Y LLEGAMOS AL DÍA 3 :D en serio gracias por leerlo! xD aquí se presenta otra de las historias, despues tendrá continuidad -sadasdasd

El día del dolor, cuando le dicen que ya no hay una salida, pero el hombre no se da por vencido nunca, se aferra tratando de Buscar una~

ya se saben el Disclaimah!

TheDarkWeegee01 Primero que nada, xD me encantó tu nombre, y muchas gracias por leer, lo malo es que ya decidi no meter personajes del 3, porque sería un verdadero revoltijo :D pero te aseguro que después habrá proyectos sobre el 3~


Dolor

GiygaShade

Dolor: Cuando crees que no hay salida, ten fe.

Encerrada, parecía no haber salida posible. Sin embargo no se daría por vencida, aunque su mente se lo implorara a gritos. Tenía que escapar de ahí de una manera u otra, pero ya había probado con todas las alternativas. Moriría en vano.

Aún así, seguía buscando ayuda mentalmente, alguien tendría que oír sus pensamientos, fuese quien fuese, mientras le sacara de ahí. No quería morir y menos de esa forma tan estúpida. ¡Rayos! Si no hubiera sido tan estúpida como para caer en la trampa de ese niño gordo. Pues ya que se le iba a hacer. Ya no tenía la fuerza suficiente como para seguir llamando a alguien. Lo peor era que esa persona parecía ignorarla, aunque ellos estuviesen ligados por el destino…

Ness, ese era el nombre que se manifestaba en sus sueños. Su amigo que aún no conocía, él que estaba segura cambiaría su vida. Pero ¿Cómo sería él? Una rara curiosidad la carcomía viva. Trató de llamarlo otra vez, aún no servía de nada. ¡Oh por favor! Tenía que estar por ahí, de cualquier forma, le haría saber que su amiga estaba en peligro.

¿Y cómo iba a saber que era su amiga? Agh, dios, otro maldito dolor de cabeza. Su mente se volvía más débil en momentos. Por primera vez se sentía sola, no era nada importante, quizá nadie la estaba buscando. Probablemente se había deshecho de ella, al fin y al cabo siempre había sido un bicho raro…

¡No! ¿Qué demonios estaba pensando? Siempre la han querido, esos pensamientos eran culpa de su debilidad. Su mente debía descansar.

Sonidos, alguien abría la puerta lentamente, suspiró de alivio…

…pero después sintió dolor, mucho más dolor…

Era él, la persona que la había secuestrado. Por fin lo veía completamente, y vaya que le causaba asco. ¡Maldita sea! ¿Qué demonios le pasaba a ese niño? Parecía de su misma edad. El chico le miró con una retorcida mueca. Caminó en círculos por toda la habitación y de improvisto se detuvo en seco, frente a ella.

—¡Ha! En ese estado nadie vendrá a salvarte. Vas a morir, ¿Lo sabes?

Mentiras, él estaba diciendo mentiras, Ness iría a salvarla. Trató de llamarlo otra vez, pero el dolor mental se lo impidió.

—No servirá de nada. —le dijo, mientras ella gritaba mentalmente. Estaba leyendo sus pensamientos e intenciones.

Se quedó callada, a lo que él continuó.

—Ya hablarás… No, gritarás cuando el Sacrificio se lleve a cabo.

Lanzó una risilla macabra. No sabía ni quien era, pero comenzaba a odiarlo.

No estaba sola… No… no… ¡No! ¡Ness la escucharía! No quería perder esa pequeña esperanza que aún tenía en un dolor perpetuo…

Ríndete ya,

No puedes vencer a la muerte en su juego…