Cabe aclarar que este fic es hecho por mera diversión y no con fines lucrativos así como que los personajes no me pertenecen, sino que pertenecen a Katsura Hoshino.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.--..
En el capitulo anterior:
-¿Qué pasa? – Pregunto con algo de brusquedad aquella grave aunque seductora voz.
-Señor, aquí se encuentra la señorita que llamo – Dijo la mucama amablemente.
-Deja que entre y largate – Dijo cortante la voz desde el otro lado, haciendo que la mucama solo abriese la puerta haciendo una reverencia y haciéndome un ademán indicándome que entrara. Durante unos momentos me quede paralizada, pensando si debería o no entrar, para luego entrar despacio con la mirada gacha sin ver nada en aquella habitación, ni siquiera a la persona que me llamo. Solo escuche detrás de mí la puerta cerrarse, cosa que helo mi piel – Así que lograste sobrevivir ¿eh? – Dijo la misma voz grave de antes, lo que me hizo alzar la vista directamente al lugar de donde venia, topándome con algo que me dejo completamente estupefacta.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Nunca antes había visto tal cosa, aquella blanca y lisa piel como porcelana, su rostro de rasgos delgados cuidadosamente trazados como si de una hermosa estatua de tratara, sus labios de un grosos perfecto, con un leve rosado en estos, su largo cabello negro sujeto en una coleta baja, cayendo por el lado derecho de su pecho, perfectamente formado, al igual que todo su cuerpo, cubierto con un traje negro de exquisita tela, todo completamente en negro, solamente sin corbata y con aquella camisa que parecía ser de seda, ligeramente abierta, haciéndole ver seductoramente elegante. Juro que aquella belleza debía ser prohibida, estaba completamente embriagada por aquella belleza; y fue entonces que dirigí mi mirada hacia sus ojos, topando con unos ligeramente rasgados ojos que eran unas perlas negras que deslumbraban entre la tenue luz de las velas, pero su mirada fue demasiado fuerte, no la pude soportar ni siquiera 5 segundos cuando comenzó a marearme, incluso aun mas que la mirada del conde Mikk. Perdí un poco el equilibrio, pero logre mantenerme en pie, mirando al suelo; al parecer esto le fue un tanto divertido.
-¿En donde me encuentro?
-Estas en mi castillo – Contesto cortante.
-Pero... ¿como es que… - Intente preguntar, mas fui interrumpida por su voz.
-Yo te traje hasta aquí luego de mi pelea con Mikk – Respondió el joven, tan frió como hasta le momento.
-Mikk – Susurre simplemente, recordando lo que había pasado…se erizó todo mi cuerpo al recordar aquello, como es que aquel gentil hombre me había engañado, mostrándose como un caballero con deseos de ayudarme, mostrándose tan galante y dulce, para luego hacer quien sabe que cosa conmigo…inconscientemente lleve una mano a mi cuello, exactamente al lugar donde había sentido los aguijonazos y los labios de Tyki; sentí una pequeña inflamación de la que no me había percatado anteriormente.
-Si sigues haciendo eso los volverás a abrir – Dijo cortarte y frió el chico que tenia frente a mi; a inicio, no comprendí muy bien a que se refería, mas unos momentos después vino a mi mente el por que de nuestra misión…"Vampiros"…esa era nuestra misión, pero…era absurdo, todas las investigaciones realizadas con anterioridad sobre vampiros habían sido una farsa, y esta también debía serlo…o… ¿no?
-Vampiros…- Susurre levemente, pero al parecer el me escucho sin problemas, mas no me contesto nada, solo se quedo sentado donde mismo – El…el era un vampiro – Mencione para mi misma, pero a la vez esperando una respuesta de parte de el, pero no conseguí nada, el continuaba serio, solo observándome, como si mi confusión le divirtiera – ¿Era eso no es así? – Pregunte dando unos pasos al frente, esperando una respuesta, pero el continuaba igual, eso comenzaba a desesperarme, alce la vista topándome con aquellas perlas negras que eran sus ojos; me miraba atento, mientras yo intentaba mantener la mirada en el, pero esos ojos tenían una presencia demasiado fuerte, incluso mas que la de Tyki, pensé que podría mantenerme, pero me percate de mi error luego haber transcurrido máximo un minuto mirándole, no pude soportarlo mas, solo sentí a mi cuerpo perder fuerza y desequilibrarse; mas nunca sentí caer, en cuestión de segundos, sin saber como o cuando me encontraba sujeta por el moreno que se hacia solo unos segundos estaba a un par de metros de distancia mía; pero ¿Cómo es que llego hasta allí en tan poco tiempo?...acaso…¿el también era un vampiro?, esas preguntas invadían mi mente, mientras intentaba por fin incorporarme.
-Increíble… Anteriormente nunca hubo alguien que soportase ver mis ojos mas de 10 segundos – Comento el moreno aun sosteniéndome – Tal vez te subestime...serás una presa interesante.
-Usted… ¿usted también es un vampiro? – Pregunte intentando inútilmente zafarme de su agarre, cosa que hasta cierto punto agradecía, puesto que si me soltaba caería inevitablemente.
-Te tardaste en notarlo - Respondió el moreno a mi pregunta.
-Pero…Eso no es posible…los vampiros son solo un mito – Le expuse, lo cual creo, le molesto un poco.
-¿Un mito?...entonces esto ¿también es un mito? – Pregunto pasando lentamente uno de sus suaves dedos como seda por mi cuello, justo en el lado que me había mordido Tyki con anterioridad, provocando que todo mi cuerpo se erizara ante el suave contacto, sabia que no debía sentir tal cosa pero era tan agradable, hacia que me perdiera, era como si mi razón gritase que no debía dejarle hacer eso, pero mi cuerpo le ignoraba por completo, fue entonces que sentí su calido aliento en mi cuello, era tan extasiante; poco a poco se fue acercando mas hasta llegar a tocar mi piel con sus tersos labios, era una sensación indescriptible, todo mi cuerpo se estremecía, pero no hacia nada por detenerle, muy a pesar de que sabia que tenia que hacerlo; poco después sentí un leve aguijonazo en mi cuello, y luego la calidez me llenaba de nuevo, poco a poco mi cuerpo comenzó a debilitarse nuevamente, si ya de por si no se encontraba en muy buenas condiciones. No tardo mucho en alejarse un poco de mi cuello, su respiración se sentía algo agitada, mientras sentía como por el cuello corrían dos hilos de un liquido tibio, que luego el mismo quito pasando suavemente la punta de su lengua, haciéndome estremecer, ¿como lograba hacer eso?, ¿como podía hacerme sentir eso? – ¿A caso eso es un mito para ti? – Pregunto tan frió como siempre. Intente responder algo, pero ni siquiera mis cuerdas vocales reaccionaban, me encontraba demasiado débil, y el lugar se encontraba sumergido en un profundo silencio que duro un par de minutos, para ser interrumpido por un alguien que llamaba a la puerta.
-Señora Kanda – Dijo una voz femenina.
-¿Qué quieres? – Pregunto frió como siempre mientras aun me tenia en brazos.
-Hay tres hombres frente al palacio, gritando algunas cosas incoherente, creo que referentes a la señorita que trajo – Explico la mujer desde el otro lado de la puerta; no había duda, las personas de las que hablaba la chica eran sus amigos.
-Así que se atrevieron a venir…interesante – Comento el moreno para si mismo, aunque continuo en el mismo lugar, solo mirando hacia una ventana, teniendo un leve ángulo de visión de mis tres amigos. Al verles intente zafarme de el, cosa que fue vana, pues mi cuerpo se encontraba muy debilitado; y aunque no hubiese sido así, la fuerza de el era algo con lo que yo no hubiese podido luchar. Intentaba zafarme de su agarre, con toda la fuerza que podía reunir.
-Allen…Lavi…Krory…- Simplemente les llamaba por lo bajo, inconscientemente.
-¿Señor Kanda? – Pregunto la voz detrás de la puerta, pero yo continuaba con mi intento de alejarme de aquel hombre.
-Hmp…voy para allá – Dijo sonriendo un poco malicioso, cosa que no me agrado en lo absoluto, por lo que continué con mi vano intento de zafarme de el, pero este simplemente tomo camino hacia la entrada del palacio sin soltarme, llevando en peso como si de una pluma de tratase. Al llegar hasta le entrada del palacio, pasando la puerta, se quedo a los pies de la escalera; al estar allí lo primero que hice fue percatarme de que efectivamente se trataba de mis amigos; sus rostros se encontraban llenos de preocupación. El primero en hablar fue Allen, que se encontraba en el centro de los tres, con Lavi a su derecha y Krory a su izquierda.
-Suelta a Lenalee – Le dijo con la voz un tanto molesta.
-Deja de intentar darme ordenes brote de habas – Contesto el moreno frío como a sido hasta el momento.
-Te eh dicho que sueltes a Lenalee – Respondió iracundo como pocas veces le había visto. AL ver esto no pude evitar intentar zafarme con todas mis fuerzas.
-Allen…- Le llame inconscientemente, en medio de mi lucha por alejarme de aquel moreno que me mantenía aprisionada, mas al ver, el peliblanco, el castaño y el pelirrojo se encendieron en ira al ver que no era liberada; mas fue el peliblanco el primero en abalanzarse en contra del moreno.
-Hmp…brote de habas – Recudo haber escuchado simplemente por parte del moreno, sintiendo un pequeño golpe en la nuca, perdiendo rápidamente la visibilidad y fuerza por completo.
CONTINUARA……
.-.-.-.-.-.-.-.--.-.
Gomen se que es corto para todo el tiempo que eh tardado pero es que mi tiempo eh inspiración no han ayudado, no se como escribí este y la verdad no me tiene muy convencida que digamos -.-, pero bueno, aquí les dejo este nuevo capitulo espero les guste y continúen leyendo. Dejen reviews.
Matta Nee.
"La luna sigue intentando brillar, pero a veces ni la mascara le puede ayudar"
