Chapter3: Segunda Nota (revisado)
Los meses habían pasado rápidamente, entre clases y la guerra ya era el principio de Diciembre y con eso había llegado el invierno. Los terrenos de Hogwarts estaban cubiertos por una capa gruesa de nieve y el lago estaba completamente congelado.
Hogwarts ya estaba decorado con muérdago colgado de esquinas y corredores donde los estudiantes esperaban a ver si con suerte eran besados por alguna chica o chico de su gusto. Y para Ginny Weasley aquellos meses habían sido lentos, fríos y tediosos.
Las pesadillas no la dejaban dormir durante las noches y el estrés de exámenes y proyectos de clases no la ayudaban durante el día. Sus charlas nocturnas con Harry se habían reducido a la casualidad. Los primeros meses pasaron y Ginny esperaba por horas frente a la chimenea escribiendo, solo pensando en que quizás el moreno quisiese hablar con ella.
Pero Harry solo bajo un par de veces cuando las pesadillas o los ronquidos de sus compañeros no lo dejaban dormir, o eso era lo que el le decía a la pelirroja. Y poco a poco Ginny fue dándose cuenta de que quizás aquello tan especial solo lo había sido para ella y después de tres meses dejo de bajar y esperar por Harry Potter.
Aquella mañana del sábado Ginny se levanto tarde para darse cuenta de que ninguna de sus amigas estaban en el cuarto, y vistiéndose con unos Jeans ajustados a su cuerpo una franela negra manga larga, su túnica de invierno y una bufanda de diferentes colores que su madre le había tejido la pelirroja abandono la recamara.
Los estudiantes buscaban refugiarse del frió intenso del invierno jugando snaps explosivos y ajedrez en la sala común. Algunos comían dulces mientras otros se besuqueaban debajo del muérdago. Los ojos pardos de la pelirroja viajaron por el lugar en busca de alguien conocido, para solo encontrarse con Dimitri quien sentado en uno de los asientos parecía bastante metido en su lectura.
Ginny camino hacia el con paso apresurado.
-Hola Dimi... -los ojos del muchacho pasaron de las paginas amarillentas del libro en sus manos a la pelirroja y una apuesta sonrisa se dibujo en su rostro cuadrado.
-En busca de las muchachas? -pregunto el, Ginny asintió -ambas bajaron al comedor para almorzar -
-Y eso que no fuiste con ellas? -
-Estoy algo atrasado con los 10 pergaminos para Transformaciones... quería ponerme al día para poder tener el resto del fin de semana libre -Ginny asintió y con una breve despedida se dirigió a la salida de la sala común.
Ginny no consiguió a las muchachas en el gran comedor así que algo decepcionada comenzó a caminar por los pasillos de Hogwarts, finalmente sentándose en uno de los banquillos en el jardín principal.
-Hola, te importa si me siento? -Ginny levanto sus ojos para encontrarse con una silueta muy alta a un lado de ella, el sol estaba brillante en el punto mas alto del cielo haciendo difícil ver quien era aquel extraño.
Ginny asintió para luego mirar a su alrededor y ver que habían muchos lugares libres en el parque y algo confundida se giro al que ahora sentado a un lado de ella.
Su corazón a palpitar rápidamente cuando se encontró con Sebastian Willis allí, mirándola fijamente con una sonrisa encantadora en su rostro.
-Oh, hola... -dijo Ginny cuando las palabras finalmente salieron de su boca, su aroma era masculino y agradable, una mezcla de lavanda y nueces. El dejo su maletín a un lado y se giro un poco hacia ella, lleno de confianza en si mismo ahora ensenando en su sonrisa sus perfectos dientes blancos.
Ginny sintió su estomago moverse peligrosamente mientras su rostro se sonrojaba, completamente confundida por el honor de tener a semejante espécimen a un lado de ella.
-Pareces sorprendida -dijo el con voz gruesa ocultando un poco de humor detrás de sus palabras.
-Bueno no todos los días un completo extraño se sienta a tu lado... cuando hay tantos puestos alrededor -
-Bueno... si tienes razón -dijo el asintiendo con expresión entretenida -pero me gustaría pensar que no soy un completo extraño... después de todo nos hemos visto un par de veces -
-Si...un conocido entonces -corrigió ella.
-Mejor -asintió el.
-Si vamos al caso, no todos los conocidos se ven como tu tampoco... -pensó en voz alta, Sebastian levanto ambas cejas antes de comenzar a reírse sonrojándose ligeramente, Ginny comenzó a reír también, pero al contrario de cualquier razón por la que el estuviese riendo era pura vergüenza y arrepentimiento.
-Entonces... presumo que me encuentras umm, atractivo? -bromeo el aun riendo, haciendo que Ginny se sonrojase aun mas.
-No creo que necesites que te lo re-afirme -dijo Ginny con una sonrisa, ambos se miraron fijamente por un momento.
-Entonces, como te llamo pelirroja? -pregunto el finalmente luego de aquella pausa, el corazón de Ginny estaba latiendo con fuerza, sentía como sus piernas temblaban y agradecía al hecho de estar sentada en aquel momento.
-Ginny Weasley -dijo ella.
-El otro día en el vagón no tuve chance en introducirme... yo soy Sebastian Willis -dijo el extendiendo su mano hacia ella, Ginny la estrecho y una pequeña sonrisa se dibujo en su rostro pecoso.
Aquello que sentía en su pecho no era lo que sentía por Harry, aquello era un sentimiento de realización consigo misma y el hecho de que alguien como Sebastian Willis estuviese interesado en hablar con ella.
Ambos hablaron por un rato hasta que las nubes volvieron a cubrir el cielo y un viento helado los rodeo, Ginny metió su libreta en el bolso y mientras ambos se levantaban del banquillo intercambiando una ultima mirada y sonrisa y se apresuraron al castillo antes de que la lluvia los empapara.
Un trueno retumbo los alrededores y poco minutos después se escucharon las gotas pesadas de la lluvia de invierno caer en los campos nevados de la escuela.
Y allí al dar la vuelta en la esquina del pasillo venían Harry y Ron hablando por lo bajo, sus rostros pasaron de la pelirroja a su acompañante y ambos se quedaron paralizados esperando a que la pareja llegasen hasta ellos.
-Hola Ron, Harry -dijo Ginny animada-mente, tratando de ocultar su repentina emoción al ver a Harry, pensando para sus adentros que quizás ahí el vería que ella no se iba a quedar estancada en el para siempre, justo como Hermione se lo había recomendado.
Hubo un silencio incomodo entre los cuatro, Ginny paso la mirada nerviosa entre el grupo para rápidamente decir -Este es Sebastian Willis, prefecto de Ravenclaw -
Ron afirmo con la cabeza en señal de saludo -Ron Weasley y este aquí a mi lado es Harry Potter -
Sebastian hizo una especie de inclinación de reconocimiento y sus ojos estudiaron el rostro de Harry rápidamente, deteniéndose en aquella parte en su frente donde estaba su cicatriz, ahora cubierta por una cortina de cabello negro, el silencio incomodo volvió a reinar la conversación.
-Te veo luego bueno? -dijo Sebastian girándose a la pelirroja quien con el corazón en la garganta asintió haciendo una señal de despedida con la mano.
Sebastian se alejo por el pasillo con paso seguro y ambas manos en los bolsillos de su túnica, Ginny se giro hacia Harry y Ron quienes la miraban con diferentes expresiones en el rostro, pero ambos con el mismo nudo en el estomago y rabia creciendo dentro de ellos.
-Y tu que hacías caminando por ahí con ese? ahora que, es tu novio o algo? -pregunto Ron con el ceño fruncido. Harry no hizo el mas mínimo movimiento, su mano estaba sujetando con tal fuerza su morral que sus nudillos estaban blancos por falta de circulación.
Ginny no se dio cuenta de esto, estaba bastante concentrada en su hermano. La pelirroja rodó sus ojos y hizo un sonido de exasperación.
-Ron no empieces, por favor -
-Pero fijate que si... no me gusta nada ese tipo Ginny -
-Ah si, y como es eso, me imagino que lo conoces? -
-Bueno... no -Ron se mantuvo en silencio por un momento -pero es mayor que tu y he escuchado que juega con las mujeres, no es cierto Harry? -Harry asintió.
-Ronald, ya estoy bastante grandesita para esto -dijo Ginny colocando ambas manos en sus caderas -yo puedo cuidarme sola, no necesito que tu o Harry -Ginny miro significativamente al moreno -me anden cuidando o diciéndome que hacer -
-Es por tu propio bien Ginny -dijo Harry en defensa -lo hacemos porque nos importas -
Ginny chasqueo su lengua y los miro a ambos duramente -Tengo 16 años, si quiero ir y tener un novio guapo como Sebastian es mi decisión, si quiero ir a entrenar con ustedes a las 5 de la mañana no hay nada que puedan hacer... si no les gusta quien o como soy simplemente manténganse lejos de mi -
Ambos Harry y Ron levantaron sus cejas sin saber que decir o que responder.
-Y si no crean que he olvidado todo lo de los entrenamientos ese fulanos en la mañana, cuando ustedes dos bien saben que yo soy mejor que Ron en duelo y que me se defender bien -
-No es porque no tengas las cualidades -dijo Harry rápidamente -ya hemos hablado de esto antes Ginny -
-Bueno... si ya lo hemos hablado tanto, porque ustedes dos no entienden que yo soy una persona autónoma y puedo tomar y hacer lo que se me plazca -finalizo la pelirroja para tomar aire, sus ojos pasaron de su hermano a Harry notando que ambos intercambiaban miradas silenciosas, y Ginny supo en ese momento que aquellas palabras no habían significado nada, que la próxima vez que Sebastian estuviese cerca Ron iba a estallar en celos y lo iban a tratar fríamente.
-Hey, aquí andas -dijo la voz de Zoe llegando hasta el grupo dejando un pequeño beso en la mejilla de la pelirroja para luego sonreirles a ambos muchachos -Clau y yo te habíamos estado buscando por todos lados -
-Si? Bueno las vine a buscar y como no las encontré... -
-Se fue a besuquear con ese de Ravenclaw -dijo Ron, el rostro de Harry palideció y sus labios se presionaron hasta formar una pequeña linea.
-Wow... no tardaste ni cinco minutos -dijo Ginny con el ceño fruncido.
-Que!? -pregunto Zoe sorprendida -a quien? -
-No es nada Zoe, es que Sebastian Willis de Ravenclaw y yo estuvimos hablando... pero te cuento luego vale? -
-Okay -dijo Zoe con una sonrisa cómplice y completamente indiferente del ambiente tenso en el grupo, se giro hacia el pelirrojo y con voz suave dijo -Ron quisiera hablar contigo... a solas -
Ron se sonrojo hasta las orejas mientras Ginny y Harry intercambiaban miradas y despidiéndose se alejaron por los corredores de Hogwarts dejando a Ron con Zoe. La pelirroja sentía remordimiento en su pecho, sabiendo claramente que sus dos mejores amigas, Zoe y Hermione sentían algo por Ron la ponía en medio de una situación incomoda en la cual ella no quería estar.
Luego del intercambio acerca de Sebastian ambos caminaban en un silencio incomodo, tratando de no decir nada que fuese a molestar al otro. Ginny lo miro de reojo, mordiendo ligeramente su labio inferior.
Harry parecía estar metido en sus propios pensamientos y Ginny quien había estado algo despistada no se había dado cuenta de que era la primera vez en un tiempo en la que estaba sola con el. Se giro a mirarlo notando que el venia con ambas manos en los bolsillos de su túnica, sus ojos verdes viajaron del suelo al ella cuando el noto su mirada.
-Que pasa? -pregunto el sonrojándose ligeramente.
-Nada -dijo Ginny completamente consiente de que lo había estado observando -es que... estaba pensando en la situación de Hermione y Ron, y como nos encontramos en el medio, tu y yo... -
Harry permaneció en silencio un momento -te refieres al hecho de que Zoe se le abalanza a Ron cada vez que ve la oportunidad? -pregunto Harry, Ginny hizo una mueca.
-Bueno... Zoe es una mujer decidida a conseguir lo que quiere -dijo Ginny tratando de defender a su amiga -pero si, algo por el estilo -
No hubo respuesta, Ginny suspiro y trato de nuevo.
-Yo me siento un poco mal porque siento que Ron y Hermione tienen estos sentimientos desde hace tiempo aunque no lo admitan...siento que Zoe esta jugando con fuego -
-Si... A mi no me gustaría enojar a Hermione -comento Harry.
-Si, a mi tampoco -Ginny hizo una pequeña pausa pensativa -tu... mmm... sabes si Ron siente lo mismo por Hermione? el te lo ha dicho? -
Harry la miro por un momento -Ginny tu sabes que si Ron me lo dice no te lo podría decir... -
Ginny frunció el ceño enojada por la actitud fría y pedante de Harry hacia ella.
-Y a ti que te pasa? -pregunto Ginny completamente confundida con tono fuerte, Harry la miro fijamente y se encogió de hombros para luego fijar sus ojos esmeralda en el suelo.
-Nada, es solo que si me dicen algo en secreto es normal que... - Ginny puso su mano en el hombro de Harry quien ante el contacto se estremeció ligeramente.
-Hice algo que te enojara? -pregunto preocupada, repasando todo lo que había pasado, tratando de recordar el momento en el que Harry había comenzado a actuar diferente, sin darse cuenta que el momento había sido minutos atrás cuando ella y Sebastian habían estado caminando juntos.
Harry tomo aire profundamente.
-No es nada Ginny... yo también creo que los dos sienten algo por el otro, pero también creo que el orgullo les va a impedir hacer algo al respecto -dijo Harry, Ginny miro al frente pensando.
-Quizás debemos ayudarles -dijo Ginny sonriendo maliciosamente -después de todo quien mejor que nosotros dos? -
Harry rió suavemente mientras negaba con la cabeza -No se Ginny, no crees que quizás Zoe se molestaría contigo? -
Ginny hizo un puchero -Si... tienes razón, supongo que yo no puedo hacer nada para ayudarles -
En aquel momento un grupo de chicas de 4to que pasaban a un lado de ellos mirando a Harry con sonrisas coquetas para luego murmurar por lo bajo. Ginny las miro asesinamente de reojo, no siendo muy disimulada al respecto.
-Miralas tan descaradas -murmuro por lo bajo, Harry la miro levantando una ceja.
-Que? -
-Bueno, esas muchachas que acaban de caminar a nuestro lado, no viste como te miraron? -Harry negó con la cabeza sonrojándose ligeramente -bueno, casi te comen vivo con la mirada... imaginate -
Harry volvió a reírse -Y eso te molesta? - Ginny se dio cuenta de sus palabras y se sonrojo intensamente para sonreír apenada.
-Bueno, celos corren en la familia -dijo como excusa, ambos se miraron en silencio por unos segundos antes de llegar al frente de el retrato de la señora gorda.
-Tuti-fruti -dijo Harry y el retrato se movió de su lugar mostrando el marco de piedra que daba a la entrada de la sala común de Gryffindor.
Al entrar el calor agradable de la sala común los cubrió del helado viento en los pasillos.
-Ginny! te hemos buscado por todas partes -grito Claudia llegando en carrera hacia la pelirroja, tomando ambas manos emocionada -va a haber un baile de navidad! - dijo la rubia rápidamente dando un brinquito de emoción.
-Respira -dijo Ginny sin poder contener una sonrisa, después de todo un baile no sonaba mal.
-Bueno, va a ser la noche de navidad... hay que traer parejas y el tema es "Rayo de luz" -
-Rayo de Luz? -pregunto Harry levantando una ceja mas que la otra, con sus palabras llegando a un tono sarcástico, Claudia lo miro sin borrar la sonrisa de su rostro, como acabando de caer en cuenta de que ambos venían juntos.
Sus ojos pasaron de Harry a Ginny y su expresión cambiaba a una que decía "Cuéntamelo todo"
-Si... bueno "Un rayo de luz en medio de la oscuridad" -dijo ella -tenemos que vestirnos de blanco, plateado o dorado -
-Suena divertido -dijo Ginny girándose a Harry quien tenia una mueca en el rostro -no? -
-Bueno... no para mi, no -dijo el pasando su mano por el cabello, despeinandolo.
Ginny negó con la cabeza sin borrar la sonrisa -Nunca cambiaras Harry -
-Nunca -dijo el en tono de broma y despidiéndose de ambas con la mano antes de dirigirse a Hermione quien estaba sentada en frente de la chimenea leyendo un libro.
-Entonces... Sebastian Willis huh? -pregunto Hermione quien estaba leyendo el mismo libro que había estaba devorando durante todo el verano.
-Si, y eso fue lo que paso -dijo Ginny tomando aire luego de relatar todo lo pasado aquella tarde, Hermione levanto sus ojos de las paginas viejas y una sonrisa cómplice se dibujo en su rostro, la misma sonrisa cómplice que Claudia y Zoe habian tenido cuando ella les había narrado lo sucedido.
-Y me dices que Harry estaba celoso -Ginny levanto ambas cejas sorprendida, no se había esperado aquel comentario de la castaña, pues aquello no había cruzado por su mente.
-Um, no recuerdo haber dicho que Harry estaba celoso -
-Pero si es lo mas obvio del mundo Ginny! -dijo Hermione cerrando su libro de golpe -estaba ahí dándote lata en conjunto con Ron, acerca de un muchacho que el ni conoce... no es algo muy normal de Harry si me lo preguntas a mi -
Ginny lo pensó por un momento -No se Hermione... -
-Harry no estaba para nada celoso cuando yo estaba saliendo con Viktor Krum -puso como ejemplo Hermione -yo creo que Harry esta haciendo un gran esfuerzo para mantenerse alejado de ti... de no demostrarte lo que siente por ti y no admitirlo a si mismo -
-Hermi... a Harry ni siquiera le importo cancelar nuestras charlas nocturnas -dijo la pelirroja dolida ante solo decir aquello -dijeron que necesitamos parejas para el baile de navidad y ni siquiera me miro! -
Hermione negó con la cabeza -Pareciera que no lo conoces Ginny, tu te enamoraste del el hombre mas terco en el mundo! -
-Mas terco que Ron? -pregunto Ginny tratando de cambiar el tema, haciéndolo exitosamente pues Hermione bajo su mirada ligeramente sonrojada -
-Bueno... y vas a esperar a ver si el te lo pide o vas a pedírselo tu? -
-Bueno, lo he pensado bastante y conociendo al susodicho creo que es mejor que yo misma lo invite, no me gustaría quedarme sin una pareja para el baile y recurrir a mis últimos recursos -
-Tu crees que yo deba hacer lo mismo? -
-Bueno, depende... yo creo que si de verdad quieres ir con la persona a quien tu amas, entonces deberías tomar la delantera y pedírselo tu misma -
-Si... tienes razón -
Los días pasaron rápidamente luego de aquella noche en la que los pasillos de Hogwarts fueron cubiertos en carteles para el baile de navidad, y en aquellos días el ambiente de los pasillos de la escuela estaba mucho mas ligero.
Era como si los estudiantes hubiesen olvidado de que había una guerra afuera de los escudos que protegían a Hogwarts.
Dumbledore estaba ausente la mayor parte del tiempo, sin embargo todas las noches para la cena el director de la escuela estaba sentado en su silla, frente a todos los alumnos de Hogwarts, decidido en mantener calma en la escuela.
Harry estaba molesto al respecto, quejándose continuamente y comentando que el preferiría estar afuera de Hogwarts peleando en contra de Voldemort.
Ron y Hermione tenían una diferente opinión que su amigo, ellos preferían la seguridad del castillo y el hecho de que con las precauciones que Dumbledore había tomado aquel año era incluso difícil para Harry en meterse en problemas.
-Y tu Harry, tienes ya pensado a quien quieres llevar al baile? -pregunto Zoe mirando por segundos a Ginny quien se sonrojaba ligeramente ante la pregunta.
Hermione torció los ojos claramente indignada con Zoe, aunque Ginny no culpaba a su amiga la morena por ser un poco impertinente, así era ella y así la pelirroja la quería.
-No, la verdad es que el baile no me importa mucho -dijo Harry sinceramente sonriendo amablemente a Zoe -yo se que Dumbledore quiere que nos distraigamos de la situación con Voldemort, pero eso es lo único que ocupa mi cabeza en estos momentos... no tengo tiempo para citas románticas o bailes -
-O novias? -pregunto Claude quien acababa de unirse al grupo, mientras acomodaba su bufanda en su cuelo.
-O novia -afirmo Harry, Ginny sintió como su corazón se rompía en su pecho mientras todas sus ilusiones se desvanecían con sus palabras.
-Y quien tiene tiempo para novias en estos tiempos -dijo Ron rápidamente tratando de desviar la atención de Harry quien claramente comenzaba a ponerse algo tenso.
-Bueno al contrario de ustedes -comenzó Claudia quien había estado en silencio por casi toda la conversación -yo creo que en estos tiempos de oscuridad es cuando uno mas necesita el amor de una persona... como para no perderse en la depresión -
Todos se quedaron en silencio, Ginny levanto su mirada hacia el moreno para encontrar sorprendida que este la estaba mirando a ella. Y ahí rápidamente ella desvió la mirada, sintiendo una mezcla de rabia e impotencia palpitar por su cuerpo mientras trataba de decirse a si misma que todo este dolor ella se lo había buscado, por nuevamente hacerse falsas ilusiones.
-Aveces es suficiente con el amor de tus amigos -dijo Harry -pero entiendo tu punto Claudia, yo solo lo decía por mi parte... es difícil para mi estar con alguien, para luego temer que Voldemort va a usar a esa persona para dañarme a mi... es mas de lo que mi conciencia me deja -
Ginny sintió una punzada en su corazón, por alguna razón ella sintió que ese comentario había sido dirigido hacia ella, quizás fue porque Harry la miraba cuando las palabras escaparon de sus labios.
Pero en ese preciso momento cuando un pequeño agujero comenzaba a abrirse en su pecho fue cuando Zoe, quien había comenzado el tema, lo cambiaba nuevamente ahora dirigido a que vestido iba a ponerse aquella noche.
Y aquella tarde de sábado paso rápidamente, entre conversaciones, juegos de ajedrez Ginny llego a su habitación aquella noche decidida a que ella no iba a darse mala vida por la falta de deseo de Harry, sino al contrario, iba a buscar la forma de pasarla bien en aquel baile y de verse tan radiante que el moreno iba a arrepentirse de no verla de aquella forma antes.
Ginny se recostó en las rocas frías de la torre de Astronomía perdiéndose en el manto de estrellas que la miraban desde arriba, imaginándose que eran hermosas criaturas que radiantes la observaban.
Ahí en el suelo estaba aislada del frió de la noche, y el silencio era algo que no tenia precio, un poco de soledad que le iba a ayudar a pensar, meditar todas las cosas que habían pasado en los últimos meses, esos sentimientos por Harry que la ahogaban lentamente y de los que aparentemente no podía huir.
No supo por cuanto tiempo estuvo ahí, perdida entre recuerdos e ideas locas con respecto a la luna y las estrellas, sus pesadillas y aquellas extrañas notas, las clases, el baile, Sebastian y Harry Potter.
El sonido de unos pasos acercándose lentamente la alertaron de que alguien venia a la torre, así que rápidamente y sin pensarlo mucho se levanto en un brinco y fue a esconderse detrás de uno de los telescopios, cubriéndose con su capa negra y rogando internamente que fuesen unos adolescentes buscando como ella un poco de tranquilidad en vez de Flinch.
La tranquilidad ocupo su cuerpo cuando vio a Claude entrar, con su cabello rubio moviéndose en el viento y para sorpresa de la pelirroja venia solo.
El camino con paso lento y se recostó en las rocas del balcón, mirando los terrenos de Hogwarts en silencio, Ginny salio de su escondite y camino hacia su amigo con una sonrisa en el rostro.
-Esperando a alguien? -pregunto la pelirroja haciéndolo brincar en su lugar para luego girarse hacia ella con una sonrisa.
-No espere encontrarte aquí Ginny Weasley -
-Que quieres decir? sabes que vengo a menudo para acá... es mi lugar para pensar -dijo Ginny.
-Bueno, sera el único lugar donde esa cabecita tuya piensa -el rió un poco mientras Ginny le sacaba la lengua antes de suspirar.
-Es hermoso aquí... -Ginny se giro hacia Claude una vez mas ahora mirándolo algo confundida -no pero en serio, si una de tus muchas enamoradas viene en camino sera mejor que yo me valla -
Claude se rió armoniosamente.
-Estas loquita Ginny -dijo el en broma -ya te he dicho que son inventos de la gente, no es que tenga tantas novias... solo amigas -
-Con privilegios -
-Aveces -dijo el mirándola ahora seriamente -es que la mujer que a mi me gusta de verdad no tiene ojos para mi -
-JA -Ginny se rió incrédula -imposible! -
Claude estuvo en silencio un momento bajando su mirada, su seriedad no duro mucho siendo remplazada rápidamente por una sonrisa.
-Eso mismo pensé yo... pero para que veas -
-Estas hablando en serio? -pregunto Ginny sorprendida -de verdad estas interesado en alguien? quien?-
Claude se encogió de hombros -No tiene importancia -
-Claro que si! Quien? quien es la afortunada? -Claude la miro de reojo y negó con la cabeza.
-Alguien... mira porque no nos recostamos, esta haciendo frió - Claude se tiro en el piso, de la misma forma en la que Ginny había estado un momento antes.
Ginny lo siguió y se recostó a un lado de el, tratando de buscar algo de calor corporal, mientras ambos se perdían nuevamente en el manto de estrellas sobre ellos.
-Claude, si pudieses describirte en tres palabras cuales serian? -pregunto Ginny levantando ligeramente su rostro fijando sus ojos en el rubio quien miraba al cielo perdido en sus propios pensamientos.
-Inteligente -dijo el con una sonrisa en su rostro, sus ojos azules brillando como zafiros a la luz de la luna -gran deportista... -
-Oye esas fueron dos palabras! -bromeo Ginny y Claude rió tomando aire.
-No se.. bromista? - Ginny asintió.
-Nada mal... bastante cerca, solo te equivocaste en una sola, eso de inteligente es como mucho -
El rubio no dijo o hizo nada por un momento, pero aun en su rostro estaba dibujado aquella sonrisa juguetona que había tenido antes – Tu eres mas facil, testaruda, talentosa... -el hizo una pausa breve, Ginny sonrió y sus dientes brillaron blancos en la oscuridad -...Bella -el se giro a mirarla fijamente, y sus miradas se perdieron en las del otro.
Ginny no supo si fue lo agradable que su voz gruesa sonaba en aquel silencio, o que el calor de su cuerpo era un abrigo para aquel frió, o si fueron sus palabras que en aquel momento la acobijaron y que momentáneamente sanaron la herida en su pecho, pero cuando Claude se había acercado a ella y la había besado suavemente, Ginny solo supo derretirse con el roce de sus labios en los de ella, dejándose caer en el abismo que sentía en su estomago.
El la beso suavemente, un beso lento y lleno de sentimiento que solo duro por unos segundos antes de que Ginny se separase de el respirando agitadamente.
-Claude, no puedo hacer esto... -dijo Ginny con falta de aliento, aun sintiendo sus labios quemando en los de ella.
-Que? por que? hice algo malo? -sus ojos claros estaban fijos en ella claramente confundido, Ginny presiono los labios y apartándolo de ella con delicadeza y sentándose en su lugar, sofocada y arrepentida.
-No hiciste nada malo, yo lo hice -dijo ella en casi un murmullo -no debí haberte besado -
-Ginny, no empieces a culparte por algo que ni siquiera estuvo mal -
-No... no debí -
-Por que no? que yo sepa.. besar no es un crimen, los dos somos solteros, somos amigos desde hace años -el se sentó también colocando su mano en el hombro delgado de la pelirroja -sabes por cuanto he deseado besarte Ginny? -
Ginny tembló ante sus palabras, teniendo presente que Claude era uno de los hombres mas deseados de Hogwarts, no solo por lo guapo, o por su cuerpo atlético, o el hecho de que era gracioso y divertido, pero también por la fama que tenia de ser tan bueno en momentos íntimos.
Las hormonas la estaban volviendo loca, gritándole que se olvidase de aquel moreno que no se salia de su cabeza y se dejara caer en los brazos de Claude.
-Bue... -Ginny empezó pero dos dedos de Claude se posaron en sus labios impidiéndole hablar.
-No me digas que es por Potter -Ginny bajo la mirada y Claude bufo exasperado.
-Pero por que? es que no te entiendo Ginny, ese tipo no te presta atención, esta mas que obvio después de lo que dijo hoy -el nudo en su pecho crecía mas y mas y ahora no solo sentía culpa sino se sentía estúpida.
-No tienes que decirme lo estúpida que soy Claude, yo lo se -dijo Ginny levantándose rápidamente de su lugar para luego mirar a Claude quien aun sentado parecía molesto y confundido.
-Yo te quiero Claude, y quisiese poderte besar y pasarla genial como cualquier mujer en este colegio, pero yo no soy cualquier mujer... y mi corazón le pertenece a otra persona, correspondido o no, no se siente correcto -dijo Ginny duramente -y para mi fue mas que un beso porque tu eres tan especial para mi, pero no quiero ser una mas entre el montón -
-Ginny espera un momento -Claude se apresuro a levantarse de su lugar alcanzando a la pelirroja antes de que esta saliese de la torre.
-Para mi no eres una mas entre el montón... nunca lo has sido -
Fue ahí cuando Ginny entendió que ella era la mujer de la cual Claude había estado hablando antes, la mujer que el no había querido revelar el nombre. Sus mejillas se sonrojaron intensamente mientras el recuerdo del beso se revivía en sus pensamientos.
-Entonces no me presiones... solo dame un poco de tiempo-
Y con esto ultimo Ginny salio de la torre de astronomía, huyendo rápidamente de sus sentimientos encontrados, y el agujero que se reabría en su corazón.
***Diario***
No tengo palabras para expresar mi confusión en este momento, salí a la torre de astronomía, el lugar que calla todos mis pensamientos, todos mis sentimientos, y hay conseguí mi primer beso.
Nunca me imagine que Claude me iba a besar esta noche, ni mucho menos que yo iba a ser esa persona importante para el, que yo iba a ser lo que Harry es para mi. Aun siento sus labios en los míos, el sabor de su lengua que por esos segundos me embriago de pasión y deseo por mas algo mas que me confunde.
Hay una gran diferencia entre lo que siento por alguien como Sebastian quien es solo un objeto de risa y coqueterías, pero Claude ha sido mi amigo desde primer año, el ha estado ahí para mi en todo momento que lo necesito y hoy todo ha cambiado.
Estoy en medio de una crisis existencial, cualquier mujer me gritaría que estoy loca, por no darnos una oportunidad... pero la verdad es que no es solo por el hecho de mis sentimientos por Harry, pero el terror de dañar mi amistad con Claude o Claudia seria algo demasiado devastaste para mi.
Y Harry... el y su lejanía, el hecho de que para el soy solo la hermana pequeña de Ron, una amiga mas con quien habla pero en quien no confiá completamente, no lo suficiente como para dejarme entrar a ese circulo tan estrecho de amistades, a ese trió al que quizás nunca se le añadiera otro miembro... o que sencillamente el otro miembro, la otra no seré yo.
Y ahí en su cuarto a oscuras Ginny escucho un sonido en contra de los cristales de la ventana, sus ojos viajaron desde las hojas amarillentas de su diario hasta los cristales oscuros de la ventana. Su corazón comezó a latir rápidamente cuando los recuerdos de aquel sueño que tuvo en La Madriguera se revivía en su mente. Allí en los cristales logro ver las plumas rojizas y ojos acaramelados de una lechuza que con impaciencia dio varios la miraba desde la fría noche afuera.
Ginny se levanto con rapidez de su cama y corrió por la habitación en puntillas tratando de no hacer mucho ruido y no despertar a las demás que dormían plácidamente.
Con suerte abrió la ventana con poco ruido y el ave voló adentro con rapidez posándose en el marco de la ventana mirando a Ginny fijamente antes de levantar la pata donde tenia atada una pequeña nota la cual Ginny tomo con rapidez y dio unas suaves palmaditas en la cabeza del ave quien ululo antes de salir volando por donde había entrado minutos antes.
El papel de la nota era viejo y grueso, y tenia un extraño aroma, una mezcla entre tierra y pino. Con impaciencia la pelirroja abrió el pergamino, la caligrafiá en aquel papel mostraba que aquella nota había sido escrita con prisa, y sin cuidado a mostrar una perfecta escritura.
"CUIDADO, una persona quiere hacerte daño, y cada vez se acerca mas a ti... es el equivocado, tienes que hacer que el correcto se de cuenta de que tu eres la llave"
Bueno aquí finalmente termina el tercer capitulo (revisado) de esta historia, espero que les haya gustado.
Cami
