N/A: Gracias por vuestra respuesta con el alegra saberque os gusta.
Aviso: Me complace informar que este capítulo tampoco es para menores de edad…
Capítulo 03:
"Propinas con sabor a alcohol".
03:00h.
Piper estaba sentada en una de las mesas acompañando a tres clientes habituales del bar. Dos mujeres y un hombre.
—Se terminó Piper —Dijo quitándole el vaso de las manos.
— ¿¡Que haces Alex!? —Dijo Piper quien al principio se resistió pero Alex terminó por arrebatarle el vaso bajo la atenta mirada de las tres personas que estaban en la misma con Chapman.
Con la mano que le quedaba libre, Alex agarró el brazo de Piper obligándola a levantarse de la mesa y alejándola aproximadamente cuatro pasos de la mesa.
—Escúchame, estás borracha y todavía te quedan dos horas de trabajo. Se terminó el alcohol para ti.
—Déjame en paz, Alex… —Pidió Piper para seguidamente llevar la mirada hasta la mesa en la que hacía unos segundos estaba sentada— Ey chicos… ¿Queréis una novia un poco aguafiestas? Porque puedo regalarlos a la mía —Informó riendo.
Alex enarcó una ceja al escuchar lo que Piper decía sobre ella pero decidió obviar dichos comentarios debido a que Piper estaba borracha.
—Por favor, Piper… Te necesito en la barra preparando bebidas. En dos horas cerraremos y tenemos un montón de gente.
Piper no dejaba de reír y juegan con un mechón del cabello de Alex.
—Chicos —Dijo volviendo la vista a la mesa—, rectifico lo que dije… Alex es muy buena en la cama y por eso prefiero quedármela.
Las tres personas de la mesa rieron, estaban igual o más borrachos que Piper.
— ¡Piper! —Exclamó llamando su atención— Regresa a la barra y deja de aceptar copas de los clientes. ¡Vamos!
—Pero Alex, las copas a las que me están invitando son parte de mi propina —Sonrió divertida.
— ¡Me da igual! Deja de beber por hoy. La jefa puede aparecer en cualquier momento y no quiero que te despida cuando vea el estado en el que estás.
— ¿Puedo al menos terminarme lo que queda en el vaso que me has quitado?
—No. Y ahora mueve tu culo y vamos a la barra.
Sin soltar el vaso, Alex fue a la barra y atendió a varios clientes que esperaban desde hacía algunos minutos.
A regañadientes Piper regresó a su puesto de trabajo y preparó las bebidas que los clientes pedían.
La siguiente media hora transcurrió tranquila. El bar estaba lleno y a pesar de que Alex tuvo que encargarse de todo el trabajo y de vigilar a su novia, todo salió bien. Y mientras, Piper no dejaba de beber a escondidas de su novia quien sabía perfectamente lo que estaba haciendo porque no la perdía de vista en ningún momento.
— ¡Piper! ¿En serio?
Preguntó Alex cuando regresó del baño y vio a su novia sentada en la barra del bar acompañada de un cliente, se trataba de una hermosa mujer de cabello castaño.
Piper giró su banqueta hacia Alex.
— ¿Qué pasa nena? —Preguntó con dificultad al hablar debido a la cantidad de alcohol que había bebido en la última hora— El bar está tranquilo y todos los clientes están atendidos. ¿Puedes relajarte?
En pie, Alex se inclinó a Piper para hablar en su oreja. Su tono de voz fue serio.
—Sepárate de tetas de plástico —Se refería a la mujer de cabello castaño—. Hablo en serio, te he aguantado borracha pero no permitiré que coqueteas con otra mujer que no sea yo —Su voz demostró un tono celoso.
— ¡Que te den Alex! —Se quejó un tanto molesta— No estoy haciendo nada malo —Puso una mano a la altura del estómago de Alex y la empujó para separarla.
Después de limpiar y cerrar el bar, Alex llamó a un taxi porque a pesar de que su casa estaba cerca, Piper no estaba en condiciones de caminar ya que era incapaz de mantenerse en pie. Ambas esperaron en la calle hasta a que llegase el Taxi.
— ¿Cuánto tardará en llegar el Taxi? —Quiso saber Piper.
—Cinco minutos más o menos.
El rostro de Piper adquirió una amplia sonrisa.
—Bien, entonces me da tiempo de entrar al bar e ir al servicio... Dame las llaves.
—Piper —Le acusó con el dedo índice—, no vas a servirte otra copa mientras llega el taxi —Dijo adivinando las verdaderas intenciones de su novia—. Quédate aquí y deja de comportarte como una niña de cuatro años.
— ¡Mierda! —Se maldijo a sí misma sin dejar de sonreír— ¿Desde cuándo soy tan mala mintiendo? —Preguntó retóricamente.
Alex resopló fulminándola con la mirada sabiendo que la noche sería larga.
05:40h de esa misma madrugada.
Cuando llegaron a casa, Alex obligó a Piper a ir a la cama ya que esta última se empeñaba en buscar alcohol en la casa para seguir bebiendo.
— ¿Dónde está la Alex que me enamoró? —Preguntó pero no le dio tiempo a responder— La antigua Alex se marchaba de una fiesta solo para empezar otra… Créeme, la Alex real estaría avergonzada por tu comportamiento.
De brazos cruzados sobre el pecho, Alex contemplaba perpleja la situación.
— ¿Avergonzada? ¿Yo? —Preguntó con una ceja enarcada— Voy a decirte algo… La Piper sobria de mañana sí que va a estar avergonzada cuando sea consiente que esta noche se emborrachó en horas de trabajo arriesgándose a ser despedida.
—Bla, bla, bla —Dijo en tono infantil dibujando una sonrisa que solo a ella le causaba gracia.
— ¿En serio? —Preguntó sorprendida.
— ¿En serio? —Repitió Piper volviendo a poner voz infantil y haciéndole burla.
—De acuerdo —Dijo con un serio tono de voz—. Metete en la cama y duérmete —Le señaló su lado de la cama.
—No soy un perro… —Informó Piper mientras caminaba hasta su lado de la cama para finalmente meterse bajo las sabanas quedando bocarriba.
05:50h.
Piper se pegó por detrás al cuerpo de Alex y pasó un brazo alrededor de la cintura de esta última. Habló en susurró porque no sabía si Alex ya estaba dormida.
— ¿Alex? —Se mantuvo a la espera.
—Duérmete —Ordenó.
—Alex —Insistió—, por favor…
— ¿Qué quieres? —Preguntó sin cambiar de posición ni abrir los ojos.
—Quiero pedirte perdón por mi comportamiento en esta noche. Me lo estaba pasando tan bien que di por hecho que podía seguir bebiendo sin tener que preocuparme por las consecuencias... —Una breve pausa— Así que gracias por preocuparte por mí incluso cuando yo no dejaba de darte motivos para dejarme sola y aprender la lección.
¡Mierda! Pensó Alex. Si Piper derrochaba aquella jodida y adorada ternura no podía seguir enfadada con la rubia por mucho tiempo.
Alex se giró para quedar frente a frente con Piper.
—Está bien —Dijo Alex al tiempo que le acariciaba delicadamente una de las mejillas.
— ¿Puedes darme un beso? Me gustaría comprobar si realmente todo está bien.
Alex se inclinó hacia adelante para besar los labios de Piper.
—Vale, ahora que ya lo he comprobado…
Dijo Piper quien se subió a horcajadas sobre Alex quedando sentada sobre los muslos de esta última quien permanecía todavía acostada. Se inclinó hacia la boca de Alex y la besó.
— ¿De verdad crees que esta noche te mereces algo de sexo? —Preguntó Vause mientras el dedo índice de una de sus manos recorría el muslo derecho de Piper.
—Yo no, pero tú sí —Informó al tiempo que con ambas manos agarraba la blusa de Alex y la deslizaba hacia arriba para quitársela—. No me has perdido de vista en toda la noche y te has preocupado para que Rachel no se enterara de que yo estaba borracha en horas de trabajo... —Sonrió pícaramente— Disfruta de tu recompensa…
Piper dio pesados besos por el cuello de Alex que poco a poco fueron descendiendo por su cuerpo. Mientras eso sucedía, Alex introdujo una mano bajo la blusa de Piper para masajear uno de sus pechos notando contra la palma de su mano como el pezón de la rubia ya estaba duro.
—Nena, nada de juegos extremos… —Pidió Alex recordando el incidente de hacia unas semanas.
—Tendré cuidado, lo prometo —Dijo mientras besaba el ombligo de Alex y se hacía hueco entre sus piernas.
Piper le quitó el tanga a Alex tirándolo por cualquier lado, era la única prenda con la que vestía así que ya estaba desnuda. Buscó una posición más cómoda entre las piernas de su novia. Obviando su necesitada y caliente entrepierna, Piper besó y mordisqueó cuidadosamente el interior de uno de los muslos de Alex. Seguidamente pasó la punta de la lengua sobre el clítoris de Alex sintiendo como esta última tensó su cuerpo presa de la desesperación. Sus ansias por la lengua de Piper tomaron el control de su cuerpo.
Piper subió la mirada para encontrarse con los ojos de Alex.
— ¿Todo bien Al? —Preguntó maliciosamente para burlarse de ella.
—Que te den, Piper —Dijo sin resultar grosera.
La lengua de una sonriente Piper volvió al clítoris de Alex para formar pequeños círculos mientras el dedo índice deambulaba por la entrada de la morena.
— ¡Por favor, Pipes! —Pidió luego de empujar la cabeza contra el colchón.
Piper se detuvo de golpe para seguidamente subir hasta la oreja de Alex y susurrarle.
— ¿Por favor qué? —Mordió el cuello de Alex para luego regresar a su oído y volver a susurrar— Quiero que me digas que es lo que necesitas —Piper movió lentamente la rodilla contra la entrepierna de su novia.
Alex agarró con ambas manos la cara de Piper haciendo que ambas frentes entraran en contacto.
—Quiero tenerte dentro de mí, ¡ahora! —Exigió contra sus labios para seguidamente besarla.
Sin previo aviso Piper introdujo de golpe tres dedos en el sexo de una húmeda y caliente Alex.
— ¡Oh Piper! —Exclamó sorprendida y ahogando los gemidos en la boca de la rubia.
Piper bombeó los dedos dentro y fuera mientras su boca jugaba con uno de los pezones de Alex. Jugueteó con la lengua sobre el duro pezón por varios segundos para finalmente atraparlo con los dientes y estirarlo cuidadosamente. Sus besos fueron directos hasta el clítoris de Alex sin descuidar los movimientos de los dedos dentro de su vagina.
Piper podía notar el temblor que provocaba en Alex cuando con la lengua jugaba una y otra sobre su clítoris hinchado. Piper sonreía maliciosamente cuando sentía los músculos de Alex apretando con fuerza los tres dedos que todavía tenía dentro de ella.
—Quiero oír mi nombre en todos y cada uno de tus gemidos —Informó para luego sacar los dedos de la vagina de Alex y centrarse únicamente en su clítoris.
Se humedeció con saliva el dedo pulgar y luego lo deslizó arriba y abajo sobre el clítoris de Alex en repetidas ocasiones provocando que la espalda de la morena se arqueara de golpe. Piper sustituyó el pulgar por la lengua ofreciendo un mayor placer a su novia.
Los primeros treinta segundos Piper se limitó a torturar a Alex manteniendo el lento movimiento de su lengua.
— ¡Piper! —Se quejó para seguidamente apretar los dientes haciendo que se marcase su mandíbula.
Con una mano, Piper separó los labios femeninos para tener un completo acceso. Sabía perfectamente la velocidad que volvía loca a Alex y pasó a la ejecución...
Piper aumentó el ritmo de la lengua sobre el palpitante clítoris de Alex a quien le faltaba poco para llegar a un fascinante orgasmo.
— ¡No te detengas! —Pidió entre gemidos tensando todavía más cada parte de su cuerpo.
Piper desobedeció y detuvo el movimiento de la lengua para poder hablar.
—Mal Alex. No es eso lo que quiero escuchar… —Dijo.
— ¡No me molestes ahora! —Gritó— ¡Por favor Piper, necesito tu lengua!
—Eso está mejor nena… —Dijo cuando escuchó como Alex gemía su nombre.
Piper sonrió satisfecha y decidió no vacilar. Movió en círculos la lengua en el clítoris de Alex y alternó varios movimientos por algunos segundos más consiguiendo que involuntariamente Alex moviese bruscamente las caderas a lo que Piper se vio obligada a agarrar los muslos de la morena con fuerza pero sin descuidar los movimientos de la lengua sobre el sensible clítoris de Alex.
— ¡Piperrr! ¡Me corro, me corro! —Llevó una de las manos hasta la cabeza de Piper hundiéndola todavía más contra su entrepierna.
Piper supo que Alex estaba a punto de correrse y tuvo que agarrar más fuerte los muslos de Alex para que esta última no entorpeciera lo que estaba haciendo.
— ¡Joder Piper! —Gimió en un sonoro grito cuando el orgasmo se apoderó de ella.
Piper no detuvo los movimientos hasta asegurarse de que Alex había terminado por completo. La lengua recorría la entrada de Alex y parte del clítoris lamiendo y succionando cada rastro de jugos vaginales. Piper supo que debía parar cuando la morena hundía la cintura contra el colchón cada vez que Piper pasaba la lengua por su sensible clítoris y el placer se convertía en ligero dolor.
Lo besos de Piper recorrieron la piel de Alex desde su abdomen hasta su boca donde ambas se fundieron en un cálido beso.
— ¿Me he ganado tu perdón? —Piper susurró contra sus labios para seguidamente robarle un beso.
—Obviamente sí —Respondió con la respiración agitada—, pero si te quedan dudas…el orgasmo que acabo de tener debería hablar por sí solo —Sonrió mientras depositaba un tierno beso en sus labios.
Piper se tumbó en el colchón y se acopló al cuerpo de la ojos verdes para breves segundos más tarde caer en un profundo sueño causado por la embriaguez que todavía provocaba la cantidad de alcohol que había tomado esta noche.
N/A: ¡Gracias por leer!
