas? Aunque no sé que me jode mas, haber arruinado la situación o darme cuenta que me importa haberlo hecho. De todas formas ya es tarde para todo y como lo decidí ayer a la noche voy a darme esa oportunidad que nunca me di: conocer a un buen chico y salir con él.

No es que sepa mucho de Bill pero es agradable, va a Huffepuff y le gustan las Runas.

Miren, si no les gusta la idea no es mi problema, no diseñe mi vida en torno a lo que las voces psicóticas dictaminan en mi cabeza así que vayan jodiendose. Si Potter pudo olvidarme tan rápidamente que me cuesta a mí...

...

¡Claro que no! Esto lejos esta de ser una jugarreta para darle celos a ese traidor escupe frases mentirosas. ¡No! Lo hago por mi y por las ganas que tengo de disfrutar San Valentín sin estar en mi cama comiendo el chocolate que preparan los elfos (no es por desmerecer, es delicioso). Así que no continúen por el camino de la no-verdad. Si salgo con Bill es porque deseo hacerlo, y ha sido muy amable al pedírmelo.

― ¡Lily!

Uh, ahí está. Wow. El marrón realmente le sienta bien, debe ser que combina con sus ojos.

Lo saludo y comenzamos a caminar. Me cuenta sobre lo contento que esta que hayamos quedado o mejor dicho, que yo haya aceptado. No estaba seguro si iba a hacerlo porque, al parecer todos el el colegio aun esperaban que Potter hiciese alguna movida de último momento y...

¿QUÉ?

Se ve que mi cara es un completo desorden y me mira un poco apenado. Habla sobre que quizás no debió decir eso pero yo le corto enseguida. ¿Cómo es eso que el colegio entero estaba esperando algo?

Debo estar soñando o he fumado opio y no me di cuenta.

¿Acaso no soy la única despistada en toda esta situación nueva de: Potter con novia?

Mientras va soltando la lengua nos mesclamos entre la multitud que se dirige a Hogsmeade. Noto como varios alumnos nos miran al pasar y murmuran cosas.

Hijos de perra. ¿Tan complicado es imaginarme con otra persona? ¿Que éramos con Potter? ¿La pareja del año sin serlo o algo así? Cuan enfermos están para, ash, mejor lo dejo.

¡Chusmas!

Me dice que estaba pensando que tomemos algo en Madame Tudipié, pero ni bien entramos nos pega el aire de San Valentín mas cargoso del mundo. Estamos a punto de dar la media vuelta y escapar de esos volados y corazones cuando la mismísima dependienta nos recibe con esa enorme sonrisa.

Nunca se me ha dado bien negarme cuando me piden la cosas de buena manera y se ve que Bill sufre de la misma enfermedad porque ambos somos prácticamente empujados por la mujer hasta una de las mesas aledañas a la ventana, cerca de la sobre decorada barra.

Le sonreímos mientras se va dejándonos con los menús para elegir.

Por Merlín, este lugar está diseñado para morir de diabetes o algo por el estilo. Vomitar arcoíris incluso pegaría con la decoración.

¿Se está riendo?

El menú frente a su cara lo esconde pero el sonido no.

...

Comienzo a reír también. Ambos bajamos las listas y nos miramos.

Si necesitábamos romper el último centímetro de hielo que quedaba, con esto ha desaparecido. Ninguno de los dos parece convencido que los querubines voladores y toda esta mantelería roja y acorazonada sea lo que una pareja busca para sentirse a gusto.

― Lo lamento. ― dice él.

Me limpio las lágrimas.

― ¿Por qué? ― Bill vuelve a tener otro ataque de risa y en ese instante la dependienta se nos acerca para tomar nuestras órdenes. La mujer no se da por enterada la raíz de nuestra risa y eso es más que bueno. No quiero hacer sentir mal a nadie y menos en este día.

― Luego te invitare unas cervezas en Las tres escobas. ―

― Más te vale. ―

Hablar con Bill se vuelve cada vez mas fácil y no importa que tema es el que salga a la luz siempre podemos seguirle el hilo y de alguna forma, se torna en cosas graciosas que nos dejan con buenos aires antes de comenzar con un nuevo sorbo de lo que pedimos. Obviamente, dulce por que la casa y su menú se adapto a la ocasión.

Siempre envidie eso de los Hufflepuff, su capacidad para el optimismo y su paz. No son de discriminar y se juntan con todo el mundo. De vez en cuando pecan de despistados pero creo que se debe a que son de bajo perfil, no como lo Slytherin o como nosotros los Gryffindor.

Bill hace una onomatopeya de lo que pensaba y termino casi derramando mi jugo en la ropa.

Voy a tener que pedirle que no sea tan jodidamente gracioso cuando estoy llevándome algo a la boca, a la próxima estoy segura que me saldrá líquido por la nariz.

― En realidad no eres para nada lo que aparentas. ― Yo, que distraída estoy viendo como un querubín obliga a una pareja de enamorados a besarse, me giro con cuidado para verlo.

― ¿A qué te refieres?

― Bueno, eres seria, muy seria y...no quiero que lo tomes como algo malo pero pareces severa.

Voy a reclamarle pero tiene razón, no es la primera vez que me lo señalan. Es parte de mi personalidad, estoy segura que no soy la única en tener dos caras o más, es la manera en que uno se mueve por el mundo y, si, amo divertirme y reírme hasta que se me caiga la boca pero también me gusta tener las cosas bajo control y que se hagan de forma correcta.

...

Ay por favor, cállense.

― Hace mucho que te observo. ―

Eso no me lo esperaba y mis múltiples personalidades se ve que tampoco lo veían venir porque de repente están todas mudas.

¿Qué es ese pitid...?

¡Hijos de su mala madre! ¿Se están riendo de mi no?

¿Que no saben por qué habría de perder el tiempo con alguien como yo? ¿Cómo es eso?

¡¿Que un potus es más interesante? ¡¿AH?

¿Me quieren dejar con un daño psicológico de por vida?

― Siento si te incomodé. ― vuelvo a la realidad rápidamente. Las voces en mi cabeza se callan en señal de respeto.

Já.

Claro, a él si lo respetan.

Menudas hijas de su madre.

― No, no es eso. ― juego con la pajilla de mi jugo. Me muerdo el labio y miró hacia la puerta antes de contestar naturalmente. ― Es la primera vez que alguien me dice esto tan naturalmente.

― ¿Alguien más...?

Chito con un poco de asco.

― Potter. ― Bill pestañea. El "oh" es visible en su rostro.

Pasan unos segundos en los que mi acompañante y las víboras que viven en mi permanecen en quieto y agradable silencio.

― Las cosas no terminaron bien ¿no? ―

― Las cosas no empezaron. ― es mi respuesta. No quiero entrar en los detalles escabrosos de mi no ruptura con un chico que se me ha declarado tres años seguidos y al cual he rechazado por obvias razones.

Si, quizás para ustedes la diferencia madurativa no sea de mucho peso, pero prefiero a alguien de estilo intelectual y no de la rama bromista. Gracias.

...

¿Que con rata de biblioteca ya me tienen a mí en la pareja?

¿Pero qué concepto tienen ustedes de mi hermosa persona?

Escuchamos el rin tintín y algo es seguro: otra pareja vino a caer en las garras corrosivas del salón.

Estoy de espaldas y no veo un pomo pero me entra la curiosidad ante la expresión indescifrable de Bill. ¿Quién causaría semejante reacción en…? .

Miro a mi acompañante con cierta fijeza no pudiendo creer lo que está ocurriendo.

Levantó el menú y lo coloco de modo que no se vea mi rostro. Bill hace lo mismo y nos quedamos mirando por el costado opuesto.

El chirrido de las sillas, la dependienta se escucha cerca.

Que me parta un rayo porque mi suerte se ha ido de vacaciones y no me ha dejado ni una maldita nota. ¿Tengo cara o ganas que el destino juegue de manera tan evidentemente cruel conmigo? ¿Ah? ¿La tengo?

¿Es posible que de los tortolos por excelencia estén ahora a dos mesas?

Ella ríe.

Já, siempre estas riendo tesoro, no entiendo el porqué pero siempre lo haces. ¿No tienes otra treta para captar su estúpida atención? Digo, si tan inteligente y aplicada eres.

Voces, es un buen momento para vengan a detenerme, miren que si empiezo a soltar la lengua en cuanto a mi pensamiento verdadero sobre esta chicuela no quedare bien parada siquiera ante mí misma.

...

¿Nada?

¿Quieren que me hunda?

Son más perversas de lo que suponía.

Respira hondo Lily, guárdate las ganas de sacarlos a patadas de tu agradable cita (aunque claro, eso no sea lo que más te preocupa).

No-te-pongas-en-evidencia.

Se inteligente.

― ¿Evans?

¡Me cago en la -censurado-!

¿Tenias que verme, chiquita? ¿Tenías que hablarme?

¿No te basta con estar paseándote con MI acosador? No te detendrás hasta que tengas mi puño en tu cara ¿no? Sabes que, ¡Puedo darte el gusto cuando quieras! ¡Te tengo unas ganas!

Bill baja el menú después que yo.

Dios, es un caballero.

― Hola. ― le sonrió con tal tensión que siento como las mejillas me duelen.

Como te arrancaría esa expresión perdida, Catherine.

― Hola. ―

― Hola. ―

Ok, ¿me he perdido algo o parece como si hubiésemos perdido nuestros cerebros y solo conociésemos esa palabra?

― Que casualidad. ― sonríe ella.

Si muñeca, una muy mala. ¿No podías pedir que te llevase a otro lugar? ¿Querías caer acá? Por que dudo con toda mi alma que James Potter se rebajara por propia cuenta a una mamarrachada como esta, llena de pétalos de rosa y corazoncitos.

No, él no es de esos.

¿O sí?

Si lo fuera tendría por dónde empezar para sacármelo de la cabeza. No me gustan los hombres cursis, me dan urticaria.

― La verdad. ― ante mi falta de respuesta, Bill está salvando la situación como puede. No lo veo muy cómodo.

Más silencio.

Llámenme lunática pero me da risa.

Mucha.

Dejo caer la lista de tragos con la suerte que no se estrello contra mi bebida. Tomo la misma e intento sorber un poco del poco liquido que queda, tarde me doy cuenta que es una pésima idea y que el jugo se va por otro conducto haciéndome atragantar.

Bill se levanta tan rápido que ni lo noto hasta que me palmea la espalda.

Ok, si termino vomitando creo que tendré cartón lleno.

El solo pensamiento de la imagen me dio más risa y en cuanto esta se mezclo con la tos, los espasmos fueron disminuyendo, siendo sustituidos por mis carcajadas ahogadas.

Tengo que reírme. Debo hacerlo para no llorar.

Tengo que salir de este lugar, AHORA.

Bill lo percibe y saca de su ropa algunos galeons. Los deja sobre la mesa.

Mira a Potter y a Catherine.

Inclina la cabeza en forma de saludo.

Estoy más que al tanto que soy la maldita alma de la fiesta por que el ruido que hice al atragantarme rompió la atmosfera y varias parejas se quedan mirándome mientras salgo con mi acompañante.

¡Que los surtan!

Me estaba muriendo amorfos, no me molesten.

Cuando el aire frío golpea mi cara abro los ojos.

La calle está poco transitada. Solo un par de personas desperdigadas al comienzo de la calle y otras cruzando por la principal a lo lejos.

Merlín, a pesar de estar al aire libre me siento completamente presionada. Claustrofóbica.

¿Qué es lo que me pasa?

Lo único que puedo repetir en mi cabeza (una y otra vez dicho sea de paso) era como James Potter la tenía agarrada de la mano por sobre la mesa al momento de hablarnos.

¿Quién de ustedes me está golpeando con un martillo en pleno pecho? ¿Ah? ¡ABUSADORES! HIJOS DE SU...

Me duele.

Cuando me llevo una mano a la boca percibo la humedad de mis mejillas.

Lo que me faltaba.

Que una lechuza me meara en la cabeza.

No.

Esperen...

Me lleva la cachetada.

― ¿Estás bien? ― Extrañamente lo oigo alejado. Como si alguno de los dos estuviese en una pecera.

Tengo que correr, maldición.

Mis pies se ponen en funcionamiento y no interesa el rumbo, solo alejarse de lo que ocurre, por lo menos físicamente (y por unos minutos).


¡Merlín que vergüenza! ¡Tengo...Tengo que meter la cara en algún lado!

― ¿Lily qué haces? ¡Saca la cabeza de la nieve!― Siento el tirón y ambos caemos hacia atrás por el impulso. Tengo la cara helada y de seguro esto me traerá un molesto resfriado, no solo por andar revolcándome en la nieve sino por andar corriendo en plena nevada.

¡Esto debe ser una pesadilla! ¡No puedo creer que me haya puesto a llorar así como si nada luego de reírme como una psicópata! ¿Acaso he perdido toda facultad de controlarme? ¿Perdí la poca cordura que me quedaba? ¿Es un castigo a todos mis años de negaciones? ¿Nadie piensa que podría haber tenido mis razones?

¿Ah?

¿Y ustedes no van a decirme nada? ¿Por qué tan calladas? ¿No era esto lo que buscaban? ¿Qué me derrumbara en plena salida con un conocido?

Diablos, como odio mi vida.

Soy premio anual, una de las mejores en clase, aplicada, educada. ¿Debo pagar mis tres años de debilidad? ¿Nada de lo bueno que hice pesa tanto como lo malo? ¿Soy solo mis malas acciones?

Me duele el pecho, maldita sea.

― Lily. ―

― Lamentó que tengas que verme en este estado tan lamentable. ― esboza una leve sonrisa, creo que intenta tranquilizarme.

― Supongo que hay veces uno no puede evitarlo. ― lo miro con cierto cuidado. Me ayuda a levantarme y con la otra mano extiende un pañuelo verde oscuro.

Intento limpiar mi cara, el pasa una mano por mi cabello sacando la nieve que aun hay en él.

No me siento incomoda ni pretendo ocultar que es tranquilizante. No he podido ser sincera ni siquiera conmigo misma, menos con mis amigos cercanos. Creo que de alguna forma, decirlo ante un simple conocido hace las cosas mas fáciles pero esto no tiene sentido.

No le encuentro el sentido a estar a unos cuantos metros de la casa de los gritos, con la cara helada por haberla estampado contra el suelo cubierto de blanca nieve.

¿Cómo es que termine así?

No tiene sentido.

No tiene sentido.

No lo tiene.

Suspiro y luego de limpiar mi cara con la verde y suave superficie, dejo de desviar la mirada y lo encaro.

¿Qué debo decirle?

¿Bill, perdóname por ser tan jodidamente patética?

― La mejor manera para evitar continuar en el mismo estado es perdonarse a uno mismo. ― La Lily pragmática hubiese entendido eso al instante, pero estoy hecha un lío y mis neuronas se han apagado y limitado solo a las funciones naturales y mínimas como respirar o cerrar los ojos. (?) De esta última no estoy tan segura.

...diablos...


¡Hola! ¡No puedo creerlo! (Acuini mira la cantidad de caps que tiene adelantados) no me había pasado antes, lo juro. Este finde con gripe me la pase frente a la computadora escribiendo y he logrado sacar ya un par de cosas (la fiebre hace milagros). Por lo tanto, publicaré cada dos o tres días.

¡Ah! ¡Mas lectoras conocidas! ¡Me van a hacer llorar!

Uf.

¿Qué les pareció el capitulo? Lo hice de un tirón y lo releí en varías ocasiones para encontrarle errores . si se me ha pasado alguno, háganme saber por favor.

Bien, me voy despidiendo. ¡Muchas gracias por su tiempo!

¡Muchos beshos!

Grisel

(Acuini revisa su baúl de desastritos) ¿Sirius vestido bombero sexy para?: allabouthim, Alive to Live a Lie , paulita black, JinP , macaen.