ultimo capitulo u_u espero que disfruten leyendo tanto como disfrute escribirlo. jiji 3

.

El tiempo había pasado lento, en un abrir y cerrar de ojos ya era abril y los E.X.T.A.S.I.S estaban a la vuelta de la esquina. En verdad se había tomado los exámenes con calma, si calma se le llama a estudiar hasta quedarse dormida cada día. Aun no estaba segura lo que quería hacer con su vida, era la verdad. Pero por ahora, solo se concentraría en sacar Extraordinario en todas las asignaturas.

Le gustaba mantenerse ocupada, y el estudiar era algo que la mantenía así, puesto en su opinión, mientras más tiempo su cabeza estaba pensando en exámenes, materia y libros, menos tiempo pensaba en hombres, sentimientos y amor. Pues sí, muy a su pesar había momentos en que se quedaba pensando en lo que no debía, pues para ella el amor estaba prohibido, no por ser amargada o algo así, no, el amor para ella pasaba a segundo plano, lo principal para ella era terminar este año, sobrevivirlo y sacar las mejores calificaciones que pudiese en sus exámenes, nada más. No era que se negaba a enamorarse algún día, solo era que ese día no estaba en el futuro próximo.

He ahí la razón por lo que se había alejado un poco de Nott y Malfoy, ambos eran sensacionales, la hacían sentir viva y eso le encetaba, pero siempre parecía que querían ir más allá que un simple acostón. Y eso a ella lo tenía en el limbo. Ambos eran sus amigos, eso lo tenía claro, y se lo había dejado claro a ambos, engañándolos no estaba. Imposible. Un par de veces habían ido los tres juntos a Hogsmade, y la pasaban muy bien, ninguno trataba de sobrepasarse más que un par de indirectas que solo las entendía ella. Estaba segura que uno sabía que se acostaba con el otro, y viceversa, pero la verdad eso poco le importaba. Nunca prometió fidelidad.

Desde año nuevo todo había cambiado, se sentía más segura cuando estaba con ellos, no podía decir que su amistad con ellos era como estar con Harry y Ron, imposible, ella jamás se acostó con sus amigos, esta relación era diferente. A veces pensaba el por qué había dejado de estar con más chicos que no fueran ellos, y se desvelaba pensando eso, y eso estaba más que mal, estaba horrible.

A pesar de todo eran buenos chicos, mucho más allá del sexo, un buen sexo lo puede hacer cualquiera, de eso no hay duda, pero una conversación de esas que te hacen olvidar el tiempo que no quieres dejar de hablar y escuchar a tu compañero, esas conversaciones son las que no todos pueden hacer, y eso lo podía hacer tanto con Nott como Malfoy.

No obstante estos días se había alejado de ambos ¿Por qué? Por una conversación que había ocurrido con Ginny.

Flash Back

- Hermione … - la voz de Ginny apareció de pronto en el silencio de la biblioteca, incluso la hizo pegar un pequeño saltito que no pasó desapercibido por la pelirroja – perdón –

- No te preocupes – sonrió – estaba demasiado concentrada

- Si y de verdad lo siento por molestarte aquí – comenzó a morderse las uñas mientras se sentaba –

- Basta – le golpeó ligeramente la mano – te he dicho mil veces que no hagas eso

- Lo lamento – se volvió a disculpar –

La castaña enarcó una ceja – no te veía mordiendo tus uñas hace meses – observó detenidamente – y tres disculpas en menos de un minuto … algo definitivamente no anda bien –

- N-no – bajó la mirada – tengo un problema –

- Puedes hablar conmigo si así lo necesitas – le tomó la mano –

- Lo sé – suspiró – por eso estoy aquí, eres mi mejor amiga – puso su otra mano encima de la de la castaña – alguna vez … - se mordió el labio

- Alguna vez …? – la instó a continuar

- Alguna vez te han gustado dos chicos? – la pregunta la tomó por sorpresa, acaso Ginny le estaba preguntando algo indirectamente.

- Bueno … yo – dudó

- Es una estupidez – golpeó su cabeza contra la mesa – soy una estúpida

- No, no, no, claro que no – acarició su cabello – no lo eres, puede suceder

- Tú crees? – levantó la vista, sus ojos estaban humedecidos – porque … me gusta mucho un chico de aquí … mucho- se mordió el labio – pero no he dejado de querer a Harry, todo se siente igual con el

- Se quedó pensando, acaso algo así le sucedía a ella – es algo complicado –

- No me lo digas – volvió a poner su cabeza entre sus manos – no sé que voy a hacer

- Nada – se apresuró a decirle – no harás nada – la pelirroja levantó la vista – eres joven, solo vive, no eres novia de ninguno de los dos verdad? – Ginny asintió – solo disfruta, la vida es una sola y hay que vivirla –

- Si … - se quedó callada un minuto – tienes razón – sonrió – eres la mejor amiga – y la abrazó

Fin del flash back

Esa conversación con Ginny la había dejado pensando, era posible querer a dos personas? Quizás sí. No estaba segura de ello tampoco, tener la sensación de que te gustan dos personas?, de eso estaba más que segura que era posible. Y ahora, muy a su pesar, sentía que lo vivía en carne propia. Mierda.


Nunca se consideró una persona interesante. Toda su vida en Hogwarts y las pocas chicas que se acercaban a él era nada más que por su dinero. Así de simple, y todas ellas, compañeras de casa. En verdad, estaba seguro que pasaba desapercibido para el resto del mundo, y no es que le importara mucho, oh no, solía pasar sus tardes completas en la biblioteca, un buen libro era su perfecta compañía. Las chicas siempre estuvieron en un segundo plano para él.

Claro, fue así hasta que en tercer año descubrió a Hermione Granger, muchas veces la había visto en la biblioteca, pero cuando supo que había golpeado a Draco Malfoy no pudo evitar comenzar a mirarla más. Notarla Más. Estaba seguro que fue el primero en notarla, claro, después del baile de navidad en cuarto año, todo el mundo había comenzado a notar que era bonita.

Durante su quinto año fueron menos las veces que solía verla, y cuando lo hacía, no dudaba en sentarse en una posición estratégica para verla bien, intercambiaron palabras varias veces durante ese año. Y durante sexto año se acercaron más, comenzaron a sentarse juntos y realizar pequeñas charlas, al principio sobre las asignatura y luego sobre ellos mismos. No fue mucho la verdad, se avecinaba algo terrible, y él lo sabía y su padre también. No asistió el siguiente año a Hogwarts, su padre, apenas comenzó todo, le dije que se fuera, y él lo hizo, se fue a con su única tía, hermana de su madre a Francia. Ahí estuvo hasta que acabó todo, el quería quedarse, pero su padre se lo prohibió. Lo quería, a pesar de todo.

Cuando volvió al año después se encontró con la castaña nuevamente, estaba diferente, física y mentalmente, no conoció mucho a la Hermione de antes, pero está si le gustaba. Estudiaron juntos desde el principio, se dieron cuenta que tenían mucho en común, y la atracción física era palpable, hasta que sucedió. Sucedió en una ronda de prefectos. Una ronda que acabó en la sala de menesteres. Como cada una de sus rondas juntos. Y sin notarlo, la castaña terminó en su corazón. Le gustaba? Obviamente, se lo había dicho a ella mil veces, la quería? Pues si, como no quererla, si era la primera chica con la que compartía tanto, más que un simple acostón, como lo hizo con otras chicas, la amaba? He ahí el problema, el dilema, no lo sabía, pero muy a su pesar lo estaba sospechando, pero como puedes amar a alguien que sabe que se acuesta con alguien más? Es posible? Se lo había planteado muchas veces, y es que era algo inevitable, podría compartirla? No. Definitivamente no podría. No quería hacerla elegir entre él y Draco. Quizás estaba asustado por no ser el elegido, pero la verdad no quería ponerla a ella a dudar. La quería demasiado. Pero la castaña tenía que ser suya. Puta vida.


Solía pensar que el amor no era para él. Y la verdad aun existían lapsos en donde lo dudaba. Acaso alguien como él se merecía amar y ser amado? Estaba seguro que no. Y si no, por qué mierda la vida se había encargado de hacerlo sentir así. Pero es que si esto que sentía no era amor, no tenía idea lo que podía ser. Quien iba a pensar que él se iba a sentir así algún día. Y nada más que por Hermione Granger, la chica la cual fue su enemiga jurada durante tantos años, a la que le hizo la vida imposible tanto tiempo.

Todo comenzó esa noche en navidad, al menos su relación física, pues antes ya habían comenzado a llevarse bien. Pero cuando vio que la chica mantenía una relación con su compañero y amigo Theodore Nott todo estalló, por qué Nott y no el, durante muchos años luchó por un poco de atención de parte de la castaña, quizás no era la forma en la que debía buscar la atención de una mujer, pero era un niño. Cuando comenzaron a vivir en la misma torre cambió, comenzó a tratarla bien.

Hasta que sucedió el día del baile, había estado con muchas chicas pero ninguna lo había hecho sentir como ella. Había algo más que el simple hecho de estar entre sus piernas, estar con ella era agradable, hablar con ella era agradable, no todas las chicas son capaces de rebatir tu opinión, la mayoría solo le sonreía y asentían, pero esta mujer no, defendía en lo que creía con dientes y garras. Todo una leona.

Ya antes había pensado en cazar a la leona, hacerla caer y tenerla en su cama una noche o dos, pero ella parecía tan ajena a todo lo que él decía o insinuaba, por lo cual abandonó todo intentó, hasta que sus deseos revivieron en diciembre, y cuando la tuvo estaba seguro que al fin había podido cazar a la escurridiza leona. Al fin. Pero ahora, meses después se daba cuenta de la cruel realidad, donde él había sido el cazado.

Ella era algo especial, una en un millón se atrevería a decir. Que podía ofrecerle él? Una fortuna? La chica era heroína de guerra, su cuenta en Gringrotts probablemente llegaría a estar pronto rebalsaba en galeones. Un futuro prominente? Estaba seguro que cuando saliera del colegio tendría cada puerta que ella quisiera abierta. Ser feliz? … de verdad él podía ofrecer eso? Ni siquiera él estaba conforme con su vida, ni siquiera él estaba seguro de que era feliz, como podía ofrecerle felicidad a alguien más, aunque si se dedicaba a analizar su vida, ahora, estos meses era cuanto más se sentía feliz.

Pero había algo, alguien. Su amigo. Claro, era cierto, técnicamente el Nott había llegado antes, debería haber alejado de ahí a la primera, pero no, no le importó, el también quería una probada de la castaña, el problema fue que esa probado lo dejó sediento, de más y más. Hermione debía ser suya. Pero cómo? No podía, ella nunca había demostrado estar interesada en el de manera amorosa, así como si quisiera ser su novia. Como decirle, como pedirle, como suplicarle, que sea solo de él. Parecía sencillamente imposible.


Le gustaba estudiar.

Era simple, quizás por pensamientos como ese era que la gente consideraba que era una sabelotodo o una comelibros. Y tenían razón.

Aprender conocimientos nuevos era algo que la hacía sentir feliz, si bien el estudio ya no era lo que significa antes, le seguía agradando bastante.

Consideraba que el estudiar era algo que se hacía diferente para todos, en su caso no le agradaba estudiar en grupos, para nada, había veces que estudiaba en pareja, eso funcionaba sensacional, compartir conocimientos y opiniones, aprender del otro y corregir sus errores.

Y ahí la situación en la que se encontraba ahora. Usando de excusa sus estudios había logrado evadir tanto de Draco como de Theodore, pero ahora esto era casi imposible ambos le habían pedido estudiar con ellos. Ambos. Tenía tres opciones, uno, estudiar con cada uno por separado y tener que encontrarse con un momento a solas y así dejar que sus sentimientos salieran a flote si es que existían claro, dos, negarse a ambos estudios y alegar alguna excusa, esta opción era complicada dado que si lo analizaba bien, de verdad que ambos tenían excelentes notas por lo cual serían excelentes compañeros de estudio y ultima y final, estudiar con ambos, al mismo tiempo, no era muy de estudiar en grupo pero si lo hacía evitaría que alguno de los dos quisiera hacer algo, o decir algo. Lamentablemente era la mejor opción. Y así lo hizo.

Ahora se encontraba frente la puerta de la sala de menesteres, ahí según ellos, podrían estudiar mejor. – tragó saliva y apretó fuertemente su bolso – hace meses que no se sentía así, tan nerviosa, tan … humana. Pero no. Ella era Hermione Granger, no se dejaría amedrentar por un par de serpientes venenosas.

Con paso decidido entro a la habitación y para su sorpresa esta era un lugar iluminado, con una mesa en medio, tres sillas que se veían cómodas, unos sillones y un estante con libros. Todo bien. Perfecto

Y ahí se encontraban Draco Malfoy y Theodore Nott, ambos parecían estar hablando algo serio. Y al entrar ella relajaron un poco su expresión y se asintieron levemente.

Sentía los ojos de ambos recorrerla, hacía calor, así que había optado por un jeans, una blusa de manga larga pero delgada de color blanco, su cabello lo llevaba todo atado en un moño despeinado. Afortunadamente la temperatura de la sala era agradable.

- Será mejor que comencemos – dijo evitando la mirada de ambos

- Buenos días para ti también – Theodore le dio un beso en la mejilla antes de que pudiera siquiera protestar este se había sentado a su lado-

- Buenos días – Draco se sentó a su lado también -

- Bien – movió ligeramente el cuello – será mejor que comencemos

La sesión de estudio de verdad estaba dando frutos, muy a su pesar, ambos eran excelentes compañeros de estudio.

- Será mejor que tomemos un break – Theodore puso su mano en su muslo y lo acarició ligeramente –

- Tenemos unas galletas y té para ti – Draco llamó su atención acariciando ligeramente su mano –

- Ge-genial – tartamudeando? Que sucedía con ella? Y antes de hacerse más notoria se levantó y se sentó en los cómodos sillones y se sirvió una taza de té –

Y muy a su pesar cada uno se sentó a un lado de ella

- Has estado muy distante estos días – rompió el silencio el rubio –

- Yo …

- Es verdad, ambos lo notamos – lo apoyó Nott

- Los estudios me tienen ocupada – mordió su labio inferior ligeramente-

-Pues lo sabes todo bastante bien, acabamos de notarlo – y sintió la mano de Theodore acariciar ligeramente su espalda –

- Deberías tomarte un descanso – interrumpió el rubio arreglando un mechón de su cabello atrás de su oreja-

- Si – ninguna otra palabra salió de boca y antes de sentirse más incomoda tomó otro sorbo de su té – creo que es tarde ya – se levantó rápido pero la mano de Draco hizo que se volviera sentar –

- No te vayas aún – Se sintió nerviosa cuando sintió la mano de Draco esta vez acariciar su espalda baja – queda mucho por delante – y sonrió de forma ladeada, y por un momento se perdió en los ojos grises del, y despabilo cuando vio que este se acercaba a su oído y mordía su lóbulo ligeramente –

- Draco – se sobresalto y trató de apartarse –

- Tranquila, gatita – y ahora besó su cuello sintiéndose cada vez más acalorada y avergonzada al saber que no estaban solos

- Draco y yo estuvimos hablando – la voz de Theodore se hizo presente mientras el rubio seguía mordiendo, besando y lamiendo el cuello de la castaña – Has estado tan alejada de nosotros estos días – la voz de Theodore se sentía como terciopelo para sus oídos- Que de verdad no aguantamos las ganas de tenerte – Y eso fue lo último que escuchó.

De verdad estaba pasando? Draco y Theo la estaban seduciendo? Al mismo tiempo? Debía salir de ahí corriendo lo más pronto posible sino… - Y antes de darse cuenta los labios del ojiazul estaban sobre los suyos.

Sin más comenzó a responderle el beso, dejó todo pensamiento lógico atrás y le correspondió con la misma intensidad, sus lenguas comenzaron una batalla que ninguna quería perder, nunca se había sentido así, y el sentir a Draco dando besos por su cuello y hombro solo la hacía sentirse más extasiada.

De pronto sintió como una mano la giraba suavemente hacia la otra dirección, en donde se encontraba el rubio que no tardó en devorar sus labios de manera ansiosa mordiendo ligeramente su labio y tocando su lengua con la propia de una manera sensual.

Su mente no daba crédito de lo que estaba sucediendo, solo su cuerpo estaba al mando, y este solo respondía, de pronto sintió como las manos de Theodore comenzaron a recorrer su cuerpo, tocando su pecho sus piernas, incluso se acercó a morder su hombro que se encontraba expuesto.

Volvió a besar al pelinegro pero esta vez se sintió más atrevida y tocó la erección de este, una sonrisa de triunfo imperceptible apareció en los labios del ojiazul, sin darse cuenta el rubio emitió un leve gruñido directo de su garganta. La castaña lo interpretó en un momento y comenzó a acariciar de igual manera por encima de la ropa a Draco.

En otro movimiento ahora más brusco, el rubio la toma del pelo y la levanta junto con él y vuelve a besar. Ambos de pie. Theodore se incorpora de igual manera posicionándose atrás de la castaña y acercándose lo más posible para que esta sintiera su excitación atraves de sus pantalones. Con mucho cuidado comenzó a acariciar la cintura y cadera acercándose lentamente a la entrepierna de la castaña.

Un gemido emergió de la boca de la castaña, y aprovechó de tomar aire, estando en medio de los dos, Draco, que estaba frente a ella aprovechó de volver a besar su cuello, y con sus manos acariciar por encima de su blusa. – otro gemido – Con cuidado Theodore comenzó a subir su blusa hasta quitarla, quedando en bracier, rápidamente sintió como Draco comenzaba a besar sus senos por encima de su ropa interior, sintió al pelinegro despegarse de ella para poder quitarse la camisa que llevaba. Y de un movimiento la dio vuelta a su lado esta vez, apegándose a ella y sintiendo piel contra piel junta.

El rubio protestó en silencio y quitó su camisa también. Los labios del pelinegro acariciaban los senos de la castaña y esta cada vez suspiraba más. Sintió al rubio apoyarse tras de ella y refregó descaradamente su erección entre sus muslos – la castaña mordió su labio ante la expectación -. Con sumo cuidado el rubio comenzó a deslizar sus pantalones, dejándola en ropa interior por completo. Se levantó y comenzó a acariciar los senos de Hermione mientras esta besaba afanadamente los labios de esta. Y sin esperar más Draco quitó el sostén de la castaña, y antes de que pudiera protestar los labios de Theodore estaban sobre ella, besando, lamiendo y succionando sus pezones.

Comenzó a gemir más sonoramente y más aun cuando sintió los hábiles dedos de Draco aventurarse por su entrepierna. Estaba más que húmeda – abrió ligeramente sus piernas para darle más espacio al rubio – sintió un dedo acariciando su clítoris – quería desfallecer en el momento –

Sintió como Draco la tomaba de la mano y la hacía estirarse en el sillón. Estaba completamente sonrojada y respiraba de forma agitada , y más cuando vio al rubio acomodarse entre sus piernas y quitarle la ropa interior con los dientes. No pudo articular palabra alguna pues pronto sintió su boca siendo devorada por Theodore, al mismo tiempo que este tocaba sus senos.

Draco comenzó a besar su entrepierna, estaba completamente húmeda, y con mucha paciencia pasó su lengua por toda esta, con la ayuda de su mano se hizo paso para tocar de lleno el clítoris de la castaña

Hermione emitió un sonoro gemido, soltando a Theodore, este comenzó nuevamente a besarle sus pechos, succionando y dando ligeras mordidas. El rubio comenzó a subir la velocidad, y ahora la penetraba con un dedo y con su lengua acariciaba su clítoris que parecía no poder estar más hinchado. Entre sentir las caricias de Theo y la lengua de Draco, comenzó a tensarse. Sentía su orgasmo a la vuelta de la esquina, el rubio se dio cuenta y comenzó a mover su lengua más rápidamente y el pelinegro pellizco levemente sus senos. Y estalló. Había sido sensacional.

- Y este solo es el primero – sintió la masculina voz de Theodore susurrar en su oído - Esto solo hizo que se sintiera más desinhibida, se levantó y tiró a Theo a su altura para besarlo apasionadamente, este la tomó desde la cadera y acarició su trasero, con una mano libre tomó a Draco desde el pantalón y lo acercó a ella, y mientras besaba a Theodore comenzó a desabrochar el pantalón del rubio e incitándolo a que este bajara su pantalón, volvió a dirigir su atención el pelinegro y comenzó a bajar su pantalón, agachándose y quitándolo ella misma, quedó agachada y con ambos hombres, uno a cada lado, al mismo tiempo acarició las erecciones y mordió su labio, pudo notar como Theodore tiraba su cabeza hacia atrás y Draco ahogaba un gemido. Y sin más quitó ambos calzoncillos. Y ahí, imponentes ambas, estaban las erecciones de sus dos amantes. Mojó con saliva sus dos manos y comenzó a estimularlos a ambos tomando cada erección con una mano.

Acercó su boca a la erección del rubio – este gimió sin ninguna atadura, al mismo momento en que un gruñido salió de la boca del ojiazul – comenzó a succionar y pasar su lengua más rápidamente, mientras que con su mano aun acariciaba al ojiazul de arriba hacia abajo, se giró para comenzar a realizar la misma acción pero con el pelinegro, este emitió un fuerte suspiro cuando sintió la boca tibia de la castaña acariciar su miembro y más fuerte aun cuando la vio que lo introducía todo en su boca. Se giró nuevamente para realizar lo mismo con el rubio, que ya parecía impaciente.

Y cuando terminó sintió como Theodore la acostaba nuevamente en el sillón y esta vez el besaba su intimidad, llenándola con su lengua la pierna del rubio llamando su atención y comenzó a succionar el miembro del rubio, mientras Theodore se ocupaba de ella. Vio como el pelinegro se ubicaba entre sus piernas, una mirada rápida de Theodore a Draco acompañada de una sonrisa ladeada de superioridad sucedió, la castaña no se dio cuenta de esto, pues estaba muy preocupada de introducir el miembro del rubio hasta su garganta – este gimió fuerte –

Lentamente, con su erección puesta entre los pliegues de la castaña, la acaricio, esta movió sus caderas pidiendo más, y de una estocada la penetro por completo, tuvo que soltar el agarre del rubio por la intromisión. El pelinegro comenzó a moverse más, entrando y saliendo de la castaña, enviando ligeras descargas por todo su cuerpo. El vaivén de las caderas de Theodore era exquisito. De pronto sintió como este abandonaba su entrepierna y era reemplazado por el rubio. Este también la penetro, poniendo sus piernas en sus hombros, haciendo que la castaña gritara de placer, ahora comenzó a succionar el miembro del ojiazul.

Sentía sus ojos arder, nunca había sentido tanto placer, Draco la miraba directo a los ojos y esto hacia que fuera cada vez más excitante, puesto que mientras la miraba, esta trataba de introducir el miembro de Theodore hasta su garganta.

Vio a Theodore sentarse en un sillón personal y la instó a acercarse a el movimiento un dedo, sintió a Draco salirse de su interior y un pequeño gemido en forma de protesta salió de su boca, pero rápidamente se sentó encima del pelinegro y comenzó a cabalgarlo, introduciendo lentamente su enorme erección en ella y rebotar con ayuda de las manos del ojiazul. Sintió al rubio ubicarse a su lado y comenzó a masturbarlo con una mano. De pronto sintió como Theodore se estiraba un poco más atrás dejando su trasero un poco más expuesto, sin dejar de penetrarla.

Sintió a Draco en su espalda – se tensó – sintió un dedo del rubio aventurarse por su ano, estaba húmedo, y con mucho cuidado entró un dedo y luego otro, la castaña continuo moviéndose encima de Theo mientras este besaba sus pezones.

El miembro del rubio se encontraba acariciando su entrada trasera, y de apoco comenzó a penetrarla – ahora ya gritaba completamente fuera de sí – y más aun cuando sintió a Draco completamente dentro de ella, ambos comenzaron a penetrarla, no podía creer que los tenía a los al mismo tiempo, se sentía completamente llena, sentía la respiración agitada de ambos. Draco besaba y mordía su espalda mientras que Theodore lamia sus senos. Era algo exquisito.

En un momento salieron de ella para cambiar de posición, ahora Draco estaba sentado y ella lo cabalgaba mientras Theodore su ubicó en su parte posterior, comenzaron más rápido, sentía su orgasmo venir, besó a Draco apasionadamente, mientras que cuando lo soltó giró un poco su cabeza y besó a Theo. Y sin más tuvo el mejor orgasmo de su vida. Se tensó y sintió como ambos chicos acababan también en su interior.


- Wow – pronunció la castaña después que llevaban un rato en silencio –

- Fue … esplendido – le susurró el ojiazul a la castaña desde uno de los lados y besó su hombro

- Tu eres esplendida – desde el otro lado Draco besó su mejilla

- Ustedes – Hermione suspiró

No habían más palabras por el momento que decir, nunca había pensando en realizar algo como lo que acababa de suceder en la sala de menesteres, no estaba segura de muchas cosas en ese momento, no sabía si esto se volvería a repetir pero disfrutaría hasta el último de esto, del sexo, disfrutaría tanto de Draco Malfoy como de Theodore Nott, no pensaría en amor, en otro momento, por ahora solo disfrutaría de la nueva sensación que le habían brindado ambos hombres, esa sensación que la hacía sentir libre una vez más.

Fin.

.

. Espero les haya gustado . Mil besos :*