¡Hola! Aquí un nuevo capítulo de esta historia, espero que sea de su total agrado.
Les recuerdo, los nombres de los personajes principales se dirán hasta el final de la historia, la historia la está contando Sarada.
Naruto NO me pertenece, es de Masashi Kishimoto, pero esta historia SI es mía.
Bien, ahora disfruten mucho de la lectura =)
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Capítulo Tres.
Cuando Hinata Hyuga había salido del despacho para dejar hablar en privado a el Príncipe Sharingan y a su esposo Naruto, se dirigió a ver los alrededores del Castillo del Vampiro pelinegro, anduvo por los jardines principales, por los corredores del gran castillo hasta llegar al jardín que una vez fue de la reina Mikoto, el castillo era inmensamente majestuoso, mejor y más hermoso que el de los Hyuga, por dentro estaba decorado con grandes pinturas, por dentro y por fuera estaba adornado por gárgolas con apariencia de demonios.
Afuera, en el jardín de entrada había una grande y hermosa fuente que tenía en el centro la estatua de un ángel caído y en los jardines privados también habían fuentes con esculturas de ángeles y demonios. La estructura arquitectónica era muy bella a pesar de ser antiguo ese gran castillo, se decía que el Castillo De Los Ángeles y Demonios Uchihas, llamados así porque Madara Uchiha, el primer ángel Caído tuvo a sus descendientes con un ángel, fue construido por demonios esclavos del primer ángel caído Madara Uchiha, el tatarabuelo del Príncipe Sharingan.
La existencia de los Vampiros Uchiha era debido a que cuando Madara Uchiha fue tentado por el mal, Dios lo castigó a vivir como un ser chupa sangre, un demonio rechazado por Dios que viviría siendo un inmortal pero que tendría una enfermedad que lo mataría, esa enfermedad era "El Fin Del Elixir Carmesí" osea el fin de la pura sangre Uchiha, se decía que los Vampiros Uchiha podrían librarse de esa enfermedad si se enamoraban de una mortal u otro Vampiro, pero todos los Uchihas eran desgraciados, maltrataban o mataban a sus compañeras, solo hubo un caso en que un Uchiha se enamoró de verdad, Izuna Uchiha, el hijo menor de Madara se enamoró de una mortal, pero desgraciadamente él y su compañera fueron asecinados por el mismísimo Madara.
Hinata estaba tan absorta contemplando ese más que majestuoso castillo histórico y sobre todo embelesada con el jardín de la Reina Mikoto, cuando entró al jardín su olfato percibió el aroma de un insulso humano, así que se adentró más al jardín para investigar y cuando legó al área de los rosales vio que había una tonta y débil humana con un extraño cabello pelirrosa.
Se percató de que estaba sembrando más rosas rojas y que a los sirvientes del Príncipe no les molestaba ser acompañados por esa humana.
Hinata se cuestionaba ¿Será que el príncipe Sharingan la tenía de esclava? ¿La tendría retenida para algún sacrificio? O ¿Era una simple huésped? No, Sharingan no era blando con los humanos, él los aborrecía y no seria capaz de dejar que un humano viviera en su palacio, seguro la tenía secuestrada para utilizarla como sacrificio, si, eso era, la tenía para un sacrificio.
Hinata sonrió, decidió acercarse a esa estúpida mortal para burlarse por lo que le iba a pasar.
-Maldición.-Hinata escuchó decir a la humana, la chica pelirrosa se había espinado provocándole que le saliera sangre del dedo.
Hinata inhaló, el aroma de la sangre de esa humana era exquisito. De repente Hinata sintió grandes deseos de beber la sangre de la chica no lo pensó más, con su super velocidad tomó a la humana pelirrosa, y comenzó a beber de su sangre.
Los sirvientes trataron de rescatar a la huésped de su príncipe, pero sus intentos fueron en vano.
-¡Hinata, no!-La vampiresa peliazulada no hizo caso a los reclamos de su esposo.
Pero de repente Hinata fue separada de la humana con una gran patada. Hinata molesta enfrentó al maldito que la separó de su presa, era el Príncipe Sharingan, Hinata segada por el deseo de seguir bebiendo de la sangre de la chica pelirrosa, enfrentó a Sharingan, le lanzó un golpe al príncipe que él pudo esquivar, Sharingan no se quedó atrás, le dio un gran golpe a Hinata que la hizo lanzar a más de tres metros.
Hinata se paró y ahora más furiosa activó su Byakugan, esto se estaba poniendo serio, pues Sharingan activó su Mangekyo Sharingan Eterno. Comenzaron una gran batalla en la que el Príncipe tenia todas las de ganar.
-¡Dame a esa humana!-Gritó Hinata, lanzando otro puñetazo. Pero Sharingan le lanzó una gran bola de fuego, Hinata la esquivó.
Sharingan apareció detrás de Hinata que se sorprendió, no se había dado cuenta cuando es que apareció por detrás de ella. El príncipe le lanzó un Chidori que hirió a Hinata dejándola fuera de combate.
Cuando todo acabó, Naruto se acercó a su esposa, la tomó en brazos, Hinata sangraba por la boca y estaba desmayada.
-Lo siento, Naruto...-Dijo el príncipe.
-Aaaah...-Naruto suspiró y miró a su esposa.-No te preocupes, ve a ver como está tu humana-
Sharingan asintió y se acercó a sus sirvientes que tenían cuidando de la chica Cerezo. El príncipe llevó a la chica Cerezo a una habitación donde fue atendida por él y por su médico personal.
-La señorita Cerezo perdió mucha sangre, pero está bien.-Dijo el médico.
-Puedes retirarte.-Le dijo el príncipe a su médico el cual desapareció de la habitación. Sharingan se quedó solo mirando a Cerezo, la chica estaba débil y pálida por la pérdida de sangre, estaba anémica.
-Uuumm-Sharingan suspiró, se mordió la mano derecha provocándose una herida en la cual le salía sangre, se acercó a la chica la sentó y le dijo:-Cerezo, despierta.-
-Uuum-Murmuró con debilidad la chica cerezo. Sharingan posó su mano herida cerca de la boca de la pelirrosa.
-Bebe, te hará recuperar fuerzas.-La chica solo obedeció y comenzó a beber de la sangre del vampiro. La sangre sabía a hierro, pero aún así bebió. Cerezo dejó de beber cuando sintió que recuperaba fuerzas. La sangre Uchiha era poderosa, si un vampiro estaba herido por una batalla un vampiro Uchiha podía darle de su sangre para que recuperara fuerzas, lástima que no funcionaba con los Uchihas.
-Eeeh, ¿Qué pasó?-Dijo la chica cerezo al ver que estaba en una cama.
-¿Recuerdas algo, Cerezo?-Le preguntó el Príncipe.
-Recuerdo haber sido atacada por una chica.-Contestó Cerezo.
-Sharingan.-Cerezo y el príncipe posaron su vista en el vampiro rubio.
-Naruto.-Dijo Sharingan.
-¿Cómo está la chica?-Preguntó Naruto al Príncipe.
-Mejor.-Respondió el Príncipe.-¿Cómo está tu mujer?-
-Ya ha despertado y le expliqué ya todo, ella está apenada, no sabía que la chica era tu humana.-Dijo Naruto y Sharingan solo asintió, la chica Cerezo solo se quedó viendo a las dos vampiros.
-Hola, soy Naruto.-Dijo el rubio a la pelirrosa.
La pelirrosa no sabía si responder o no, miró al príncipe que solo movió la cabeza y la chica lo entendió como un "adelante, no te hará nada".
-Hola.-Dijo Cerezo.
-Lamento lo que te hizo mi esposa.-Se disculpó Naruto.-No sabía que eras la humana de Sharingan.-
-Descuide, no estoy molesta.-Respondió Cerezo.
-Naruto-kun.-En la habitación había aparecido Hinata. Hinata miró a la chica que había atacado.-Hola... Eeeem, lamentó haberte atacado.-Dijo apenada Hinata.
-Descuida.-Dijo Cerezo con una sonrisa.
-Sharingan, lamento haber atacado a tu humana.-Se disculpó ahora Hinata con el príncipe.
-Hmp, descuida, no hay rencores.-Dijo el príncipe.
-Bueno, Hinata y yo tenemos que irnos, después vendremos para hablar otra vez.-Dijo Naruto.
-Si.-Dijo Sharingan y después de eso Naruto y Hinata desaparecieron de la habitación.
Se quedaron Sharingan y Cerezo solos, el silencio entre ellos era agradable.
-Yo...-Cerezo iba a hablar, pero ya no dijo nada porque se sorprendió de que el Vampiro pelinegro la estaba abrazando.
-Creí que te perdería.-Decía Sharingan abrazando fuertemente a su humana.-Si te llego a perder me volvería loco. No sabría como vivir. Por favor Cerezo, nunca me dejes.-
-Yo nunca lo dejaría, Príncipe Sharingan.-Respondió Cerezo. Sharingan dejó de abrazarla para luego mirarla a los ojos, esos ojo verdes que lo hipnotizaban, que lo volvían loco y con los que soñaba.
Sharingan se fue acercando a sus labios, quería, no, debía besar esos labios vírgenes que lo llamaban, esos labios que se veían tan suaves y cálidos. Así que no lo pensó más y posó sus labios fríos sobre los cálidos de su Cerezo, la besó haciéndola sonrojar. Con su lengua lamía los labios de la pelirrosa pidiendo el acceso a su boca y la chica hipnotizada por el momento separó sus labios, el vampiro adentró su lengua en la cabidad de su humana, la besaba como un poseso.
Los dos se dejaron llevar por el momento y esa noche el Príncip Sharingan le demostró a su querida humana lo mucho que la amaba.
Al otro día, la pelirrosa se despertó y cuando lo hizo,vio que estaba en una gran cama y sin ropa, a su mente llegaron los sucesos de la noche que pasó con el Vampiro y las veces en que él le dijo al oído "Te Amo" y ella le respondió igual. Había sido tan lindo con ella pues era la primera vez que hacía el amor. El la besó y la consoló cuando le quitó la virginidad, pues le había dolido. De repente sintió que la abrazaban de su cintura con un posesivo abrazo.
-Has despertado.-Dijo un voz ronca.
-Bu-Buenos días.-Respondió tímidamente.
-Me gusta cuando hablas así y toda sonrojada.-Admitió Sharingan.-Te amo, mi Cerezo.-
-Y yo igual, mi Príncipe Sharingan.-
Se quedaron en la cama durante un rato más demostrándose cuanto se amaban.
Pasaron los días y Cerezo y Sharingan pasaban el tiempo juntos, demostrándose su amor, de vez en cuando Sharingan la llevaba a un paseo por el bosque para que pudiera admirar la naturaleza del bosque. Un día él le preguntó si extrañaba a sus padres.
-Si los extraño, pero no quiero volver a casa, me da miedo que mi padre me entregue a Sasori...-Había respondido ella.
-No dejaré que eso pase, no mientras yo esté contigo.-Había prometido él mientras la abrazaba.
-Cuéntame de ti.-Le había pedido ella.
-Mi madre era Mikoto y mi padre era Fugaku Uchiha y mi hermano era Itachi.-
-¿Qué pasó con ellos?-
-Mi padre maltrataba de mi madre, ella no podía defenderse de los abusos de mi padre, un día vino un vampiro llamado Danzo y mató a mi padre, mi padre se había acostado con la esposa de Danzo y luego la mató y Danzo después de que su esposa muriera se obsesionó con mi madre, la quería tomar a la fuerza, Danzo era peor que mi padre, mi padre luchó con él pero Danzo lo mató, mi madre nos había escondido a mi hermano y a mí para que no nos pasara nada, ella intentó pelear con Danzo, pero él era más fuerte y entonces mi hermano salió a defender a nuestra madre, Itachi luchó contra ese maldito, pero Danzo lo mató y mi madre al ver que uno de sus hijos estaba muerto, volvió a pelear contra Danzo, pero...-
Cerezo supo que al Príncipe le costaba decir aquella palabra. Entonces ella lo abrazó, demostrándole que él no estaba solo, que ella estaría con él.
-Ex-Extraño a mi madre y a mi hermano.-De los ojos del príncipe comenzaron a salir lágrimas, él extrañaba a sus dos seres queridos, su madre Mikoto y su hermano Itachi. A pesar de ser un ser frío, tenía sentimientos.
Después de esa charla, Cerezo se prometió hacer feliz al príncipe Saharingan, se prometió hacerlo sonreír, amarlo y velar por él.
Y lo que Cerezo se prometió lo cumplió, en una noche en que ellos se demostrban su amor ella le confesó a su amado Príncipe una gran noticia.
-Príncipe...-Gimió la chica cuando este la besó.
-Si, dime.-La joven tomó una de las manos del Príncipe y la posó en su vientre aún plano. El Príncipe al ver la acción de su amada humana, quedó sorprendido.-¿E-Estás...-
-Si, mi Príncipe.-Contestó ella y Sharingan sólo pudo abrazarla feliz por esta nueva noticia.
Después de recibir esa gran y hermosa noticia, el Príncipe hizo una fiesta para celebrar el embarazo de su mujer y la espera de su primer primogénito, a la fiesta llegaron muchos vampiros, algunos eran condes, duques, en fin eran vampiros importantes, los vampiros al ver a la humana de su Príncipe sintieropn deseos de poseer a esa pequeña humana, pero no se atrevían pues conocían el gran poder de su Príncipe, las vampiresas sentían celos de la humana, pues ninguna de ellas había podido encantar al Príncipe Sharingan.
-Cerezo...-La pelirrosa, que se encontraba con Naruto y Hinata escuchó el llamado de su amado.
-¿Desea algo, mi príncipe?-
-Te tengo una sorpresa.-El príncipe llevó a su amado Cerezo a una habitación privada.
-¿De qué se trata?-
-¡Cerezo!-La chica escuchó una voz que ella conocía, una voz que ya no había escuchado y que extrañaba escuchar. Era Ino.
-¡Ino!-Cerezo e Ino se reunieron en un abrazo.-Te extrañé.-
-Yo igual, amiga.-Respondió Ino.
-Pero ¿Cómo es que estás aquí?-Dijo la pelirrosa.
-Sai es amigo del Príncipe.-Respondió Ino.-También es un vampiro.-
-¿Qué?-Cerezo no se lo podía creer.
-Hola, Cerezo.-Sai había aparecido en el salón.-Me alegra saber que estás bien.-
-Hola, Sai.-Saludó la chica al esposo de su amiga.
-Bueno, Sai y yo las dejaremos a solas para que hablen.-Dijo el Príncipe y después abandonó la habitación junto con Sai.
Las dos amigas hablaron y abrazaron, felices de volverse a ver, Cerezo le había preguntado a Ino si sabía de sus padres.
-Tu padre está muy enojado, dice que si te apareces en su casa, te echará a los perros y tu madre está muy triste porque te fuiste y Sasori, ese idiota fue llevado a la cárcel, lo encontraron culpable de haber abusado de una menor.-
-Me alegro, así ya no podrá hacer daño a ninguna chica.-Dijo Cerezo. La chica pelirrosa no solo se había enterado de eso, su amiga Ino le había dicho que estaba embarazada de cuatro meses, las dos tuvieron un gran reencuentro.
Cuando la fiesta terminó y los invitados se marcharon, Sharinga y Cerezo se fueron a sus aposentos, hicieron el amor y tuvieron una charla antes de dormir.
-¿Te gustó mi sorpresa, mi Cerezo?-
-Si, me alegra volver a ver a Ino. Gracias.-
-Por ti haré cualquier cosa, mi Cerezo.-
Y esa noche a cada rato, se demostraron lo mucho que se amaban, sin saber del destino que les esperaba a los dos enamorados.
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Hola! Aquí está el nuevo capítulo, espero que les guste.
Recuerden que los nombres de los personajes principales se dirá hasta el final de la historia y que la historia la está cointando Sarada.
Próximo capítulo... El nacimiento de la ensalada, digo Sarada.
