Hola a todos soy ZeKRomS117 y espero que hayan tenido un excelente día, y de no haber sido así, pues espero que su situación mejore, siendo cualquiera el caso espero que al menos pueda llegar a entretenerlos un poco ya sea para divertirlos o que puedan disfrutar un poco después de un largo día de trabajo o estudio.
Por mi parte yo traigo unas cuantas noticias, la primera y más evidente… ¡hay nuevo capítulo!, el cual espero sea de su agrado.
Y la otra noticia es que por fin con el dinero que conseguí trabajando, pude mandar a reparación mi laptop, ¡así que por fin estoy de vuelta bebes!, y la espera termino, pues "No eras tú de quien me quería enamorar" volverá a tener actualizaciones, si no la conoces te invito a que pases a leerla, puede que te guste.
Pero bueno, sin más que decir, me despido con unos saludos.
Yuri no tenshi 69: Se cómo te sientes uwu, las personas así merecen morir :v pero para eso ya hay un futuro, por cierto gracias por seguir esta historia, me hace muy feliz que le hayas dado una oportunidad, espero tu apoyo :D.
Smileface: Wow, descifraste una parte de la trama, pero aún tengo muchas más sorpresas para esto muajajaja, así que no diré nada más : v.
Draconex: Muchas gracias por tu comentario, te prometo que hare lo posible para no defraudarte, así que espera lo mejor : D.
Gabi kahio pierce: ¡Para nada! de hecho nada me haría más feliz que me digan donde tengo errores, sé que me falta mejorar mucho e incluso aun pueda llegar a cometer los mismos errores de vez en cuando pero estoy seguro que si están ustedes para guiarme puedo aprender mucho, y me alegra que te guste mi historia, me pone muy feliz (w)
Ritsuki Kurusawi: Ahhhhh, no creerás la felicidad que sentí al ver comentarios tuyos, me hizo sentir especia l: v, no sé si aún te siga gustando mi otra historia, pero si es así tendrás buenas noticias XD, muchas gracias por tomarte tu tiempo para leerlas, te lo agradezco.
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LoveLive! School Idol Project no me pertenece, sus derechos pertenecen a Lantis, Kadokawa y a Sakurako Kimino, por favor apoya al material original.
Chizuru podría verla, el rostro de esa chica de ojos azules a quien tanto detestaba por haberla humillado, nunca se lo perdonaría…jamás.
Tras observar detalladamente aquel panfleto la chica poso su vista sobre aquel caballero de armadura plateada quien la observaba con esos penetrantes ojos rojos, unos ojos que eran capaces de intimidar pero a su vez hipnotizar a cualquier señorita que sufriera el destino de llegar a toparse con el apuesto joven, parecía analizar cada uno de sus movimientos, como si se tratara de un tigre acechando a su presa, esto intimido y sonrojo a la chica, quien le devolvió el panfleto lentamente.
-Yaza-sama, tengo información sobre el paradero de esa chica- revelo la propietaria, atrayendo consigo la completa atención de los guardias, de las dos chicas que acompañaban al joven, y de este mismo.
-Oh ya veo, dime linda, ¿crees poder decirme donde se encuentra?- Expreso con amabilidad Kazuma tomando la mano de la joven.
Esta al saber que no podía perder una oportunidad única en su vida, comenzó a improvisar un leve llanto que gradualmente comenzó a aumentar mientras observaba a Kazuma.
-Sí señor, esa chica esta en este lugar, llego y me amenazó diciendo que si no le brindaba un hospedaje gratuito a ella y a su pequilla secuaz ambas destruirían mi negocio, tuve tanto miedo y no había nadie quien podía protegerme- Chizuru aseguro con un tono lastimero, para después lanzarse a los brazos del caballero.
Observando esa escena, dos chicas estaban molestas viendo como aquella mujer se lanzaba a los ojos de su tan apreciado líder.
-Esa maldita arrastrada, ¿¡quién se cree que es para poder tocar a Kazuma-sama!?, justo ahora le voy a enseñar su lugar a esa bastarda campesina- Expreso con furia MIkoto quien se disponía a ir y golpear a Chizuru, para terminar siendo tomada del hombro por la otra chica parecida a ella- ¿Tsukihi que crees que haces?, ¡¿no ves que esa campesina no comprende el lugar que le corresponde, acaso quieres que alguien como ella tenga el honor de tocar a Kazuma-sama?!
-Tranquilízate Mikoto, se cómo te sientes y créeme, yo también me estoy conteniendo de ir y asesinarla en este mismo instante- confesó Tsukihi, convenciéndose de no desenvainar la espada que portaba y rebanar extremidad por extremidad a aquella mujer –Pero debes de tener fe en Kazuma-sama, no olvides que él es heredero de la bendición divina que la sagrada diosa Yazawa-sama le otorgo a las personas tan perfectas como el, estoy segura que si haces algo que pueda llegar a interferir con la misión Kazuma-sama te reprenderá con su desprecio- Explico con severidad Tsukihi hacia Mikoto, quien al reconocer que lo que decía la otra era verdad se soltó con molestia y camino de vuelta haca al lado de su compañera.
-Además…sabes muy bien como es Kazuma-sama, él de entre todas las personas…jamás le haría caso a una pueblerina inculta como esa- Soltó con desprecio Tsukihi hacia Chizuru, ganándose una risa por parte de Mikoto.
Ambas volvieron a fijar su atención sobre Kazuma, quien reconfortaba a Chizuru.
-Dígame señorita, ¿en qué habitación se encuentra esa chica?- Cuestiono Kazuma a Chizuru.
-En el tercer piso, cuarta puerta a la derecha. Yaza-sama, por favor deténgala y sálveme, se lo suplico- contesto la chica con completa maldad.
El joven hizo caso omiso de la última suplica de Chizuru, levantándose y dirigiéndose a sus tropas, quienes no habían perdido tiempo y estaban extorsionando a los comensales.
-Hombres, ahora que tenemos la ubicación exacta de la fugitiva, quiero que la traigan a mi presencia, le mostraremos que al meterse con los caballeros sagrados es igual a pedir su muerte- Declaro con firmeza el joven, quien provoco una euforia entre sus caballeros –Mikoto, Tsukihi, vayan por ella y su acompañante, esperare fuera de esta pocilga junto con el resto…estar rodeado de los plebeyos de este lugar simplemente me enferma- Ordeno Kazuma a sus dos acompañantes, quienes contestaron con una sonora afirmación y salieron en dirección a la habitación indicada.
Kazuma salió de aquel lugar, reposando sobre un asiento que sus soldados desplegaron especialmente para él, tomando asiento sobre este y recibiendo una copa de vino en su mano por una doncella, el joven miro directamente aquel edificio mientras exclamaba -¡Vamos, observemos de que es capaz aquella que osó rebelarse contra sus amos, veamos si ahora es tan valiente para ir contra los caballeros reales…contra el Príncipe de este continente!-
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-Ohh, ya veo Chika-chan- Respondió Honoka ante las recientes suplicas por parte de la menor.
-¡Jajajajajaja, Honoka-sama, ya basta por favor ya no resisto!- Suplico Chika ante las constantes cosquillas que recibía por parte de Honoka.
-No te escucho, debes de hablar con más claridad- Expreso Honoka poniendo más entusiasmo en las cosquillas.
El momento era de felicidad para las dos, la niña por fin estaba comenzando a abrir su corazón hacia Honoka y esta no podía estar más contenta de que así fuera, el mantenerla feliz la hacía sentir que la humanidad aún tenía una oportunidad de salvarse… de poder reivindicarse, pensar que todos los esfuerzos que hizo antes de llegar a este lugar y los que le faltaban por hacer hicieron que Honoka se apoyara sobre sí misma y se auto fortaleciera, olvidando todos los sucesos ocurridos en ese mismo día de algo se podía estar seguro…justo ahora ella era feliz.
-Honoka-sama, jaja ya no resisto, jaja por favor- imploraba Chika, quien se retorcía por el dolor de estómago debido a la constante risa.
La peli jengibre al final decidió terminar con su ataque ante la súplica de la menor, quien yacía sobre el colchón intentando regular su respiración.
-Jaja ¿puedes verlo?, aun puedes sonreír si te lo propones Chika-chan- Explico Honoka para luego ponerse de pie y dirigirse a un mueble que sostenía una jarra de agua sobre el, sirviendo un poco de esta en un vaso y luego tomársela.
-…ya veo…muchas gracias por hacer todo esto por mi…-Contesto con un susurro Chika, quien se quedó quieta meditando mientras observaba el techo de la habitación –Honoka-sama, ¿le puedo hacer una pregunta?- Cuestiono dirigiéndose a su salvadora.
-Claro, puedes preguntarme todo lo que quieras te escucho- Respondió alegremente la mayor, poniendo nuevamente el vaso sobre el mueble y caminando hacia la pequeña, tomando asiento a un lado de esta.
-Sé que apenas nos acabamos de conocer hoy y que tampoco es algo que yo debería de preguntar, pero quisiera saber más de usted, estoy segura que alguien como usted quien posee una gran fuerza ha viajado mucho por el mundo y ha visto muchas cosas increíbles- Expuso Chika, denotando una voz emocionada e imperativa mientras movía sus brazos de arriba hacia abajo.-¿Qué hacía usted antes de llegar a este pueblo?
La pregunta dejo a la oji azul desprevenida, su vida antes de hoy, entonces cientos de recuerdos fluyeron dentro de su mente como si de una ventisca se tratara, el cómo era su vida en el cielo y posteriormente el cómo bajaría a la tierra, como en la tierra conoció una a una a las que consideraría sus mejores amigas quienes de igual forma que ella descendieron con el mismo objetivo, todos los momentos maravillosos que pasaron juntas, hasta el día en que el destino las separo.
Los recuerdos fueron demasiado potentes, mucho más de lo que Honoka podía soportar, entonces…se dispuso a llorar.
A Chika le preocupo esto, mentalmente se reprendía por haber preguntado algo que muy posiblemente era doloroso de recordar para al mayor.
-Honoka-sama, por favor discúlpeme, no era mi intención preguntar por algo que la lastimara- Explico Chika en un intento de calmar a la mayor.
Honoka no respondió ante esto, simplemente abrazo a Chika contra sí y lloro en el hombro de la menor, la acción dejo desconcertada a Chika, pues al parecer algo estaba mortificando a su salvadora, y le molestaba el no saber qué era, o mínimo el saber cómo podía ayudarla.
Chika, quien también estaba llorando de tristeza se acurruco sobre el hombro de la mayor y así ambas comenzaron con un llanto, un llanto que reflejaba un dolor y sufrimiento pasado.
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-Bien…snif…creo que ya estoy más tranquila- contesto Honoka después de varios minutos desahogándose junto a la otra –Chika-chan, disculpa si no puedo contarte toda la verdad-
-No, no tiene que disculparse Honoka-sama- Explico Chika ante las palabras de Honoka –Entiendo que haya cosas de las cuales duela el solo recordarlas,-
Honoka miro a Chika y acaricio su cabello, y esta aceptaba el contacto gustosamente, el momento era ameno, algo muy tranquilo para las dos.
Toc, toc
La puerta de la habitación sonaba por alguien en el exterior, Chika reacciono ante esto y volteo mirando a Honoka.
-Honoka-sama, creo que es la comida, yo iré a abrir, espéreme un momento- Chika corrió hacia la puerta y Honoka la observaba por atrás, pero entonces se dio cuenta, un ataque de maná corto la pared, Honoka corrió por Chika tomándola de la cintura y dando un salto hacia atrás antes que el muro se derrumbara sobre si, levantando una nube de polvo con el.
-Ahhh~, tenía la esperanza de al menos cortar a una- Dijo una silueta procedente detrás de la cortina de humo.
-Te dije que no deberías de hacer nada estúpido, ¿Qué hubiera pasado si en vez de ser solo la pared todo el edificio se viene abajo?- Replico otra silueta que aparecía entre la cortina.
-Oh vamos, como si debería de importarme lo que le suceda a este lugar de mala muerte, además, si este lugar se fuera abajo aquella zorra ya no tendría de que vivir, admítelo eso sería grandioso- Respondió la primera figura, quien solo recibió una risa de la figura que la acompañaba.
-"¿Quiénes son estas personas?, ¿Por qué puedo sentir el mismo maná de Nico-chan procediendo de ellas?"- Se preguntó la peli jengibre observando a las dos figuras mientras el polvo caía nuevamente hacia el piso, dejando la vista despejada por parte de ambos lados, quienes se dieron cuenta de la apariencia de sus contrincantes.
-Quien lo diría, la escoria mayor salvo a su pequeña discípula, aunque debo de admitirlo, me dejaste sorprendida no todos los días se encuentra a alguien que haya podido esquivar mi corte mágico, creo que me divertiré de ver cómo te destrozo- Explico una mujer de apariencia veinteañera quien tenía un cabello largo atado en una coleta alta, de unos ojos rojos como la sangre que Honoka pudo reconocer, junto a ella se encontraba una mujer muy similar a la primera, salvo la única diferencia radicaba en que esta tenía su cabello atado en una trenza larga, que pasaba por su hombro, ambas vestían con armaduras que a primera vista demostraban ser costosas…y muy resistentes.
-¿Quiénes son ustedes? ¡¿Qué asuntos tienen con nosotras?!- Pregunto furiosa Honoka ante el ataque del cual era víctima.
-¡Cómo te atreves a hablarnos de esa forma, maldita pueblerina!- Grito con furia la mujer de coleta alta, corriendo rápidamente en dirección a Honoka y desenfundando la espada que portaba.
Cuando llego hasta la peli jengibre se convirtió en una batalla de velocidad, atacante contra atacada, para sorpresa de ambas agresoras Honoka esquivaba todos y cada uno de los estoques de la chica con una agilidad y destreza únicos.
-¡¿Qué demonios crees que estás haciendo Mikoto?!, deja de jugar y acabala de una vez!- Replico furiosa la otra chica, quien incrédula y molesta de lo que observaba comenzaba a desesperarse.
Honoka y Mikoto seguían con su lucha, la chica castaña poco a poco podía sentir la fatiga en su cuerpo y el cómo sus movimientos se comenzaban a hacer lentos, cuando intento dar un estoque mortal Honoka tomo la mano donde Mikoto portaba la espada y le propino una patada en el estómago, haciendo que soltara la espada y que saliera disparada contra el muro traspasándolo debido al impacto.
Tsukihi no podía creer lo que estaba viendo, la oji azul se había estado burlando de las dos, no solo con su habilidad de batalla, sino por sus técnicas, lo cual la molesto.
-Tu, ¡maldita pueblerina!, ¿¡quién te crees que eres para... ¿¡!?-Tsukihi tardó en reaccionar cuando Honoka le propino un golpe con la empuñadura de la espada que le arrebato a Mikoto, mandándola a volar por el pasillo y salir por una ventana que tenía vista hacia el exterior delantero.
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-Kazuma-sama, se escucha mucho ajetreo ahí dentro- explico nerviosa una doncella, que se encontraba sirviendo otra copa de vino al dicho Principe.
-No tiene nada de qué preocuparse hermosa lady, estoy seguro que se trata de Tsukihi y Mikoto que están sometiendo a aquellas dos rebeldes, así que debe de estar tranquila- Respondió con un tono galante el joven, quien tomo la mano de la chica y la beso con suavidad, causando un sonrojo en esta.
El ambiente se rompió cuando una figura salió por la ventana estrellando esta en cientos de pedazos, para lograr ser sostenida por un par de caballeros que lograron reconocerla y capturarla.
-¡¿Tsukihi-sama?! ¡Tsukihi-sama, responda por favor!-
Kazuma se sintió asombrado, una de sus mejores unidades fue diezmada y por su parte Mikoto no hacia acto de presencia, pero viendo lo ocurrido a la hermana de esta no era difícil imaginar cual fue su destino…¿exactamente qué era lo que había ocurrido ahí adentro?, todo pensamiento fue interrumpido cuando de la misma ventana de donde fue arrojada Tsukihi salió Honoka, quien observo a cada uno de los presentes y parecía analizarlos uno a uno, cuando poso su mirada en Kazuma se detuvo viendo a este, al parecer encontró al responsable de todo esto, rojo y azul se miraban intensamente pareciendo pedir respuestas, cansado de esperar Kazuma se levantó de su asiento y camino despacio hacia Honoka.
-Vaya, para ser una criminal eres bastante hermosa, y dime linda, ¿fuiste tú quien incapacito a mis dos subordinadas?-
Honoka seguía observando al caballero, sin soltar respuesta ante la cuestión hecha por este, Kazuma volvió a tomar la palabra.
-Ya veo, no eres muy conversadora, ¿no es así?-
-¿Por qué mandaste a tus subordinadas a atacarme?-
-Oh, retiro lo dicho, no eres tan tímida como creía-
-…Te diré esto, jamás te he visto en mi vida ni mucho menos te conozco, pero por poco matas a esta niña y te juro que eso no te lo perdonare- Exclamo Honoka acariciando la cabeza de Chika, quien se aferraba a su hombro.
-Oh, eso es nuevo, que alguien no me conozca a mí, Yaza Kazuma, segundo hijo de la familia real, y más aún que diga eso cuando está pisando suelo que le pertenece a la familia de Yaza, es algo indignante, dime ¿acaso has vivido todo este tiempo bajo una roca?-
-Te sorprendería la respuesta niño bonito…-
Honoka alzo la espada que tenía en mano y apunto en dirección a Kazuma.
-Desde hace un rato hay algo que me incomoda con solo verte…tú y tus dos súbditas tienen un maná muy poco común… ¿de dónde lo obtuvieron?-
-Oh, ¿te diste cuenta?, por lo general los plebeyos no suelen percatarse de la grandeza que habita dentro de mí, por lo que me impresiona que lo hayas notado- Explico Kazuma con arrogancia –y aunque regularmente nunca respondo las peticiones de un plebeyo hoy hare una mísera excepción, mi maná, este grandioso poder latente en mí, es la representación del pacto que la diosa suprema Yazawa-sama hizo con la familia real de Risgard, los Yaza, quienes mantienen ese nombre en honor y honra de ella.
-Ya veo, así que es parte de un pacto que hicieron con Nico-chan-
Un silencio sepulcral se hizo presente en el lugar, tanto los soldados como las doncellas mantuvieron sus bocas abiertas de sorpresa, y paralelamente a ellos, el rostro de Kazuma se desfiguraba de una apacible humildad a una rabia mortal.
-¡¿COMO OSAS HABLAR ASI DE YAZAWA-SAMA!?-
Con total rabia Kazuma desenvaino su espada y con un movimiento de manos creo varios torbellinos de fuego, los cuales a su paso hacia la diosa comenzaban a tomar más poder, Honoka tomo a Chika con un brazo y dio un salto hacia su derecha esquivando el ataque de Kazuma, cuando estuvo por tocar el suelo vio como varios esqueletos hechos de magma salían de la tierra y se disponían a arremeter contra ella.
-"Así que no solo desprende su mismo maná, sino que controla también la magia de ella, Nico-chan, ¿Cuántos trucos les habrás enseñado?"-Honoka pensó para sí misma, analizando la situación concluyo que no podía pelear teniendo a Chika consigo le dijo a esta –discúlpame por lo que voy a hacer- Chika-chan-
-¡¿Honoka-sama?!...¿¡de que esta hab…¿¡!?-Antes de poder terminar su pregunta Chika fue lanzada en dirección hacia el cielo, perdiéndose un momento de la vista de todos.-Honoka~~~~-
-Bien, hagamos esto rápido-
Honoka de manera veloz cortó a los esqueletos con la espada que traía y se abrió paso en dirección a Kazuma.
-Vamos sucia plebeya, te daré una muerte lenta y horriblemente dolorosa-
Cundo Honoka por fin llego hasta donde estaba Kazuma abalanzo con un estoque que el príncipe contrataco, y así la pelea comenzó, Kazuma usaba el poder de las llamas a su favor, aunque pareciera que la batalla iba en favor a Kazuma para la vista de los caballeros, la verdad era que Honoka ya tenía un plan en mente.
Aprovechando una apertura generada por Kazuma, Honoka extendió su mano y toco la frente de este, con un destello la batalla había culminado, información nueva fluía a través de la conciencia de la diosa mientras el príncipe se desplomaba inconsciente a los pies de Honoka.
-Ahora ya entiendo más cosas…Nico-chan, ¿en qué te has convertido?-
Honoka hablo para sí misma.
-Ahhhhhhhhhh, Honoka-sama~- Se escuchó a la pequeña Chika lloriquear mientras descendía en caída libre, siendo tomada por la diosa.
-Jejeje, lo siento… ¿oye, te encuentras bien?-
-Yo…no…siento que voy a vomitar-
-Bueno, creo que fue buena idea que no hayas comido nada-
-Honoka…-sama….que cruel- Reclamo con ojos en espiral Chika, ganándose una risa por parte de la oji azul.
-Te acostumbraras a ello, con más práctica de seguro podrás resistir mucho más que eso-
-¡¿Mas de eso?!-
-¡Pues claro!-
Todos los presentes no habían hecho más que quedarse asombrados con el espectáculo que recibieron, su líder, es persona que desprendía una sensación de superioridad a los demás justo ahora se encontraba inconsciente a los pies de aquella mujer de pelo jengibre, y esta estaba fuera de pena teniendo una charla con la niña que traía en brazos.
-¡Tu!-
Esto saco del trance a Honoka y a Chika, era Chizuru, quien salió de su establecimiento y se acercaba furiosamente hacia el dúo.
-Maldita, destruiste mi negocio, ¡te matare!- Exclamo con furia Chizuru, levantando una mano intentando arremeterle una bofetada a Honoka, pero está siendo más rápida que su oponente le propino una a Chizuru, tumbándola al piso mientras esta se tomaba su mejilla debido al dolor, Honoka la miro con furia y le contesto.
-Realmente no eres más que una oportunista y una aprovechada, mereces cada cosa que te sucedió- Diciendo esto, Honoka puso a Chika sobres su hombro y volteo hacia los soldados, quienes al ver esto se paralizaron de terror y soltaron sus espadas.
-¡Escúchenme bien, díganle a Nico Yazawa que Honoka Kousaka ha vuelto, y que iré por ella y la hare recapacitar ya sea con palabras o golpes!- Manifestó Honoka para dar un salto a un tejado y desplazarse de tejado en tejado perdiéndose entre estos.
-Qu… ¡Que creen que hacen!... ¡vayan por ella inmediatamente!- Ordeno un general superior saliendo del trance, mientras que sus tropas asentían e intentaban con temor perseguir a la fugitiva.
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-Honoka-sama, ¿Qué fue lo que paso ahí, como derroto a esa persona poderosa?-
-Oh, lo siento por no contarte nada Chika-chan, te juro que te lo diré pero antes quiero ir a un lugar, hay un par de dudas en mi mente y siento que encontrare las respuestas ahí-
-Está bien, a donde usted vaya yo iré- Declaro Chika acurrucándose en la mayor y cerrando sus ojos, esto enterneció a Honoka y sonrió.
-Perfecto Chika-chan, entonces sujétate fuerte, esto se pondrá movido-
-Espere, a que se refiere con-¡WOAAAAAAAAA!-
2 Días después, Castillo Real de Risgard
Un hombre junto a sus dos acompañantes se dirigían al santuario principal, pues después del reciente fracaso en subyugar a una criminal, el concilio estaba más que indignado puesto que había puesto el apellido de Yaza en duda ante la vista de los plebeyos.
-Kazuma-sama, por favor déjeme tomar la responsabilidad de la misión-
-No, Kazuma-sama, permítame a mí ser quien lleve la responsabilidad-
Mikoto y Tsukihi suplicaban a Kazuma, pero este con paso constante hacia caso omiso.
-Tranquilas, yo seré quien cargare la culpa por mi incompetencia y por la de mis subordinados incluyendo que ustedes aún no están recuperadas por la batalla, además, si dejara que fueran ustedes la que cargaran con la responsabilidad no dudo que las mandaran a decapitar el mismo instante que digan que fracasaron, y no puedo permitir eso, después de todo no puedo perderlas-
-Kazuma-sama…-Ambas chicas se sonrojaron ante lo dicho por el príncipe.
-Vaya, veo que no has cambiado nada Kazuma-
De uno de los pilares del palacio salió una mujer de estatura media, cabello obscuro y ojos verdes.
-Dia-nee, ¿Qué haces aquí?-
-¿Qué acaso una hermana mayor no puede venir a visitar a su hermano menor?-
-Tu y yo sabemos que no viniste a ver como estaba…así que dime, ¿Qué motivos te hicieron venir?-
-Sigues siendo muy preceptivo pequeño Kazuma, vine por una llamada de los altos mandos, pero basta de hablar de mí, dime ¿cómo fue que te derrotaron?-
-Eso no es de tu incumbencia, Nee-san, y si me disculpas- Declaro Kazuma pasando de largo a Día, Tsukihi y Mikoto lo siguieron observando de reojo a esta.
-Los altos mando están molestos…espero que sepas lo que haces-
-Lo tendré en mente, solo déjame en paz y vuelve con Ruby-chan…como siempre lo haces-
Después de esto, Kazuma abrió las grandes puertas que conducían a la sala del trono y encima de este se encontraba el trono celestial, esta sala se encontraba repleta de sacerdotes y sacerdotisas, desde el más bajo hasta el más alto rango, cada uno haciendo una ofrenda junto a bailes conmemorativos hacia su diosa protectora, encima de estos se encontraban el Rey y la Reina quien observaban a los danzantes y a su vez estos también ofrecían ofrendas, y por encima de ellos se encontraba ella, Yazawa Nico, la diosa suprema de la felicidad y gobernante suprema del continente Risgard.
-Veo que al fin has llegado, Kazuma-kun-
-Ofrezco mis más sinceras disculpas por el retraso, Yazawa-sama- Explico Kazuma postrándose de rodillas y bajando su vista junto a Mikoto y Tsukihi, mostrando respeto a Nico.
-Supongo que sabrás el motivo por el cual fuiste llamado aquí-
-Suprema creadora, fue debido a mi completa incompetencia-
-Exacto Kazuma-kun, si hubiera sido otra persona no dudes que hubiera mandado a acabar con su vida- Tras decir esto, Mikoto y Tsukihi tragaron saliva – Pero te conozco y sé que eres alguien que no comete errores Kazuma-kun, así que te daré una oportunidad de explicarme que sucedió-
Kazuma trago saliva, pues sabía que un paso en falso e indudablemente seria castigado de forma severa.
-Bueno…todo comenzó cuando apareció esa plebeya…esa Kousaka Honoka-
-Espera… ¿Qué dijiste?... ¡Repite ese nombre!-
-Discúlpeme mi señora, mencione a Kousaka Honoka-
-Imposible, ¡MOCOSO INFELIZ, DI LA VERDAD!- Grito Nico desplazándose con gran velocidad tomando a Kazuma del cuello y asfixiando -¿¡DE DONDE APRENDISTE ESE NOMBRE?!, ¡DÍMELO! ¡DÍMELO!-
-Diosa sagrada, es... es…la ver…dad-Explico Kazuma, desesperado por la falta de aire, Nico lo soltó y se levantó.
-¡TODOS, SALGAN DE AQUÍ! ¡YA!-Al momento que Nico grito, tanto los sacerdotes, los reyes, y Kazuma que fue llevado por Tsukihi y Mikoto salieron del lugar, cuando ya no había nadie más que ella Nico sonrió.
-¡AL FIN, HAS VUELTO!, ¡VOLVISTE, DESPUÉS DE TANTOS MILENIOS BUSCÁNDOTE HAS VUELO PARA GUIARNOS!...pero…este mundo aún no está preparado para recibir tu grandeza, todo aquel que no te venere no tiene otro motivo más que morir-Grito de forma desquiciada Nico, volviendo a sentarse en su trono –Volviste…creo que es hora de hacer una visita a las demás…jeje…jajaja….JAJAJAJAJAJAJAJA-
…
