(Los personajes no me pertenecen son de Rumiko takahashi).

Capitulo 3

Hogar dulce hogar

Cerró la puerta de la camioneta con un movimiento rápido, que alivio sentía de poder estirar las piernas, le había tomado un poco más de cuatro horas llegar a destino, teniendo en cuenta que tuvo que pasar por varios pueblos y que en uno de ellos se detuvo a comer algo, había hecho un muy buen tiempo. Sonrió satisfecha de pensar que su nueva aventura comenzaba con el pie derecho, solo esperaba que las cosas siguieran así.

Se encontraba parada frente a su nuevo hogar, delante de ella la puerta principal de lo que sería su restaurant, vio los candados que se encontraban corroídos por el oxido de los años he intento con mucho esfuerzo abrirlos.

-Fiuu… - suspiro secando su frente – Tendré que cambiarlos cuanto antes, no puedo perder este tiempo cada vez que quiera abrir el local – Pensó en vos alta Ukyo.

Tras varios intentos el candado logro ceder, no sabía muy bien con que se encontraría, ese local pertenecía a una amiga de su padre que había aceptado muy amablemente alquilarle a un bajo precio, teniendo en cuenta que se encontraba en el centro y aquella ciudad era muy conocida por su conglomerado de gente. Aun sabiendo todo esto la amiga de su padre había tenido a bien dárselo por casi el cincuenta por ciento de su valor real, algo que Ukyo agradecía puesto que con el gasto de la camioneta a penas pudo juntar para completar la mudanza. Por todo esto solo pudo agradecer cuando su padre le escribió contándole la buena nueva, enviándole las llaves, la dirección a donde debía enviar el dinero todos los meses, y un muy poco detallado aspecto del mobiliario. "y bueno, qué más da, a caballo regalado no se le miran los dientes." Pensó en ese momento.

Ansiosamente abrió la puerta y se encontró con algo que no se esperaba.

Mas allá de polvo, mucho polvo, las cosas estaban bastante bien. El local era bastante espacioso, en el medio había un corredor que daba directamente al mostrador, a ambos costados de este corredor había varias mesas diseminadas con cuatro sillas cada una puestas ordenadamente arriba de cada mesa. Noto alguna que otra mancha de humedad en las paredes pero supo inmediatamente que no era nada que no se pudiera solucionar. Camino por el corredor notando dos puertas una de cada lado. "seguramente serán los baños de damas y caballeros". Decidió echarles un vistazo mas tarde. Paso el mostrador adentrándose a la barra de la cocina, se alegro al ver la pancha de metal que se extendía alrededor de ella, eso le proporcionaba un gasto menos en el acondicionamiento, la cocina constaba de varios utensilios, un par de hornallas junto a una larga mesada y algún que otro poster de un gatito colgado de una soga pidiendo ayuda o un calendario de hace más o menos cinco años. Se sintió feliz por la primera impresión pero aun le faltaba una cosa por ver, al final de la cocina una escalera caracol algo oxidada la esperaba para darle paso a la parte del mobiliario que le faltaba.

Su padre le había comentado que no solo se trataba de un local sino que contaba de un pequeño departamento en el piso superior, eso le daba un plus al trato. En algún momento llego a pensar si su suerte realmente estaba cambiando.

Subió la escalera, pensando que no le parecía demasiada segura y que en un futuro debería cambiarla. En el piso superior se encontró con dos puertas, se aventuro en la primera a su izquierda y con sorpresa entro en el baño, nada del otro mundo, un inodoro, un lavatorio y la ducha, abrió a canilla del lavatorio buscando agua, por suerte pareciese que no había ningún inconveniente.

Cerro la canilla y se dirigió hacia la puerta que quedaba en medio frente a la escalera, abrió y con gusto vio la habitación como en todo lo demás había mucho polvo pero le dio gusto ver una cama de dos plazas para ella sola una mesita de luz con su velador y un pequeño armario para su ropa era todo lo que había y por suerte todo lo que necesitaba.

Listo, no había más y no quería mas, ahora debía bajar y comenzar a desempacar, limpiar arreglar, y si todo salía como lo planeado hasta ahora, dentro de dos o tres días U'chan volvería al ruedo. Si definitivamente las cosas estaban resultando muy bien para ella.