Sonido Familiar

Disclaimers

Bueno, aquí está la penúltima parte de la historia, así que disfruten…

RC9GN (la serie y sus personajes) no me pertenecen, siendo propiedad intelectual de Disney Enterprises Inc.

Capítulo 03-Una palabra lo cambia todo

-Hmm, parece que el Ninja tiene una novia-suspiró Viceroy-Realmente no hay nada más hermoso que el amor joven.

-Dos adolescentes torpes haciendo raros gestos con la boca, ¡Qué asco!, ¿Se supone que eso es hermoso?-preguntó McFist.

El científico levantó una ceja ante su jefe.

-En serio, me he preguntado cómo se las arregló para encontrarse a alguien como la señora McFist.

-Así que luego de obtener esa valiosa información, ¿Vamos a secuestrarla y forzar al Ninja que salga de su madriguera?-Preguntó con una sonrisa malévola acerca del video de seguridad.

-Creo que sería mejor si me encargara yo de eso-finalizó el científico.

-¿Te das cuenta de cómo rayos me metido en un enorme dilema como ese?-le preguntó Randy a su mejor amigo mientras daba vueltas por la habitación. Hace poco se dio cuenta de que Theresa deduce de alguna manera su identidad secreta y había entrado en un estado de pánico desde entonces.

-No entiendo cuál es el gran problema. El Nomicon no parece importarle que yo sepa que eres el Ninja.

-Son momentos delicados, ¿Y cuantas veces McFist tuvo intenciones de secuestrarme o matarme hasta ahora?-prosiguió Randy con los brazos cruzados.

-Hmm…Tienes un buen punto-respondió el gordo-Pero si se te ocurre romper esa regla de la identidad secreta en esos casos. Claro, si es para proteger a tus seres queridos, pero tarde o temprano, cada héroe tiene que revelar su identidad a su novia.

Eso último hizo pensar al adolescente de cabello púrpura.

-Eso no sucede a menudo, ¿No es cierto?... ¿Sabes qué Howard? ¡Tienes Razón! Mañana lunes esperaré el momento adecuado y hablo con Theresa. Quiero decir, ¿Qué es lo peor que podría pasar?

-Si la chantajeas a que salgas con ella-dijo Howard con una expresión muy seria.

-Mejor dicho, creo que voy a proponerle a ella-respondió el pelimorado y después de una breve pausa, ambos irrumpieron en un ataque de risa y haciendo su saludo secreto de mejores amigos.

-Así que ¿Maratón del Derriba-Tumbas?-sugirió el chico de pelo naranja.

-He estado esperando toda la semana para ello.

Al día siguiente en la escuela, Randy ya estaba sentado en su pupitre al fondo del aula. La campana no había sonado, pero estaba muy callado de lo habitual. Sus ojos seguían vagando hacia la bastonera que estaba ubicada en la primera fila que estaba en un intercambio de tareas con Debbie y Bucky. La había visto casi cuatro veces en donde estaba, no eran más que miradas momentáneas, pero sintió una difusa sensación en el pecho después de cada mirada, pues no evitó pensar nuevamente ese beso en el Mundo Whoopee.

-Amigo, estás bastante mal-comentó Howard-¿Tienes alguna idea sobre lo que vas a decirle.

-¿Ah? No, en realidad sólo voy a improvisar-respondió el pelimorado cuando entró la señora Driscoll.

-¡Muy buenos días queridos estudiantes!, por favor tomen asiento. Hoy vamos a empezar…-En ese momento fue interrumpida por el altavoz por un importante anuncio, justo cuando empezaba su monologo con su inseparable esqueleto.

Buenos días estudiantes, esta mañana vengo a anunciar que un generoso benefactor de nuestra escuela ha insistido en organizar un baile escolar este viernes por la noche. El señor McFi- me refiero a este benefactor que pidió permanecer en el anonimato, no explicó porqué quería un baile en tan poco tiempo pero su generosidad hemos decidido apoyar este evento en su totalidad, por tanto la asistencia es obligatoria y por tanto habrá elección de la reina de baile. Eso es todo.

El anuncio fue seguido inmediatamente por los cuchicheos de los estudiantes del Noveno Grado. Theresa volteó nuevamente y esta vez se sonrojó cuando sus ojos se encontraron con Randy. Por una vez, parecía que no tendría que preocuparse de conseguir una pareja para un baile.

-Espera… ¿Por qué McFist quiere organizar un baile escolar en tan poco tiempo?

-¿Cómo sabes que es McFist?-preguntó Howard a su mejor amigo mientras rodaba sus ojos. Luego el regordete sacó una varilla agitadora de vidrio en su mochila y empezó a hurgarse la nariz con ella.

-¡Ew! ¡Qué asco!-Comentó el pelimorado-¿Dónde sacaste esa cosa?

-Ah, lo tomé en el laboratorio de química. ¿No es genial? Sin duda es el mejor rascador de nariz.

-¿Estás loco? Ese lugar probablemente esté lleno de cámaras de seguridad. Tú sabes la cantidad de problemas que conseguiras si te atrapan y…-El joven abrió los ojos tras articular lo último.

-¿Estás bien?

-Cámaras de seguridad…-murmuró.

-¿Qué?

-Cámaras de seguridad en el Mundo Whoopee, Creo que ese plan es una especie de trampa para capturar al ninja-Dijo el chico-¡Oh No!, Creo que la cámara me vio cuando me besó Theresa.

-Luego de usar el software de reconocimiento facial avanzado además de consultar varios registros de la escuela, he identificado a la chica como Theresa Fowler. Ella asiste a la secundaria de Norrisville y está en la misma clase que su hijastro-dijo Viceroy.

-Bien, así que ¿Cuál es el plan?-pidió McFist.

-Bueno, estoy asumiendo que esta chica sabe la verdadera identidad del ninja, así que mi plan es que-explicaba detalladamente el científico cuando fue interrumpido por su superior.

-¡MI PLAN!

El científico suspiró.

-Su plan es organizar la elección de la reina del baile para llevarla con el chico que le gusta.

McFist parpadeó indiferente sin llegar al punto de la estrategia.

-Ella va a mostrar indirectamente quien es el ninja-explicó.

-¿Sabes qué? Yo estaba equivocado, esta es la semana más larga-se quejó-Pero gracias a Dios que es viernes y sólo falta poco tiempo para que termine la escuela.

Ya habían pasado cinco días desde aquel anuncio en la mañana y que había usado cada lección ninja, él jamás había aprendido pues todavía pensaba en la bastonera. Ha habido una serie de siniestros en la escuela y lo peor es cuando tuvo que patear a Bash en la espinilla y arrojarlo a un casillero, después de ver a Theresa por el pasillo.

-¿Es seguro que esto es lo mejor? Es probable que parezcas un idiota profesional de ir tan solo por una cosa.

Randy giró los ojos.

-Voy a estar bien, mejor estaré allí solo que poner a alguien en peligro-respondió-¿Y tú finalmente le convenciste a Debbie a ir al baile?

-¿Qué puedo decir?, Las nenas no pueden resistirse con el encanto Weinerman.

-En realidad, él acaba de decir que él es el único hombre que no necesitaría más del doble de mi altura para bailar conmigo-dijo una voz femenina que llevó a ambos amigos a dar la vuelta.

-¡Debbie Kang!, Sólo estábamos hablando de ti-dijo el pelimorado.

-Sí, de todos modos he oído. ¿Puedo hablar contigo un momento?

-Por supuesto, ¿Quieres oír sobre nuestros planes para esta noche?-pidió Howard a la chica envolviéndola en un abrazo de oso, deshaciéndose por si misma del agarre y se aclaró la garganta.

-Yo estaba hablando con Randy.

-¿Qué necesitas?-preguntó un poco sorprendido.

-No aquí, sígueme-dijo la pelinegra llevándolo a un aula vacía cercana, el chico entro primero y oyó la puerta cerrada por el golpe detrás de él.

-¿Qué?

-Hola Randy-saludó una voz femenina diferente a la de Debbie.

¡Oh no! Por favor…

Poco a poco se dio la vuelta, pidiendo al cielo si estaba equivocado sobre la dueña de esa voz, pero sus sentidos ninjas se equivocaron en esta ocasión-

-H-hola Theresa

Ella saludó con su sonrisa tímida, estaba apoyada en una mesa junto a la ventada con las manos escondidas detrás de la espalda y su mirada constante entre el suelo y él. Parecía nervioso porque parecía si descubriría que el Ninja era él.

-Bueno, hay algo que quiero preguntarte-comenzó.

¡Oh no!, ella va a preguntar. Necesito una razón para salir de esa situación. Caray, cerebro ¿Por qué no estás trabajando?-se maldijo el chico a sí mismo.

-¿T-te gustaría ir al baile conmigo al baile esta noche?-Preguntó ella acariciando sus labios sin borrar aquella sonrisa.

Haz una excusa: Estoy lavando mi máscara ninja ¡NO! Hago patrullaje ninja ¡NO!-Maldición Randy Cunningham, piensa en algo que no se trate de ser el Ninja…

-Yo, este…-Él la miró de nuevo y no podía convencerse por sí mismo al negarse esa oportunidad-Me encantaría. Ella lo abrazó con fuerza.

-¡Oh! Gracias, gracias, gracias, gracias, gracias, gracias…-dijo la pelimorada mientras Randy seguía desconcertado por la súbita expresión de gratitud tras besarla por la mejilla antes de retirarse. Su mano acarició lentamente hacia su mejilla.

-Yo…supongo que te recogeré a las siete.

-¡Excelente! Te veo a las siete, ¡Nos vemos luego!-respondió la chica sonrojada antes de abandonar el aula vacía.

Una vez que estuvo fuera de la realidad, finalmente el chico de cabello púrpura volvió a su cordura.

-¡Oh por Dios!, ¿Qué acabo de hacer? McFist va a descubrir que yo soy el ninja-dijo él con pánico. Se quitó la mochila y buscó al sabio Ninjanomicon.

-Por favor, si alguna vez existiera una emergencia de ese tipo, es ahora. Necesito una estrategia para evitar que McFist descubra mi identidad secreta sin dejar colgada a Theresa.

Abrió el Ninjanomicon y su cuerpo quedó inerte al entrar en el libro mágico secreto. Allí estaban como siempre los garabatos y símbolos que no entendía hasta que finalmente cayó en el dojo dónde se le mostraba una nueva técnica realizada por un garabato de Ninja.

-Eso podría funcionar-comentó asombrado.

No podía creer lo nervioso que estaba de pie en el poche de Theresa Fowler, sus axilas estarían empapadas si no fuera por el Antitranspirante formula Dual marca McFist, para él puede ser una basura como persona pero sus productos son geniales.

Había tantas cosas que podrían salir mal esta noche, incluyendo si se revelara su identidad. Él respiró hondo y tocó el timbre, pero tuvo que pasar por ello pues esta noche no era sólo de él, se trataba de la chica que le gusta. Él estaba dispuesto a arriesgarlo todo por ella.

Se abrió la puerta y frente al chico, apareció Theresa con un vestido azul claro (1).

-Te ves bien –Empezó ella.

El por el otro lado no tenía tanta suerte con aquella frase sincera.

-Gracias. También luces hermosa.

Ella se rio de la indirecta rápida que le dirigió. Él le ofreció su mano y la llevó a pasear en el automóvil de su madre. No era exactamente el mejor transporte en ese momento, ya que ninguno de ellos tenía licencia de conducir y no podía tener el lujo de alquilar una limusina por su cuenta.

Todo el viaje ha sido todo un monólogo de la madre de Randy hablando de su propia infancia así como lo popular que ha sido en preescolar y primaria. El chico por su parte dejo de escuchar porque a mitad del camino a la escuela, se dio cuenta de que su compañera no había soltado su mano desde que subieron al auto, dicho momento no podía pensar en lo bien que estaba empezando.

Una vez que llegaron al recinto escolar, se bajaron rápidamente no sin antes despedirse de su madre para evitar una eventual vergüenza.

-Vamos, quiero llegar dentro a la mayor brevedad posible-animó a Theresa al entrar al gimnasio sin soltar su agarre.

-Está bien Randy-dijo riendo.

Una vez en su interior, fueron detenidos inmediatamente por robosimios que tenían la imagen de todas las parejas inscritas antes de permitirles su ingreso. Randy pasó por alrededor de su cintura antes de ser escaneados por una luz blanca cegadora.

-Gracias por su cooperación, pueden entrar. Tengan una buena noche-dijo el gorila metálico.

Entraron juntos y encontraron a la fiesta en su pleno apogeo.

-Vaya, Hannibal McFist es realmente el más grande en organizar eso, ¿No te parece?-preguntó ella.

-Sí, claro-Randy se encogió de brazos.

-Bueno, yo no veo a Debbie y a Howard en algún lugar, así que… ¿Quieres bailar?

-Me encantaría.

Pero al salir a la pista de baile, de pronto se apagaron las luces de colores y el DJ de turno anunció una canción romántica lenta. Randy no estaba seguro de que haría en ese instante, así que fue hasta Theresa quien cruzó sus manos detrás de su cuello mientras el colocaba los suyos en su cintura.

Lo que los dos no sabían, es que al reconocer la imagen de Theresa con Randy escaneada en la entrada, coincidió con la tomada por la cámara de seguridad, apareciendo en la pantalla gigante del ordenador en el laboratorio de Viceroy.

-¿Ese es el tipo? Para ser honesto me hubiera esperado a alguien menos…cobarde o perdedor. Esa chica debe fijarse mejor en sus gustos-comentó el científico.

Viceroy analizó al adolescente y rápidamente corrió las grabaciones de diferentes cámaras y micrófonos que había colocado en el baile. Las comparó con su información ya existente acerca del Ninja.

-Bueno, tiene la misma altura, tiene la misma postura exacta y la voz coincide en un 99.3 %. Creo que ya tenemos al Ninja-concluyó Viceroy con una sonrisa perversa.

-Entonces, ¿Qué estás esperando? ¡Envíame a los sospechosos en el acto!

-Esto es realmente agradable-le susurró Cunningham al oído de Theresa mientras seguían al compás del baile.

-Si…y por poco casi te lo pierdes-respondió ella.

-Yo no podía, ya que es obligatorio-dijo en tono de broma.

Ella sacudió la cabeza.

-¿Por qué me evitas?-preguntó sorprendida por la declaración anterior.

-Yo no-fruñó el ceño tras su mentira-Quiero decir…¡No!, lo que te trataba de decir es…

Ella apoyó la cabeza en su hombro y cerró sus ojos.

-Tú no tienes que guardarme secretos. Tienes que confiar en mí-Ella lo dijo susurrando mientras se movían al ritmo lento de la música-Cualquier cosa…es nuestro pequeño secreto…

-Yo…

Ella echó la cabeza hacia atrás y lo miró a los ojos. No existían más palabras necesarias para hablar en ese momento, sin darse cuenta cuando habían dejado de bailar. Su mano se soltó de su cuello y se encontró en la mejilla del chico acariciando el lugar exacto que había besado hoy, mientras su mano soltaba su cintura hasta entrelazarse con sus dedos.

Él sostuvo la mano apretada contra su mejilla y le sonrió, formando un rubor profundo a la chica mientras bajaba sus manos y empezaba a cerrar la distancia entre sus rostros. Ella cerró los ojos y frunció los labios.

Sentían como que nada en el universo se atrevería a interrumpir ese momento…cuando…

-Hola… ¡NINJA!

Continuará

Nota final:

(1) El vestido de Theresa es tal como se vio en el episodio Sorcerer in Love.

Cómo decía al principio, el final se está acercando tan pronto al igual que Cuando Cupido se equivocó de destinatarios (Un fanfic de Miraculous Ladybug que actualizo en simultaneo con esta). Por lo tanto esperen el desenlace la próxima semana y muchas gracias.

¡Nos vemos en el próximo capítulo!